Vivienda y seguridad: PP y Vox calientan motores en Cataluña de cara a las elecciones
Cataluña será uno de los territorios clave en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Con 48 de los 350 escaños del Congreso de los Diputados, la comunidad catalana volverá a ser un escenario decisivo para los partidos que aspiran a gobernar España. En este contexto, tanto el Partido Popular como Vox buscarán ampliar su representación en las urnas y ganar terreno en un territorio donde ambas formaciones llevan tiempo mostrando cierta estabilidad electoral. Para conseguirlo, los dos partidos han empezado a perfilar una estrategia que pasa por poner el foco en algunos de los problemas que más preocupan a los catalanes: la vivienda, la inmigración y la inseguridad.
En esta línea se ha pronunciado este viernes la secretaria general del PP Europeo, Dolors Montserrat, durante una visita a Girona junto a la vicesecretaria de Sanidad y Política Social del partido, Carmen Fúnez, y la candidata popular al Congreso por la provincia, Diana Moya. Montserrat ha asegurado que el 29-N estarán en juego «dos modelos»: el de Ada Colau y Pedro Sánchez, por un lado, y el de Xavier García Albiol y Alberto Núñez Feijóo, por otro. La dirigente popular ha contrapuesto el balance de la exalcaldesa de Barcelona en materia de vivienda con la gestión de Albiol en Badalona, que ha reivindicado como ejemplo de las políticas de su partido.
«El modelo de Ada Colau, que nos ha dejado en las peores condiciones en la vivienda, o el modelo de Xavier García Albiol, que hemos visto clarísimamente cómo lo hace de bien en Badalona», ha afirmado sobre todo en referencia a la lucha del popular contra las okupaciones. Montserrat ha insistido en que quienes quieran desalojar a Sánchez del Gobierno solo tienen una opción: votar al PP. «Nuestra papeleta es la que echará a Sánchez y la que echará a todas las políticas tan terribles en vivienda, en inmigración y en seguridad», ha añadido. La eurodiputada también ha defendido que las propuestas populares permitirán frenar tanto la inmigración irregular como las ocupaciones ilegales y mejorar el acceso a la vivienda.
Vox apuesta por la inmigración y la inseguridad
Por su parte, Vox centrará buena parte de su campaña en dos de sus principales banderas políticas: la inmigración y la seguridad. La formación de Santiago Abascal considera que Cataluña ofrece un terreno especialmente propicio para desarrollar este discurso, debido a la preocupación por los problemas de convivencia y delincuencia en determinados barrios y municipios. Además, los de Abascal buscarán disputar al PSC parte del voto obrero del denominado cinturón rojo metropolitano, tradicionalmente vinculado a la izquierda, pero donde Vox aspira a crecer apelando al malestar por la inseguridad, la inmigración y el deterioro de los servicios y espacios públicos.
Así, este viernes, el portavoz de Seguridad e Inmigración de Vox y cabeza de lista al Congreso por Ávila, Samuel Vázquez, ha elevado el tono durante una visita al barrio del Besòs i el Maresme de Barcelona, donde ha asegurado que Cataluña «ha llegado al límite». El dirigente ha enumerado los problemas que, a su juicio, evidencian el deterioro de la seguridad en la comunidad: «tiroteos, apuñalamientos, narcopisos, bandas criminales, terrazas de verano donde solo se sientan varones o mujeres con la cara tapada».
Vázquez ha responsabilizado de esta situación tanto al socialismo como al separatismo y ha reprochado a sus dirigentes que no vivan en los barrios donde, según ha denunciado, se sufren estas situaciones. Asimismo, ha defendido la propuesta de su partido de impulsar la «deportación urgente e inmediata de todos los delincuentes, sean legales o ilegales». El portavoz ha reivindicado que Vox mantiene esta posición desde hace tiempo y ha acusado a otras formaciones de recurrir ahora a estos planteamientos por motivos electorales, en referencia a Aliança, Junts o el PP.


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