Sobre el caso, el abogado Alain Espinosa argumentó que, al tratarse de un servicio militar obligatorio, el Estado y los mandos militares tienen una posición de garante que los obliga a prever el riesgo y mantener una supervisión ininterrumpida sobre los soldados alistados.
Tras una protesta pacífica que recorrió las redes sociales, el tatuador y activista Oscar Echevarría Rubio y su esposa, Cleidys García, fueron ingresados en prisión provisional en la cárcel Nieves Morejón, en Sancti Spíritus.