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Por qué realizar pruebas genéticas sin límite de edad puede ser clave para detectar variantes hereditarias de cáncer

Un criterio de pruebas genéticas restringido a menores de 50 años excluye al 72 % de los pacientes con variantes hereditarias de cáncer (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las pruebas genéticas permiten detectar cambios heredados que pueden aumentar la predisposición al cáncer. En algunos casos, esa información también puede orientar el tratamiento.

Sin embargo, estos estudios suelen indicarse con mayor frecuencia a quienes reciben un diagnóstico antes de los 50 años. Esto se debe a que se supone que los tumores que aparecen más tarde tienen menos posibilidades de estar asociados con alteraciones heredadas.

Ese criterio podría dejar sin identificar a muchos pacientes con cambios genéticos relevantes. Una investigación que incluyó a 39.184 personas con tumores sólidos, es decir, cánceres que se forman en órganos o tejidos, concluyó que, de haberse aplicado el límite de 50 años, se habría excluido a más de 7 de cada 10 pacientes en quienes se detectaron variantes hereditarias relacionadas con la enfermedad.

El estudio, publicado en la revista Cancer Discovery, analizó pruebas genéticas realizadas a todos los pacientes del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, en Estados Unidos, sin importar su edad.

El objetivo fue medir cuánto cambiaría la detección de estas alteraciones si el acceso a los análisis no dependiera de la edad al momento del diagnóstico.

El análisis de casi 40.000 pacientes con tumores sólidos identificó alteraciones genéticas hereditarias en el 16,3 % de los casos (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio detectó alteraciones hereditarias en el 16,3 % de los pacientes

Las pruebas genéticas germinales buscan cambios presentes desde el nacimiento en las células del organismo. Esos cambios pueden transmitirse dentro de una familia. Se diferencian de las alteraciones que aparecen solo en el tumor durante la vida de una persona, ya que estas últimas no necesariamente son heredables.

El equipo analizó muestras de sangre o saliva de los participantes. Utilizó una prueba desarrollada por el centro que buscó 94 variantes genéticas patogénicas, es decir, cambios en el material genético que pueden estar relacionados con una enfermedad. Según se detalla en el estudio, el 16,3 % de los participantes tenía al menos una de las variantes genéticas patogénicas analizadas.

La investigación fue codirigida por Zsofia K. Stadler, directora clínica del Servicio de Genética Clínica del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, y Luis A. Diaz Jr., jefe de Oncología de Tumores Sólidos de la misma institución.

La investigación publicada en Cancer Discovery evaluó 94 variantes genéticas patogénicas en muestras de sangre y saliva (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con este diseño, los investigadores pudieron calcular cuántas variantes hereditarias habrían quedado fuera si se hubiera aplicado el límite de 50 años. Según expusieron, esta estrategia también podría facilitar el análisis de sus familiares.

El dato central fue que un criterio restringido a menores de 50 años habría dejado afuera a 4.601 personas con variantes patogénicas. Esa cifra representa el 72 % de todos los pacientes con cambios genéticos detectados en el grupo estudiado, de acuerdo con los resultados del trabajo.

Los cambios genéticos también aparecieron en diagnósticos de edades más avanzadas

Para cada tipo de cáncer, los investigadores compararon la edad del diagnóstico con la edad en que la enfermedad suele presentarse y, a partir de esa referencia, distinguieron casos tempranos, habituales y tardíos.

Un diagnóstico temprano fue aquel que se produjo mucho antes de la edad promedio de inicio de un tipo de cáncer. Para establecerlo, el equipo usó una medida estadística llamada desviación estándar, que permite calcular cuánto se aleja un caso de la edad más frecuente.

Los diagnósticos tardíos fueron aquellos ocurridos bastante después de esa edad y los habituales quedaron dentro del rango esperado.

El umbral habitual de edad habría dejado sin detección a 4.601 personas con alteraciones genéticas vinculadas a la enfermedad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con este método, las variantes patogénicas aparecieron en el 18,4 % de los pacientes con cáncer de inicio temprano, en el 15,6 % de quienes recibieron un diagnóstico a una edad habitual y en el 12,3 % de los casos tardíos. Los resultados mostraron una proporción mayor en los primeros, aunque también detectaron alteraciones hereditarias entre pacientes mayores.

El análisis también distinguió variantes de alta y moderada penetrancia. Este concepto describe la probabilidad de que un cambio genético se manifieste en la enfermedad con la que se lo asocia. Por eso, las variantes de alta penetrancia se vinculan con un riesgo mayor que las de penetrancia moderada.

Las variantes de alta penetrancia estuvieron presentes en el 9,1 % de las personas con cáncer temprano, en el 5,5 % de quienes recibieron un diagnóstico a una edad habitual y en el 2,6 % de los casos tardíos. Si se suman las variantes de alta y moderada penetrancia, que pueden aportar información para las decisiones de tratamiento, el estudio estimó que estuvieron presentes en cerca del 9,7 % de todos los pacientes.

La identificación de mutaciones hereditarias abre la puerta a pruebas preventivas en familiares, una opción que aún se utiliza poco según los autores (Imagen Ilustrativa Infobae)

“La prevalencia de variantes patogénicas hereditarias entre los pacientes mayores, especialmente las de alta y moderada penetrancia, sugirió que un límite uniforme de 50 años para las pruebas genéticas era insuficiente”, indicó Stadler.

Los hallazgos también pueden tener consecuencias para las familias. Una vez que se identifica una variante hereditaria en un paciente, pueden ofrecerse pruebas en cascada a sus familiares para determinar si comparten esa misma alteración.

Sin embargo, Stadler advirtió que este recurso continúa poco utilizado: “solo una minoría de los parientes elegibles se realiza actualmente la prueba”, afirmó la especialista en el comunicado de prensa.

Los autores advirtieron que, al haberse realizado en un solo centro especializado en cáncer, los resultados deben interpretarse con cautela.

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Cuánto cobran albañiles y trabajadores de UOCRA en octubre 2026

La actualización salarial de la UOCRA fija una suba del 1,8 % sobre los haberes de septiembre (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los trabajadores de la construcción alcanzados por los convenios colectivos 76/75 y 577/10 perciben desde octubre una nueva escala de haberes. El incremento es del 1,8 % y se calcula sobre los salarios básicos que estaban vigentes en septiembre, dentro del esquema de aumentos acumulativos definido en la última paritaria.

El acuerdo fue suscripto por la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) y la Federación Argentina de Entidades de la Construcción (FAEC). La suba impacta en los jornales del personal de obra y en los haberes mensuales de los serenos.

Cuánto cobran los trabajadores de la construcción en octubre 2026, según zona y categoría

La escala general establece cuatro zonas salariales. La Zona A comprende la Ciudad de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Salta, Tucumán, Chaco, Corrientes, Jujuy y Misiones. Allí se aplican los valores básicos de referencia para el resto de las regiones.

En esa área, los importes vigentes desde el 1° de octubre son los siguientes:

  • Oficial especializado: $ 7.697 por hora
  • Oficial: $ 6.585 por hora
  • Medio oficial: $ 6.085 por hora
  • Ayudante: $ 5.601 por hora
  • Sereno: $ 1.017.485 por mes

La Zona B, que abarca La Pampa, Neuquén, Río Negro y Chubut, incorpora un adicional por zona desfavorable. Los montos finales para octubre son:

  • Oficial especializado: $ 8.544 por hora
  • Oficial: $ 7.313 por hora
  • Medio oficial: $ 6.745 por hora
  • Ayudante: $ 6.245 por hora
  • Sereno: $ 1.133.523 por mes
La Zona C-Austral concentra los valores más altos con un básico de 15.395 pesos por hora para oficiales especializados (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el caso de la Zona C, integrada por Santa Cruz, los valores vigentes son:

  • Oficial especializado: $ 11.817 por hora
  • Oficial: $ 11.079 por hora
  • Medio oficial: $ 10.691 por hora
  • Ayudante: $ 10.381 por hora
  • Sereno: $ 1.701.015 por mes

La Zona C-Austral comprende Tierra del Fuego y tiene los valores más altos de la escala general:

  • Oficial especializado: $ 15.395 por hora
  • Oficial: $ 13.169 por hora
  • Medio oficial: $ 12.170 por hora
  • Ayudante: $ 11.201 por hora
  • Sereno: $ 2.034.971 por mes

Los montos corresponden a los trabajadores incluidos en el Convenio Colectivo de Trabajo 76/75. El entendimiento también actualizó las escalas del CCT 577/10, que alcanza al personal de las especialidades de canalización, líneas, instalaciones y empalme.

En esas actividades específicas, los valores dependen de la tarea y la región. Para octubre, los importes más altos de la categoría de oficial especializado son:

  • Empalme: $ 17.813 por hora en la Zona C-Austral
  • Líneas e Instalación: $ 17.327 por hora en la Zona C-Austral
  • Canalización: $ 16.881 por hora en la Zona C-Austral
Los trabajadores de la especialidad de empalme perciben hasta 17.813 pesos por hora bajo el convenio 577/10 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo fue el último acuerdo paritario

La negociación salarial estableció tres incrementos consecutivos y acumulativos para septiembre, octubre y noviembre. El primero fue de 1,9 % sobre los básicos vigentes al 31 de agosto; el segundo, que rige durante octubre, equivale a 1,8 % sobre los haberes de septiembre.

El tercer tramo será de 1,7 % a partir de noviembre de 2026, con aplicación sobre los salarios básicos que estén vigentes durante octubre. Al tratarse de aumentos acumulativos, cada porcentaje se calcula sobre el valor ya actualizado por el incremento anterior y no sobre la escala inicial.

La vigencia del acuerdo se extiende hasta el 30 de noviembre de 2026. Las partes dispusieron además la continuidad de una comisión especial destinada a seguir la evolución de las variables económicas y del sector de la construcción.

La próxima reunión de esa comisión está prevista para el 20 de octubre. Allí, la UOCRA, Camarco y la FAEC deberán analizar los parámetros que definirán los ajustes salariales que comenzarán a regir desde diciembre.

El convenio mantiene, además, una retención del 2 % sobre los salarios remunerativos en concepto de aporte extraordinario solidario. A su vez, contempla una contribución patronal del 2 % destinada a fines asistenciales y sociales.

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“Descubro constantemente cosas nuevas sobre ella en cada guion”: Chandra Wilson se refirió a su personaje en Grey’s Anatomy

Después de más de 20 años en el papel de Miranda Bailey, Chandra Wilson afirma que cada libreto le permite conocer una faceta distinta de la médica que interpreta en Grey’s Anatomy. La actriz forma parte de la serie desde su estreno, en 2005, y atribuye la continuidad de su interés por el personaje a los cambios que proponen los guiones.

“Descubro constantemente cosas nuevas sobre ella en cada guion”, dijo Wilson, de 57 años, en una entrevista con People. La intérprete explicó que su punto de partida es el material escrito y que prefiere descubrir el rumbo de Bailey a medida que recibe nuevas escenas, en lugar de imaginar de antemano qué debería ocurrirle.

Desde los primeros episodios, la cirujana atravesó cambios dentro y fuera del hospital. Su vínculo con Ben Warren, personaje encarnado por Jason George, los problemas de salud y las responsabilidades que asumió en el Grey Sloan Memorial modificaron su recorrido. En la temporada 23, además, aparece la posibilidad de que vuelva a estudiar.

Bailey evalúa una maestría para participar en las decisiones de salud pública

Los nuevos episodios, estrenados el 15 de octubre, retoman una idea que Bailey expresó en el cierre de la temporada 22: cursar una maestría en salud pública. La inquietud apareció después del derrumbe de un puente que, en la ficción, se relacionó en parte con los recortes de fondos estatales. A partir de esa experiencia, la médica busca tener “un asiento en la mesa” donde se definen las políticas que afectan al sistema de salud.

El derrumbe de un puente vinculado con recortes presupuestarios motivó el interés de Bailey por intervenir en las políticas sanitarias (ABC/BOB D'AMICO)

Wilson destacó ese aspecto de la historia porque presenta la educación como una posibilidad abierta en cualquier momento de la vida. “Me encanta esa parte porque nunca es demasiado tarde”, afirmó a People. Para la actriz, Bailey muestra que una persona puede retomar la formación, ampliar sus conocimientos o elegir un camino profesional diferente.

La intérprete cree que esa situación puede resultar cercana para quienes están pensando en su futuro. “Si puedo transmitirle a alguien, a través de Bailey, ‘esperá un momento, ¿por qué no vuelvo a estudiar?’, que tome esa idea y siga adelante”, expresó. Según Wilson, los personajes de la serie tienen llegada al público y, en ocasiones, pueden motivar decisiones personales.

Todavía no se informó si Bailey decidirá empezar la maestría. Sin embargo, la actriz manifestó que le interesa acompañar ese posible cambio, ya que permitiría mostrar a la cirujana en un ámbito distinto, vinculado con la salud pública y no solo con la atención diaria de los pacientes.

Los cambios en los guiones renuevan el recorrido de Miranda Bailey

A lo largo de la serie, pasó de ser una cirujana exigente, encargada de formar a los residentes, a ocupar puestos de mayor responsabilidad. Al mismo tiempo, las dificultades familiares, los conflictos laborales y las decisiones médicas complejas fueron definiendo su historia.

La actriz afirmó que los cambios imprevistos en los libretos impiden que su trabajo en la serie resulte repetitivo (REUTERS/Mario Anzuoni)

La actriz sostuvo que esas transformaciones impiden que el trabajo se vuelva repetitivo. “Puede aparecer un integrante nuevo de la familia, del que no sabía nada, o una dirección profesional diferente”, explicó. Cada novedad le plantea una pregunta concreta: cómo reaccionará Bailey ante una situación que nunca había vivido.

“Los guionistas siempre proponen algo que hay que tener en cuenta”, señaló. Wilson explicó que busca comprender qué aporta cada escena al personaje y construir una respuesta coherente con ese cambio, sin anticiparse a las decisiones creativas de la producción.

El paso de los años también modificó el elenco y las historias de la ficción. Aun así, Bailey continúa como uno de los personajes que unen los comienzos de la serie con su presente. Mientras tanto, nuevas generaciones de médicos llegan al Grey Sloan Memorial y encuentran en ella una figura de referencia.

La nueva temporada combinará cambios personales y casos médicos

Además de la decisión académica de Bailey, la temporada 23 incorporará cambios en las relaciones entre los personajes y nuevas emergencias médicas. Wilson adelantó que la serie conservará los elementos que el público reconoce, aunque las relaciones dentro del hospital tendrán situaciones diferentes.

Miranda Bailey funciona como un nexo entre los comienzos de la ficción y la llegada de nuevas generaciones de médicos (Grosby)

“Van a encontrar las cosas a las que están acostumbrados, junto con novedades en las relaciones entre nuestros personajes”, declaró la actriz. De todos modos, aclaró que los casos médicos seguirán siendo el centro de los episodios.

“Tenemos casos médicos realmente fuera de lo común esta temporada”, anticipó. Esas historias incluirán urgencias, decisiones de los profesionales y consecuencias para quienes trabajan en el hospital.

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