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Receta de bizcocho marmolado de calabaza y chocolate, una merienda ideal para el otoño

Bizcocho marmolado de calabaza y chocolate (Magnific)

Con la bajada de temperaturas propia del otoño, el mercado se llena de nuevos productos de temporada, desde setas hasta castañas o membrillo, delicias que encuentran su mejor momento en estas épocas del año. Una de las estrellas de la época otoñal es sin duda la calabaza, un vegetal lleno de sabor y propiedades nutricionales que, además, es perfecto para incluir en recetas dulces y saladas.

Porque, más allá de protagonizar platos principales y entrantes, esta hortaliza naranja es ideal para postres y meriendas como este bizcocho de chocolate y calabaza. Para prepararlo, no nos limitaremos a mezclar todos los ingredientes, sino que optaremos por un aspecto marmolado que mezcla el color naranja de la calabaza con el intenso tono del chocolate en un patrón diferente y atractivo.

Receta de bizcocho marmolado de chocolate y calabaza

Este bizcocho se prepara con una masa de calabaza que se divide en 2 partes. Una se mezcla con chocolate fundido y después ambas masas se alternan en el molde para crear el efecto marmolado.

Tiempo de preparación

  • Tiempo total: 1 hora y 40 minutos.
    • Preparación activa: 25 minutos.
    • Cocción: 40-45 minutos.
    • Reposo y enfriado: 30 minutos.

Ingredientes

  1. 250 g de calabaza limpia
  2. 150 g de chocolate negro para postres
  3. 150 g de harina de repostería
  4. 100 g de azúcar moreno
  5. 4 huevos
  6. 75 ml de aceite de girasol
  7. 16 g de levadura química
  8. 1 cucharada de canela molida
  9. 1 pizca de sal
  10. Mantequilla y harina para preparar el molde
  11. Azúcar glas para decorar, opcional

Cómo hacer bizcocho marmolado de chocolate y calabaza, paso a paso

  1. Precalienta el horno a 180 ºC, con calor arriba y abajo.
  2. Pela la calabaza, retira las semillas y rállala. También puedes asarla y triturarla hasta obtener un puré espeso.
  3. Funde el chocolate troceado al baño maría o en el microondas. Si utilizas el microondas, caliéntalo en intervalos de 20 segundos y remueve cada vez.
  4. Unta un molde alargado con mantequilla. Espolvorea un poco de harina y sacude el exceso.
  5. Coloca los huevos en un bol. Bátelos hasta que aumenten de volumen.
  6. Añade el azúcar moreno poco a poco. Incorpora después el aceite en un hilo fino, sin dejar de batir.
  7. Mezcla aparte la harina, la levadura, la canela y la sal. Tamiza estos ingredientes sobre la preparación anterior.
  8. Incorpora la calabaza rallada o el puré frío. Mezcla con una espátula hasta obtener una masa uniforme.
  9. Divide la masa en 2 partes.
  10. Añade el chocolate fundido a una de las partes. Remueve hasta conseguir una mezcla homogénea.
  11. Vierte en el molde una parte de la masa de calabaza y, después, varias cucharadas de la masa de chocolate.
  12. Alterna las 2 masas hasta terminar. Pasa un palillo o la punta de un cuchillo por la mezcla con 2 o 3 movimientos suaves.
  13. No remuevas demasiado. Si mezclas en exceso, desaparecerá el contraste de colores.
  14. Hornea durante 40-45 minutos. Comprueba la cocción al pinchar el centro con una brocheta.
  15. Si la brocheta sale limpia o con algunas migas secas, retira el bizcocho del horno.
  16. Déjalo reposar 10 minutos dentro del molde. Después, desmóldalo sobre una rejilla y espera a que se enfríe por completo.
  17. Espolvorea con azúcar glas antes de servir, si lo deseas.

¿Cuántas porciones rinde esta receta?

Esta receta rinde 8 porciones.

¿Cuál es el valor nutricional de cada porción?

Estimación aproximada por porción:

  • Calorías: 420 kcal.
  • Proteínas: 8 g.
  • Hidratos de carbono: 48 g.
  • Grasas: 23 g.
  • Fibra: 4 g.
  • Azúcares: 25 g.

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores precisos dependen de los ingredientes específicos.

¿Cuánto tiempo se puede conservar?

Conserva el bizcocho en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 2 días.

También puedes guardarlo en la nevera hasta 4 días. En ese caso, deja que repose unos minutos fuera antes de servirlo para que recupere una textura más tierna.

Admite congelación durante 2 meses; mejor cortado en porciones y envuelto de forma individual.

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Enrique Sánchez, chef andaluz: “Los huesos de San Expedito son un postre típico del Día de Todos los Santos y quedan genial con este truco de abuela”

Receta de huesos de San Expédito, del chef andaluz Enrique Sánchez (Montaje Infobae)

Los huesos de San Expédito son unos dulces típicos de la repostería española, unos pasteles fritos en forma de cilindro especialmente famosos durante la Semana Santa de Sevilla, también en las festividades de Todos los Santos. Su preparación es muy sencilla y, para aprender a hacerlos como un profesional, escucharemos los consejos del cocinero Enrique Sánchez, presentador del programa Cómetelo de Canal Sur.

“Es una receta de toda la vida. Es muy típica en muchas zonas de España y de Andalucía, también en época de Semana Santa”, explicaba el chef en uno de los programas, narrando el paso a paso para este postre tradicional. Para prepararlos, comienza armando una sencilla masa a base de huevos y yemas, azúcar, harina, aceite de oliva y levadura.

Como toque extra de sabor, Sánchez añade un extra fundamental. “Lo que lleva es anís dulce, que le da un toque muy típico, muy característico”, explica, ofreciendo además una alternativa para quienes prefieren renunciar a los ingredientes con alcohol. “¿Que no queréis? El equivalente es zumo de naranja y nos va bien”.

Una vez lista la mezcla, queda amasar y dejarla reposar, antes de formar los característicos huesos, en forma de cilindro y con una raja en vertical para asegurar que crecen adecuadamente con el contacto con el aceite caliente. “El hueso de San Expedito no se puede freír en un aceite supercaliente. El aceite tiene que estar caliente, pero no humeante, porque si no, se quedan completamente crudos por dentro”.

Para lograr el punto perfecto, Enrique Sánchez nos cuenta el “truco de abuela” que aprendió en casa. “Mi abuela hacía esta receta y decía: ‘El primero se echa para que absorba todo el amargor del aceite y para que me indique cuándo el aceite está en su punto’”. Tras la primera prueba, cocinaremos el resto de huesos por tandas, para luego espolvorearlos con azúcar glas y servirlos para disfrutar.

Receta de huesos de San Expedito

Los huesos de San Expedito son pequeños bastones de masa frita con forma cilíndrica, que se abren ligeramente durante la cocción gracias a un corte longitudinal. La técnica clave está en freírlos a fuego medio para que el interior se cueza sin que el exterior se queme. Una vez listos, se rebozan en azúcar glas mientras aún conservan algo de calor.

Tiempo de preparación

  • Tiempo total: 35 minutos.
    • Preparación de la masa y el amasado: 15 minutos
    • Reposo: 20 minutos
    • Cocción: 10 minutos

Ingredientes

  • 1 huevo entero
  • 1 yema de huevo
  • 100 mililitros de anís dulce (o zumo de naranja, si se prefiere sin alcohol)
  • 100 mililitros de aceite de oliva virgen extra
  • 100 gramos de azúcar
  • 1 sobre de levadura química
  • 350 gramos de harina (aproximadamente, la que admita la masa)
  • Aceite suave para freír
  • Azúcar glas para espolvorear

Cómo hacer huesos de San Expedito, paso a paso

  1. En un cuenco, bate el huevo entero junto con la yema.
  2. Añade el anís dulce (o el zumo de naranja), el aceite y el azúcar.
  3. Mezcla con una varilla hasta integrar todos los ingredientes.
  4. Agrega la levadura química y empieza a incorporar la harina poco a poco.
  5. Cuando la masa esté demasiado densa para la varilla, continúa amasando con las manos.
  6. Trabaja la masa durante unos 5 minutos, sin ejercer demasiada fuerza.
  7. Tapa la masa con un paño y déjala reposar 20 minutos.
  8. Toma porciones de masa y forma rulitos del grosor de un dedo.
  9. Corta trozos de unos 10 centímetros.
  10. Haz un pequeño corte a lo largo de cada uno: este detalle controla por dónde se abrirán al freír.
  11. Calienta aceite en una sartén, sin que llegue a humear.
  12. Fríe los huesos en tandas pequeñas, girándolos para que se doren por igual.
  13. Retíralos cuando estén dorados y colócalos sobre papel de cocina para que escurran el exceso de grasa.
  14. Con los huesos aún templados, espolvorea azúcar glas por encima: así se adhiere mejor y queda un acabado uniforme.
  15. Deja enfriar antes de servir.

¿Cuántas porciones rinde esta receta?

Esta receta rinde para 4 personas, con un total aproximado de 16 a 20 unidades, según el tamaño que se les dé a los huesos.

¿Cuál es el valor nutricional de cada porción?

  • Calorías: 320 kcal aproximadamente
  • Proteínas: 5 gramos
  • Grasas: 15 gramos
  • Carbohidratos: 42 gramos
  • Azúcares: 18 gramos

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores precisos dependen de los ingredientes específicos.

¿Cuánto tiempo se puede conservar?

Los huesos de San Expedito se conservan en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 4 a 5 días. Conviene guardarlos lejos de la humedad para que no pierdan su textura crujiente por fuera.

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Dicharachero, la taberna de una ex-MasterChef en Chamberí que sigue funcionando cuatro años después: “Nuestra especialidad es el pavé de patata”

Javier Escribano y Teresa Jiménez-La Blanca, fundadores de Dicharachero. (Cedida)

Cada año, vemos a una nueva edición de concursantes de MasterChef cortar, pelar, guisar, sofreír y esferificar a través de la pantalla. Pero entre eso y hacer que un restaurante funcione hay un paso inmenso. Bien lo sabe Teresa Jiménez-La Blanca, exconcursante del reality gastronómico y cocinera en su propio restaurante. Se llama Dicharachero (C. de Luchana, 13), se encuentra en el barrio de Chamberí y lleva cuatro años demostrando que el éxito televisivo puede ser compatible con la hostelería.

La ex-MasterChef fundó este restaurante junto al empresario Javier Escribano, un amigo de toda la vida que conserva desde los veranos de su infancia en La Herradura (Almuñécar). El nombre elegido no es casualidad; es el reflejo de la personalidad de sus creadores y del ambiente que quieren que se respire, tanto en su sala como en su terraza. “Quería ponerle Charlatán, pero es verdad que es más peyorativo”, recuerda entre risas Escribano.

Entramos en un local precedido por una amplia vidriera, que da paso a dos espacios con mesas altas y bajas, de ambiente animado y luces tenues. Su público es tan variado como acepta un local de estas características; desde grupos de amigos hasta vecinos del barrio de Chamberí de toda la vida o familias que coinciden a la hora del almuerzo. Muchos vienen por su menú del día, disponible a mediodía de martes a jueves por 16,90 €.

Espacio interior del restaurante Dicharachero, en Chamberí. (Cedida)

Para Javier Escribano, con trayectoria previa en el sector hostelero y del mundo corporativo, esta apuesta suponía su sueño de ser relaciones públicas de su propio sitio de encuentro. “Como siempre estoy socializando, yo quería crear un sitio que fuera un punto de unión de mis amigos”, explica el empresario.

Teresa, por su parte, se puso desde el principio al mando de los fogones, mostrando su faceta de cocinera inquieta y demostrando una trayectoria que abarca desde las aulas de la prestigiosa Escuela Hofmann de Barcelona hasta su paso por MasterChef. “Ella tenía pensado abrir algo así desde antes del programa, pero le daba miedo el tema de la gestión. Yo estudié Derecho y ADE, así que nos complementamos bien”, cuenta Javier.

La cocinera se encarga de diseñar la carta, que va cambiando según sus antojos personales, sus ideas y ‘brotes’ de curiosidad culinaria o incluso sus viajes. “Queríamos un sitio donde puedas pedir varios platos al centro, probar sabores originales y salir satisfecho sin sentir que has pagado un precio desorbitado”, explica Teresa, destacando la relación calidad-precio de una propuesta que ronda los 35 €-38 € de ticket medio.

De las croquetas a la pavé de patata

El menú de Dicharachero ofrece aperitivos, platos para compartir, platos individuales y exquisitos postres. “Entre las especialidades está la Santísima Pavé”, explica Javier, un milhojas de patata crujiente que va coronado con combinaciones como el tartar de atún rojo con mayonesa de kimchi, la versión Galleguiña, con pulpo, pimentón y mayonesa de azafrán, o La Pelirroja, con sobrasada, miel y nieve de queso Comté.

Santísima Pavé con tartar de atún rojo, del restaurante Dicharachero. (Cedida)

En la carta aparecen también fusiones como sus crepes, rellenas de combinaciones como el steak tartar o el magret de pato; sus croquetas de chuletón, boletus o rabo de toro; y sus carnes, con el escalope de ternera con huevo poche y salsa tartufata, uno de sus best sellers.

Javier reconoce que el paso de su socia por el programa televisivo ha sido importante para darse a conocer, pero niega que sea lo que ha hecho sobrevivir al negocio. “Al principio venía mucha gente por ella, pero tampoco queríamos construir ese concepto. Queríamos que fuera un sitio en el que comas bien”. Tras catorce ediciones llenas de cocineros anónimos, Teresa ha conseguido construirse un nombre a su manera. “Aquello sirve para el tirón inicial, pero no llena el restaurante”, concluye Javier.

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