❌

Reading view

Tom Parker Bowles confiesa que hizo pasar "un infierno" a su madre, la reina Camila

Ser hijo de una reina no significa haber sido un hijo ejemplar. Tom Parker Bowles, primogénito de la reina Camila, acaba de reconocer que durante su adolescencia hizo pasar "un infierno" a sus padres. Lo cuenta remordimientos, echando mano de ese humor británico que permite confesar las mayores travesuras sin subir el tono de voz. A sus 51 años, el conocido crítico gastronómico recuerda aquella etapa como una época de diversión desenfrenada, aunque admite que sus excesos ocasionaron más de un disgusto familiar.

Las confesiones han tenido lugar durante su participación en Don't Judge Me, el pódcast de la nutricionista Gabriela Peacock, donde Tom ha hablado con una franqueza poco habitual de su relación con la reina Camila, de su juventud y de los años más difíciles que atravesó su familia. "No me arrepiento de nada de aquello. Me arrepiento de haber hecho pasar un infierno a mis padres y de que me pillaran", ha reconocido con cariño. Hoy su madre ocupa hoy un lugar central en la monarquía británica, pero entonces era una mujer divorciada cuya relación con el príncipe Carlos alimentaba los titulares más despiadados de la prensa.

Ira mediática

Tom no ha olvidado aquella época. Durante los años noventa, Camila fue uno de los personajes más cuestionados del Reino Unido, especialmente después de que saliera a la luz su relación sentimental con el entonces príncipe de Gales. La figura de Diana y el fracaso de su matrimonio con Carlos terminaron convirtiendo a Camila en el blanco de una enorme hostilidad pública.

"Que ahora todo el mundo sea amable no significa que hayamos olvidado lo desagradables que fueron las cosas en los noventa", ha recordado su hijo. Esa capacidad de resistencia es uno de los rasgos que más admira de su madre. Camila, según asegura, ha aprendido a sobrellevar las dificultades sin recrearse en ellas, con la actitud regia de seguir adelante y cumplir con sus obligaciones.

El paso de los años y su llegada al trono junto a Carlos III han transformado su imagen pública, aunque Tom insiste en que, detrás del título, continúa la misma mujer con la que discute por cuestiones cotidianas. "Seguimos peleándonos por cosas", ha explicado.

También ha hablado de su padre, Andrew Parker Bowles, con quien Camila estuvo casada entre 1973 y 1995. Pese al divorcio, han conservado una relación cordial y una amistad que ha sobrevivido a sus respectivas vidas sentimentales. Tom y su hermana Laura crecieron en el seno de una familia que, después de atravesar situaciones complejas, ha conseguido mantener sus vínculos afectivos.

Padre de Lola y Freddy, fruto de su matrimonio con Sara Buys, de quien está divorciado, Tom desarrolla su trayectoria profesional independiente de la Corona como escritor gastronómico y autor de varios libros de cocina.

Es consciente, sin embargo, de que sus circunstancias personales le han proporcionado oportunidades excepcionales. "He nacido con suerte. He nacido privilegiado. Nunca lo pierdo de vista".

© Gtres

La reina Camilla junto a su hijo Tom Parker Bowles

© Gtres

La reina Camila rescata un vestido de su armario en el color que arrasa este 2026

El Príncipe Carlos, su mujer, Camilla Parker, y los hijos de esta, Tom y Laura Parker Bowles
  •  

Leonoras, las nuevas galletas en honor de la Princesa de Asturias y otros postres reales

Han trabajado durante dos años para crear unas galletas, bautizadas como Leonoras en honor de la Princesa de Asturias. No son pasteleros ni cocineros, sino ingenieros. José Manuel Monje, de 62 años, nacido en Madrid pero criado en Oviedo y titulado en Ingeniería de Minas, y Enrique Ortea (Oviedo, 49 años), ingeniero mecánico, ambos profesores de la Fundación Masaveu de Formación Profesional, el mismo centro en el que se formaron, han querido rendir homenaje a Leonor de Borbón. “Empezamos a darle vueltas a cómo podíamos rendirle homenaje. Como formadores, vemos en los jóvenes con los que tratamos a diario una falta de valores y pensamos que la Princesa de Asturias podía ser un referente. Nos llama la atención su esfuerzo, responsabilidad, constancia e ilusión, valores que apreciamos cada vez menos entre los jóvenes y que creemos que conviene reivindicar”, explica al otro lado del teléfono Ortea, después de presentar públicamente este dulce en un acto celebrado este martes en la Cámara de Comercio de Oviedo. A su lado está Monje, su compañero en esta aventura, que comenzó durante una conversación de pasillo coincidiendo con la celebración de los Premios Princesa de Asturias. “A los dos nos gusta la repostería y, como decimos en Asturias, somos llambiones (golosos), así que nos decidimos por una pasta florentina crocante, en la que sustituimos la almendra por la avellana para mantener la tradición de nuestra tierra”, prosigue Ortea.

Seguir leyendo

La reina también tiene sus Letizias

Las Leonoras se suman a una larga tradición de productos gastronómicos bautizados con nombres regios. La reina Letizia tampoco es ajena al mundo de la repostería, y menos aún en su tierra. Tiene sus propias pastas, conocidas como Letizias o Corazones de Letizia, creadas en 2004 por el confitero Ángel Ampudia, de la pastelería La Veguina, en Ribadesella, con motivo de la boda de los entonces príncipes de Asturias. Están elaboradas con mantequilla y almendra.

Antes llegaron otros dulces inspirados en reinas. Es el caso de las Cristinas, vinculadas a la figura de María Cristina de Borbón, cuarta esposa de Fernando VII y regente durante la minoría de edad de Isabel II. La coca Cristina, típica de la Comunidad Valenciana y elaborada con almendra, alcanzó gran popularidad en el siglo XIX. También están las Cristinas de San Blas, propias de Cataluña y Aragón, similares a los bollos suizos, o las de Jaén, una versión distinta elaborada con manteca de cerdo, aceite de oliva, harina, huevos, ralladura de limón y canela, entre otros ingredientes.

Y están las Fabiolas, creadas en homenaje a Fabiola de Mora y Aragón con motivo de su boda con el rey Balduino de Bélgica en 1960. En su honor se bautizó la barra de pan Fabiola, muy popular en Castilla y León, especialmente en Palencia, donde los panaderos adaptaron el tradicional pan candeal a un formato de barra. También lleva su nombre el bizcocho Fabiola, típico de la Comunidad Valenciana, especialmente de Altea, y presente asimismo en Cataluña. Se trata de un bizcocho jugoso, bañado en almíbar y elaborado con coco rallado y almendra.

Enrique Ortea y José Manuel Monje, ingenieros y profesores de FP, inventores de las Leonoras, unas galletas de mantequilla, avellana y chocolate creadas en honor de la Princesa de Asturias
  •  
❌