Del celular a la fábrica: por qué comprar afuera exige tener los pies en origen

“No es lo mismo comprar un producto un poco a ciegas, a un montón de kilómetros y mediante una computadora, que poder visitar fábricas, recorrer depósitos y evaluar la capacidad técnica y productiva del proveedor”. Con esa idea, Ezequiel repasa el valor de contar con una oficina de compras en origen, cómo la tecnología cambió el manejo de la información y qué habilidades necesita hoy un comprador para negociar.
¿Cómo se forma un profesional de compras y supply chain?
Para formar a un perfil de compras no hay una carrera específica. Yo lo defino más como un oficio, tanto la labor del comprador como la del área de supply chain en general. En mi caso la formación es de ingeniería industrial, pero lo que destaco siempre en la gente que me tocó formar o con la que compartí equipos es eso: es un oficio.
El arte de la negociación se va aprendiendo con el día a día y con la experiencia: cada experiencia te va reformulando y te da herramientas para la próxima negociación. Lo que sí aporta una carrera universitaria es la capacidad de análisis y las herramientas de razonamiento.
¿Cómo tiene que ser la relación entre compras y el área de comercio exterior?
El relacionamiento con comercio exterior es fundamental para una buena gestión de compras. Que ambas áreas puedan trabajar de forma conjunta y mancomunada es clave para una operación satisfactoria. En algunas empresas hay cierta división sobre hasta dónde llega compras y hasta dónde llega comex, pero la clave está en trabajar en conjunto.
Hoy tenemos el boom de poder comprar afuera, con las ventajas que eso tiene. Ya no nos encontramos con la restricción de los pagos al exterior, entonces ese camino está mucho más allanado, sobre todo en las compras que se hacen en China.
Pero no se puede traer cualquier cosa: hay que conocer mucho la reglamentación. Traer algo y que quede parado en aduana porque faltó alguna documentación es muy costoso. Por eso es muy importante, antes de finalizar una compra, chequear con el área de comercio exterior para evitar cualquier dolor de cabeza a posterior.
Hoy cualquiera puede comprar en China. ¿Qué aporta tener un comprador en origen?
Parece fácil comprar en China porque cualquiera puede hacerlo desde el celular o desde cualquier plataforma. Pero a nivel compañía hay otras cosas que tener en cuenta: estás comprando para una fábrica, para una empresa, y tenés que estar muy seguro de que lo que vas a comprar cumple con las especificaciones que necesitás.

Muchas veces eso es difícil de entender, y sobre todo saber a quién le estás comprando: si a un fabricante o a un distribuidor. En mi experiencia, tener una oficina de compras en origen fueron todos casos de éxito. Destraba un montón de paradigmas y rompés a una velocidad muy alta las barreras culturales.
No es lo mismo comprar un producto un poco a ciegas, a un montón de kilómetros y mediante una computadora, que poder visitar fábricas, recorrer depósitos y evaluar la capacidad técnica y productiva del proveedor. Tener un partner en origen allana mucho el camino, sobre todo en el desarrollo de proveedores.
Es un poco el furor de hoy: gestionar las compras en China con un comprador, con una antena en origen. De hecho, hay muchas empresas que se están dedicando a eso, a poner agentes, porque realmente es muy beneficioso y te permite estar mucho más seguro del paso que estás dando.
¿Qué habilidades son esenciales hoy para negociar con proveedores?
Hay algunas un poco trilladas, pero la capacidad de análisis está por sobre todas las cosas. Después, una gran capacidad de negociación y entender bien lo que eso implica. Una negociación efectiva y saludable es aquella en la que las dos partes se van conformes y con la sensación de que ganaron.
Sobre todo porque, cuando uno trabaja con proveedores, lo que busca son socios estratégicos, y siempre tiene que pensar en relaciones a largo plazo. Y el factor más importante es tener una visión integral del negocio: saber qué estás comprando, cómo se vincula eso con el negocio y bajo qué límites te manejás a la hora de negociar.
¿A qué nivel se está implementando la inteligencia artificial en el área de compras?
Lejos de ser una amenaza, es una gran oportunidad. Si sacamos una foto de hace 20 años, el poder estaba en consolidar la información y hacerse dueño de ella. Los más grandes por ahí no te la compartían y había que pagar el famoso derecho de piso. Hoy la información está para todos, y el desafío es más profesional: generar valor con ella.
En mi caso, la inteligencia artificial fue fundamental para procesar datos, la parte más tediosa del área: cotejar cotizaciones, especificaciones, análisis económicos. Hoy eso sale con un clic. Ya no es necesario redactar un correo y armar un pedido de cotización: todo se puede hacer mucho más dinámico.
Pasaste de la industria automotriz a otro rubro. ¿Qué te dejó ese cambio?
Cambiar de rubro es un desafío grande, pero creo que es donde uno más aprende. Los grandes crecimientos que tuve a nivel profesional se dieron en esos cambios: es como cambiar el chip por completo. Vengo del automotriz, donde la dinámica de trabajo es muy estructurada, y eso me permitió salir un poco de la caja y traer conceptos y dinámicas nuevas.



























