Los cortes de pelo y tonos tendencia que dominarán el otoño‑invierno de este año
El otoño‑invierno 2026‑27 llega con una estética capilar muy clara y es el de la naturalidad sofisticada, el brillo extremo y los cortes que favorecen sin esfuerzo. Tras varias temporadas marcadas por tendencias virales de las redes sociales, la nueva estación recupera la elegancia atemporal y el cuidado profundo de la fibra capilar. El cabello vuelve a ser un símbolo de lujo silencioso, donde la salud, la textura y la personalización pesan más que cualquier moda pasajera.
El estilista madrileño Álex Sestelo, director del salón que lleva su nombre, asegura que: "Cada vez hay menos espacio para los cortes o colores que responden únicamente a una tendencia viral. Hoy el cliente busca un look que le favorezca, que sea fácil de mantener y que proyecte una imagen cuidada sin parecer excesivamente trabajado". La clave de la temporada será potenciar la belleza individual con una buena técnica y resultados duraderos.
Cortes con movimiento: adiós a la rigidez, hola a la naturalidad
Este otoño‑invierno, los cortes rígidos desaparecen para dejar paso a melenas más ligeras, fluidas y llenas de movimiento. La naturalidad será el nuevo lujo, con estructuras suaves que rejuvenecen el rostro y aportan dinamismo sin perder densidad visual. El objetivo es que el cabello se mueva sin esfuerzo.
Entre los estilos protagonistas destacan las melenas midi, el bob largo o clavicut actualizado, las capas invisibles, el butterfly cut evolucionado y los flequillos cortina. Todos ellos comparten una misma filosofía: versatilidad, suavidad y efecto favorecedor inmediato.
Según Álex Sestelo: "Buscamos que el cabello se mueva de forma natural. Un buen corte debe funcionar incluso cuando el cliente apenas dedica unos minutos a peinarse". La temporada apuesta por cortes que envejecen bien y se adaptan al ritmo real de cada persona.
Tonos profundos y sofisticados: el regreso del color con matices
En coloración, la tendencia es clara y vamos a ver mucho tonos intensos, ricos y llenos de brillo, alejados de los contrastes extremos y los rubios muy fríos de temporadas anteriores. Este otoño‑invierno se impone una paleta cálida, profunda y elegante que transmite salud capilar y dimensión. El color se vuelve más cremoso, más natural y más luminoso.
Los protagonistas, nos adelanta Sestelo, serán los chocolates intensos, moka, castaños espresso, cobrizos suaves, canelas, rubios beige y miel, además de los bronde personalizados. En morenas, ganarán fuerza los reflejos estratégicos alrededor del rostro; en rubias, los matices cremosos y menos fríos. "El color deja de buscar el contraste para perseguir la dimensión. Queremos cabellos que reflejen la luz, con brillo y múltiples matices, como ocurre en un tejido de alta calidad", indica el estilista. La profundidad y la luz serán las claves del color de la temporada.








