Beatriz Largo todavía recuerda el edificio siniestro que encontró en Arona en 2017. Acudió como voluntaria de un refugio para ayudar a trasladar perros tras destaparse una red de peleas clandestinas en Tenerife y acabó frente a una escena que marcaría su vida: animales encadenados, asustados y víctimas de una trama que años después acabaría en los tribunales. Aquella experiencia, que durante años permaneció en su memoria, es ahora 'La casa de los perros sin collar', una novela que nace con una intención clara: dar voz a quienes no pueden defenderse.