La dana 'Adam' causó innumerables destrozos en las comarcas de la Marina Alta y La Safor, donde las precipitaciones extraordinarias, los desbordamientos y la fuerza de los arrastres han afectado a las explotaciones agrícolas y al sector apícola.
Con la aparición de un cadáver que eleva a siete el número de víctimas que ha dejado a su paso por el Mediterráneo español y una sucesión de violentas tormentas que inundaron calles, garajes, túneles e incluso un convento, ayer se despidió el temporal Adam, una dana que los meteorólogos han bautizado por primera vez al modo de los huracanes, como aviso del futuro que se cierne sobre el territorio.