Barça y Real Madrid esconden sus miedos en el clásico de las apariencias
Justo después de perder contra el PSG, Hansi Flick se apresuró a verbalizar motivos para el optimismo. El técnico alemán buscó elogios, destacó las cosas que había hecho bien su equipo y trató de transmitir un mensaje positivo pese a la derrota. No era casualidad. Con el clásico a la vuelta de la esquina, Flick no quería que el primer tropiezo de la temporada sembrara dudas en un vestuario que hasta entonces había vivido instalado en la victoria. “Hemos perdido, pero también hemos hecho muchas cosas bien”, aseguró en París. El mensaje pretendía sostener una idea: una derrota no cambia el rumbo de un equipo que llega al clásico como líder y con el mejor arranque liguero de su historia.















