Desde hace semanas, Francia parece instalada en su peculiar viaje atrás en el tiempo. El tipo de interés al que Francia se financia a diez años superó este miércoles el umbral simbólico del 5%, por primera vez desde 2002, después de que los disturbios del pasado fin de semana reforzaran las dudas de los inversores sobre la capacidad del país para sanear sus cuentas.