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¿El Oscar a Mejor película de Netflix? 'La bola negra' empieza fuerte su recorrido por los cines

Netflix vive un momento de transición. El cual pasa por un recorte drástico de plantilla (1.000 empleados a la calle), por la salida de su directora de contenidos (Bela Bajaria, sustituida por el veterano de Disney Peter Rice) y una repentina apuesta por la exhibición tradicional.

Este negocio nunca le había interesado mucho, pero ahora que su crecimiento se ha estancado quiere probar suerte con las salas de cine, y la primera película de esta nueva era no es otra que La bola negra.

Sí, el film de Javier Ambrossi y Javier Calvo que ya ha superado a Torrente presidente como cuarto mayor taquillazo del cine español.

Ocurre con La bola negra que tiene amplísimas posibilidades en la carrera de premios (los medios estadounidenses especulan incluso con que podría arrebatarle el Oscar a Mejor película a La Odisea de Christopher Nolan), así que Netflix estuvo muy espabilada cuando decidió adquirir los derechos de distribución internacionales tras su proyección en el Festival de Cannes, donde ganó el premio a Mejor dirección para los Javis.

Este fin de semana, entonces, fue el elegido por Netflix para estrenar La bola negra en EEUU. Siendo además, como muestra de su nuevo compromiso con el negocio analógico, la primera vez que la plataforma iba a revelar sus ingresos en taquilla.

Desde luego que Netflix ya ha estrenado películas en cines antes (si no lo hiciera no podría haber competido nunca en los Oscar) pero con la relativa excepción de Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion en 2022 (cuando se habló de un gran rendimiento sin entrar en detalles), la plataforma no había querido compartir sus cifras con nadie.

Teniendo en mente el ejemplo cercano de Apple, era la mejor idea. Entre 2023 y 2024 Apple fue mandando a cines varias películas originales (estilo Argylle, Napoleón o Fly Me to the Moon) y todas fueron un rotundo fracaso laureado además públicamente, quitándole las ganas de seguir intentándolo en este negocio. Parece, sin embargo, que La bola negra no correrá esa suerte. Según IndieWire, las primeras cifras que han trascendido de su estreno estadounidense son bastante positivas, teniendo en cuenta que además se trata de un lanzamiento limitado.

Por ahora La bola negra solo dispone de cuatro salas entre Nueva York y Los Ángeles. Durante este fin de semana de apertura ha recaudado entonces 277.500 dólares, pero supone un gran rendimiento porque la media por pantalla estaría en 69.375 dólares. Es el segundo promedio en pantalla más alto para una película no inglesa (el primero, como cabía esperar, es Parásitos), y además resulta que la mayor parte del público tiene menos de 35 años. La bola negra ha apelado fundamentalmente a un espectador joven, que avalará su inminente carrera en los premios.

Al margen de lo que suceda en los Oscar con La bola negra (que estará la friolera de 47 días en cines), Netflix ya se ha decidido a darle un tratamiento similar a próximos estrenos. Títulos como Las nuevas desventuras de Cliff Booth, Narnia: El sobrino del mago, Ink o la próxima adaptación animada de Charlie y la fábrica de chocolate de Taika Waititi pasarán por aquí.

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Muere a los 39 años una actriz de la versión brasileña de 'Rebelde': "Se fue llena de amor"

La actriz y cantante brasileña Lua Blanco, conocida internacionalmente por interpretar a Roberta en la versión brasileña de Rebelde, ha fallecido a los 39 años. La noticia ha sido confirmada por su familia a través de las redes sociales, donde su hermano Daniel Blanco ha compartido un mensaje de despedida en el que también ha revelado que la intérprete llevaba varios meses luchando contra un cáncer intestinal.

La artista se mantuvo rodeada de sus seres queridos durante la enfermedad, que afrontó lejos de los focos y con discreción. Según el comunicado familiar, sus últimos meses estuvieron marcados por el apoyo de sus amigos y familiares, que permanecieron a su lado hasta el final.

"Durante este tiempo estuvo completamente rodeada del amor de familiares y amigos que estuvieron con ella toda su vida. Falleció en paz, llena de amor y con la fe completa de que iba directo a las manos de Dios. Estará con nosotros para siempre, iluminándonos con su fuerte luz eterna", escribió su hermano en una publicación de Instagram.

La despedida de sus compañeros de 'Rebelde'

El fallecimiento de Lua Blanco ha provocado numerosas muestras de cariño entre compañeros de profesión y seguidores. Una de las reacciones más destacadas ha sido la de Dulce María, actriz y cantante mexicana que interpretó a Roberta Messi en la adaptación mexicana de Rebelde, con quien Blanco tuvo la oportunidad de coincidir durante su trayectoria.

"Completamente en shock, tuve la oportunidad de conocerla y grabar juntas. Lo siento muchísimo, pido a Dios que les de fuerza y pronta resignación a sus familiares, amigos y fans. Les mando un abrazo con todo mi cariño. Vuela alto Lua bonita", escribió la artista.

También se han sumado a las condolencias otras figuras del mundo del espectáculo brasileño. Ana Terra, hermana de la intérprete, compartió un mensaje de despedida en el que recordó el vínculo que las unía: "La vida es efímera. Te amo, hermana. Permanecerás con nosotros para siempre".

La trayectoria de Lua Blanco en televisión y música

Nacida en São Paulo el 5 de marzo de 1987, Lua Blanco desarrolló una carrera que abarcó la interpretación, la música, la composición y la escritura. Hija del músico Billy Blanco Jr. y de Maria Claudia Blanco, creció en una familia vinculada al mundo artístico y encontró pronto su camino en la televisión brasileña.

Antes de alcanzar la popularidad internacional, participó en las producciones Três Irmãs (2008), donde interpretó a Bia, y Malhação (2009), en la que dio vida a Joe. Sin embargo, fue su papel de Roberta en Rebelde, la adaptación brasileña emitida por Record entre 2011 y 2012, el que la convirtió en un rostro conocido para toda una generación de espectadores.

Tras aquel éxito, la actriz continuó trabajando en televisión con títulos como Pecado mortal (2013) y A força do querer (2017). Después de esta última producción, decidió centrarse más en su carrera musical y reducir su presencia en las telenovelas. También participó en la película As irmãs Fox, dirigida por Wagner de Assis.

La muerte de Lua Blanco supone una pérdida para el entretenimiento brasileño y para los seguidores de Rebelde, una ficción que dejó huella entre el público joven y que contribuyó a impulsar su carrera más allá de las fronteras de su país.

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Muere Betty McGuire, la abuela de 'Los problemas crecen', a los 100 años

El pasado 8 de octubre falleció por causas naturales la actriz Betty McGuire. Contaba con 100 años y vivía en Woodland Hills en Los Ángeles, según avisó a los medios su amigo íntimo Keith Gerchack. Llevaba mucho tiempo retirada de la actuación, aunque hace un lustro había empezado a auspiciar su propio programa de entrevistas, GabFest, luego de años y años apareciendo en multitud de series de televisión.

McGuire, sin embargo, había empezado en Broadway. Fue actriz y suplente en musicales de la década de los 50 estilo Happy Hunting u Oh Captain!, para años después pasar a actuar en el Caesar’s Palace de Las Vegas y participar en varias producciones itinerantes.

Entrados los años 70 llegaron sus papeles para el cine y la televisión. En 1978, así las cosas, tuvo un personaje secundario en la comedia Como humo se va y en Coma, el thriller de Michael Crichton. Posteriormente formó parte del elenco de La increíble mujer menguante.

Llegado 1986 interpretaría a su personaje más conocido por el gran público: Kate Malone, madre de la Maggie Seaver que interpretaba Joanna Kerns en Los problemas crecen. Es decir, que McGuire fue la abuela de esta queridísima serie de los años 80, apareciendo de forma recurrente junto a Gordon Jump (su marido en la ficción) durante casi todas las temporadas de esta sitcom. En torno al final de la serie, en 1991, McGuire ya acumulaba apariciones en series como Luz de luna, Los ángeles de Charlie, Canción triste de Hill Street, Falcon Crest, o Star Trek.

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'La bola negra' lo cambia todo: Netflix le dará un giro de 180 grados a sus estrenos a partir de la película de los Javis

Puede que la cosa empezara a cambiar oficialmente cuando a Netflix se le ocurrió comprar Warner Bros. Discovery.

Pese a que finalmente Paramount se impusiera (y como resultado Warner y Paramount se han fusionado en forma de Skydance), durante los meses que duró la contienda esta plataforma de streaming vio cómo todo Hollywood se le ponía en contra, y sus responsables tenían que reafirmar una y otra vez su compromiso con las salas de cine. Al fin y al cabo, a Netflix siempre le ha causado bastante indiferencia la exhibición tradicional, entendiendo que su negocio está en el catálogo streaming.

Pero, si tenía intención de comprar Warner, tocaba comprometerse a mantener este negocio. Uniendo esto a otros factores como el estancamiento de los suscriptores (que esta misma semana provocó una de las grandes reducciones de plantilla de su historia. 1.000 empleados a la calle) o la sensación de que películas que pasan por salas luego tienen un gran rendimiento doméstico, el interés de Netflix por la exhibición tradicional ha ido creciendo exponencialmente en los últimos meses.

Hasta el punto de que La bola negra, que Netflix estrena en EEUU a partir de este fin de semana, va a ser el film que lo cambie todo.

Hasta entonces, la vinculación de Netflix con las salas se reducía a estrenos limitados de películas prestigiosas para poder aspirar al Oscar, o a algún evento estilo el reestreno de Las guerreras K-Pop tras haber arrasado en visualizaciones domésticas.

Si hablamos de Oscar, pasa justamente con La bola negra que es una frontrunner absoluta: la película de los Javis ganó el premio a Mejor dirección en el Festival de Cannes y luego el premio del público en Toronto, amparada por unas críticas extraordinarias y, en su España natal, una recaudación que la ha colocado en el top histórico. Es un bombazo comercial, pero también un film de prestigio con el que Netflix (que compró los derechos internacionales de distribución) podría obtener por fin el Oscar a Mejor película que tanto tiempo se le ha resistido.

Así que, ¿cuál es el plan exacto de Netflix con La bola negra? Pues un periodo de exclusividad en salas mucho más largo de la cuenta.

47 días nada menos, más tiempo que el que ningún otro estreno de la compañía haya ostentado. Con el añadido, según IndieWire, de otra decisión histórica en lo que se refiere a la estrategia de Netflix: la compañía va a empezar a hacer públicas sus cifras de taquilla. La bola negra será el primer film con el que lo haga.

Una nueva era

Netflix siempre ha mantenido ocultas las recaudaciones de sus incursiones en cines, por mucho que en los últimos años haya habido éxitos evidentes como Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion. El motivo es la exposición pública que implica revelar las cifras, y es algo que por ejemplo le ha salido bastante caro a Apple.

Entre 2023 y 2024 la compañía se animó a estrenar en salas varias películas (Napoleón, Los asesinos de la luna, Argylle o Fly Me to the Moon), y todas se hundieron. Todo el mundo fue consciente del fracaso, sobre todo, y Apple dejó de mandar películas a cines. Incluso perdieron aplomo sus ambiciones de competir en la carrera hacia los Oscar.

Pero Netflix quiere arriesgarse. Sabe que con La bola negra tienen un caballo ganador, y que hay que proceder con cautela según las particularidades de cada proyecto. “Analizamos este modelo y nos preguntamos: ¿cómo podemos satisfacer a los amantes del cine que quizá quieran ver esta película en una sala, cómo evitamos perjudicar el valor de Netflix y cómo posicionamos la película de la mejor manera posible a nivel mundial?”, ha apuntado Ted Sarandos, uno de los líderes de Netflix.

La plataforma no pierde de vista que su negocio es el streaming, pero indudablemente hay mucho que ganar si su desembarco en salas funciona. Está, desde luego, el prestigio: que Netflix le dé un tratamiento tradicional a determinadas películas ayudará a que los grandes directores quieran trabajar con ellos. Y es lo que nos lleva sin ir más lejos a Greta Gerwig. La directora de Barbie, un hito de taquilla, estrenará con Netflix el año que viene Narnia: El sobrino del mago.

Todo un blockbuster que tendrá otra ventana pionera: desde el 12 de febrero, y arramblando con todas las salas IMAX posibles, Narnia se tirará en cines 49 días. No se incorporará al catálogo hasta el 2 de abril.

A lo que hay que sumar, para lo que queda de año, Las nuevas desventuras de Cliff Booth que dirige David Fincher, e Ink de Danny Boyle. Dos propuestas de autor y atractivo oscarizable que también tendrán estreno en cines, y de las que también Netflix irá informando de sus logros en taquilla. La bola negra, con sus amplias opciones de seguir arrasando comercialmente como ya está haciendo en España, supone por tanto un gran punto de inflexión para Netflix. Un antes y un después para una compañía a la que el streaming se le está quedando pequeño.

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Sylvester Stallone se sincera sobre el mayor error de su carrera: "Fui un idiota"

El ritmo de trabajo de Sylvester Stallone se ha relajado bastante en los últimos años, y seguramente sea su cuerpo el que más se lo agradece. Desvinculado de sagas históricas como Rambo, Rocky o Los mercenarios (aunque manteniéndose en primera fila con Tulsa King, serie que no le exige tantos trotes), Stallone se ha podido permitir un respiro y a sus 80 años acaba de publicar un libro de memorias, The Steps.

Promocionándolo, Stallone ya se ha lamentado de haber tratado a su cuerpo “de forma masoquista” durante mucho tiempo.

Entrevistado en Fox News, Stallone se ha sincerado un poco más para revelar que tiene “millones y millones de remordimientos” por su exposición física al rodar tantas y tantas películas de acción.

Y todo por haberse negado reiteradamente a usar dobles: “Podría pasar literalmente media hora hablando de lesiones, de la cantidad… No es solo una, sino que estoy hablando de 30 horas y 30 minutos solo de lesiones individuales, porque se van acumulando”.

“Me he lesionado muchas, muchas veces, pero tras Los mercenarios acabé sometiéndome a nueve operaciones de espalda y tres fusiones cervicales. Me desgarré ambos hombros, en el ojo me pusieron todo tipo de lentes… fue brutal”. De cara a esta película, que dirigió y protagonizó en 2010, una escena de riesgo salió mal y le provocó tanto una luxación en los hombros como una fractura en el cuello que requirió siete operaciones, hasta que finalmente le pusieron una placa metálica.

Stallone reconoce que nunca ha vuelto “a ser de todo el mismo” tras todas estas intervenciones. Y lo lamenta mucho.

¿La moraleja? En sus propias palabras, “dejar que los demás hagan su trabajo”: dobles y especialistas. “No te hagas el protagonista, o como quieras llamarlo, no montes el numerito. Sé que mucha gente está pensando en hacer acrobacias… no lo hagáis. No lo hagáis. Dejad que lo hagan los profesionales. No puedes vencer a la gravedad; cuando te estrellas contra el suelo, pierdes, y la gravedad volverá a actuar”.

“Quiero decir, pregúntaselo a cualquier futbolista del mundo. Así que sí, y la gente dice ‘¿no estás orgulloso?’ No. Creo que soy un idiota por hacer eso. ¿Estoy orgulloso de haberme hecho pedazos? Claro que no”, concluye.

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Zendaya no para: tras un 2026 hiperactivo ahora se une a lo nuevo del director de 'Civil War'

Sin duda, 2026 ha sido el año de Zendaya. También de Anne Hathaway, pero centrémonos en Zendaya y en todas las películas que ha estrenado.

Al margen de la tercera temporada de Euphoria (que no tuvo grandes críticas pero concentró todas las miradas), la actriz ha ido encadenando éxitos de crítica y público a un ritmo amedrentador. Primero fue El drama junto a Robert Pattinson. Luego vino La Odisea (donde también estaba Robert Pattinson). Luego Spider-Man: Brand New Day (donde estaba su pareja Tom Holland, quien a su vez participaba en La Odisea), y por último llegaría Dune: Parte Tres estas Navidades. Donde volvería a cruzarse con Robert Pattinson, por tercera vez. Es un año peculiar.

Un año, en fin, que ha reforzado a Zendaya como gran estrella de su generación, mientras prepara con cuidado sus siguientes pasos. La idea entonces es que el año que viene protagonice Be My Baby de Barry Jenkins interpretando a la cantante Ronnie Spector, a la vez que pone voz a la hija de Shrek en la quinta parte que estrena DreamWorks el año que viene. Y eso no es todo: según Hollywood Reporter, la actriz de Rivales acaba de confirmar su presencia al frente de lo nuevo de Alex Garland.

Garland tampoco necesita presentación, e igualmente es alguien que ha estado de lo más ocupado en los últimos años. Al margen de su labor como guionista en el relanzamiento de 28 años días después (con una trilogía, 28 años después, que aún tiene pendiente la tercera parte), Garland ha ido estrenando Men, Civil War y Warfare. Todas con A24, a productora independiente que asimismo se ha quedado cerca de Zendaya, auspiciando tanto Euphoria como El drama como la próxima Be My Baby.

En algún punto Zendaya y Garland tenían que cruzar sus caminos. Una vez Garland concluya el rodaje de Elden Ring (adaptación del videojuego homónimo que también produce A24), el plan es que Zendaya protagonice su siguiente film: una historia original de ciencia ficción de la que no han trascendido detalles más allá de la presencia de Zendaya y de que la idea es rodarla en 2027. Es probable que, cuando se estrene finalmente, ambos ya hayan acumulado muchos más proyectos en la agenda.

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Así será el sorprendente salto al teatro de Tarantino: fecha de estreno y sinopsis

Es de lo más extraño que se estrene una secuela de Érase una vez en Hollywood centrada en uno de sus personajes principales, Cliff Booth, y que no la dirija Quentin Tarantino. De hecho la dirige David Fincher a partir de su guion, con Netflix haciéndose cargo de la dirección.

Pero es más extraño aún que, mientras Las nuevas desventuras de Cliff Booth está a punto de estrenarse, Tarantino no se esté dedicando a una nueva película como director (la que sería la décima, y por tanto la última según no deja de decir), sino a una obra de teatro.

Así es: Tarantino va a debutar en este medio como dramaturgo, habiendo desarrollado un proyecto que lleva como título The Popinjay Cavalier (algo así como El caballero fanfarrón) y que desde que empezamos a saber de él tuvo la ambición de estrenarse en el West End de Londres.

Esto es, la meca del teatro y el musical europeo, donde Tarantino ha podido finalmente escoger sala y fecha: The Popinjay Cavalier, según acabamos de saber, debutará en el Phoenix Theatre, con una premiere programada para el 18 de marzo de 2027.

Habrá funciones previas desde el 23 de febrero, y la idea es que se extiendan hasta el 13 de junio. “Estoy deseando ofrecer al West End una noche inolvidable”, declara Tarantino. Como ya trascendió hace tiempo, el protagonista de The Popinjay Cavalier (¿el caballero fanfarrón del título?) es Sacha Baron Cohen, que hoy se dispone a estrenar una nueva película de uno de sus personajes fetiche: Ali G, en Ali G: Kien es yo?

El también creador de Borat no podía sentirse más honrado por el fichaje de Tarantino: “Dije que sí antes incluso de que llegara a soltar su primer ‘hijo de puta’. Cuando te llama el mejor director del mundo, no haces preguntas”, declaró. “Estoy más que encantado de que vayamos a perder juntos nuestra ‘virginidad’ en el West End. Le he hecho prometer que no se andará con miramientos”.

The Popinjay Cavalier se ambienta en Europa, en 1830. Se trata de “una desenfrenada comedia de capa y espada sobre el engaño y el disfraz, inspirada en las grandes epopeyas de capa y espada del teatro y la gran pantalla”. Como por otra parte es habitual en Tarantino, lo relevante del proyecto no es tanto el argumento como sus variopintas inspiraciones:

“Una grandiosa celebración del teatro y su romanticismo exacerbado, narrada con el estilo característico de Tarantino y su inconfundible ingenio, The Popinjay Cavalier se inspira en el género clásico de las películas de capa y espada del viejo Hollywood, incluyendo las obras de George Bruce, Ernst Vajda y Jesse Lasky Jr.”, leemos en la descripción.

Las entradas para The Popinjay Cavalier saldrán a la venta el próximo lunes, con precios a partir de 25 libras (unos 30 euros). Sony está detrás de la producción, y si la obra tiene éxito (y Tarantino deja de preocuparse por lo de las 10 películas) no es descabellado que The Popinjay Cavalier pueda saltar próximamente al cine. Ya está publicado por lo demás un póster conceptual de la obra, confirmando su aire vintage.

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Verhoeven vuelve de la forma menos pensada: con una serie de 'Robocop' y un valioso aliado

Cuando Paul Verhoeven desembarcó en Hollywood, allá por 1985, ya tenía una carrera de lo más pintoresca en su Holanda natal.

Entonces hizo Los señores del acero y luego, en 1987, un clásico de culto como Robocop. Esta mezcla de sátira política y ciencia ficción hiperviolenta conmocionó a Hollywood (como luego conmocionarían, en un registro similar, Desafío total o Starship Troopers), de forma que desencadenó varias secuelas. Y Verhoeven siempre se quedó al margen.

No estuvo implicado ni en la segunda ni en la tercera (donde Peter Weller acabaría siendo sustituido por Robert John Burke como protagonista) pero en 2014, con el reboot de Joel Kinnaman, tampoco pudo callarse.

Verhoeven denunció que esta película había vaciado totalmente el discurso de Robocop, una vez ya terminaba su estancia en Hollywood y se veía obligado a trabajar en Europa. Desde 2021 que estrenó Benedetta no hemos tenido nuevo proyecto de Verhoeven, pero esto podría haber cambiado de la forma más inesperada posible: con su implicación en una serie de Robocop que desarrolla Amazon Prime Video.

Por supuesto, en este margen no han faltado las intentonas de volver a dirigir. A Verhoeven le cancelaron Sans Compter en Francia, y no llegó a conseguir financiación para Young Sinner, un thriller erótico ambientado en los círculos políticos de Washington D.C.

Nada ha cuajado, y las recientes declaraciones de Verhoeven sobre cómo el gobierno de Donald Trump estaba instrumentalizando la iconografía de Starship Troopers (llevando a pensar que no habían entendido la película), apuntaban a que no había forma de montar algo en Hollywood.

Wan y Verhoeven, la extraña pareja

La solución ha sido la serie de Robocop y con con un aliado igualmente inesperado: James Wan. El responsable de Expediente Warren también lleva tiempo sin dirigir (lo último que sabíamos de él es que volvía como productor ejecutivo a la próxima entrega de Saw), pero se hará cargo de unos cuantos episodios de este proyecto. Fue Wan, de hecho, quien reveló en la New York Comic Con que Verhoeven estaba implicado en la serie.

¿En qué rol? Pues no está claro. Cuesta imaginar a Verhoeven dirigiendo algún capítulo junto a él, así que lo más probable es que se dedique a la producción ejecutiva. Algo que implica, sobre todo, que el planteamiento de la serie ha dejado satisfecho al director. Serán ocho episodios protagonizados por Dan Stevens (Legión) que al parecer mantendrán el humor corrosivo y la crítica anticapitalista del film original.

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Este actor quedó traumatizado con el caos de DC: "¿Tuve buena suerte o mala suerte?"

Las cosas parecen estar más o menos en orden en DC, aún fresco el fracaso de Supergirl pero con la buena acogida de Linternas y las reacciones positivas a Clayface como correctivo.

Es una calma relativa que en cualquier caso contrasta con la antigua continuidad, cuando Zack Snyder ponía la primera piedra con El hombre de acero y a partir de ahí iban sucediendo las situaciones rocambolescas. Una serie de episodios que posiblemente Joe Manganiello haya sufrido en especial, vinculado al personaje de Deathstroke desde hace años.

Deathstroke es un popular villano de Batman que por ahora en el cine no ha tenido mucha presencia más allá de Teen Titans Go! La película, una producción animada de 2018. Por entonces este actor ya había sido vinculado a este cazarrecompensas, y de hecho llegó a aparecer en una escena poscréditos de Liga de la Justicia.

La idea de la directiva era entonces que en algún punto Manganiello llegara a enfrentarse abiertamente con el Batman de Ben Affleck, pero así como recientemente este actor hablaba de lo difícil que había sido su experiencia en DC, ahora es Manganiello quien se sincera sobre la misma.

Y suena bastante traumatizado. Manganiello, a quien veremos en breve interpretando a Sir Crocodile en la serie de acción real de One Piece, ha hablado sobre el asunto con el youtuber Rich Roll: “Batman se canceló y yo nunca… bueno, pude volver a interpretar al personaje durante unos dos minutos en el rodaje adicional”.

Manganiello se refiere a la película de Batman que Affleck habría dirigido y protagonizado poco después de Liga de la Justicia, y que nunca llegó a hacerse. “Durante los seis años siguientes no pararon de llover proyectos y llamadas a mi agente, una tras otra, diciendo ‘sí, usarán a tu personaje para esto, vas a salir en esto otro’. ‘Vas a ser el villano de Aquaman 2. Vas a salir en Escuadrón suicida 2 con este director. No, con este otro. No, tú contra Will Smith. Ah, va a ser una película independiente”.

Un revoltijo de anuncios y proyectos que no se suspendió definitivamente hasta que, llegado 2023, James Gunn y Peter Safran se hicieron con las riendas del estudio. “¿Tengo suerte o mala suerte? Tengo suerte de haber conseguido este papel, pero en aquel momento me sentí con mala suerte porque me dieron ese proyecto que luego se canceló y esfumó”, concluye.

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'La bola negra' bate a 'Torrente presidente' como cuarta película más taquillera del cine español

El pasado marzo llegaba a cines Torrente presidente como un terremoto, obteniendo unos 28 millones de euros que le situaba sin problemas en el ránking histórico de cifras de nuestro cine. Conseguía concretamente la cuarta posición y lograba ser la entrega más exitosa de la saga de Santiago Segura, pero meses después le salía una fuerte competidora.

La bola negra, de Javier Ambrossi y Javier Calvo, ya ha logrado que 2026 sea el año más taquillero para el cine español en más de una década.

Pero solo es uno de sus muchos logros, claro. El premio a Mejor dirección otorgado a los Javis en el Festival de Cannes ha anticipado una rotunda carrera hacia los Oscar auspiciada por Netflix, que justo estrena La bola negra este fin de semana en EEUU con una ventana de exhibición histórica: 47 días exclusivamente en cines. De modo que La bola negra todavía tiene mucho dinero que hacer en el ámbito internacional, aunque de forma más cercana ya está barriendo con todo.

La semana pasada supimos que La bola negra había entrado en el top 10 histórico batiendo a Ágora de Alejandro Amenábar. Solo era el principio.

Ahora que obtiene 28.6 millones de euros en la taquilla nacional, resulta que La bola negra ha adelantado a Torrente presidente como cuarta película española más taquillera de la historia.

Tiene por delante a Ocho apellidos catalanes (36.1 millones de euros), Lo imposible (42.4 millones de euros) y por último la gran rival, todavía hoy la película más taquillera de nuestra historia, es Ocho apellidos vascos con 51 millones de euros. No parece imposible que llegue hasta ahí: todo lo conseguido por La bola negra lo ha hecho en apenas cuatro semanas.

Y todavía queda el ángulo internacional: que La bola negra se una a las producciones españolas que sacudieron el mercado global. Para colarse en este ránking, La bola negra tendría que alcanzar los 54 millones de euros, y así superar a Momias en una sucesión de taquillazos que corona desde hace dos décadas Los otros de Alejandro Amenábar. 210 millones de euros a nivel global que sí, suenan muy lejanos. Pero todo se andará.

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Sydney Sweeney: su escena de sexo más salvaje llegó hace 5 años con esta película de Prime Video

Tras el final de la temporada 3 de Euphoria, Sydney Sweeney sigue estando en el centro de todas las miradas. La serie de HBO Max, convertida ya en uno de los mayores fenómenos de la plataforma, ha vuelto a sembrar la polémica con las escenas de sexo y desnudos de Cassie Howard, el personaje que interpreta la actriz. Su exposición en pantalla ha sido objeto de todo tipo de comentarios desde el estreno de la nueva entrega de la ficción creada por Sam Levinson.

Mientras su trabajo en la serie sigue acaparando titulares, Sweeney continúa consolidando una carrera cada vez más ambiciosa fuera de HBO. Uno de sus proyectos más personales fue Immaculate, la película de terror dirigida por Michael Mohan y producida por la propia actriz disponible en Prime Video. La cinta no obtuvo el reconocimiento esperado, pero marcó un nuevo paso en la estrecha relación profesional entre ambos. Una colaboración que, en realidad, comenzó mucho antes de que la intérprete alcanzara la fama mundial gracias a Euphoria.

Porque antes de Immaculate y cuando apenas había rodado una temporada del fenómeno de HBO Max, Mohan ya había dirigido a Sweeney en otra película mucho más provocadora. Fue en Los voyeurs, el thriller erótico estrenado en Prime Video en 2021, donde la actriz protagonizó algunas de las escenas sexuales más intensas y explícitas de toda su carrera, confirmando ya entonces su disposición a asumir papeles incómodos y arriesgados.

¿Más euforia que 'Euphoria'?

Para Los voyeurs, película que se estrenó en 2021, el director contó con la actriz estadounidense para el personaje principal. Interpretó a Pippa, una joven optometrista que se ve envuelta involuntariamente en la vida sexual de un matrimonio que vive al otro lado de su calle. Tres años después, cree firmemente que este largometraje tiene las mejores escenas eróticas de los últimos años.

"Creo que las escenas de sexo de Los voyeurs son las mejores de esta década y estoy inmensamente orgulloso de ellas. Amazon no da métricas exactas, pero en todas las gráficas que nos enseñaron sin cifras, superamos todas las expectativas que ellos tenían", explicó Mohan en una entrevista para The Hollywood Reporter.

Director fetiche

El cineasta contó con Sydney Sweeney en dos ocasiones, y ella le devolvió el favor en 2024 al encargarle la dirección de Immaculate, la película que ella misma protagonizó y produjo. Se trata de un proyecto que rescató tras haber sido seleccionada en 2014 para la idea original de Andrew Lobel, que finalmente no salió adelante.

El largometraje de terror contaba con una secuencia final de dos minutos que muchos consideran como lo mejor que Sydney Sweeney ha hecho hasta ahora. "Es un final extremo, y sabía que iba a funcionar si ella estaba dispuesta. Los últimos momentos son de lo que más me enorgullezco como director y son exactamente como los imaginé", explicó Michael Mohan, agradecido con el trabajo de la actriz, con la que seguro que querrá colaborar en más ocasiones.

¿Dónde ver en streaming 'Los voyeurs'?

Los voyeurs puede verse actualmente en Prime Video sin coste adicional para los suscriptores de la plataforma. El thriller erótico protagonizado por Sydney Sweeney y Justice Smith se ha convertido además en uno de los títulos más comentados de la filmografía de la actriz por el tono provocador y la intensidad de varias de sus escenas.

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Jason Statham revienta la colmena: 'Beekeeper 2' lanza un tráiler brutal y confirma fecha de estreno

El compromiso de Jason Statham por el cine de acción ha llegado al punto de que ha montado su propia productora especializada en el género, y esta se llama Punch Palace. Es decir, el Palacio de los Puñetazos.

Un nombre ciertamente apropiado para lo que suele hacer Statham con tanta velocidad y disciplina como la que marca a sus personajes: las películas siguen llegando a ritmo regular, con una sencillez y un gusto por ir al grano que no dejan de ser admirables. El último exponente ha sido El motín, estrenada este mismo verano.

Con El motín hubo, eso sí, una pequeña polémica: Amazon Prime Video incorporó la película a su catálogo por error provocando que la película se filtrara instantáneamente en Internet.

Aunque no deja de ser anecdótico porque Statham sigue a lo suyo, y su siguiente proyecto es la secuela de Beekeeper: El protector. Esta película dirigida por David Ayer ganó en 2024 160 millones de dólares, convenciendo a Amazon MGM Studios de desarrollar la secuela a toda velocidad. Por el camino, sin embargo, Ayer se terminó bajando.

Así que Beekeeper 2 tiene nuevo director. Se trata de Timo Tjahjanto, cineasta indonesio que siempre tendrá un hueco en el corazón de los aficionados al cine de acción por firmar el clásico de culto The Night Comes for Us en 2018. Tiempo después se instaló en Hollywood y de hecho Beekeeper 2 no es la primera secuela que realiza: en el verano de 2025 firmó Nadie 2 con Bob Odenkirk.

Y ahora se encarga de otra secuela en la que, por lo demás, se sigue una continuidad escrupulosa con lo visto anteriormente. Con la adición de Pom Klementieff (Misión imposible) como uno de los rivales a batir.

Tiempo después de culminar su venganza, este antiguo asesino a sueldo metido a apicultor llamado Clay tendrá que enfrentarse a sus antiguos compañeros de la organización Beekeeper, ansiosa por hacerse con el control del gobierno estadounidense. Beekeeper 2 ya ha estrenado tráiler y en él podemos ver cómo Jeremy Irons (ya presente en la anterior película) le da su misión a Clay, junto a un holgado armamento, asegurando que es “el único que puede detenerlos”.

Amazon MGM Studios estrena Beekeeper 2 el próximo 15 de enero. Puedes ver el tráiler a lo largo de estas líneas.

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'La bola negra' lo cambia todo: Netflix le dará un giro de 180 grados a sus estrenos a partir de la película de los Javis

Puede que la cosa empezara a cambiar oficialmente cuando a Netflix se le ocurrió comprar Warner Bros. Discovery.

Pese a que finalmente Paramount se impusiera (y como resultado Warner y Paramount se han fusionado en forma de Skydance), durante los meses que duró la contienda esta plataforma de streaming vio cómo todo Hollywood se le ponía en contra, y sus responsables tenían que reafirmar una y otra vez su compromiso con las salas de cine. Al fin y al cabo, a Netflix siempre le ha causado bastante indiferencia la exhibición tradicional, entendiendo que su negocio está en el catálogo streaming.

Pero, si tenía intención de comprar Warner, tocaba comprometerse a mantener este negocio. Uniendo esto a otros factores como el estancamiento de los suscriptores (que esta misma semana provocó una de las grandes reducciones de plantilla de su historia. 1.000 empleados a la calle) o la sensación de que películas que pasan por salas luego tienen un gran rendimiento doméstico, el interés de Netflix por la exhibición tradicional ha ido creciendo exponencialmente en los últimos meses.

Hasta el punto de que La bola negra, que Netflix estrena en EEUU a partir de este fin de semana, va a ser el film que lo cambie todo.

Hasta entonces, la vinculación de Netflix con las salas se reducía a estrenos limitados de películas prestigiosas para poder aspirar al Oscar, o a algún evento estilo el reestreno de Las guerreras K-Pop tras haber arrasado en visualizaciones domésticas.

Si hablamos de Oscar, pasa justamente con La bola negra que es una frontrunner absoluta: la película de los Javis ganó el premio a Mejor dirección en el Festival de Cannes y luego el premio del público en Toronto, amparada por unas críticas extraordinarias y, en su España natal, una recaudación que la ha colocado en el top histórico. Es un bombazo comercial, pero también un film de prestigio con el que Netflix (que compró los derechos internacionales de distribución) podría obtener por fin el Oscar a Mejor película que tanto tiempo se le ha resistido.

Así que, ¿cuál es el plan exacto de Netflix con La bola negra? Pues un periodo de exclusividad en salas mucho más largo de la cuenta.

47 días nada menos, más tiempo que el que ningún otro estreno de la compañía haya ostentado. Con el añadido, según IndieWire, de otra decisión histórica en lo que se refiere a la estrategia de Netflix: la compañía va a empezar a hacer públicas sus cifras de taquilla. La bola negra será el primer film con el que lo haga.

Una nueva era

Netflix siempre ha mantenido ocultas las recaudaciones de sus incursiones en cines, por mucho que en los últimos años haya habido éxitos evidentes como Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion. El motivo es la exposición pública que implica revelar las cifras, y es algo que por ejemplo le ha salido bastante caro a Apple.

Entre 2023 y 2024 la compañía se animó a estrenar en salas varias películas (Napoleón, Los asesinos de la luna, Argylle o Fly Me to the Moon), y todas se hundieron. Todo el mundo fue consciente del fracaso, sobre todo, y Apple dejó de mandar películas a cines. Incluso perdieron aplomo sus ambiciones de competir en la carrera hacia los Oscar.

Pero Netflix quiere arriesgarse. Sabe que con La bola negra tienen un caballo ganador, y que hay que proceder con cautela según las particularidades de cada proyecto. “Analizamos este modelo y nos preguntamos: ¿cómo podemos satisfacer a los amantes del cine que quizá quieran ver esta película en una sala, cómo evitamos perjudicar el valor de Netflix y cómo posicionamos la película de la mejor manera posible a nivel mundial?”, ha apuntado Ted Sarandos, uno de los líderes de Netflix.

La plataforma no pierde de vista que su negocio es el streaming, pero indudablemente hay mucho que ganar si su desembarco en salas funciona. Está, desde luego, el prestigio: que Netflix le dé un tratamiento tradicional a determinadas películas ayudará a que los grandes directores quieran trabajar con ellos. Y es lo que nos lleva sin ir más lejos a Greta Gerwig. La directora de Barbie, un hito de taquilla, estrenará con Netflix el año que viene Narnia: El sobrino del mago.

Todo un blockbuster que tendrá otra ventana pionera: desde el 12 de febrero, y arramblando con todas las salas IMAX posibles, Narnia se tirará en cines 49 días. No se incorporará al catálogo hasta el 2 de abril.

A lo que hay que sumar, para lo que queda de año, Las nuevas desventuras de Cliff Booth que dirige David Fincher, e Ink de Danny Boyle. Dos propuestas de autor y atractivo oscarizable que también tendrán estreno en cines, y de las que también Netflix irá informando de sus logros en taquilla. La bola negra, con sus amplias opciones de seguir arrasando comercialmente como ya está haciendo en España, supone por tanto un gran punto de inflexión para Netflix. Un antes y un después para una compañía a la que el streaming se le está quedando pequeño.

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