Eugenia Martínez de Irujo apuesta por un minivestido setentero y botines de tacón para una noche de flamenco en Madrid
Eugenia Martínez de Irujo tiene una de las personalidades estilísticas más reconocibles de nuestro país. La duquesa de Montoro lleva años demostrando que la moda es, ante todo, una forma de expresión personal y que los estampados atrevidos, las mezclas de colores y las prendas de inspiración bohemia pueden convertirse en los mejores aliados para construir un armario alejado de convencionalismos. Su última aparición pública es una nueva prueba de ello, con un estilismo que nos transporta directamente a la década de los setenta.
La hija de la recordada duquesa de Alba ha disfrutado de una noche de flamenco en Madrid junto a su marido, Narcís Rebollo. La pareja ha asistido al quinto aniversario del tablao La Carmela, celebrado en el Teatro Calderón, una cita que ha reunido a numerosos rostros conocidos y a grandes figuras del flamenco, con José Mercé al frente del cartel. Para la ocasión, Eugenia ha apostado por un minivestido de estampado psicodélico que ha combinado con botines negros de tacón, demostrando que la estética setentera continúa teniendo mucho que decir en los estilismos de otoño.
El minivestido setentero de Eugenia Martínez de Irujo es de Temperley London
La gran protagonista de su estilismo es una pieza de Temperley London, la firma británica fundada por Alice Temperley, cuyos diseños se caracterizan por su feminidad, su inspiración vintage y sus estampados llenos de personalidad. Una estética que encaja a la perfección con el universo bohemio que tanto identifica a Eugenia Martínez de Irujo.
Se trata de un minivestido de seda negro, de silueta ligeramente evasé, cuello alto y manga larga, con un discreto volumen en los puños. Sin embargo, lo que realmente convierte esta prenda en una pieza especial es su llamativo estampado gráfico, formado por grandes dibujos de líneas curvas y formas concéntricas en tonos verde esmeralda, dorado, beige y morado.
Estos motivos, que recorren la zona delantera y las mangas, recuerdan a los estampados psicodélicos que marcaron la moda de los años setenta. El contraste de colores sobre el fondo negro aporta fuerza visual al conjunto, mientras que el corte sencillo del vestido permite que todo el protagonismo recaiga sobre el dibujo.
Aunque pertenece a una colección anterior de la firma, hemos localizado este mismo diseño en The RealReal, una plataforma especializada en moda de lujo de segunda mano. El vestido, que ya aparece vendido, estaba anunciado por 68,25 dólares, unos 59 euros al cambio, después de aplicar un descuento del 35 % sobre su precio de reventa de 105 dólares.
Botines de tacón y un bolso verde para completar su look de otoño
Para acompañar este minivestido de inspiración setentera, Eugenia Martínez de Irujo ha elegido unos botines negros de piel con tacón alto, plataforma y puntera redondeada. Un calzado que aporta un punto más contundente al estilismo y que funciona especialmente bien con la longitud del vestido, dejando las piernas al descubierto.
La elección de los botines, en lugar de unos zapatos de salón o unas sandalias, también consigue adaptar el diseño a las temperaturas otoñales sin perder ese carácter desenfadado que define el estilo de la duquesa de Montoro.
Como complemento, ha incorporado un pequeño bolso de hombro en tonos verdes, con detalles brillantes, que recoge uno de los colores protagonistas del estampado y aporta continuidad cromática al conjunto. Ha completado su imagen con la melena rubia suelta, peinada con ondas suaves, y un maquillaje natural.
Una vez más, Eugenia Martínez de Irujo demuestra que las prendas de inspiración retro pueden encontrar su lugar en un armario contemporáneo. Su apuesta por este minivestido setentero, combinado con botines de tacón, es una buena muestra de cómo recuperar la estética de otra década sin renunciar a un estilo propio.


© EUROPAPRESS


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