El acusado de violar a menores en un colegio: graduado en Química y exentrenador de porteros
El profesor detenido por presuntas agresiones sexuales a varios menores en un colegio religioso de Madrid llevaba años dedicado a la enseñanza y al deporte. El docente, de 37 años e identificado con las iniciales M. F. G., había impartido clases en distintos centros educativos de la capital y llevaba trabajado durante más de una década como entrenador de porteros del Atlético de Madrid. Desde el pasado viernes 16 de octubre permanece en prisión provisional sin fianza, acusado de cometer delitos sexuales contra al menos nueve alumnos de entre 12 y 15 años del colegio Mercedarias de Don Juan de Alarcón y de grabar algunas de las agresiones. El profesor ya había sido detenido en 2024 por una presunta agresión sexual a otro menor del mismo centro, un caso por el que todavía tiene pendiente un juicio y que no le impidió continuar ejerciendo la enseñanza.
Las presuntas agresiones salieron a la luz este verano, durante una excursión escolar en la que varios alumnos comenzaron a compartir sus experiencias con el antiguo profesor. Según ha publicado El País, los estudiantes pusieron en común lo que hasta entonces era un secreto a voces entre ellos: M. F. G. mantenía una relación de excesiva cercanía con algunos menores, entablaba conversaciones subidas de tono e incluso había llegado al contacto físico. Al compartir sus testimonios, los alumnos tomaron conciencia de la gravedad de lo ocurrido: estaban relatando agresiones sexuales. Fue entonces cuando algunos decidieron contárselo a sus actuales profesores, que dieron la alarma a la Policía Nacional.
La Unidad de Familia y Atención a la Mujer (UFAM) de la Jefatura Superior de Policía de Madrid asumió la investigación, que ha permitido identificar por el momento a nueve presuntas víctimas de entre 12 y 15 años, aunque no se descarta que la cifra aumente. Las agresiones se habrían producido entre 2019 y 2024, tanto dentro como fuera del centro educativo. Según las pesquisas, el profesor presuntamente se ganaba la confianza de los menores a través de conversaciones telefónicas y videojuegos, antes de cometer las agresiones sexuales.
Así se acercaba a los menores: mensajes, videojuegos y encuentros fuera del colegio
El colegio Mercedarias de Don Juan de Alarcón fue durante tres años el escenario de la actividad docente de M. F. G., pero también uno de los lugares donde, según la investigación, se habrían producido algunas de las agresiones sexuales. Entre 2021 y 2024, el detenido impartió asignaturas de la rama científica y ejerció como coordinador de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Según consta en su perfil de LinkedIn, se graduó en Química por la Universidad Complutense de Madrid en 2014 y, un año después, obtuvo el Máster Universitario en Formación del Profesorado de Educación Secundaria en la Universidad Camilo José Cela (UCJC).
Aunque su carrera como docente comenzó en 2016 en el colegio Sagrado Corazón de los Padres Capuchinos de Madrid, donde impartía Física y Química, Química y clases de apoyo de Matemáticas, fue durante su etapa en Mercedarias cuando, según la investigación, habría aprovechado su cercanía con los alumnos para acercarse a ellos con fines sexuales. Curiosamente, su paso por este último centro no figura en su currículum ni en su perfil de LinkedIn, aunque sí aparece en publicaciones del propio colegio en redes sociales, según ha precisado El Mundo. Según el mismo diario, su presunto modus operandi consistía en ganarse la confianza de los menores invitándolos a jugar a la PlayStation en su domicilio, donde se habrían producido alguna de las agresiones sexuales. "Les engatusaba invitándoles a jugar con la Play y así empezaba a atraerlos", explicaron fuentes de la investigación al citado periódico.
Les engatusaba invitándoles a jugar con la Play y así empezaba a atraerlos"
El contacto no se limitaba a los encuentros presenciales. Según recoge El País, el docente también mantenía conversaciones con los menores a través del teléfono móvil y de los servicios de mensajería de los videojuegos, algunas de ellas de contenido sexual. Al menos tres de las presuntas víctimas han relatado agresiones sexuales con penetración, mientras que otros testimonios recabados por la Policía han denunciado tocamientos y otras agresiones sexuales. Los hechos se habrían producido así tanto fuera del centro como en sus propias instalaciones, incluido el laboratorio del colegio, y algunas de las agresiones habrían sido grabadas por el profesor, según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid.
Las acusaciones abarcan distintos tipos de delitos sexuales. En concreto, la Policía le atribuye tres delitos continuados de agresión sexual con penetración a menores de 16 años y otros tres delitos de agresión sexual contra víctimas diferentes, además de prostitución infantil, pornografía infantil y child grooming. Este último, conocido como ‘engaño pederasta’, consiste en establecer contacto con un menor y ganarse progresivamente su confianza con fines sexuales.
Otra detención en 2024 que no le impidió seguir dando clases
La detención del pasado 13 de octubre no fue la primera. M. F. G. ya había sido arrestado en junio de 2024 por una presunta agresión sexual a otro alumno del mismo colegio, un caso independiente de la investigación actual y por el que todavía tiene pendiente el juicio. La denuncia se presentó después de que el hermano mayor de la víctima descubriera que esta se encontraba en el domicilio del profesor, según ha publicado El País.
Todo comenzó cuando el adolescente tardó más de lo habitual en regresar a casa. Preocupado por su paradero, su hermano mayor recurrió al sistema de geolocalización del teléfono móvil y comprobó que se encontraba en una vivienda situada a las afueras de Madrid. Al desplazarse hasta allí, encontró al menor, que entonces tenía menos de 16 años, en compañía del presunto pederasta. La familia decidió denunciar los hechos y el profesor fue detenido, aunque posteriormente quedó en libertad con medidas cautelares a la espera de juicio.
Tras aquel episodio, M. F. G. solicitó la baja voluntaria del colegio Mercedarias, según han explicado a EFE fuentes próximas a la investigación. Sin embargo, aquella primera detención no le impidió seguir trabajando con menores, ya que contaba con antecedentes policiales, pero no penales, al no haber sido condenado por los hechos denunciados.
Según fuentes policiales citadas por EFE, el colegio no tuvo conocimiento de aquella detención hasta este verano, cuando varios alumnos comenzaron a relatar sus experiencias con el antiguo profesor. En un comunicado difundido este miércoles, la dirección del centro ha asegurado que se puso en contacto con la Policía Nacional en cuanto tuvo conocimiento de los testimonios y que desde entonces ha colaborado con la investigación. Además, ha habilitado canales de atención y apoyo psicopedagógico para los menores y sus familias.
Pese a todo, cuando volvió a ser detenido este mes de octubre, ejercía como profesor de Matemáticas en otro centro concertado de Madrid, donde también había trabajado durante el curso anterior, según ha publicado El País. Por el momento, no consta que se hayan producido agresiones sexuales en este segundo colegio.
Su otra faceta: entrenador de porteros del Atleti
Más allá de su trabajo como profesor, el presunto depredador sexual también cultivó una extensa trayectoria en el mundo del fútbol. Según consta en su perfil de LinkedIn, estuvo vinculado durante más de una década al Atlético de Madrid como entrenador de porteros, desempeñando distintas funciones en las instalaciones rojiblancas de Orcasitas, entre 2007 y 2014, y en Majadahonda, entre 2011 y 2020.
Su experiencia en el fútbol incluye también su paso por el Atlético de Madrid Féminas como entrenador de porteras entre 2009 y 2011, así como trabajos en la Fundación Atlético de Madrid, el CF Pozuelo y el Rayo Majadahonda. En su currículum figura, además, un puesto como coordinador de entrenadores de porteros en la academia rojiblanca. Para desempeñar estas funciones, realizó distintos cursos de formación deportiva, entre ellos uno de Especialista en Entrenamiento de Porteros de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en 2010.
Al margen de los colegios y los campos de fútbol, el detenido también había trabajado como monitor de campamentos e impartía clases particulares. Según ha publicado El Mundo, mantenía activo un anuncio en el que ofrecía clases por 12 euros la hora. "Soy químico y también tengo dos cursos de Ingeniería Informática. He sido profesor en ESO y Bachillerato de Física y Química, Matemáticas, Tecnología... Te espero en la próxima clase juntos", señalaba en la descripción.
El docente seguía activo en las redes profesionales pocas semanas antes de su detención. El pasado 27 de agosto publicó en LinkedIn una oferta en la que buscaba un “compañero” para impartir Tecnología en un centro educativo de la zona este de Madrid. "Por si entre mis contactos hay alguien que esté buscando una nueva oportunidad en educación, o conocéis a alguien a quien pueda interesarle", escribió. Al mismo tiempo, su perfil todavía mostraba la etiqueta Open to Work, con la que señalaba que él también estaba abierto a nuevas oportunidades laborales.
Ahora, M. F. G. permanece en prisión provisional sin fianza en la cárcel de Soto del Real, mientras continúa la investigación sobre las presuntas agresiones sexuales a sus antiguos alumnos. Durante el registro de su domicilio, la Policía Nacional intervino numerosos dispositivos electrónicos, entre ellos teléfonos móviles, ordenadores portátiles y unidades de almacenamiento, que han quedado a disposición judicial. Los agentes ya han localizado a otras posibles víctimas, por lo que no descartan que aumente el número de menores afectados ni que se presenten nuevas acusaciones contra el detenido.




