Cómo recuperar energía en otoño: todos los suplementos que sí funcionan
Comienza el otoño y los días se acortan, hay menos luz, cambia la presión atmosférica, se altera el sueño y el cuerpo tarda en adaptarse. De repente, aparece esa mezcla de somnolencia, falta de energía, apatía y dificultad para concentración que puede limitarnos en nuestro día a día. Es la llamada astenia otoñal, un cuadro tan común como incómodo, que no es grave pero sí puede ser incómoda. Y aunque no tiene una causa orgánica clara, sí responde a un patrón estacional que se repite cada otoño.
La buena noticia es que se puede prevenir, y no solo con descanso y buena alimentación. Según el nutricionista y cofundador de Synsera Labs, Endika Montiel, una suplementación adecuada puede marcar la diferencia si se empieza a tiempo, especialmente en personas con déficits de base. Su enfoque es claro: anticiparse, reforzar el organismo y acompañar al cuerpo en su proceso de adaptación al cambio de estación.
Qué es la astenia otoñal y por qué aparece
Al igual que ocurre en primavera, la astenia otoñal es un cuadro caracterizado por somnolencia, debilidad física, falta de vitalidad, cefaleas, apatía y cambios en el apetito y el sueño. No es grave, pero sí muy molesto. Montiel explica que su origen está en la adaptación del cuerpo al nuevo clima: “Probablemente, la astenia otoñal está relacionada con el cambio de tiempo, la presión atmosférica, la humedad… El cuerpo debe aclimatarse a las nuevas condiciones climatológicas y esto requiere un esfuerzo extra. Además, no podemos obviar la influencia de otros factores, como padecer estrés de forma crónica, o el impacto de las patologías alérgicas y víricas características de esta época del año”.
El cuerpo necesita tiempo para reajustarse, y durante ese proceso la energía baja. Además, el experto recuerda que entre el 60 % y el 80 % de los españoles presenta déficit de vitamina D, lo que agrava la sensación de cansancio. Es un cuadro temporal, pero puede durar hasta cuatro semanas si existen carencias nutricionales de base. El otoño no solo cambia el paisaje, también cambia la química interna.
El estilo de vida como primera línea de defensa: luz solar, descanso y alimentación variada
Antes de hablar de suplementos, Montiel insiste en algo esencial: el estilo de vida es la base de todo. "Seguir una dieta variada, hidratarnos bien, hacer ejercicio físico, exponernos a la luz solar y descansar lo suficiente son hábitos básicos que pueden ayudarnos a evitar la astenia otoñal, pero la realidad es que muchas personas los descuidan por culpa del ritmo de vida tan acelerado que llevamos".
La luz solar regula la vitamina D, el ejercicio mejora la circulación y el descanso estabiliza el cortisol. Una alimentación rica en proteína de calidad, verduras, huevos, frutos secos y marisco ayuda a mantener los niveles de hierro, zinc y vitaminas del grupo B, esenciales para la energía.
El cuerpo funciona mejor cuando lo tratamos bien, y el otoño es el momento perfecto para recuperar hábitos que quizá se han desordenado durante el verano.
Suplementos que sí funcionan: vitamina C, vitamina D, magnesio y vitaminas del grupo B
Cuando el estilo de vida no es suficiente, o cuando existen déficits de base, Montiel recomienda recurrir a la suplementación. "Ante esta situación, recomiendo optar por la suplementación con micronutrientes, en particular con vitamina C, vitamina D y/o magnesio. Además, en dietas pobres en proteína animal sería necesario complementar con vitaminas del grupo B".
La vitamina C y TetraSOD aportan vitalidad, reducen la sensación de cansancio y refuerzan la función inmune. El experto lo detalla: "Los suplementos de Vitamina C y TetraSOD aportan una mayor vitalidad y menor sensación de cansancio, además de mejorar la función inmune, por lo que están indicados para personas expuestas al estrés, la inflamación, la fatiga o quienes buscan cuidar su salud celular en profundidad".
La vitamina D3+K2 es especialmente útil para deportistas, mujeres en menopausia y personas que quieren reforzar su sistema inmunitario ante los cambios de estación. El magnesio + potasio es ideal para trabajadores sedentarios, personas con estrés, ansiedad o problemas de sueño: "Para trabajadores sedentarios o de oficina con tensiones musculares o bajo nivel de energía, para personas con un alto nivel de estrés o ansiedad y para quienes tienen problemas para dormir y se despiertan con fatiga mental y física puede ser más beneficioso tomar un suplemento de magnesio + potasio". La suplementación no sustituye hábitos, pero sí corrige carencias que impiden que el cuerpo funcione con normalidad.
Cuándo empezar y cómo elegir el suplemento adecuado
La clave para que la suplementación funcione es empezar antes de que llegue el bajón. Montiel señala que: "Para quienes deciden tomarlos como forma de prevención de la astenia otoñal, es recomendable empezar, como mínimo, un mes antes del cambio de estación, a finales de febrero, para que, cuando termine el invierno, el organismo esté más preparado".
Anticiparse es más eficaz que reaccionar, porque permite que el organismo llegue al otoño con reservas suficientes. Además, el experto insiste en la importancia de elegir bien: "Es fundamental elegir el suplemento que mejor cubre nuestras necesidades y suple nuestras carencias y, sobre todo, elegir uno que esté bien formulado, con ingredientes de alta calidad". No todos los suplementos sirven para todo, y cada uno está diseñado para cubrir un tipo de déficit o necesidad concreta.
El otoño puede ser una estación de energía renovada, siempre que acompañemos al cuerpo en su proceso de adaptación.
