El kiwi redescubre su lado gastro: todas las posibilidades de una fruta cargada de nutrientes
Exótico por fuera, nutritivo por dentro. El kiwi llegó a la cumbre de Hollywood, convirtiéndose en un fetiche gastro de la élite de Los Ángeles. En cuanto cruzó la frontera en los setenta, los chefs y bartenders de la ciudad cayeron rendidos ante este fruto de aspecto psicodélico y notas cítricas, utilizándolo para darle un toque de excentricidad a pasteles y cócteles. En una cultura obsesionada con la belleza y el bienestar, sus credenciales nutricionales terminaron de blindar su estatus: en ese corazón tierno había un tesoro de bajas calorías y una alta concentración de fibra, potasio y antioxidantes.

© Juan Alejos. Cortesía de Zespri


