Mafalda Cardenal, cantante: “No me parece justo exigir a los personajes públicos ser expertos en todo”
Hace tres años, la vida de Mafalda Cardenal (Alicante, 2001) dio un giro de 180 grados gracias a TikTok. Esto podría aplicarse a cualquier joven y no tan joven con una cuenta en redes, pero su caso fue especial porque la oportunidad le llegó con el TFG de Administración y Dirección de Empresas recién entregado y el corazón hecho pedazos. Tu fan, un tema sobre un amor no correspondido, corrió como la pólvora unos meses después. Daba la casualidad de que su timbre era clavadito al de Aitana. Ya no tanto. “Cada vez me lo dicen menos, pero es que antes era muy fuerte. Me ha cambiado la voz, se me ha hecho un poco más grave”, reconoce a Infobae.
Entre su éxito viral y el día que Mafalda habla con este medio han cambiado muchas cosas. El pasado 16 de octubre publicó su segundo disco, Belonia, una palabra inventada para designar “un sitio de paz”. Llega casi un año después de presentar su álbum debut, mis notas de voz, un LP con influencias de Noah Kahan y el country de los primerísimos años de Taylor Swift, hace ya dos décadas. Ahora ha cambiado los banjos por el pop setentero, que ya se intuye por la voluminosa coleta de caballo que lleva durante la entrevista. “Lo que siempre me ha gustado del country es la manera que tienen de contar historias”, explica. Ahora, dice, escucha mucho más a ABBA. “Mi peli favorita siempre ha sido Mamma Mia! y en mi casa se ha escuchado mucho eso. Inevitablemente, barres para casa. Quisimos hacer algo así”.

El photoshoot y la estética del disco son, efectivamente, una mezcla entre su película favorita y Los paraguas de Cherburgo, aunque reconoce que no la ha visto. Entre sus referentes sí figura la cantante francesa Françoise Hardy. “Hice una carpeta gigante de Pinterest. Me gusta mucho ese rollo chic de los setenta francés. Intentamos cambiar un poco las botas cowboy”, dice sobre su seña de identidad. Sin embargo, no quiso “hacer un meme” y fingir que estaba en dicha época. “Esto es una cosa moderna, pero con influencias de antaño”.
“Yo canto sobre mis exnovios y sobre mi novio. No podemos solucionar el mundo”
Sin embargo, no todo ha sido ABBA. Malfalda se crió escuchando a Isabel Pantoja, José Luis Perales y Alejandro Sanz y ahora apuesta por Gracie Abrams o Sabrina Carpenter. En Belonia, hay canciones que recuerdan a Leiva e incluso a la bachata. En que tiene? hace un sample del tema Obsesión, de Aventura, interpretado con los coros de sus amigos y su novio. Una técnica que ya usó en su álbum debut con Carolina, de M-Clan.
Y al contrario que en mis notas de voz, en Belonia canta poco al desamor. Mafalda se ha enamorado de Antón Carreño, la otra mitad de Taburete, el dúo que formó Willy Bárcenas en 2014. A Antón le dedica temas como Creo que te quiero y Algo paranormal, en el que incluso se escucha su voz: “Y él que era verde y mechero, no sé si te quiero, heridas sin cerrar / Ahora es su vuelo de vuelta a casa en Navidad”. “Nosotros fuimos a Londres a grabar este disco y le echaba de menos. Vino, me grabó las voces y quedaron preciosas. Son canciones para él, así que creo que es bonito que cante”, relata.
Su manera de componer también ha cambiado. Hace un año le contaba a este medio que le era más fácil escribir desde el desamor. Le motivaba mucho más. Ahora apuesta por todo lo contrario: “Antes se me hacía muy difícil y muy raro escribir una canción de amor y ahora no. Creo que todo depende de lo que tengas por ahí dentro”.
Mafalda pertenece a lo que el periodista Daniel Soufi denomina música pija en España, que, como él mismo definió, “no tiene que ver necesariamente con pertenecer a una clase privilegiada o acumular poder; a veces es solo una cuestión estética o ideológica”. La música de Cardenal la caracterizan las guitarras, también estribillos que pueden ser coreados en un festival -la cantante viene de pisar el Sonorama Ribera, el Arenal Sound o el FIB Benicàssim-. ¿Se siente cómoda con esa etiqueta? “Para mí la música trasciende eso. Yo no hago música para un público en especial y no creo que mi público sea un target específico. Yo cuando estoy de pie [en el escenario] hay mogollón de gente superdistinta y creo que es lo especial de la música, unir a las personas más allá de lo que piensen y de dónde vienen”.

No es la única ocasión en la que Mafalda ha tenido que enfrentarse a las opiniones ajenas. El pasado junio se vio envuelta en una polémica a raíz de unas declaraciones sobre Operación Triunfo -dijo que “es un concurso de covers, no de escribir canciones”. El fandom de OT se la devolvió difundiendo una fotografía suya en una manifestación contra la gestión de la DANA de Valencia en 2024 en la que aparece delante de una bandera fascista. Preguntada por cómo gestionó lo ocurrido, la cantante se remite al vídeo que publicó en TikTok. “He venido a aclarar que yo no tengo ningún tipo de problema con OT, ni con la gente que sale de OT. Soy muy fan del programa”, dijo. “De lo que no me puedo hacer responsable es de las banderas y de los símbolos que sujeten gente ajena a mí. Yo en la vida he apoyado, ni apoyaré ni apoyaría el fascismo y eso es algo que sí que tengo muy claro”.
También tiene clara su postura respecto a la vivienda. España no habla de otra cosa desde que el pasado 23 de septiembre fue desahuciada Marcaricamen Abascal. La mujer de 87 años falleció dos semanas después, justo el mismo día que iba a recuperar su casa. Los decretos de vivienda y la acampada de Sol copan desde entonces todos los titulares, que este sábado cumple un mes. En medio de una ola de artistas que han querido posicionarse, Mafalda también habla del tema. “A mí me afecta como a todo el mundo y sobre todo a los jóvenes. Hay un desajuste entre lo que se gana y lo que cuestan las cosas, sobre todo en vivienda”. ¿Deben posicionarse políticamente los artistas por ser personajes públicos? Discrepa. “No me parece que sea justo exigir a personajes públicos ser expertos en todo tipo de cosas, ¿no? Yo hago música y canto sobre mi novio”. “Creo que es muy importante mantener la frescura en momentos tesos. Y oye, que también puedes disfrutar de las cosas pequeñas, porque no podemos solucionar el mundo. Yo lo que intento es aportar mi granito de arena, hablando de cosas que a mí me afectan a nivel personal”.
A pesar de que las cosas hayan cambiado, Mafalda sigue agradecida a tu fan, a la que incluso hace un guiño en La historia de nosotros. “Creo que todo artista sueña con que le pase eso con una canción, y a mí me pasó. Es una cosa por la que voy a estar siempre superagradecida”, apunta. Porque, después de que una canción le cambiara la vida en cuestión de semanas, lo que quiere ahora es que esto dure. Ojalá para siempre.




















