Lo que nunca debes pedir en un restaurante chino, según dos chefs de esta nacionalidad
En lo que a restaurantes de comida internacional se refiere, los chinos fueron los pioneros en gran parte del mundo. Sus sabrosos platos, su habitual precio competitivo y la rapidez en el servicio son sus principales fuertes, pero hay que saber qué pedir.
Es lo que sostienen Cheong Yew y Emily Tang, dos chefs chinos que han sido entrevistados por el Daily Mail y que revelan qué no debes pedir y en qué debes fijarte para tener una buena experiencia en un restaurante chino.
En primer lugar, cuidado con el pato asado. "Un buen pato asado cantonés requiere tiempo, y gran parte del trabajo importante se realiza mucho antes de que el pato se acerque al horno", dice Yew.
"La piel gomosa, una gruesa capa de grasa y la carne seca y dura son señales de alerta", añade. "Si observas una piel blanda o correosa, puede indicar que ha estado almacenada o que se ha recalentado, tal vez en el microondas", dice a su vez Tang.
Emily Tang advierte también sobre las "descripciones vagas de los ingredientes", diciendo que es un problema que "ve en muchos menús". Se refiere a nombres como 'verduras mixtas'. "El ingrediente principal podría ser una mezcla de verduras. Pero, ¿qué contienen estas verduras? ¿Es bok choy o brócoli chino?", se pregunta la cocinera.
También debes fijarte en las empanadillas. "En la cultura gastronómica china, una de las cosas más importantes son las texturas, y eso es casi tan importante como el sabor", dice Emily Tang.
"En los siu mai de cerdo y gambas, una de las cosas en las que siempre me fijo es en la textura del relleno", agrega Yew.
Otro plato típico es el pollo agridulce, pero ojo: "Todo debe estar en armonía. Nada debe ser abrumador. Así que, si está demasiado crujiente, es posible que lo hayan frito en abundante aceite o dos veces", dice Tang. Por su parte, Yew advierte que "una cosa que siempre me genera desconfianza es un plato chino cuya salsa sea excesivamente dulce".
Hay que prestar atención también a los dim sum. "Si el menú solo tiene tres o cuatro (opciones) o solo un plato, eso sería una señal de alarma para mí", afirma Tang. "Si preparas tus dim sum frescos en el mismo local, deberías tener un equipo, y ellos serán expertos en un repertorio de platos al vapor, a la parrilla y de varios tipos", prosigue.
"No tiene mucho sentido tener un equipo que lo prepare todo desde cero si solo van a hacer tres o cuatro cosas, ¿verdad? Así que diría que eso podría ser una señal de que no se fabrican internamente", añade.
Una base de la cocina china es el arroz. "Un plato realmente sencillo para demostrar la habilidad del cocinero es el arroz frito, porque suena muy simple, pero en realidad dice mucho sobre el control", dice Tang.
"En un buen arroz frito, cada grano de arroz debe estar suelto. Los ingredientes que llevas —pollo, verduras, lo que sea— deben estar distribuidos uniformemente. Si está demasiado grasiento o demasiado blando, no cumple con el propósito que se le da al arroz frito", añade.
El char siu o cerdo barbacoa, por su parte, debe tener "unos bordes perfectamente caramelizados, un acabado brillante y una carne jugosa y tierna, dice Yew. "Los sabores deben estar equilibrados, con dulzor, sabor salado y el sabor del cerdo bien presentes", prosigue.
Otro exitoso plato son los baos. "Un bao al vapor puede parecer enorme y maravillosamente esponjoso, pero la verdadera prueba es cuando le das un mordisco", dice Yew. Además, una de las cosas más decepcionantes es morder un bollo grande al vapor y descubrir que apenas tiene relleno.
"Al final, acabas comiendo bocados de masa simple en lugar de disfrutar del equilibrio de sabores y texturas", agrega el chef.
Por último, los cocineros dicen que hay que fijarse en la proporción entre la longitud de la carta y el tamaño de la cocina. "Lo que necesitas con un menú extenso es espacio: una cocina amplia y áreas de preparación amplias. Si fuera a un lugar muy pequeño con un menú realmente amplio... eso es una señal de alerta", concluye Tang.









