
Los hechos ocurrieron hacia las 10:30 horas, cuando el autor, que ya ha sido detenido, disparó varias ráfagas de tiros contra personas que estaban en la calle en las localidades de Trappes y La Verrière. Entre los heridos hay una niña de 12 años
La Fiscalía Antiterrorista de Francia ha hecho cargo de la investigación relativa a los tiroteos que tuvieron lugar este viernes a una treintena de kilómetros de París, en los que una persona murió y cuatro resultaron heridas graves, entre ellas una niña de 12 años. Los hechos ocurrieron hacia las 10:30 horas, cuando el autor de los ataques disparó varias ráfagas de tiros contra personas que estaban en la calle. El individuo que fue arrestado y que está siendo investigado por un móvil terrorista de carácter racista, mientras alcalde ha denunciado que “constituye el primer intento de crimen masivo con connotación islamófoba” en Francia.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez indicó que en total se produjeron tres tiroteos en las ciudades de Trappes y La Verrière, situadas al suroeste de la capital francesa. En una conferencia de prensa, agregó que el autor de los hechos, que fue arrestado, utilizó un arma automática. El alcalde de la localidad de La Verrière, Nicolas Dainville, ha explicado en el canal BFMTV que en su municipio resultaron heridas tres personas, entre las cuales hay una niña de 12 años que recibió ocho impactos de bala, y cuyo estado se había logrado estabilizar.
El autor efectuó diversas ráfagas de tiros con un arma automática de categoría A, cuya venta está prohibida al público, desde un vehículo a bordo del que se desplazó por varias localidades del suroeste de París. Su periplo asesino comenzóen la ciudad de Trappes, donde disparó en un parque público y en las proximidades de una gasolinera. Una persona de 26 años murió y otra de 20 años resultó herida. Posteriormente se desplazó a la vecina localidad de La Verrière, a unos seis kilómetros, siguiendo el eje de la nacional 10 que atraviesa el departamento de Yvelines. Allí volvió a tirotear a un grupo de personas junto a una farmacia y hubo tres heridos, uno de ellas una niña de 12 años que recibió ocho impactos de bala. Los otros dos, de 29 y 47 años, eran empleados de limpieza de la escuela municipal, según el alcalde, Nicolas Dainville. A tres kilómetros de allí, siguiendo la misma ruta, volvió a disparar en una zona industrial de Coignières, antes de ser arrestado por agentes de la Brigada Anticriminalidad.
Según los primeros elementos de la investigación, el detenido es un hombre identificado como Kevin T. de 39 vecino de Plaisir, localidad situada en el mismo departamento. La policía fue a registrar su domicilio. Se desconoce si el sospechoso tenía antecedentes.
La Fiscalía Nacional Antiterrorista (PNAT) precisó en un comunicado que ha abierto una investigación por asesinato e intento de asesinato contra personas por pertenecer de forma “real o supuesta a una raza, etnia, nación o religión”. Los otros cargos son tenencia de armas y asociación de malhechores terroristas para la preparación de crímenes contra personas. La Subdirección Antiterrorista de la Policía (SDAT) será la encargada de dirigir las pesquisas en coordinación con los servicios de información, agregó la PNAT.
“La pesadilla tenía que llegar tarde o temprano”
El alcalde de Trappes, Ali Rabeh, ha señalado que los tiroteos investigados como terrorismo racista están alentados por el “clima político”. En una declaración ante la prensa en el Ayuntamiento de esta ciudad donde comenzó el periplo asesino a unos 30 kilómetros al suroeste de París, Rabeh, del partido de izquierdas Generation.s ha afirmado que el autor seleccionó a las víctimas por su apariencia étnica. Según ha indicado, la persona fallecida es “de origen africano” y “una persona en situación de emergencia absoluta es de origen magrebí”.
El alcalde de Trappes, Ali Rabeh, ha asegurado que los tiroteos investigados como terrorismo racista “constituyen el primer intento de crimen masivo con connotación islamófoba” en Francia y ha denunciado que están alentados por el “clima político”.
“Su único crimen fue de tener unos rasgos raciales”, ha señalado el alcalde refiriéndose a la niña de 12 años que recibió ocho impactos de bala y que se encuentra, dice, “entre la vida y la muerte”. “Un hombre fue víctima de una ráfaga de arma automática porque era magrebí”, ha agregado el regidor, que ha considerable indudable el carácter “islamófobo” de estos actos.
“La pesadilla que estamos viviendo tenía que llegar tarde o temprano, era evidente y ha llegado. Por desgracia, nos ha tocado a nosotros, en Trappes”, ha dicho.
Asimismo, ha señalado que el autor de los hechos podía haber provocado una masacre mayor de no haber intervenido con rapidez las fuerzas del orden. Rabeh ha denunciado los “discursos que arman ideológicamente a los que son capaces de pasar a la acción” que a su juicio “son criminales y hay que denunciarlos como tal”. Sin nombrar a ningún partido, ha denunciado a “ministros, candidatos a la presidencia, diputados” que “aseguran que todos los males de la sociedad son culpa de los arabo-musulmanes”.
“Se lo hemos escuchado recientemente a políticos condenados por la justicia en numerosas ocasiones pero que siguen actuando libremente”, ha dicho en una clara alusión a la candidata de la extrema derecha a la presidencia francesa Marine Le Pen, recientemente sentenciada por desvío de fondos del Parlamento Europeo, sentencia que recurrió al Supremo.
El diputado del departamento de Yvelines Laurent Mazaury ha asegurado que la masacre pudo ser peor porque tuvo lugar en un parque frecuentado por niños y en viernes, día de rezo musulmán, pero que se encontraba casi vacío por el temporal de lluvia y viento que sacudía el noroeste de Francia.
“Es un milagro”, ha dicho en la televisión BFMTV el diputado, que se ha reunido con el ministro del Interior y que considera que todo apunta al carácter premeditado de la acción porque, según cuenta, había preparado en su domicilio una trampa con bombonas de gas para cuando acudieran los agentes a registrarlo.
Ha recordado que en la localidad de Coignières, donde fue arrestado, hay una mezquita y envió un mensaje de solidaridad a “todos los ciudadanos musulmanes que podrían haber sido víctimas de los disparos de ese individuo”. Ha agregado que en sus primeros interrogatorios el detenido “no ocultó que quería matar a personas que consideraba de origen extranjero” y que utilizó un arma de la Segunda Guerra Mundial rehabilitada.
Aunque ha indicado que todo apunta a que actuó en solitario, ha señalado que había preparado bien su acción, “con todos los medios para llevar a cabo una masacre”. El diputado independiente ha acusado también a una parte de la clase política de “avivar las ascuas y fracturar el pacto social para generar este tipo de monstruos”.
El ataque ha provocado un gran impacto en toda Francia, inmersa en un momento de elevada tensión por las manifestaciones que el pasado fin de semana provocaron multitud de disturbios y de saqueos en el margen de manifestaciones convocadas por estudiantes y 'chalecos amarillos', actos que las autoridades temen que se repitan este sábado.