Isabel Rodríguez fija como tarea pendiente para la próxima legislatura una reforma de la ley del suelo "más ambiciosa y valiente"
La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, no ha querido adelantar cuáles serán las propuestas del PSOE frente a la crisis habitacional de cara a las elecciones del próximo 29 de noviembre, aunque sí ha señalado que una de las tareas que quedan pendientes para la próxima legislatura es la reforma de la ley del suelo, una modificación que ya se intentó en 2024 y 2025. Rodríguez ha redoblado la apuesta y ha abogado por una reforma "más ambiciosa y valiente" que la planteada entonces.
"Cosas que creo que tendremos que hacer es una ley del suelo mucho más ambiciosa y valiente que la reforma que habíamos planteado", ha dicho este martes en un coloquio informativo organizado por el Club Siglo XXI en Madrid, donde ha advertido de que "la política de suelo en este país no se está tomando en serio" y ha criticado especialmente que haya administraciones que vendan suelo público sin ningún tipo de protección.
La voluntad del Gobierno de reformar la ley del suelo para agilizar la construcción de viviendas fue un mantra al inicio de la legislatura. El Consejo de Ministros aprobó un proyecto de ley en 2024 que inicialmente no llegó a debatirse en el Congreso porque el Ejecutivo lo retiró en el último momento por temor a perder la votación por falta de apoyos. Los partidos a la izquierda del PSOE rechazan la posición de los socialistas en esta materia, acusándolos de querer favorecer la especulación. Del otro lado, el PP coincide en la necesidad de reformar la ley del suelo y ha planteado propuestas similares a la del Gobierno, pero en el segundo intento de 2025 votó en contra del texto del Ejecutivo por considerar que cualquier solución a la emergencia habitacional pasa por derogar primero la ley de vivienda.
Pese al fracaso en los intentos por reformar la ley del suelo, Rodríguez ha defendido que la ampliación de la oferta es uno de los grandes frentes en los que ha actuado su departamento a lo largo de esta legislatura, con medidas como el trasvase de más de 40.000 viviendas de Sareb a la nueva empresa pública Casa 47 o la reducción del IVA al 4% para la construcción de viviendas públicas y protegidas, entre otras. "Necesitamos más viviendas", ha recalcado, subrayando la necesidad de ampliar la oferta para atajar la crisis habitacional.
En este sentido, ha respondido al compromiso del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, de impulsar la construcción de un millón de viviendas si llega al Gobierno y de hacerlo con "más suelo y menos burocracia". Rodríguez ha señalado que bajo los sucesivos mandatos de Pedro Sánchez ya se ha llegado a esa cifra y ha advertido del riesgo de liberalizar suelo público. Sí ha coincidido con Feijóo en la necesidad de construir más vivienda para atajar la crisis habitacional y de reducir la burocracia.
"Lo de menos burocracia se lo compro, lo de más suelo se lo matizo, en el sentido de la preservación de suelo público [...], y el millón se lo igualo", le ha contestado la ministra a Feijóo este martes, destacando que durante los años de gobierno de Pedro Sánchez se han promovido 940.000 visados de obra para la construcción de viviendas. Ha opinado que si la legislatura se hubiera agotado, se habría llegado al millón. Este dato incluye todas las obras que han sido autorizadas en este tiempo, tanto de viviendas libres como protegidas, con independencia de si han sido o no ejecutadas y finalizadas.
Más allá de la referencia a la ley del suelo, Rodríguez no ha querido dar pistas sobre cuál será le programa electoral del PSOE en materia de vivienda de cara al 29-N. Se ha limitado a decir que el partido está ya trabajando en ello y que será un programa "ambicioso". Preguntada por cómo harán para que sus propuestas resulten creíbles después de ocho años en el Gobierno, la ministra ha remitido al trabajo de su departamento. "Constatando lo que hemos hecho y siendo honestos con la ciudadanía y expresando por qué no se ha podido hacer más", ha respondido.
Rodríguez ha asegurado que al Gobierno no le ha faltado "valentía" para sacar adelante medidas en materia de vivienda sino "votos en el Congreso", tal y como, a su juicio, se vio en la votación del 2 de octubre, cuando PP, Vox, Junts y UPN tumbaron los decretos con medidas urgentes aprobados por el Consejo de Ministros tras el desahucio de Maricarmen Abascal. La ministra ha lamentado la falta de colaboración a lo largo de toda la legislatura por parte de la derecha para hacerse eco de los "consensos sociales" y dar soluciones al problema de la vivienda. "He encontrado mucho más consenso en la calle, en el sector y en la sociedad que en la política y esto es un drama", ha afirmado, apuntando a una "gran desconexión" entre política y sociedad en esta materia.
"No hemos tenido las mayorías necesarias para haber culminado algunos trabajos y tampoco la necesaria colaboración que se hubiera requerido por las administraciones sin cuya colaboración no puede avanzar la política pública de vivienda en nuestro país", ha valorado, al mismo tiempo que ha remarcado que el problema de fondo radica en que la vivienda "ha dejado de ser un bien esencial para ser un activo financiero" y ha defendido la necesidad de "regular" e "intervenir" el mercado para cumplir con el mandato constitucional de garantizar el acceso a la vivienda y evitar la especulación.



