❌

Reading view

Cómo cocer los huevos para quitar la cáscara fácilmente: tres trucos para aplicar antes, durante y después

Cómo cocer los huevos para quitar la cáscara fácilmente: tres trucos para aplicar antes, durante y después

De esta forma evitarás desperdiciar la clara de los huevos cocidos

Ni tortilla ni frittata: cómo hacer rösti, el plato típico suizo que se hace con patata y poco más

A todos nos ha pasado alguna vez que tras cocinar unos huevos duros e intentar pelarlos, nos hemos quedado con la mitad de la clara en la mano y la otra mitad pegada a la cáscara. Y es que, realmente, no nos llegamos a hacer una idea de la gran parte de alimento que se desperdicia si no se realiza una buena maniobra al quitar la cáscara.

Es cierto que existen muchos trucos que dicen ser milagrosos vagando en la red, aunque realmente funcionan solo unos pocos. Por eso, vamos a realizar una lista con todos esos remedios caseros para que puedas disfrutar de huevos cocidos perfectamente pelados y no descuartizados.

Antes de la cocción

Elige bien la materia prima
Elige bien la materia prima

Aunque no se trate de un truco como tal, es necesario saberlo para evitar que el huevo salga tan pegado a la cáscara. Y es que es bien sabido que los huevos frescos se pelan fatal, y aunque los hayamos cocido perfectamente siempre se van a pelar mejor esos huevos que tienes en la nevera desde hace una semana. 

Por lo que siempre es mejor usar los huevos más antiguos que tengas en el frigorífico y así los nuevos tienen tiempo de acción. No los tires aunque tengan una fecha de consumo preferente próxima, ya que en cuanto los cocemos eliminamos cualquier tipo de riesgo de contaminación y seguridad alimentaria.

Durante la cocción 

Es mejor cocer los huevos en cazos pequeños para evitar roturas
Es mejor cocer los huevos en cazos pequeños para evitar roturas

Mientras cocinamos los huevos es necesario seguir una serie de pasos para que salgan perfectamente cocidos y faciliten el trabajo posterior. Antes de empezar es importante saber que los huevos no deben estar fríos, ni recién sacados de la nevera cuando los metamos a la olla, sino que deben estar a temperatura ambiente.

Lo primero que debemos hacer es poner el agua al fuego, y cuando esté a punto de hervor es cuando añadiremos los huevos. Es importante mantener los huevos en un intervalo de 10 a 15 minutos dependiendo del punto de cocción que busquemos, sin dejar que llegue a hervir de forma acelerada.

Se dice que hay una forma de degradar la cáscara del huevo, para que esta se ablande y sea más fácil de quitar. Se hace echando un chorrito de vinagre blanco y un poco de sal al agua y cociendo los huevos como de costumbre. Aunque mucha gente asegura que es un truco milagroso, muchos otros dicen que no funciona y es por esto por lo que no lo consideramos un truco infalible.

El truco del hielo post cocción 

Con un cuenco de agua con hielo podrás pelar los huevos cocidos sin romperlos
Con un cuenco de agua con hielo podrás pelar los huevos cocidos sin romperlos

Este remedio es inigualable a otro, ya que funciona muy bien y en tiempo récord para esos días que llevas un poco de prisa. Consiste en sacar los huevos del fuego y llevarlos directamente a un recipiente con agua fría y hielo.

Y, ¿por qué funciona tan bien este truco? Pues la respuesta es muy sencilla, y es que cuando un huevo se está cocinando, sus componentes se expanden con el calor. Y al pasar de forma inmediata al agua fría, producimos un cambio tan brusco de temperatura que hace que el interior del huevo, es decir, la clara y la yema, se contraiga y encoja rápidamente. Pero la cáscara no se contrae, ya que es rígida, por lo que se crea una cámara de aire entre la clara y la cáscara. 

Es por esta cámara de aire por donde debemos empezar a pelar el huevo, ya que normalmente es el trozo de cáscara que se parte de forma más grande. Para ello es necesario que peguemos un pequeño golpe a la cáscara sin aplastar el huevo, y le demos una vuelta mientras lo rozamos contra una mesa o una encimera, así podremos comprobar cómo las pequeñas piezas de la cáscara se desprenden solas.

También existe la posibilidad de realizar esa misma técnica pero en un recipiente lleno de agua, que puede ayudar a que la cáscara se desprenda más fácilmente. A pesar de que funcione bien, hay mucha gente a la que no le agrada la idea de pelar un huevo mientras se llena de agua o que incluso este quede empapado. 

Para que el truco del hielo dé buen resultado, no basta con sumergir los huevos unos segundos. Lo recomendable es dejarlos en el agua fría con hielo durante varios minutos, hasta que se enfríen por completo. Así se asegura que el cambio de temperatura sea lo bastante marcado como para separar la clara de la cáscara, y además se detenga la cocción de inmediato, lo que evita que la yema se siga haciendo con el calor residual.

Este último detalle es importante si buscamos un punto concreto, ya que un huevo que sigue cociéndose fuera del fuego puede acabar con una yema más seca de lo deseado. Por tanto, el baño helado cumple una doble función: facilita el pelado y conserva el punto de cocción elegido.

Para pelar huevos cocidos sin desperdiciar clara, lo más efectivo es combinar tres factores: utilizar huevos que llevan varios días en la nevera, cocerlos con el agua a punto de hervor durante 10 a 15 minutos según el punto deseado, y pasarlos de inmediato a un recipiente con agua y hielo. En cambio, el truco del vinagre y la sal en el agua tiene resultados dispares y no puede considerarse una solución segura.

Siguiendo estos pasos, se reduce de forma notable el desperdicio de alimentos y podremos conseguir unos huevos cocidos enteros y limpios.

  •  

Berza malagueña, el plato de cuchara que es perfecto para entrar en calor cuando llegan el frío y las lluvias

Berza malagueña, el plato de cuchara que es perfecto para entrar en calor cuando llegan el frío y las lluvias

El reconfortante plato originario de Málaga que se hace un hueco en las casas en otoño e invierno

Extremeñas, manchegas o costeras: tres recetas tradicionales para hacer migas con chorizo

Cuando las temperaturas bajan y las tardes se acortan, en muchas cocinas de Málaga vuelve a sonar el mismo ruido de siempre: el de la olla grande al fuego, con el caldo burbujeando. Es la señal de que llega la temporada de los platos de cuchara, y entre ellos, la berza malagueña, que regresa a las mesas con los primeros días de frío hasta quedarse durante todo el invierno.

Se trata de un guiso espeso, de los que llenan el plato y también el cuerpo. Verdura, legumbre, patata y carne de cerdo que se cuecen juntas hasta que todo se une en un caldo con mucho sabor. Una comida del recetario tradicional.

Un plato con sello de Málaga

En Madrid el cocido, en Asturias la fabada y en Málaga la berza malagueña
En Madrid el cocido, en Asturias la fabada y en Málaga la berza malagueña

La berza malagueña es originaria de Málaga y forma parte de su cocina de cuchara, la que se apoya en productos sencillos y en recetas que pasan de una generación a otra. Como ocurre con tantos platos tradicionales, no hay una única receta: cada familia tiene la suya y cada cocina le da su toque. Lo que sí comparten todas es el corazón de este tipo de platos, que consiste en aprovechar bien los ingredientes y cocinarlos a fuego lento.

Es un plato que pide tiempo y tranquilidad, y se asocia a los días de descanso, a las comidas en familia y a las sobremesas largas, de esas en las que nadie mira el reloj.

Cómo se prepara

La base de este plato son las legumbres, mas específicamente los garbanzos
La base de este plato son las legumbres, mas específicamente los garbanzos

Ingredientes:

  • 200 gramos de garbanzos
  • Un hueso
  • Un rabo de cerdo
  • 500 gramos de carne de ternera (morcillo)
  • ½ Pollo
  • Tocino añejo
  • Morcilla
  • Dos zanahorias
  • 50 gramos de habas
  • 100 gramos de calabaza
  • 200 gramos de judías verdes
  • 50 gramos de acelgas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimentón, pimienta, sal y comino
  • Un ajo

La carne de cerdo pone el toque de contundencia. Según la receta de cada casa, se usan productos como el chorizo, la morcilla, el tocino o los huesos, que sueltan sabor al caldo mientras se cuece. Después llegan los condimentos que se usan en muchas cocinas del sur, como el ajo, el pimentón o el comino, que se ajustan al gusto de quien cocina.

Antes de cocinar debemos dejar los garbanzos a remojo en agua con sal durante una noche. Al día siguiente comenzaremos lavando y cortando las patatas, las zanahorias y las judías verdes y lo meteremos todo en una olla con el resto de ingredientes, a excepción de la morcilla. Tenemos que cubrir todos los ingredientes con agua.

Dejaremos cocinando a fuego fuerte hasta que comience a hervir, es entonces cuando retiraremos la capa de grasa que se forma en la superficie de la olla con una espumadera.

Esperaremos a que el agua hierva unos 45 minutos para que los garbanzos y verduras queden tiernos. Añadiremos la morcilla y dejaremos solo cinco minutos más hirviendo.

Antes de servir, recomendamos probar el punto de sal, por si faltara una pizca. Este plato se disfruta más cuando está caliente así que puedes servirlo directamente.

Por qué gusta tanto en invierno

Es típico en España cocinar platos de cuchara cuando empieza el frío
Es típico en España cocinar platos de cuchara cuando empieza el frío

La respuesta está en el plato: es caliente, espeso y llena mucho, algo que se agradece cuando fuera hace frío. Un plato de berza al llegar a casa tras una mañana fría sienta como pocas cosas. Además, da para mucho: una olla grande permite comer varios días, y es habitual que los guisos de cuchara ganen sabor al reposar de un día para otro.

La berza malagueña se disfruta sobre todo en casa, donde se prepara los fines de semana o en reuniones. Pero también puede encontrarse en la carta de algunos bares y restaurantes de cocina tradicional cuando llegan los meses de frío. Para quien viene de fuera, probarla es una buena manera de conocer la cocina típica de Málaga más allá de los clásicos populares.

Algunos consejos para acertar

Este plato es apto para esas ollas de toda la vida
Este plato es apto para esas ollas de toda la vida
  • Lo primero es no tener prisa, ya que la berza necesita tiempo y un fuego tranquilo, y si se cuece con prisas el resultado no es el mismo.
  • Lo segundo es dejar las legumbres en remojo desde el día anterior, para que queden tiernas. Y lo tercero es probar el caldo antes de echar la sal, porque el chorizo, la morcilla o el tocino ya aportan la suya.
  • Es un plato ideal para grupos grandes, y si algo tiene la berza malagueña es que invita a juntar a la gente alrededor de la mesa.
  • Se sirve caliente, en plato hondo y, normalmente, junto a un trozo de pan para mojar en el caldo.

Si el frío aprieta y apetece algo que reconforte, la berza malagueña es una apuesta segura.

  •  

Boloñesa de lentejas: la alternativa más saludable para acompañar pastas, verduras o hacer una lasaña

Boloñesa de lentejas: la alternativa más saludable para acompañar pastas, verduras o hacer una lasaña

Una salsa sencilla, pero con mucho sabor con la que comer legumbres

Butternut, delicata o kabocha: cómo distinguir los tipos de calabaza y cómo cocinar cada una de ellas

La salsa boloñesa de toda la vida tiene un competidor inesperado en las cocinas de casa: la de lentejas. Sin carne picada, pero con ese color rojizo, esa textura melosa y ese olor a sofrito que invita a poner la mesa, esta receta es una opción para quienes quieren comer más legumbres sin renunciar a un buen plato de pasta con salsa.

La idea es sencilla. Se trata de sustituir la carne picada por lentejas y dejar que hagan el mismo papel: dar cuerpo a la salsa y llenar el plato. El resultado se parece a una boloñesa, se come como una boloñesa y se usa como una boloñesa, pero está hecho a base de una legumbre.

Por qué probar con las lentejas

Las lentejas son una de las legumbres mas usadas en España
Las lentejas son una de las legumbres mas usadas en España

Las lentejas son una de las legumbres más habituales en las cocinas españolas. Forman parte del recetario de siempre, del cocido y del potaje de cuchara, y se encuentran en cualquier supermercado a un precio asequible.

Desde el punto de vista nutricional, las lentejas aportan fibra, proteína de origen vegetal, hierro y otros minerales. La fibra ayuda a sentirse lleno durante más tiempo, y la proteína hace que la salsa resulte contundente, aunque no lleve carne. Por eso se las considera una opción saludable para quienes buscan comer de forma más equilibrada, ya sea por salud, por costumbre o por probar algo diferente. Lo recomendable, como siempre, es que formen parte de una alimentación variada y no de un plato aislado.

Cómo se prepara

Podemos preparar una gran cantidad de esta salsa, ya que se conserva my bien en el frigo y en el congelador
Podemos preparar una gran cantidad de esta salsa, ya que se conserva my bien en el frigo y en el congelador

Ingredientes:

  • Lentejas 250 gramos
  • Una cebolla
  • Una zanahoria
  • Un diente de ajo
  • Tomate triturado, natural o de lata 200 gramos
  • Aceite de oliva
  • Orégano, albahaca, laurel y pimentón
  • Sal y pimienta
  • Agua o caldo (dependiendo de si queda muy seca)

La receta parte de un buen sofrito.

En una sartén o cazuela con un chorrito de aceite de oliva se pochan cebolla, zanahoria y ajo picados muy finos hasta que quedan blandos y dulces. Después echamos el tomate, ya sea natural triturado o de lata, que se deja cocinar a fuego suave hasta que pierde el agua y la salsa se espesa.

Con la base lista, se incorporan las lentejas, las cuales pueden ser cocidas, de bote o hechas previamente en casa. También se pueden usar secas: las lentejas pardinas necesitan en torno a veinte o treinta minutos de cocción en agua o caldo, y las rojas, más pequeñas, se hacen todavía antes y se deshacen, de modo que conforman una salsa más cremosa. Cada paquete trae sus indicaciones, que conviene seguir.

Para que la salsa sepa a boloñesa debemos usar hierbas y especias. El orégano, albahaca, laurel y una pizca de pimentón suelen funcionar bien, junto con sal y pimienta.

Se deja cocer a fuego lento unos minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que espesa. Aquí tienes unos pequeños trucos para conseguir la mejor consistencia:

  • Si la salsa queda muy seca se debe añadir un poco de agua o caldo.
  • Si, en cambio, queda muy líquida, se deja cocinando un rato más sin tapa.

Tres formas de llevarla a la mesa

Una buena opción para probar esta receta es una lasaña clásica
Una buena opción para probar esta receta es una lasaña clásica

La combinación más evidente es con pasta, ya que unos espaguetis, unos macarrones o uns tagliatelle con boloñesa de lentejas y un poco de queso por encima forman un plato completo en poco tiempo.

La segunda opción son las verduras. Por ejemplo, esta salsa quedaría muy bien sobre calabacín asado, berenjena a la plancha o calabaza al horno. Además, también podría servirnos para rellenar pimientos, berenjenas o calabacines partidos por la mitad y gratinados en el horno.

La tercera es una lasaña y se prepararía igual que la de siempre: una base de salsa, una lámina de pasta, bechamel y de nuevo salsa, hasta terminar con queso por encima y al horno hasta que se dore. La boloñesa de lentejas hace de relleno y el resultado es una lasaña contundente sin carne. Para quienes quieran unir la pasta y la verdura se podría alternar la pasta con capas finas de calabacín o berenjena.

Ventajas de hacer esta receta

Una salsa vegana fácil de cocinar y con pocos ingredientes
Una salsa vegana fácil de cocinar y con pocos ingredientes

Esta salsa se conserva tan bien que se puede preparar en cantidad un día y guardar en la nevera para los siguientes, o incluso, congelar en raciones para tenerla a mano cuando tengamos menos tiempo. Conviene dejarla enfriar antes de guardarla y calentarla bien al recuperarla.

Además, esta receta encaja en menús vegetarianos, y con facilidad en los veganos si se elige una pasta sin huevo y se evita el queso o se sustituye por otro ingrediente. Eso sí, quien tenga alguna alergia o intolerancia debe revisar siempre las etiquetas de los productos que utiliza.

En definitiva, la boloñesa de lentejas demuestra que comer más legumbres no tiene por qué ser aburrido. Es una receta sencilla, barata y flexible, que vale lo mismo para una comida entre semana que para una cena con invitados. Y, de paso, la despensa se llena de una legumbre de toda la vida que, bien cocinada, tiene mucho que decir en el plato.

  •  

Ni patatas ni judías verdes: tres platos que mejoran con el sabor del pimentón dulce

Ni patatas ni judías verdes: tres platos que mejoran con el sabor del pimentón dulce

Ese bote rojo que escondemos al fondo del armario da mucho de sí. Unos garbanzos, un pollo al horno, o incluso, una coliflor asada demuestran que el pimentón va más allá de los platos de cuchara

En ensalada, fritos o a la sartén: tres maneras de combinar garbanzos con huevos y verduras para resolver una comida rápida

Abrir el armario de las especias y encontrar el bote de pimentón dulce casi intacto, con la tapa pegajosa y la etiqueta medio borrada, es más común de lo que parece. En muchas ocasiones, lo sacamos para las patatas, para las judías verdes y poco más, y en ese mismo hueco en el que lo encontramos se queda otra temporada, hasta que nos acordamos de nuevo de esta especia. Y es una pena, porque este condimento rojo no solo aporta color, sino también un aroma y un dulzor tostado que versiona platos muy distintos a los de siempre.

El pimentón tiene mucho que ver con el territorio español. La palabra “ñora” procede de La Ñora, en Murcia, donde se identificó la cáscara seca del pimiento, también denominado “bola” en otras zonas de nuestro país. Además, desde 2001, la Región de Murcia cuenta con su propia denominación de origen protegida (DOP) clasificando el pimentón dulce como un producto emblemático de la comunidad autónoma. Según los documentos, el pimentón de Murcia se dice que es totalmente dulce, de olor fuerte y penetrante, además aúna un gran poder colorante, graso y sabroso.

Conviene saber diferenciarlo en la tienda, ya que también existe el pimentón ahumado, proveniente de La Vera, en Extremadura. Ambos tienen denominación de origen protegida, pero como pequeña diferencia el extremeño dispone de varias opciones de este condimento: el dulce, el agridulce y el picante. Para los tres platos de hoy, el dulce es el indicado.

Garbanzos con espinacas, el clásico plato de cuchara

La deliciosa comida que lleva años acompañando a la gastronomía española
La deliciosa comida que lleva años acompañando a la gastronomía española

Este plato es un clásico en la cocina española, por lo que la receta es la de siempre, pero añadiéndole ese punto de sabor. Primero sofreímos ajo en aceite de oliva, y añadimos una cucharadita de pimentón dulce (con el fuego bajo y apenas unos segundos). Es entonces cuando se echan los garbanzos cocidos y las espinacas, y se deja que todo se funda durante unos minutos. Un chorrito de vinagre al final redondea el conjunto.

El resultado es un plato de cuchara rápido, barato y reconfortante en el que el pimentón da el cuerpo que otras especias no consiguen.

Pollo al horno para darle color a los domingos

Los domingos de pollo en familia tienen más sabor que nunca
Los domingos de pollo en familia tienen más sabor que nunca

Aquí el pimentón hace de maquillaje y potencia el sabor a la vez. Basta con mezclar aceite, ajo picado, zumo de limón, sal y una buena cucharada de pimentón dulce, untar con ello los muslos o contramuslos y dejarlos reposar un rato en la nevera, aunque siempre es mejor si es toda la noche. En el horno, la piel se dora, se vuelve crujiente y adquiere ese tono cobrizo que invita a servirse al segundo. Acompañado de una ensalada fresca o de unas verduras asadas, soluciona una comida sin esfuerzo.

Coliflor asada, la guarnición perfecta

Coliflor con especias perfecta para acompañar las comidas
Coliflor con especias perfecta para acompañar las comidas

Si en casa nadie pide repetir verdura, esta receta puede cambiarlo. Es una forma ideal para consumir más vegetales, sobre todo para los más reacios de la casa. Anota los ingredientes para 2 porciones:

  • Una coliflor
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Un limón
  • Sal
  • Pimentón dulce

El dulzor de la hortaliza asada y el del pimentón se potencian entre sí en esta receta, y con una salsa de yogur o un poco de alioli se convierte en un plato lleno de sabor.

Para prepararlo empezaremos cortando la coliflor en ramilletes; mientras, en un bol aparte, mezclamos el aceite, la sal, el zumo del limón y el pimentón dulce, y untamos la coliflor con la mezcla ayudándonos de una brocha. Hornearemos de 20 a 25 min hasta que los bordes se tuesten, con una temperatura de entre 200 y 220 °C. Cuando la coliflor esté dorada, la sacamos del horno y estará lista para servir.

Tres fallos que arruinan el pimentón

La especia que revoluciona la gastronomía con solo una cucharada
La especia que revoluciona la gastronomía con solo una cucharada

Existen varios errores que podemos cometer si somos principiantes en el arte de los condimentos. Toma nota de algunos de ellos:

  • Quemarlo: este error es el más frecuente y, tristemente, el más difícil de arreglar. El pimentón se amarga si se fríe a fuego fuerte, así que conviene retirar la sartén del calor o bajarlo al mínimo antes de echarlo, y añadir pronto el líquido o los ingredientes húmedos.
  • Usar un bote muy viejo: con el tiempo, la especia pierde aroma y color. Si al abrirlo no huele a nada, ya no sirve. Lo ideal es guardarlo bien cerrado, en un lugar fresco y oscuro, y renovarlo cada año o poco más.
  • Confundir los tipos: echar picante donde pedía dulce, o ahumado donde no tocaba, cambia el plato por completo, por lo que recomendamos echarle un vistazo a la etiqueta antes de empezar, para ahorrarnos más de un susto.
El cajón de las especias puede ser un gran aliado en la cocina
El cajón de las especias puede ser un gran aliado en la cocina

Si el pimentón dulce lleva meses esperando pacientemente su turno en la cocina, cualquiera de estos platos es una buena excusa para sacarlo. La lista no acaba ahí, ya que aún queda espacio para unos huevos fritos con su toque rojizo, un arroz con verduras o hasta una receta tan sencilla como unas tostadas con aceite y una pizca de pimentón por encima.

Lo bueno de este condimento es que no pide técnicas sofisticadas, solo un poco de atención al fuego y un bote en condiciones. Con eso basta para que una receta de diario cambie completamente su sabor, y para que el armario de las especias deje de ser un cementerio de condimentos. En una tierra que lo ha cultivado durante generaciones, no estaría de más recuperar el hábito de poner pimentón donde menos se espera, porque a menudo es justo en esos platos donde mejor funciona.

  •  

Cuatro recetas de pasta sorprendentes donde las aceitunas son protagonistas

Cuatro recetas de pasta sorprendentes donde las aceitunas son protagonistas

De formar parte del aperitivo a ser un ingrediente más en los platos principales, el fruto del olivo demuestra que puede ser más que un simple acompañamiento

Con crema de vainilla y manzana: así puedes preparar fácilmente caracolas de hojaldre en casa

Durante muchos años las aceitunas han formado parte del picoteo junto con una bebida fría. Sin embargo, cada vez más cocineros y apasionados del sector gastronómico las están llevando a platos más elaborados. La razón por la que se producen estos cambios es bastante sencilla, ya que las aceitunas aportan a una receta humilde una intensidad, salinidad y un punto amargo que proporcionan un carácter que pocos ingredientes son capaces de otorgar. De formar parte del aperitivo a ser un ingrediente más en los platos principales, el fruto del olivo demuestra que puede ser más que un simple acompañamiento.

Y entre todos los platos posibles, la pasta es su compañera ideal, ya que se combina con sabores salados e intensos y se corona como la receta mediterránea por excelencia. Estas cuatro propuestas de pasta demuestran que las aceitunas son un ingrediente indispensable en nuestra gastronomía.

Penne sin gluten con pesto de aceitunas y almendras

Este plato versiona el pesto tradicional en una salsa donde las aceitunas y las almendras se trituran para dar a la pasta un sabor intenso con un toque crujiente. Esta receta funciona como un risotto, por lo que conviene servirla recién hecha para disfrutar de su textura.

Penne con aceitunas
Penne con aceitunas

Ingredientes para dos raciones:

  • 160 gramos de penne sin gluten
  • 50 gramos de aceitunas sin hueso
  • 15 gramos de almendras peladas
  • 20 gramos de queso parmesano
  • 350 gramos de agua
  • Una cucharada de sal
  • Pimienta al gusto

Esta receta se prepara en una sola olla y en pocos minutos, sin necesidad de cocer la pasta en otro recipiente por separado. Lo más importante es medir los tiempos y remover con calma para que la pasta suelte el almidón y la salsa quede cremosa.

  1. Empezaremos la receta triturando, ya sea con una herramienta trituradora o a mano con un mortero, las aceitunas y las almendras hasta que queden totalmente picadas.
  2. A continuación, vertemos el agua y salpimentamos la mezcla. Calentamos durante seis minutos a unos 100 °C mientras removemos lentamente con la cuchara en un único sentido.
  3. Cuando hayan pasado los seis minutos, añadiremos la pasta programando el mismo tiempo que se indica en su paquete y a la misma temperatura anterior.
  4. Tras su cocción sacaremos la olla del fuego y serviremos directamente en los platos. Espolvoreamos el queso parmesano y ya está listo para degustar.

Espagueti a la puttanesca

Espagueti a la puttanesca
Espagueti a la puttanesca

Este plato italiano puede elaborarse con aceitunas negras clásicas, pero en la receta tradicional se usa una variedad de aceituna italiana un poco más pequeña y con un tono verde muy oscuro. El resultado es una salsa de tomate sencilla, rápida y con mucho carácter, ideal para quienes buscan un plato contundente sin complicarse.

Ingredientes para dos raciones:

  • 200 gramos de espaguetis o tallarines, según preferencia
  • Una lata de anchoas
  • Dos dientes de ajo
  • 50 gramos de aceitunas negras
  • Una cucharada de alcaparras
  • 300 mililitros de tomate triturado o pasta de tomate
  • Perejil y orégano fresco
  • Sal

Para esta receta necesitaremos una sartén ancha y algo de paciencia en los cambios de fuego, ya que el truco de este plato es cocinar a fuego lento para que los sabores se integren perfectamente.

  1. Empezaremos dorando en una sartén los dientes de ajo cortados de una forma laminada y las anchoas a fuego lento.
  2. El secreto de esta receta es que las anchoas se disuelvan perfectamente en el aceite, por lo que cuando esto pase y el ajo se encuentre pochado añadiremos las aceitunas negras y las alcaparras en láminas.
  3. Vertemos el tomate triturado, el perejil y la sal y dejamos cocinar durante un intervalo de 10 a 15 minutos.
  4. Mientras tanto, en una olla iremos cociendo la pasta en el tiempo y fuego que indique el fabricante.
  5. Cuando la pasta esté hecha, la pasaremos a la sartén para mezclarla bien con la salsa y serviremos.

Ensalada de pasta con aceitunas Kalamata, queso feta y pepino

Ensalada de pasta
Ensalada de pasta

Esta es una receta de inspiración griega, fresca y colorida; perfecta para los días de calor. Las aceitunas y el queso proporcionan al plato un toque salado, mientras que el tomate, la albahaca y el pepino aportan una gran frescura a la receta.

Ingredientes para cuatro raciones:

  • 250 gramos de pasta corta
  • 250 gramos de tomates cherrys
  • Un pimiento verde pequeño
  • Un pepino grande
  • Unas cuantas hojas de albahaca fresca
  • 100 gramos de aceitunas negras Kalamata

Para el aliño:

  • El zumo de medio limón
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Una cucharadita de orégano seco

Este plato es muy sencillo de preparar, ya que la mayor parte del tiempo estaremos cortando y preparando los ingredientes. Para que las verduras conserven su textura esperaremos a que se enfríe un poco la pasta para aliñarla.

  1. Empezaremos cociendo la pasta en una olla con abundante agua y sal siguiendo las instrucciones del envase.
  2. Cortaremos en pequeñas mitades los tomates, mientras que el pepino y el pimiento lo troceamos en pequeños dados.
  3. También partiremos el queso feta en pequeños cubos, sin preocuparnos de que estos trozos luzcan iguales.
  4. En un bol mezclamos todos los ingredientes del aliño para formar una salsa perfecta.
  5. En una ensaladera juntaremos la pasta perfectamente cocinada, el pepino, el pimiento, los tomates y las aceitunas.
  6. Añadimos el aliño y removemos bien para que los sabores se integren.
  7. Incorporamos el queso feta y acompañamos el plato con unas hojas de albahaca para dar un toque de frescor.

Rigatoni con tomate, pimiento, aceitunas y panceta con queso mozzarella gratinado

Una receta perfecta para sorprender a los tuyos con esta increíble combinación de sabores: la panceta crujiente, las aceitunas rellenas, el tomate y el queso gratinado consiguen un resultado reconfortante y lleno de contrastes.

Ingredientes para seis raciones:

  • 570 gramos de tomate frito artesano
  • 500 gramos de rigatoni
  • 280 gramos de panceta
  • 200 gramos de pimientos rojos tipo Palermo
  • 200 gramos de queso mozzarella rallado
  • 150 gramos de aceitunas rellenas de anchoa
  • Dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Orégano al gusto
  • 20 gramos de albahaca

Este plato parece complicado de preparar, pero la clave está en organizar los ingredientes antes de prepararlos. Primero preparamos la verdura, luego la panceta y después juntamos todo.

  1. Pondremos en una cacerola agua a fuego fuerte y cuando comience a hervir añadiremos los rigatoni y los cocinaremos según las instrucciones de su envase.
  2. Limpiaremos y despepitaremos los pimientos para cortarlos en pequeños cubos. Los meteremos en una sartén tipo wok junto con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Esperaremos a que se doren para bajar a fuego medio y saltearlos.
  3. Mientras cocinamos todo lo anterior podemos aprovechar para ir cortando la panceta en tiras y las aceitunas en láminas. Añadiremos las aceitunas cortadas al wok junto con los pimientos y lo salteamos unos tres minutos. Sacaremos la mezcla del wok y la reservamos.
  4. Ahora usaremos el wok para cocinar la panceta por lo que pondremos la sartén a fuego alto y dejaremos la carne hasta que esté crujiente. Es entonces cuando volveremos a incorporar al wok las aceitunas y los pimientos; además de añadir el tomate, con orégano, albahaca y pimienta. Después de unos diez minutos, mezclaremos la pasta y la mezcla del wok y lo pasaremos a un recipiente apto para gratinar.
  5. Añadiremos el queso rallado por encima y lo pondremos a gratinar. Cuando el queso esté listo sacamos y servimos, ya que este plato se recomienda consumirlo aún caliente.
  •  
❌