A PSP justifica que há limites que "estão a ser ultrapassados“ e avisa que poderá haver uma intervenção policial musculada, se as tendas não saírem e forem esgotadas todas as vias de comunicação.
A pocas semanas de las elecciones de mitad de legislatura, los demócratas intentan ganarse a los electores latinoamericanos, algunos de los cuales votaron por Donald Trump en 2024. En Phoenix (Arizona) y sus alrededores, las dificultades económicas y el miedo a los desahucios lastran el día a día de esta comunidad, que representa más de un tercio de la población.
La orden de arresto está dada. La jueza Ariana Fajardo Orshan, del Undécimo Circuito Judicial de Florida, consideró que existen las pruebas suficientes para demostrar que Raúl Castro conspiró y, por tanto, es responsable de la muerte de cuatro personas tras el derribo de las avionetas de la organización humanitaria Hermanos al Rescate. Luego de tres décadas del incidente, Orshan firmó una orden estatal de arresto sin derecho a fianza contra el expresidente de 96 años por un capítulo que marcó para siempre al exilio cubano.
O desinvestimento nas telecomunicações é um problema europeu que teve reflexos em Portugal no apagão e nas tempestades, diz o ministro das Infraestutruras numa entrevista ao Expresso em que também lamenta os atrasos na ferrovia e na alta velocidade que assegura será inaugurada a tempo do novo aeroporto
Cada voto cuenta en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre y Vox no quiere que ninguno se desperdicie. Es por ello que el presidente del partido, Santiago Abascal, ha abierto este lunes la puerta a negociar con el PP alguna vía de "entendimiento" para frenar a la izquierda en el Senado, después de que el PSOE y los partidos a su izquierda pactaran el viernes pasado presentarse juntos a la Cámara Alta en los próximos comicios para sumar fuerzas. El plazo para presentar coaliciones ya ha terminado, por lo que la única vía que queda abierta para reducir el número de candidaturas entre las que dar a elegir a la ciudadanía y concentrar voto ahora mismo es renunciar a presentarse en algunas provincias. Desde Vox aclaran que todavía no hay una decisión tomada al respecto, sino una voluntad de debatirlo con el PP para "proteger" al Senado de la izquierda.
"La alianza de Sánchez con la extrema izquierda exige sacrificios a los partidos de la oposición", ha dicho Abascal en una poco usual declaración institucional desde la sede nacional del partido, en la que ha tendido la mano al PP. "Nosotros mantenemos una voluntad de algún entendimiento que proteja el Senado de los acuerdos que Sánchez ha alcanzado con la extrema izquierda", ha agregado, aunque sin mencionar explícitamente la posibilidad de que su formación no se presente al Senado por alguna provincia en las elecciones del 29 de noviembre para evitar la dispersión de votos entre los dos grandes partidos de la derecha.
El sistema electoral en España penaliza especialmente en el Senado la fragmentación del voto cuando hay muchas candidaturas de distintos partidos. Esto se debe a que, en cada circunscripción, los candidatos que resultan elegidos como senadores son solo los que hayan sido más votados, sin que exista un reparto proporcional de escaños entre partidos como ocurre en el Congreso. Por eso, si muchos partidos se presentan al Senado y el voto se reparte entre ellos, los menos votados tienen más dificultades para conseguir senadores y los más votados consiguen tener más peso. En las elecciones de 2023, por ejemplo, el PP obtuvo 120 de los 208 escaños que se eligieron en las urnas y el PSOE 72, mientras que Vox y Sumar no consiguieron ninguno.
Conscientes de que esta casuística de cara a los comicios del 29 de noviembre podría perjudicar a una izquierda fragmentada y en declive en las encuestas, el PSOE y las fuerzas de Frente Amplio se han integrado en una sola coalición para ir juntos a las urnas en 43 provincias y tratar de aunar el máximo número de votos posible, votos que, de otra manera, algunos se quedarían sin representación en el caso de las formaciones más pequeñas. Ante esta maniobra, Vox se abre negociar con el PP una fórmula para hacerle frente a la candidatura unitaria de la izquierda y evitar que la dispersión de voto perjudique a la derecha. No obstante, el plazo para registrar coaliciones acabó el viernes, por lo que la única alternativa ahora es que uno de los dos partidos acceda a no presentarse en provincias más estratégicas y ambos electorados se concentren bajo la papeleta más fuerte.
"Los españoles ya hemos sufrido demasiados Gobiernos que han abierto la invasión migratoria. No es el momento de pedir más sacrificios, hay que sacrificar las políticas que nos han traído hasta aquí y recuperar las instituciones para el pueblo español", ha dicho Abascal para argumentar la necesidad de una eventual estrategia electoral conjunta junto al PP en las elecciones al Senado. El líder de Vox ha alegado igualmente que, a su juicio, Sánchez está dispuesto a seguir gobernando "de una manera u otra" y lo ha acusado de estar sembrando "la coacción y la violencia" en las calles —en referencia a la acampada en Sol y la huelga general del 11 de noviembre— para "influir" en las elecciones. "Sánchez pretende robar estas elecciones", ha llegado a afirmar, agregando que "la única manera de evitarlo es con una respuesta masiva" de los españoles en las urnas.
La subida del precio de los alquileres ha empezado a estabilizarse, pero la competencia entre inquilinos por conseguir un piso sigue siendo elevada. Según un informe publicado este lunes por el Observatorio del Alquiler e impulsado por la Fundación Alquiler Seguro, de media cada piso que salió al mercado del alquiler entre julio y septiembre recibió 133 llamadas de interesados en los primeros diez días. Es un volumen de contactos ligeramente inferior al registrado en el segundo trimestre, pero la presión sobre el mercado es patente en un contexto de precios desorbitados en torno a las grandes ciudades y las zonas turísticas. El precio medio del alquiler supera los 1.000 euros mensuales en doce provincias.
El coste de alquilar una vivienda apenas subió en el tercer trimestre de este año con respecto a los tres meses anteriores. Lo hizo un 0,25%, según los datos del Observatorio del Alquiler, pasando de los 1.211 euros mensuales a los 1.214 euros. La subida es también limitada con respecto al año pasado, situándose en un 2,27%. De hecho, en algunas provincias los precios han llegado incluso a corregirse levemente a la baja. Barcelona, Álava y Vizcaya han anotado ligeros descensos de entre un 0,8% y un 0,3% con respecto al tercer trimestre de 2025. Aun así, la situación es muy dispar. Los alquileres en Málaga, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife y Madrid han experimentado subidas de un 3,2%, un 4,4%, un 13,8% y un 3,1% respectivamente.
Madrid y Barcelona se sitúa a la cabeza de las provincias más caras, superando los 1.600 euros mensuales de media —1.639 y 1.641 euros mensuales respectivamente— y con una diferencia de más de mil euros con respecto a la zona más barata —en Teruel la media es de 564 euros mensuales—. Solo trece provincias se mantienen por debajo de los 700 euros de renta mensual de alquiler y doce superan los 1.000 euros, entre ellas Málaga (1.316) y Valencia (1.171), por ejemplo. Sevilla y Zaragoza se sitúan justo al borde de ese umbral, con una media de 991 y 920 euros mensuales de alquiler.
El Observatorio del Alquiler remarca que estos niveles de precios son fruto del desajuste entre oferta y demanda. Y es que, según el informe, cada vivienda recibe de media 133 interesados en sus primeros diez días en el mercado. Son algo menos que los 143 contactos detectados de media por vivienda entre abril y junio. Sin embargo, este indicador sigue muy por encima de los 15 contactos que se consideran como situación de normalidad de un mercado en equilibrio. Desde el Observatorio del Alquiler achacan la leve reducción de la presión en el último trimestre a que parte de la demanda se haya podido trasladar hacia el alquiler de habitaciones o a que haya habido una redistribución territorial, aunque llaman a esperar a ver la evolución en los próximos meses.
"Hay una frustración y es posible que haya personas que hayan dejado de buscar vivienda de alquiler porque lo hayan dado por imposible", ha valorado en la presentación del informe el jefe de estudios del Observatorio del Alquiler, Sergio Cardona, que ha pronosticado que en lo que queda de año la tónica general seguirá siendo la escasez de oferta, la presión de la demanda y la estabilización de los precios. "Seguimos hablando de una presión muy alta y de un mercado muy desequilibrado, con una oferta que no puede dar cabida a toda esta demanda de alquiler", ha matizado. En Barcelona llegan a registrarse 400 interesados por vivienda en tan solo diez días. Es la provincia donde mayor presión se detecta con mucha diferencia. La siguen Vizcaya y Baleares, con 179 y 159 llamadas por vivienda respectivamente.
En cuanto a la oferta, desde el Observatorio del Alquiler esperan que el volumen de pisos disponible para alquilar continúe a la baja y descienda en 7.705 viviendas en 2026 hasta los 676.215 inmuebles, lo que supondría una caída de un 2,27% con respecto a 2025. Con este descenso esperan que el mercado toque suelo y a partir de ahí empiece a recuperarse algo de oferta de cara al próximo año. De hecho, la contracción esperada para este año es menor a la caída del 4,7% anotada el año pasado.
"La oferta está restringida o estancada y la demanda está sufriendo su propia restricción presupuestaria", ha resumido en la presentación del informe Fernando Pinto, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos e investigador del Observatorio del Alquiler. "Las familias han llegado a un punto en el que con sus rendimientos del trabajo no se pueden permitir hacer frente al pago de alquileres que superan los 1.200 euros de media", ha advertido, añadiendo que, a su juicio, las últimas medidas aprobadas por el Gobierno en los decretos de vivienda pendientes de convalidación por el Congreso no van en la línea adecuada para atajar la emergencia habitacional, sino que aumenta las barreras para los nuevos inquilinos.
El desajuste entre oferta y demanda ha empujado al alza el precio de la vivienda hasta exigir niveles de esfuerzo para comprar o alquilar no vistos en más de una década. La construcción de pisos empieza a recuperar el vuelo —en los primeros seis meses de 2026 se han empezado a levantar 67.564 pisos, un 10,6% más que en la primera mitad del año pasado—, pero está todavía lejos de cubrir la necesidad de nuevas viviendas. En el último año se han levantado 157.476 pisos menos que hogares nuevos se han creado. La falta de oferta es especialmente patente en las grandes ciudades y sus alrededores, aunque en prácticamente todas las provincias se está construyendo menos de lo que está creciendo la población.
Según datos del Ministerio de Vivienda, en los primeros seis meses de este años se han finalizado 40.136 viviendas libres. Son prácticamente las mismos que se terminaron en el mismo periodo de 2025. La subida interanual es de apenas un 0,8%. El volumen de inmuebles finalizados cada semestre lleva moviéndose en torno a las 40.000 casas desde 2021.
Si los pisos acabados desde principios de año se suman a los construidos en el segundo semestre del año pasado, el resultado son un total de 81.109 inmuebles terminados en los últimos doce meses, entre julio de 2025 y junio de 2026. Es un dato que se queda muy por detrás del número de hogares creados en ese mismo periodo de tiempo. Según el INE, desde mediados del año pasado hasta el ecuador de este año, España ha ganado 238.585 nuevas familias.
Esa diferencia negativa entre el volumen de viviendas terminadas en los últimos doce meses y el número de hogares creados se refleja en todas las provincias salvo en Cáceres y Soria, donde se han levantado 848 y 473 casas y se han conformado 810 y 119 familias respectivamente. Donde más se inclina la balanza del lado del crecimiento de la población es precisamente en las zonas con más habitantes, que son las más castigadas por la escalada de los precios.
"La falta de oferta es mayor en las grandes ciudades, que es donde se ofrecen más servicios y donde hay más trabajo. También es mayor la demanda", reconoce Miguel Ángel Gómez Huecas, presidente de la Federación de Asociaciones de Empresas Inmobiliarias (Fadei), la patronal inmobiliaria española. Gómez Huecas apunta a que uno de los principales factores que están detrás de la escasez de oferta es precisamente la falta de construcción.
En los últimos doce meses Madrid ha ganado 24.850 hogares más que viviendas. Las siguientes provincias donde más desfase se ha producido entre viviendas terminadas y familias creadas son Valencia, Barcelona y Alicante, con 12.625, 12.078 y 11.542 pisos nuevos menos que hogares. La diferencia es menos abultada en otras zonas, como, por ejemplo, Sevilla, donde la brecha es de 3.127 viviendas menos. Hay una decena de provincias donde el desfase no llega al millar, entre ellas Guadalajara, Segovia, Ávila, A Coruña y Santa Cruz de Tenerife.
"Cuando la población y el número de hogares crecen a mayor velocidad que el parque residencial, las dificultades de acceso se acentúan", explica la directora del Departamento Jurídico de la Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG), Daniela Salinas, que remarca que la escasez de viviendas nuevas no solo repercute en el volumen de casas a la venta, sino también en el mercado del alquiler. "Cuando la oferta resulta insuficiente, aumenta la competencia entre potenciales inquilinos y se dificulta especialmente el acceso de quienes tienen menor capacidad económica", señala, subrayando la necesidad de favorecer un mercado con mayor disponibilidad de viviendas y unas condiciones de acceso "equilibradas".
El desajuste entre la construcción de viviendas y el crecimiento de la población no es algo nuevo. Desde 2022 hasta mediados de 2026, en España se han finalizado 684.812 viviendas menos que hogares se han creado. El país ha ganado un millón de familias —ha pasado de 18,8 millones de hogares a 19,9— y 367.945 nuevas casas. El Banco de España estima que el déficit de viviendas acumulado seguirá creciendo hasta llegar al millón en 2028.
Buena parte del desajuste entre nuevos inmuebles y población se concentra en Madrid, donde en los últimos cinco años se han creado 114.335 viviendas menos que familias (64.387 viviendas y 178.722 familias). En Barcelona el desfase es de 77.817 inmuebles menos que nuevos hogares (34.387 y 112.754 respectivamente), mientras que en Valencia y Sevilla la brecha es de 56.908 y 19.791. La provincia levantina ha ganado 78.262 hogares frene a 14.869 viviendas y la andaluza, 34.660 frente a 21.354.
"Los desarrollos y las licencias tienen que agilizarse", reclama Gómez Huecas, que ve inadmisible que la transformación de un suelo urbanizable en viviendas pueda demorarse cuatro o cinco años, como ocurre actualmente. "Las promociones nuevas se venden rápido, pero es por toda la demanda estancada que hay. No significa que con eso ya solventemos el problema", puntualiza, subrayando la necesidad de aprovechar el parque de viviendas ya existente y evitar que los propietarios dejen pisos vacíos por desincentivos fiscales o por inseguridad jurídica.
"No basta con analizar cuántas viviendas se construyen, también debemos preguntarnos cuántas de las existentes llegan realmente al mercado del alquiler", coincide Salinas, que recalca igualmente la necesidad de dar confianza y seguridad jurídica a los propietarios para que pongan pisos en el mercado. "Construir más viviendas es necesario, especialmente donde existe una demanda residencial acreditada. Ahora bien, la construcción requiere tiempo y sus efectos no son inmediatos. Por eso creemos que la respuesta debe contemplar también el parque de viviendas existente. Facilitar que más propietarios puedan alquilar con seguridad ayudaría a ampliar la oferta disponible sin depender exclusivamente de nuevas promociones", agrega, al mismo tiempo que señala que la disponibilidad de suelo, los plazos de tramitación, los costes de promoción y los cambios normativos están lastrando la construcción residencial.