Las operaciones militares abarcaron Yenín, Nablus y Ramala, restringiendo el tránsito de agricultores en la cosecha de aceitunas en la Cisjordania ocupada.
“Me atacaron y me empujaron al suelo. Por suerte tenía mi chaleco antibalas y mi casco, de lo contrario probablemente ni siquiera estaría aquí, porque seguían pateándome y pateándome”, declaró la fotoperiodista desde el hospital de Ramala.