Una nueva Diane von Furstenberg para la nueva Nueva York
Todo empieza en Connecticut, en la Cloudwalk Farm de Diane Von Furstenberg, a unas dos horas de la tienda DVF en Manhattan. Henry Zankov va con frecuencia al rancho, pasando días con la propia Diane, rondando los temas favoritos de la matriarca. “Hablamos del lenguaje corporal, de la seducción, de las estaciones, del ciclo lunar, de cómo todo es cíclico”, cuenta Zankov, que en mayo se hizo cargo de DVF, la firma conocida por aunar la comodidad con la sensualidad.


