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Rafa Latorre, sobre el 'te quiero' de Sánchez a Begoña Gómez: "Hablar de amor es la última fase del populismo"

20 October 2026 at 12:59

El periodista Rafa Latorre ha dedicado su monólogo en Más de uno (Onda Cero) a cuestionar el discurso del "amor" que ha reivindicado el PSOE, a raíz de un acto político en el que se presentó como una fuerza guiada por ese sentimiento. El periodista sostiene que el recurso al amor como consigna no es nuevo, "políticos que hablan de amor eran antes los de Podemos".

"Hablar de amor es la última fase del populismo", afirma Latorre, que recuerda que políticos como Manuela Carmena y Ada Colau recurrieron a ese lenguaje durante sus campañas. También relaciona esa fórmula con la política argentina y con los Kirchner, de quienes, según ha señalado, se habría importado la consigna de “la fuerza del amor”.

El periodista cuestiona que se utilice un sentimiento personal como argumento político y sostiene que, en ocasiones, el amor se convierte en una forma de encubrir intereses distintos. En ese sentido, advierte: "En política, el amor es el disfraz de lo siniestro. Cuando un político habla de amor, cualquier ciudadano con instinto de preservación debería protegerse".

Latorre ha centrado parte de sus críticas en Óscar Puente, al que compara con la imagen de concordia que, según el periodista, pretende proyectar el PSOE: "Óscar Puente no es Jesús Puente en la caravana del amor". Para ilustrar esa contradicción, recuerda que el ministro llamó "rata" al economista José Carlos Díez después de que este expresara en una entrevista una opinión sobre las pensiones.

"Lo de animalizar al adversario es algo que forma parte de las peores tradiciones políticas". En su análisis, el problema no reside sólo en que se utilice el lenguaje del amor, más bien en la distancia entre esa puesta en escena y el trato que se dispensa a quienes discrepan. "A ver si es que el amor por lo propio es tan profundo que para los demás solo queda el odio", ha planteado Latorre.

El monólogo ha pasado después de la retórica política a la disputa institucional. Latorre aborda la reunión del Pleno del Tribunal Constitucional para estudiar si admite a trámite una cuestión relacionada con la denominada Ley de nietos. Según explica, el debate gira en torno a si "alguien puede votar sin haber acreditado de forma debida que cumple unos requisitos y si se pueden eliminar esos requisitos".

¿Alteración del censo?

También se plantea, según el periodista, si el Tribunal Supremo puede imponer una suspensión cautelar del voto de más de cien mil personas ante el riesgo de una alteración del censo. Latorre subraya que la decisión del Constitucional resulta especialmente relevante porque, si se adopta después de las elecciones, los votos emitidos ya no podrían suspenderse de forma retroactiva.

El periodista sostiene que el Constitucional "se ha convertido en un órgano vital de la democracia española" durante el actúa mandato y advierte de que se ha pretendido convertirlo en una suerte de "Tribunal de casación del Supremo". A la vez, recuerda que se trata de un órgano de garantías cuyos miembros son elegidos mediante procedimientos de designación política.

Para Latorre, la atención que recibe ahora el Senado no se explica por un interés repentino en la Cámara Alta, se explica por su importancia en la disputa por el control institucional. "La campaña de verdad transcurre por cauces más prosaicos que el amor", señala, antes de vincular esa pugna con las estrategias de los partidos para influir en la composición de las instituciones.

Latorre presenta las próximas elecciones al Senado como una nueva expresión de la política de bloques. A su juicio, en ellas se reproducirá "el muro". La dificultad de alcanzar acuerdos entre izquierda y derecha y la utilización de las instituciones como instrumentos contra el adversario.

El periodista considera que esta dinámica conduce a la pérdida de centralidad política en España: "La centralidad del centro no es un partido, es un espacio político", afirma y añade que tampoco se trata de una ideología, es una manera de convivir con otras ideologías.

En ese contexto, sostiene que Pedro Sánchez ha conseguido reducir el espacio político a su izquierda y que la estrategia socialista para el Senado profundiza la división. Latorre se refiere a la iniciativa denominada “Senado de Progreso” y plantea que la derecha debe decidir si coordina su actuación para disputar el control institucional.

La última parte del análisis se centra en la posibilidad de que PP y Vox concurran de forma coordinada en las elecciones al Senado. "Hacer o no ingeniería común entre Vox y PP". Latorre señala que Santiago Abascal se ha adelantado con una propuesta, mientras que Alberto Núñez Feijóo no parece haber tomado todavía una decisión definitiva.

¿Cómo debería actuar el futuro presidente?

El periodista considera que el debate va más allá de una "cuestión táctica o de coherencia". Recuerda que Feijóo prometió que no gobernaría con Vox y plantea que el dilema consiste en decidir si el PP debe recurrir a estrategias similares a las que atribuye al PSOE o aceptar el riesgo de quedar aislado políticamente.

En su opinión, la cuestión de fondo es cómo debe actuar un futuro presidente ante un escenario en el que, según sostiene, se han debilitado las convenciones democráticas. Latorre advierte de la tentación de utilizar “todas las herramientas disponibles” para gobernar sin límites y señala que habrá presiones para hacerlo. Al mismo tiempo, plantea que renunciar a cualquier entendimiento entre PP y Vox podría favorecer el crecimiento de la formación de Abascal.

“ETA está en el poder” y “no mata porque no le hace falta”: el PP y Vox aún hablan en presente de la banda que dejó las armas en 2011

20 October 2026 at 04:30

Si se atiende a numerosos mensajes que salen del PP y Vox, ETA no solo no acabó derrotada, sino que sigue existiendo y aún dicta el guion político de España. Entre los valedores de esta tesis, lleva años sobresaliendo Isabel Díaz Ayuso. “ETA está viva y en el poder”, “ETA tiene más peligro que nunca”, “ETA le ha entregado la legislatura a Pedro Sánchez”, “Bildu-Txeroki-ETA ha vuelto a ser beneficiado por los acuerdos de Sánchez con sus socios”. Son cuatro declaraciones de la presidenta madrileña en 2023, 2024, 2025 y este mismo año, respectivamente, que muestran cómo la última legislatura ha estado recorrida por un discurso que habla en presente de la organización pese a que este martes se cumplen ya 15 años del fin del terrorismo etarra y hace ya casi ocho y medio de su disolución. Ayuso es la difusora más insistente de estos mensajes pero, en absoluto, no la única. La negación o el cuestionamiento de la derrota de ETA y la asignación a la banda terrorista de un papel prominente en la política española son frecuentes en la derecha española.

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Clientes del bar de la sede del PNV en Bilbao donde se informa en televisión del comunicado de ETA anunciando el fin de la violencia terrorista el 20 de octubre de 2011.José María Aznar (izquierda) y Jaime Mayor Oreja, en la presentación del lbro 'Una verdad incómoda' del exministro del Interior, en marzo en Madrid.

© Alberto Ortega (Europa Press)

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, interviene en julio en la celebración en la capital de España del acto institucional de homenaje al concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco, asesinado por ETA.

El nuevo lenguaje de las relaciones: ¿nos ayuda a entendernos o solo a juzgar?

20 October 2026 at 04:00

Nunca habíamos sabido tanto sobre relaciones. Hoy cualquiera maneja términos que hace unos años pertenecían casi exclusivamente al ámbito clínico o terapéutico: narcisista, evitativo, dependiente, tóxico, trauma, apego ansioso, red flag, responsabilidad afectiva… Aparentemente, con toda esta retahíla de conocimiento deberíamos estar relacionándonos mejor que nunca. Pero parece que no es así. Las redes sociales están llenas de este vocabulario y lo hemos incorporado con una facilidad pasmosa a nuestra manera de interpretar las relaciones.

El problema aparece cuando utilizamos esos conceptos principalmente para definir al otro y dejamos fuera de la ecuación nuestra propia manera de relacionarnos. Así encontramos discursos del tipo "pon límites", "aléjate de personas así" o "no permitas que te traten de esa manera". Y, por supuesto, hay situaciones en las que eso es absolutamente necesario.

Si alguien no me trata bien, su comportamiento no es mi responsabilidad. Pero sí me corresponde observar qué hago yo ante esa realidad, y qué me estoy contando que me impide tomar determinadas decisiones. Ese es, para mí, el paso que muchas veces falta. Porque saber que alguien es evitativo, narcisista o tóxico puede ayudarme a comprender determinados comportamientos, pero centrarme en señalar al otro me va a despistar del verdadero foco: darme cuenta de qué me está contando esta relación sobre mi, sobre mis carencias, sobre mis miedos, sobre mis creencias. Y ahí es donde el conocimiento psicológico debería servirnos para algo más que para colocar etiquetas.

Así que de lo que se trata en realidad es de comprender que cualquier relación en la que participo contiene información sobre mí. Pero no se trata de culpabilizarme por estar viviendo una determinada relación. Lo importante es no desaprovechar la información que esa experiencia me está dando sobre mí.

El peligro de poner etiquetas

Y ojo, que no digo yo que poner una etiqueta no tenga algo de tranquilizador. Ordena lo que ocurre. Pero en realidad no deja de ser una cortina de humo, desde la cual yo voy a empezar a filtrar lo que ocurre en la relación. Por ejemplo, si concluyo que mi pareja tiene apego evitativo porque siento que no se compromete y que no está tan encima de la relación como yo, puedo correr el riesgo de centrarme en esa crítica, creer que he tenido mala suerte y obviar el hecho más importante de todos: darme cuenta de que seguramente yo soy una persona que necesita reafirmarse a través del otro y voy a entrar en ansiedad cada vez que se aleje. Eso es lo que voy a tener que trabajar si quiero encontrar relaciones diferentes.

Además, hay otra deriva de todo esto que veo cada vez más en consulta. Y es cómo todo este lenguaje psicológico también ha entrado de lleno en las conversaciones de pareja. Frases como "eso es tu herida", "estás proyectando", "eso te pasa porque tienes apego ansioso" o "tienes que trabajar tus inseguridades" pueden sonar muy conscientes y, sin embargo, utilizarse para invalidar lo que el otro siente o para evitar hacerse cargo de la propia parte.

El conocimiento psicológico puede ayudarnos a comprender mejor una relación, pero también puede convertirse en una forma bastante camuflada de tener razón. Ahí es cuando el ego se sofistica, vestido de consciencia y lo único que hace es reforzar la misma estructura desde la que nos veníamos relacionando.

Por eso, insisto, tenemos que hacer una distinción importante: manejar términos y teorías psicológicas no es lo mismo que experimentarte en una relación desde la conciencia. Saber que una persona tiene apego evitativo puede ayudarme a entender por qué se distancia. Tener conciencia implica observar qué ocurre en mí cuando se distancia, qué hago ante ello, qué necesito, qué interpreto, qué espero y qué decisiones tomo o no tomo. Una cosa me da información sobre el otro. La otra me incluye a mí en lo que estoy viviendo.

Cada persona y su contexto

Y cuando empiezas a mirar las relaciones desde ese lugar, también dejan de tener sentido todos esos discursos que necesitan convertir al otro en el enemigo: hombres contra mujeres, evitativos contra ansiosos, víctimas contra tóxicos. Porque en cuanto reduzco a la otra persona a una categoría, dejo de verla como alguien con su propia historia, sus propios miedos y su propia manera de relacionarse, y vuelvo a colocarme fuera de la experiencia.

Así que ni hombres ni mujeres. Personas. Toda relación llega a tu vida para ayudarte con tu propia evolución interna. Te guste esa relación o no. Ya lo decía Alejandro Jodorowsky: “Estamos irresistiblemente atraídos por quien va a darnos los problemas que necesitamos para nuestra evolución”.

Y de eso se trata al final: de dejar de poner la mirada en los demás y empezar a ponerla en mi mapa y en mis procesos internos. Eso es lo que verdaderamente va a tener un impacto positivo y evolutivo en tu vida y en tus relaciones.

Hace más de dos mil años, en Delfos, una máxima resumía en apenas tres palabras algo que seguimos intentando aprender hoy: "Conócete a ti mismo". Quizá no hayamos avanzado tanto como creemos.

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