
Durante la última década, es casi imposible no haberse cruzado alguna vez con el trabajo de Coco Dávez. La obra de la artista, fotógrafa y directora de arte ha aparecido en infinidad de lugares y formatos, desde su famosa serie ‘Faceless’, retratos en los que la ausencia de rostro no impedía reconocer a iconos de la cultura popular, hasta sus colaboraciones en el mundo de la moda o el diseño editorial. Su uso del color ha hecho reconocibles a habitaciones de hotel, carteles, escaparates o incluso iconos como el Oso y el Madroño o las Meninas. Una exposición que terminó por llevar a Valeria Palmeiro, su nombre real, a una encrucijada.
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