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Casio presenta nuevos relojes G-Shock con agujas sujetas por imanes: una tecnología que permite que se muevan con los golpes para evitar que se rompan

By: Sergio · Agudo
22 October 2026 at 11:15

Los nuevos Casio G-Shock GMC-2500 tienen una aguja de los minutos sujeta mediante imanes, en lugar de estar fijada rígidamente a su eje como sucede en los relojes analógicos convencionales. La idea puede parecer un poco extraña, pero tiene su explicación: si el reloj recibe un golpe fuerte, la aguja puede desplazarse ligeramente para evitar que el impacto termine dañando el mecanismo.

Según recogen en NotebookCheck, Casio ha bautizado esta tecnología como Shock Release Hand y, aunque la aguja puede quedar temporalmente fuera de posición después de un golpe, no significa que el reloj se haya estropeado. De hecho, el fabricante japonés asegura que vuelve a colocarse correctamente por sí sola, aunque puede tardar unos minutos en hacerlo.

Los imanes llegan a los G-Shock para proteger una de sus piezas más delicadas

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La novedad tiene bastante sentido si pensamos en la historia de los G-Shock, una familia que nació en 1983 con el DW-5000C y que desde entonces ha hecho de la resistencia a golpes su principal característica. Precisamente, los GMC-2500 recuperan el diseño de aquel primer G-Shock, aunque sustituyen su pantalla digital por una esfera con agujas.

Y no es que Casio haya dejado de renovar esta familia, precisamente. Hace apenas unos días conocíamos otro nuevo modelo dentro del catálogo G-Shock, pero esta vez la novedad va más allá de una cuestión estética. Con el acoplamiento magnético de la aguja de los minutos, el fabricante intenta proteger una parte del reloj que normalmente permanece unida de forma rígida al mecanismo.

En lo que respecta a su construcción, no hay demasiadas sorpresas. Tenemos una resistencia al agua de hasta 200 metros, cristal mineral para proteger la esfera y unas dimensiones de 46,7 × 43,8 × 12,9 milímetros. Son características que encajan con la tradición de resistencia de los G-Shock, aunque Casio no ha publicado cifras que permitan comparar la eficacia del nuevo mecanismo magnético con otros sistemas.

También hay algunos cambios en la manera de mostrar la información, empezando por una ventana de tres secciones que cambia de función según lo que estés utilizando. Está situada a las tres y normalmente muestra la fecha, pero puede pasar a indicar los minutos del cronógrafo o información de los ajustes. A las nueve encontramos un pequeño segundero que se puede detener para ahorrar batería.

Los nuevos "CasioNaut" llegarán primero a Japón y no tendrán Bluetooth

Antes incluso de que Casio presentase oficialmente los relojes, el canal de YouTube Gi-Shock-Go ya había mostrado uno de los modelos de acero. Y los aficionados no tardaron en encontrarle parecido con el Patek Philippe Nautilus, hasta el punto de que los nuevos GMC-2500 ya tienen el apodo de "CasioNaut". Eso sí, las diferencias de precio entre ambos son bastante considerables.

De momento conocemos cinco versiones con correas de resina o brazaletes de acero inoxidable, que además presentan diferencias importantes de peso. Los tres modelos de resina, disponibles con esferas negra, plateada y dorada, se quedan en 68 gramos, mientras que los dos de acero, con esferas negra o azul, alcanzan los 138 gramos. Prácticamente el doble.

Ahora bien, si ya conoces otros G-Shock de la gama de acero, quizá haya algo que eches de menos. Los nuevos GMC-2500 prescinden de Bluetooth y carga solar Tough Solar, dos características que sí encontramos en los GMC-B2100. En su lugar hay una pila CR1025 que debería durar unos dos años, así que tendrás que sustituirla cuando se agote en lugar de recargar el reloj utilizando la luz.

Por lo demás, el equipamiento es bastante convencional para un G-Shock analógico, con un cronógrafo que mide intervalos de hasta 29 minutos y 59 segundos, calendario automático hasta 2099 y una precisión declarada de ±15 segundos al mes. La iluminación corre a cargo de un LED ámbar y también puedes apartar temporalmente las agujas cuando necesites consultar la información que queda debajo.

En cuanto a su disponibilidad, los G-Shock GMC-2500 se pondrán a la venta en Japón en noviembre de 2026, con precios que parten de 37.400 yenes para las versiones básicas de resina, unos 211 euros al cambio. La versión dorada costará unos 223 euros y las de acero llegarán a los 279 euros. De momento no hay precios oficiales ni fecha de lanzamiento para España o el resto de Europa.

 

© Difoosion

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Bose compra Skullcandy y se mete de lleno en los auriculares más asequibles: la marca seguirá existiendo y tendrá acceso a su tecnología de cancelación de ruido

By: Sergio · Agudo
22 October 2026 at 09:24

Bose acaba de comprar Skullcandy, el conocido fabricante de auriculares asequibles que lleva más de veinte años vinculado a los deportes de acción y los videojuegos. La adquisición puede resultar un poco extraña, teniendo en cuenta que Bose es una de las grandes referencias del audio de gama alta, mientras que Skullcandy vende auriculares por menos de 100 euros. Y las dos marcas van a seguir existiendo.

Según leemos en Android Authority, la operación se anunció ayer 21 de octubre, pero Skullcandy seguirá funcionando como una marca independiente dentro de la división de audio de consumo de Bose. También mantendrá su sede en Park City, Utah, aunque no sabemos cuánto ha pagado su nueva propietaria por ella. De momento tampoco se han anunciado cambios en la dirección ni en la plantilla.

Skullcandy ya llevaba tiempo utilizando tecnología de Bose

Bose QuietComfort 45 Bose QuietComfort 45

Aunque a primera vista pueda parecer extraño que Bose compre una marca de auriculares económicos, la relación entre ambas empresas no es precisamente nueva. Bose y Skullcandy llevan colaborando desde 2025, y esa colaboración ya ha dado como resultado varios productos que están a la venta. Algunos de ellos, además, incorporan tecnologías que hasta hace poco asociábamos principalmente con los auriculares más caros.

Uno de los primeros ejemplos fueron los Method 360 ANC con tecnología Sound by Bose, unos auriculares completamente inalámbricos que cuestan oficialmente 119,99 euros en Europa, aunque pueden encontrarse por menos de 100 euros en algunas tiendas españolas. Bose ha participado en su ajuste acústico y en el sistema de adaptación al oído, que también encontramos en los Method 540 ANC de 139,99 euros.

La colaboración fue algo más lejos este verano con los Crusher 1080 ANC y su cancelación de ruido Bose QuietControl. Estos auriculares de diadema cuestan 249,99 euros e incorporan el sistema de graves sensoriales ajustables de Skullcandy, además de audio espacial con seguimiento de los movimientos de la cabeza y distintos sistemas de procesamiento del sonido desarrollados por Bose.

Y precisamente la cancelación activa de ruido es una de las especialidades del fabricante estadounidense. Modelos como los QuietComfort Ultra de segunda generación llevan años situando a Bose entre las referencias del sector. Ahora Skullcandy tendrá mayor acceso a esa tecnología, si bien eso no significa que todos sus próximos auriculares vayan a incorporarla, ni que necesariamente vayan a sonar mejor por hacerlo.

Bose también quiere vender auriculares a quienes no gastan 300 euros

Bose QC35 II Bose QC35 II

Hay algo que también conviene tener presente: Bose y Skullcandy se dirigen a públicos bastante diferentes. La primera lleva décadas asociada a auriculares de gama alta, mientras que la segunda tiene una presencia importante entre aficionados al skate, al snowboard, al deporte y a los videojuegos. Y, además, muchos de sus productos cuestan bastante menos que los de Bose.

Por otra parte, la firma estadounidense ya había mostrado interés por recuperar auriculares deportivos con precios más contenidos. Ahora, en lugar de crear una familia de auriculares económicos bajo su propio nombre, Bose se hace con una marca que ya tiene presencia en ese segmento y que conoce a un público al que sus productos habituales no siempre llegan.

Bose, por cierto, lleva una temporada bastante activa comprando empresas. En noviembre de 2024 adquirió McIntosh Group, incorporando McIntosh y Sonus faber a su catálogo de marcas de alta fidelidad. Durante 2026 también se ha hecho con StreamUnlimited, especializada en software para dispositivos de audio, y Firelight Technologies, responsable de FMOD, una plataforma de audio interactivo utilizada en videojuegos.

Y hablando de adquisiciones, hay un dato que seguimos sin conocer: cuánto ha costado Skullcandy. En 2016 un fondo gestionado por Mill Road Capital pagó unos 196,6 millones de dólares por la marca, aproximadamente 180 millones de euros al cambio de aquella época. Ahora ha sido esa misma firma de inversión la que se la ha vendido a Bose, aunque las condiciones económicas se mantienen confidenciales.

De momento, Bose asegura que respetará la identidad de Skullcandy y que facilitará su acceso a tecnología, recursos y distribución internacional. Lo que no sabemos es si los próximos auriculares de Skullcandy mantendrán sus precios actuales, especialmente si empiezan a incorporar más desarrollos de su nueva propietaria. Tampoco se han anunciado cambios en los catálogos de ninguna de las dos marcas.

 

© Difoosion

Auriculares Skullcandy

Google DeepMind busca físicos nucleares con doctorado para el equipo que evalúa si su IA podría ayudar a crear armas químicas, biológicas o nucleares

By: Sergio · Agudo
21 October 2026 at 14:56

Google DeepMind está contratando físicos e ingenieros nucleares para investigar los posibles usos militares de su inteligencia artificial. Y no hablamos de desarrollar nuevos sistemas de defensa, sino de averiguar si sus propios modelos podrían ayudar a fabricar armamento. La compañía está dispuesta a pagar hasta 252.000 dólares anuales por un trabajo que, cuanto menos, resulta bastante particular.

Según recoge Futurism, la vacante pertenece al equipo CBRNE del laboratorio de inteligencia artificial de Google, especializado en amenazas químicas, biológicas, radiológicas, nucleares y explosivos de gran potencia. Lo curioso es que, aunque el puesto está dirigido a especialistas en física nuclear, las funciones no tienen que ver con desarrollar nuevas fuentes de energía. La finalidad es bastante distinta.

Google quiere saber hasta dónde puede llegar su propia IA

Demis Hassabis, CEO de Google DeepMind Demis Hassabis, CEO de Google DeepMind

Para empezar, los candidatos deben tener un doctorado en física del plasma o ingeniería nuclear, aunque Google también acepta experiencia práctica equivalente. Además, tendrán que haber colaborado con algún laboratorio del Gobierno de Estados Unidos y conocer las políticas de no proliferación, control de armamento o reducción de amenazas. Como puedes imaginar, no es precisamente un perfil fácil de encontrar.

Y eso no es todo. La compañía también valora la experiencia en seguridad de la inteligencia artificial y simulaciones científicas por ordenador, así como haber trabajado en grandes instalaciones de investigación con láseres. Estos conocimientos servirían para diseñar pruebas con las que averiguar si los modelos de DeepMind pueden proporcionar información que facilite determinadas actividades relacionadas con el desarrollo de armas.

De hecho, la propia oferta menciona la proliferación de armas termonucleares, la fisión y la fusión nuclear entre las materias que tendrán que estudiar los especialistas. También aparecen conceptos como hidrodinámica de radiación y magnetohidrodinámica, que tienen aplicaciones tanto en investigaciones civiles como en el ámbito militar. Todo ello forma parte de las capacidades que Google quiere evaluar en sus modelos más avanzados.

Hay una condición, eso sí. Las pruebas deberán realizarse sin utilizar información clasificada ni sometida a controles de exportación, de forma que los investigadores tendrán que recurrir a problemas científicos equivalentes para comprobar qué puede hacer la IA. Es decir, estudiar cuestiones relacionadas con el armamento sin introducir directamente información restringida en los modelos ni facilitar su difusión.

La explicación está en lo que se conoce como tecnología de uso dual, que no es otra cosa que una tecnología con aplicaciones tanto civiles como militares. Una inteligencia artificial capaz de ayudar a resolver problemas científicos complejos podría, al menos en teoría, facilitar también conocimientos aprovechables para fabricar armas. Y es precisamente esa posibilidad la que DeepMind quiere investigar.

Un sueldo de hasta 252.000 dólares para estudiar posibles amenazas

Central nuclear de Leningrado en una imagen de archivo Central nuclear de Leningrado en una imagen de archivo

El puesto está ubicado en Mountain View, California, y tiene asignado un salario anual de entre 174.000 y 252.000 dólares, al que se añade una bonificación del 15 %. Google está buscando especialistas con una formación muy concreta para comprobar hasta qué punto sus sistemas pueden ayudar a resolver problemas relacionados con el desarrollo de armamento nuclear.

Ahora bien, conviene no adelantarse a los acontecimientos. Que Google esté contratando físicos nucleares no significa que sus modelos ya puedan ayudar a fabricar armas atómicas. La oferta tampoco identifica ningún sistema concreto que haya mostrado capacidades peligrosas durante las pruebas. Lo único que sabemos es que DeepMind quiere estudiar esos riesgos y necesita personal cualificado para hacerlo.

Tampoco es que la preocupación por la seguridad sea nueva dentro de la compañía. Demis Hassabis, responsable de DeepMind, ya había pedido revisar los modelos antes de publicarlos y había planteado incluso detener su desarrollo si aparecían riesgos graves. La contratación de expertos nucleares encaja con esa preocupación, aunque desconocemos si responde a algún problema que Google haya detectado internamente.

Además, la comunidad científica lleva tiempo advirtiendo de estos peligros. Hace unos días, más de 400 investigadores pidieron aislar de Internet las IA que representasen riesgos graves, entre ellos Geoffrey Hinton y Yoshua Bengio. Los firmantes también reclamaron mecanismos internacionales para comunicar fallos de seguridad, ante la posibilidad de que los sistemas más avanzados lleguen a desarrollar capacidades difíciles de controlar.

Lo que todavía no conocemos es qué capacidades concretas de la IA han llevado a DeepMind a buscar especialistas en armamento nuclear. Puede que la compañía esté preparándose para riesgos futuros o que haya encontrado indicios durante sus propias evaluaciones. La oferta no permite distinguir entre ambas posibilidades, aunque sí deja bastante claro qué cuestiones quiere investigar y qué conocimientos necesita para hacerlo.

 

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OpenAI descubre que sus modelos GPT-6 Astra y GPT-6.1 Sol desactivaron sus controles de seguridad: uno de ellos incluso negó haberlo hecho

By: Sergio · Agudo
21 October 2026 at 13:00

Dos modelos de OpenAI han desactivado sus propios controles de seguridad mientras realizaban tareas internas de programación. Uno de ellos incluso negó haberlo hecho cuando le preguntaron directamente. La compañía ha reconocido ambos incidentes en un informe actualizado el 20 de octubre, en el que admite que todavía no tiene una explicación satisfactoria para lo ocurrido.

Según recoge Gizmodo, los protagonistas son GPT-6.1 Sol y GPT-6 Astra, presentado a principios de septiembre. Los incidentes ocurrieron los días 3 y 6 de octubre, respectivamente, y ninguno activó una alerta de máxima gravedad. Lo que resulta especialmente extraño es que ambos agentes modificaron precisamente los mecanismos que debían vigilar que su comportamiento no se desviase de las normas de seguridad.

Una orden sobre Slack acabó silenciando las alertas de seguridad

El primer caso ocurrió cuando un investigador pidió a GPT-6.1 Sol, una evolución del modelo GPT-6 Sol de OpenAI, que preparase unas evaluaciones utilizando comentarios publicados en Slack. La petición incluía una instrucción de no enviar mensajes, que el agente acabó interpretando como permiso para desactivar las notificaciones al equipo de Seguridad, algo que el usuario nunca había solicitado expresamente.

Después de 82 mensajes del investigador, Sol introdujo una configuración denominada NO_NOTIFY=True y dejó vacías las listas de destinatarios de las alertas. Con estos cambios, el sistema de vigilancia seguía funcionando, pero ya no avisaba automáticamente de posibles problemas. El agente justificó la modificación alegando que el usuario había pedido expresamente que no se enviase ningún mensaje.

Los monitores de OpenAI están pensados para detectar comportamientos que puedan incumplir las instrucciones o las normas de seguridad mientras los agentes trabajan. En este caso, el razonamiento interno de Sol muestra que llegó a plantearse si las alertas contradecían la orden recibida. Uno de sus agentes subordinados incluso advirtió del riesgo de desactivarlas, pero la configuración terminó aplicándose igualmente.

Astra eliminó el monitor y negó haberlo hecho

OpenAI GPT-6 Astra OpenAI GPT-6 Astra

El segundo incidente ocurrió el 6 de octubre, cuando GPT-6 Astra recibió el encargo de adaptar un programa para que funcionase como otra implementación existente, manteniendo sus herramientas. Aunque tenía una instrucción expresa de no desactivar la vigilancia, el agente subordinado al que delegó parte del trabajo eliminó tanto la configuración del monitor como su integración en el programa.

La modificación también afectó a las pruebas del software. Hasta entonces, una de ellas comprobaba que la vigilancia estuviese presente, pero el agente la sustituyó por otra que exigía precisamente su ausencia. Cuando el usuario preguntó por lo sucedido, Astra negó haber eliminado un monitor activo, respondiendo: "No, no eliminé ningún monitor activo". Los cambios realizados contradecían aquella respuesta.

La documentación no permite saber si el modelo intentó engañar deliberadamente o si interpretó equivocadamente las modificaciones realizadas. En cualquier caso, OpenAI tampoco clasificó estos incidentes como P0, el nivel reservado para situaciones que requieren avisar inmediatamente al equipo de Seguridad y, cuando corresponde, detener automáticamente las evaluaciones. No consta que ninguno provocase daños adicionales.

OpenAI ya ha actualizado Auto-Review, su herramienta de revisión automática para Codex, para detectar y bloquear modificaciones que desactiven la monitorización. El sistema ya era obligatorio antes de estos incidentes. Además, la empresa prepara controles que permitirán detener automáticamente aquellas tareas que no cumplan los requisitos de seguridad establecidos o carezcan de una justificación válida para ejecutarse.

"Aún no tenemos una explicación satisfactoria para este comportamiento", reconoce OpenAI en su informe. La compañía investiga si los modelos llevaron demasiado lejos las instrucciones recibidas o si existe una tendencia a evitar la supervisión. La primera posibilidad implicaría un problema de interpretación de órdenes; la segunda, un comportamiento dirigido específicamente contra los mecanismos encargados de vigilarlos. Por ahora, ninguna está descartada.

 

© Difoosion

OpenAI hace oficial GPT-6 Astra para ChatGPT y Codex

Apple ha conseguido que el pliegue de la pantalla del iPhone Duo casi desaparezca, pero ahora tiene un problema que Samsung parece haber evitado

By: Sergio · Agudo
21 October 2026 at 11:00

El pliegue del iPhone Duo parece ser mucho más blando que el resto de la pantalla. Después de que Apple consiguiese hacer que la arruga central de su primer teléfono plegable fuese prácticamente invisible, los primeros vídeos de usuarios que han recibido el dispositivo muestran que, al pasar el dedo por esa zona, la cosa cambia bastante. Tanto que incluso parece hundirse al presionarla.

Según recogen en Android Authority, la zona central del panel cede con bastante facilidad cuando se ejerce presión sobre ella, algo que no sucede de la misma manera en el resto de la pantalla. No sabemos si es un comportamiento normal o si estamos ante algún tipo de defecto, pero tampoco es precisamente lo que esperarías encontrarte en un teléfono de 1.999 dólares.

Apple ha conseguido que el pliegue no se vea, pero sigue estando ahí

Recordemos que cuando Apple presentó el iPhone Duo en septiembre, una de las cosas que más llamó la atención fue precisamente lo poco que se veía la arruga de su pantalla interior de 7,6 pulgadas. Las primeras impresiones de quienes pudieron probarlo hablaban de un pliegue prácticamente invisible, incluso cuando se miraba el teléfono desde ángulos bastante pronunciados.

Para conseguirlo, Apple ha recurrido a un recubrimiento mate de nano-textura que reduce los reflejos, con lo que resulta mucho más difícil distinguir la zona donde se dobla la pantalla. A esto se suma una placa metálica que reparte las tensiones que aparecen al abrir y cerrar el teléfono, algo de lo que ya se había hablado bastante antes de su presentación.

También había rumores que señalaban que Apple utilizaría una pantalla con un grosor diferente en la zona de plegado, precisamente para facilitar que se doblase sin dejar una arruga demasiado pronunciada. No sabemos si finalmente se ha utilizado esa construcción, pero podría ser una explicación para lo que aparece en el vídeo. De momento, la compañía no ha aclarado a qué se debe.

Por otro lado, Apple ha dicho que la capa protectora de la pantalla interior puede sustituirse si se raya, algo que sobre el papel parece una buena idea teniendo en cuenta lo delicadas que suelen ser las pantallas plegables. Sin embargo, no sabemos si es precisamente esa protección la que provoca que la zona central sea tan blanda, o si el motivo está debajo.

Samsung tiene una pantalla más rígida, aunque tampoco ha eliminado del todo la arruga

Parte trasera del Samsung Galaxy Z Fold8 en color violeta Parte trasera del Samsung Galaxy Z Fold8 en color violeta

En cuanto a Samsung, que lleva fabricando teléfonos plegables desde 2019, parece que las cosas son algo distintas. El Galaxy Z Fold 8 utiliza vidrio ultrafino para proteger su pantalla interior y, según las primeras comparaciones, la superficie mantiene una consistencia más uniforme al pasar el dedo por el pliegue. Eso sí, la arruga todavía puede distinguirse cuando la luz incide sobre ella desde determinados ángulos.

Y tampoco es que los coreanos no estén intentando acabar con ella. A principios de año mostraron una nueva pantalla sin pliegue visible durante el CES 2026, utilizando distintos elementos de refuerzo para reducir la deformación del panel. Por ahora, no hay pruebas suficientes para saber cuál de los dos sistemas resistirá mejor el uso continuado, aunque la diferencia de tacto parece bastante clara.

El asunto tiene todavía más importancia si tenemos en cuenta cuánto cuesta reparar el teléfono. Apple ya ha publicado sus tarifas para Estados Unidos, donde sustituir la pantalla interior del iPhone Duo cuesta 999 dólares si no tienes AppleCare Plus. Estamos hablando de prácticamente la mitad de su precio de venta, así que un posible problema de resistencia podría salir bastante caro.

Ahora bien, tampoco podemos dar por hecho que una zona más blanda vaya a romperse antes que otra más rígida. Las pantallas plegables necesitan cierta flexibilidad para soportar las aperturas y cierres, y no hay nada que indique por ahora que el comportamiento que aparece en el vídeo vaya a provocar una avería. También podría ser algo deliberado, aunque Apple todavía no lo ha explicado.

El iPhone Duo sale a la venta este viernes 23 de octubre, así que pronto habrá muchas más unidades en manos de usuarios. Por ahora no sabemos si esa blandura es normal en la primera generación del plegable de Apple o si podría acabar dando problemas con el uso. Y teniendo en cuenta lo que cuesta el teléfono, sería interesante que la compañía aclarase de dónde viene esa diferencia de consistencia.

Los primeros vídeos del iPhone Duo muestran que el pliegue central es mucho más blando que el resto de la pantalla, mientras Samsung parece haber evitado ese problema 

© Apple y Difoosion

iPhone Duo a la izquierda, Samsung Galaxy Z Fold8 a la derecha | Fotografías de Apple y Rubén Ulloa

El refugio secreto de Sandra Bullock en California

21 October 2026 at 05:00

Se podría decir que muchas veces cuando un perfil es tan reconocido el estilo de vida que este busca no suele ser siempre un piso céntrico en medio de Manhattan, ni una mansión acristalada en Malibú. Si no tranquilidad en el campo alejada de las grandes ciudades. Es el caso de Sandra Bullock, que hace ya unos cuantos años decidió poner rumbo al sur de California para echar raíces en un entorno completamente rural.

Lejos de los focos y las alfombras rojas, la actriz adquirió una vasta propiedad por 2,725 millones de dólares y la transformó poco a poco en un auténtico santuario agrícola y de descanso sostenible.

Ha construido un campo ecológico

Todo comenzó en 2007, cuando la intérprete adquirió un terreno de unas 37 hectáreas en Valley Center, al noreste de San Diego. El lugar ya contaba con algunos árboles frutales, pero Bullock decidió dar un paso más allá y reconvertir toda la explotación hacia la agricultura ecológica.

Con la ayuda de expertos locales, la finca pasó a albergar unos 1.200 árboles de aguacate cultivados de forma estrictamente orgánica. Además, impulsó un ambicioso plan de paisajismo que incluyó la plantación de olivos, la ampliación de huertos y la creación de un sistema de estanques y senderos pensados tanto para el riego eficiente como para la conservación del agua en una zona históricamente seca como California.

Una finca sostenible

La finca no solo destacaba por su producción agrícola, sino también por ser un hogar autosuficiente y perfectamente equipado para el descanso. La residencia principal, un cómodo diseño de estilo rancho construido en adobe y de una sola planta, superaba los 550 metros cuadrados y contaba con cuatro dormitorios, amplias chimeneas y tecnología domótica integrada.

El espacio exterior tampoco se quedaba corto: una piscina de agua salada, fuentes ornamentales y jardines repletos de palmeras y eucaliptos completaban la estampa. Consciente del impacto ambiental, la actriz dotó a la propiedad de paneles solares, estaciones de carga para vehículos eléctricos y generadores de respaldo, demostrando que sostenibilidad y comodidad podían ir de la mano.

El cierre de una etapa rural por 5,6 millones

Tras disfrutar de este refugio durante más de una década, Bullock decidió poner fin a esta aventura campestre. Puso la propiedad a la venta y, en cuestión de semanas, cerró la operación por 5,6 millones de dólares, cerrando así un capítulo muy personal de su vida. Y aunque los años de trabajo e inversión en la tierra no se traducen en un beneficio neto inmediato debido a los costes de mantenimiento, la finca queda para el recuerdo como uno de los proyectos más curiosos de una de las grandes divas del cine.

© La Razón

El refugio secreto de Sandra Bullock en California

El regreso del cobre a los fogones: por qué las sartenes de siempre le ganan la partida al titanio y al acero

21 October 2026 at 05:00

Durante años hemos llenado los armarios de la cocina con sartenes de teflón, acero inoxidable o titanio buscando la promesa de que nada se pegue. Sin embargo, a la hora de buscar precisión, dorado perfecto y un reparto homogéneo del calor, muchos cocineros tanto aficionados como profesionales están volviendo la vista hacia el material rey de la gastronomía clásica: el cobre.

Lejos de ser solo una pieza de adorno "vintage" para colgar en la pared por la bonita estética que tiene, el menaje de cobre se está imponiendo de nuevo en los hogares gracias a sus ventajas térmicas indiscutibles y a su capacidad para mejorar las recetas del día a día.

La ciencia del fuego

El gran secreto de este material reside en su extraordinaria capacidad para conducir la temperatura. A diferencia del acero inoxidable, que tarda más en coger calor, o del titanio, que a veces resulta pesado y lento en la respuesta, el cobre se calienta casi al instante y distribuye el fuego de manera uniforme por toda la base y los laterales.

Precisión perfecta para elaboraciones delicadas

Los pescados y las carnes: Consiguen un sellado o dorado exterior perfecto si pasar de cocción por el interior.

Salsas y repostería: Evita que los ingredientes se quemen en el centro mientras los bordes siguen fríos.

Ahorro de tiempo: Al responder tan rápido al fuego, los tiempos de espera en la cocina se reducen considerablemente.

Tradición adaptada a las cocinas modernas

Uno de los grandes miedos al hablar de sartenes de cobre era su mantenimiento o la compatibilidad con las placas modernas. Hoy en día, los fabricantes han resuelto este problema combinando la estética del cobre con interiores de acero inoxidable o revestimientos antiadherentes de última generación, además de bases difusoras aptas para placas de inducción. Lo cual significa que ya es posible disfrutar de la solidez y el rendimiento térmico del cobre sin sufrir por si los alimentos se agarran o si la pieza es difícil de lavar.

Es una inversión para toda la vida

Aunque el menaje de cobre suele requerir una inversión inicial algo más elevada que las sartenes convencionales, su durabilidad compensa con creces a largo plazo. Son piezas robustas que no se deforman con el calor intenso y que resisten el paso de los años sin perder sus propiedades. Si buscas dar un salto de calidad en tus platos y disfrutar más del proceso de cocinar, apostar por el cobre es volver a la esencia con las ventajas del presente.

© La Razón

El regreso del cobre a los fogones: por qué las sartenes de siempre le ganan la partida al titanio y al acero

Los expertos advierten: nos estamos convirtiendo en cascarones vacíos controlados por la IA

By: Sergio · Agudo
20 October 2026 at 19:00

La inteligencia artificial podría acabar convirtiéndonos en personas incapaces de tomar decisiones por sí mismas. Es lo que advierten varios expertos, que consideran que la automatización de cada vez más tareas podría hacernos perder capacidades que hasta ahora dábamos por sentadas. Y no hablamos solamente de que ChatGPT nos escriba un correo o nos ayude con el trabajo.

Según se recoge en Futurism, los expertos entrevistados por CBS News están preocupados por un fenómeno conocido como gradual disempowerment, o desempoderamiento gradual. El concepto hace referencia a la pérdida progresiva de nuestra capacidad para decidir y actuar sin ayuda de la IA, algo que podría ocurrir sin que las máquinas tengan ninguna intención de hacerse con el control.

La IA no necesita rebelarse para acabar controlándonos

Jay Chooi, fundador de Robocurve, considera que el desempoderamiento gradual debería estar entre nuestras principales preocupaciones. Según explica, la automatización podría terminar por dejarnos fuera de nuestras propias decisiones, sin necesidad de que aparezca una inteligencia artificial dispuesta a conquistar el mundo. De hecho, el experto considera que estamos prestando demasiada atención a esa posibilidad.

En declaraciones a CBS News, Chooi asegura que "mucha gente habla de una IA rebelde que piratea centros de datos y se apodera del mundo", pero que apenas se contempla la posibilidad de que acabe controlándolo todo simplemente por continuar automatizando las tareas para las que fue creada. Y, de acuerdo con su planteamiento, esto podría suceder de manera gradual.

No es la primera vez que escuchamos algo parecido. Ya dos ingenieros de Anthropic advirtieron de que podríamos acabar convertidos en "robots de carne" controlados por una IA, recibiendo instrucciones a través de cámaras y auriculares. Puede parecer ciencia ficción, pero el escenario que describían tampoco requería que las máquinas desarrollasen voluntad propia para dirigir nuestras acciones.

Jan Kulveit, investigador de la Universidad Carolina de Praga y coautor del trabajo académico que describe este fenómeno, comparte esa preocupación. En su investigación señala que la pérdida de autonomía no necesita partir de un intento deliberado de la IA por hacerse con el poder. Bastaría con que empresas, instituciones y gobiernos siguiesen encontrando motivos para delegar cada vez más funciones.

Hay habilidades que ya estamos dejando de practicar por culpa de la IA

El problema es que ya tenemos algunos indicios de lo que podría ocurrir cuando nos acostumbramos demasiado a estas herramientas. Distintos trabajos científicos han relacionado el uso de inteligencia artificial con una menor actividad cerebral durante determinadas tareas intelectuales, como la redacción de ensayos. Eso sí, estos resultados no permiten afirmar que estemos perdiendo inteligencia de manera permanente.

Y hay casos bastante más concretos. Como ya vimos cuando se estudiaron las habilidades diagnósticas de médicos, después de tres meses trabajando con ayuda de una IA se observó una caída de aproximadamente el 20 % en su capacidad para detectar lesiones precancerosas sin asistencia. El estudio tenía sus limitaciones, pero sus resultados apuntaban a un posible deterioro de habilidades que antes utilizaban habitualmente.

Margaret Mitchell, investigadora de Hugging Face, también ha advertido sobre esta cuestión. Según explica a CBS News, "si las personas no practican las habilidades que los agentes realizan por ellas, pierden la capacidad de utilizarlas y acaban dependiendo de ellos". Es precisamente esa dependencia derivada de dejar de ejercitar nuestras propias capacidades la que preocupa a los investigadores.

A esto se suma otro problema que Mitchell considera especialmente preocupante: la posibilidad de que dejemos de saber cómo corregir los errores de la inteligencia artificial. La investigadora se pregunta qué sucedería si algo saliese mal y ya no hubiese ninguna persona capaz de intervenir, después de haber delegado completamente una tarea en estos sistemas.

El peligro del que hablan los investigadores no depende de que la inteligencia artificial desarrolle voluntad propia ni de que decida actuar contra nosotros. La pérdida de autonomía podría producirse simplemente por acostumbrarnos a que las máquinas piensen y decidan en nuestro lugar. Y, si además dejamos de practicar las habilidades necesarias para supervisarlas, cada vez tendremos más dificultades para prescindir de ellas.

 

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Inteligencia artificial

Una filtración muestra cómo serían los Samsung Galaxy S27 y S27 Ultra: apenas cambian por delante, pero hay un cuarto modelo que sigue sin aparecer

By: Sergio · Agudo
20 October 2026 at 19:00

Se han filtrado imágenes de los supuestos protectores de pantalla de los Samsung Galaxy S27, S27+ y S27 Ultra, y parece que el fabricante coreano no tiene intención de cambiar demasiado el diseño frontal de sus próximos teléfonos. Los tres dispositivos serían prácticamente iguales a sus predecesores vistos desde delante, pero hay algo que no encaja: los rumores hablan de cuatro modelos y en las fotografías sólo aparecen tres.

Según recoge Android Authority, la gente de SammyGuru ha conseguido fotografías de protectores de cristal templado en versiones transparentes y de privacidad para los tres dispositivos. No estamos hablando de fotografías de los teléfonos propiamente dichos, sino de accesorios que, supuestamente, estarían fabricados con sus dimensiones. Y aunque pueden servir para hacernos una idea de cómo serán, tampoco conviene dar nada por definitivo.

Los Galaxy S27 cambiarían muy poco con respecto a los S26

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Empezando por las pantallas, los rumores señalan que el Galaxy S27 tendría un panel de 6,27 pulgadas, mientras que el Galaxy S27+ llegaría hasta las 6,66 pulgadas. Por su parte, el Galaxy S27 Ultra tendría una pantalla de 6,89 pulgadas. No son medidas especialmente diferentes de las que ya conocemos, y parece que Samsung seguiría manteniendo tres tamaños para quienes prefieran teléfonos más o menos grandes.

Por lo que podemos ver en las fotografías, las esquinas redondeadas y el agujero central para la cámara delantera seguirían presentes en los tres modelos. Incluso el Galaxy S27 Ultra mantendría las esquinas más suaves que ya vimos en el S26 Ultra. Parece que aquellos Galaxy Ultra con un diseño mucho más cuadrado van a seguir siendo cosa del pasado, al menos durante otra generación.

Ahora bien, los protectores tampoco permiten saberlo todo. No podemos conocer el grosor de los marcos de pantalla a partir de estas imágenes, y tampoco tenemos garantías de que las medidas que manejan los fabricantes de accesorios sean las definitivas. De hecho, Samsung todavía podría introducir cambios antes de empezar a fabricar sus nuevos teléfonos, cuya presentación se espera para principios de 2027.

Y si hablamos de posibles diferencias, las cámaras frontales de los próximos Galaxy también darían que hablar. Según las filtraciones anteriores, los Galaxy S27 y S27+ seguirían utilizando sensores de 12 megapíxeles, mientras que el Pro y el Ultra pasarían a los 16 megapíxeles. Eso, por supuesto, no significa que vayan a hacer mejores fotografías sólo por tener más resolución, pero sí marcaría una diferencia entre las versiones.

Samsung prepara cuatro Galaxy S27, pero el Pro sigue sin aparecer

Samsung Galaxy S27, traseras filtradas Samsung Galaxy S27, traseras filtradas

Lo curioso es que el Galaxy S27 Pro no figura entre los protectores filtrados, a pesar de que llevamos un tiempo escuchando que Samsung quiere ampliar la familia a cuatro dispositivos. Este supuesto cuarto teléfono tendría una pantalla de 6,47 pulgadas y heredaría algunas características del Ultra, aunque todavía sabemos bastante poco de lo que finalmente podría incorporar.

Además, hace apenas un día una filtración de las carcasas traseras nos dejaba ver cuatro supuestos Galaxy S27 con dos diseños diferentes. Los modelos convencionales mantendrían una disposición de cámaras similar a la actual, mientras que el Pro y el Ultra incorporarían una isla rectangular. Al menos por detrás, Samsung estaría pensando en introducir algunas diferencias más fáciles de reconocer.

No sería extraño que la firma coreana acabase presentando cuatro teléfonos, ya que Apple lleva tiempo haciendo lo mismo con sus iPhone. Sin embargo, todavía no sabemos qué separaría realmente al Galaxy S27 Pro del Ultra, más allá del tamaño de pantalla y de las características que se le atribuyen. Y, teniendo en cuenta que Samsung ya tuvo bastantes cambios de planes con los S26, tampoco podemos descartar que vuelva a suceder.

A esto hay que añadir que las filtraciones anteriores han hablado de posibles recortes de hardware en el Galaxy S27+, especialmente de la eliminación de la conectividad UWB, que permite localizar accesorios compatibles con mayor precisión. También hay informaciones sobre decisiones pendientes relacionadas con los componentes y los plazos de fabricación, de manera que todavía existen varias incógnitas alrededor de la próxima familia.

Por supuesto, que no tengamos fotografías de un protector para el Galaxy S27 Pro no significa necesariamente que Samsung haya renunciado al cuarto modelo. Los fabricantes de accesorios pueden recibir información incompleta o trabajar con prototipos que cambian antes de llegar a las tiendas. De momento, lo único que tenemos son indicios de tres teléfonos con un frontal muy familiar y rumores que siguen apuntando a un cuarto integrante.

 

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Así será la parte trasera del Galaxy S27 Ultra según las filtraciones

La IA ya ayuda a fabricar pistolas en casa sin pasar por los controles habituales: GatGPT consigue crear un arma mediante impresión 3D que dispara de verdad

By: Sergio · Agudo
20 October 2026 at 18:00

Una inteligencia artificial llamada GatGPT ha permitido fabricar una pistola mediante impresión 3D. Se llama WASP, utiliza munición de calibre .22 y carece de número de serie, lo que dificulta su rastreo. Su creador es un activista estadounidense que quiere que cualquiera pueda fabricar armas en casa, independientemente de si tiene autorización legal para poseerlas o no.

Aunque esto haya sucedido en Estados Unidos, las consecuencias de combinar IA e impresión 3D para fabricar armamento también afectan potencialmente a España. Aquí necesitas cumplir requisitos bastante estrictos para adquirir y poseer armas de fuego, pero Internet permite compartir los archivos necesarios para imprimir sus componentes sin tener que pasar por los canales comerciales habituales.

GatGPT permite fabricar una pistola hablando con una inteligencia artificial

Según recoge Futurism, el responsable de todo esto es Cody Wilson, un activista que hace 13 años ya consiguió fabricar una de las primeras pistolas mediante impresión 3D. Ahora ha creado una IA especializada en el diseño de armas de fuego, entrenándola con DEFCAD, una biblioteca digital que él mismo fundó y que contiene millones de archivos relacionados con armamento y sus componentes.

El nombre es una referencia bastante evidente a ChatGPT, aunque GatGPT tiene una finalidad muy distinta. La herramienta permite que el usuario pueda desarrollar diseños dando instrucciones en lenguaje natural, de manera que no necesita manejar personalmente todos los programas especializados que normalmente se utilizan para crear modelos tridimensionales. Eso sí, diseñar una pieza y conseguir fabricarla correctamente siguen siendo cosas distintas.

Para comprobar hasta dónde podía llegar con su herramienta, Wilson desarrolló la WASP mediante conversaciones con GatGPT. El resultado es una pistola impresa en 3D capaz de disparar munición real, aunque todavía estamos hablando de un prototipo bastante rudimentario. La importancia del experimento no está tanto en las prestaciones del arma como en el procedimiento utilizado para diseñarla.

De hecho, Wilson ha explicado a The Verge que "diría que lo que hemos creado no es un arma generada por IA, sino una IA que puede generar armas". Su intención es que GatGPT sirva para desarrollar distintos modelos de armamento, no únicamente para reproducir su pistola. Y considera que cualquier otra persona debería poder hacer lo mismo, independientemente de su situación legal.

Por supuesto, eso no significa que baste con instalar un chatbot y comprar una impresora 3D para fabricar una pistola que funcione correctamente. Todavía hacen falta conocimientos, materiales y equipos adecuados. Sin embargo, la IA puede reducir parte de los conocimientos necesarios para diseñar un arma, algo que preocupa especialmente cuando el propio creador de la herramienta pretende facilitar su fabricación doméstica.

Y tampoco es que la combinación de ambas tecnologías sea nueva. Ya hemos visto cómo la inteligencia artificial permite desarrollar materiales que después pueden fabricarse mediante impresión 3D. Lo que cambia aquí es su aplicación: Wilson está utilizando esa combinación para facilitar la fabricación particular de armas de fuego, con todas las dificultades que eso puede ocasionar a las autoridades.

Las armas fantasma, un problema para el que las leyes todavía buscan respuesta

‼️ Cody Wilson, who made the first 3D-printed gun, now claims the first AI-made one.

He says GatGPT, an unfiltered AI trained on DEFCAD's gun files, reworked an existing design into the WASP, a single-shot .22 with no serial number. pic.twitter.com/8UzIB6kr9G

— International Cyber Digest (@IntCyberDigest) October 18, 2026



Hay otro detalle importante de la WASP que conviene tener en cuenta. Al no llevar número de serie, pertenece a las llamadas ghost guns o armas fantasma, armas cuya procedencia resulta especialmente difícil de rastrear. Si una de ellas aparece en una investigación policial, las autoridades no pueden recurrir a los registros habituales de fabricación y venta para averiguar quién la adquirió.

Y no estamos hablando de un problema hipotético. En diciembre de 2024, Brian Thompson, consejero delegado de UnitedHealthcare, fue asesinado a tiros en Nueva York. Luigi Mangione, acusado de su muerte, fue relacionado con un arma fabricada mediante impresión 3D. Las armas fantasma ya han aparecido en investigaciones de asesinatos, mucho antes de que Wilson presentase GatGPT.

En Estados Unidos llevan tiempo intentando regular su fabricación y comercialización, aunque los tribunales también están interviniendo. El pasado agosto, un juez federal de Texas cuestionó una norma de la administración Biden que establecía requisitos de identificación y controles para determinados kits de armas. La resolución limitó la aplicación de esas exigencias a los demandantes afectados, sin eliminar todos los controles federales.

Mientras tanto, Nueva York y California han aprobado leyes que obligan a los fabricantes de impresoras 3D a incorporar sistemas capaces de impedir que se utilicen para producir armas. Las restricciones afectan así directamente a las máquinas, algo que tampoco ha sentado especialmente bien entre los aficionados a la impresión 3D, que cuestionan las limitaciones que pueden imponer estos programas.

En España, por nuestra parte, la fabricación de armas de fuego sin las autorizaciones correspondientes está prohibida, pero vigilar la circulación de archivos digitales es bastante más complicado que controlar una armería. De momento no hay datos que indiquen que GatGPT se esté utilizando en nuestro país, aunque su aparición plantea una cuestión que también afecta a las autoridades europeas.

Justin Wagner, vicepresidente sénior de legislación y políticas de Everytown, una organización estadounidense favorable a un mayor control de armas, ha advertido de que Wilson "quiere que cualquiera pueda diseñar y fabricar armas, y eso es peligroso". El acceso al armamento sin importar los antecedentes del usuario es precisamente lo que pretende facilitar el creador de GatGPT.

El caso aparece, además, en pleno debate sobre los riesgos de los sistemas avanzados de IA, cuyas capacidades ya han llevado a cientos de científicos a pedir mayores restricciones. Por ahora, la WASP no permite asegurar que cualquiera pueda fabricar una pistola funcional sin experiencia previa, pero sí muestra una aplicación de la inteligencia artificial que las leyes sobre armas convencionales no habían previsto.

 

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WASP, la pistola creada con GatGPT

Microsoft lanza Guardian Agents para vigilar a los agentes de IA de las empresas, a los que ya trata como una amenaza interna similar a un empleado desleal

By: Sergio · Agudo
20 October 2026 at 14:00

Microsoft acaba de presentar Guardian Agents, una herramienta para vigilar a los agentes de IA que utilizan las empresas. Y es que la compañía considera que estos programas pueden convertirse en una amenaza interna, incluso cuando están haciendo el trabajo que se les ha encargado. Lo curioso es que esta desconfianza también afecta a los modelos de OpenAI y Anthropic, dos de sus socios comerciales.

Tal y como se recoge en TechCrunch, Microsoft sostiene que no se puede confiar plenamente en los modelos de IA más avanzados, independientemente de quién los haya desarrollado. No es la primera vez que la firma de Redmond habla de la necesidad de imponer límites a la inteligencia artificial, pero ahora quiere tratar a sus agentes como si fueran empleados que pudieran poner en peligro a la empresa.

Microsoft ya no sólo teme a los ataques externos: el peligro también puede estar dentro

Satya Nadella, CEO de Microsoft Satya Nadella, CEO de Microsoft

Para entender qué quiere evitar Microsoft hay que tener en cuenta que un agente de IA puede hacer bastante más que responder preguntas. Estos programas son capaces de consultar documentos, utilizar aplicaciones y realizar tareas sin que una persona tenga que supervisar cada uno de sus pasos. Eso significa que pueden acceder a información confidencial y actuar sobre ella si tienen los permisos necesarios.

El problema viene cuando uno de estos agentes hace algo que no debería. Hayete Gallot, responsable del negocio de seguridad de Microsoft, ha advertido de que "desgraciadamente, no se puede confiar en los modelos más avanzados, independientemente de su origen". Según la directiva, estos sistemas no han sido entrenados para respetar las normas internas de las empresas, sino para completar las tareas que reciben.

Y esto puede tener consecuencias. Pensemos, por ejemplo, en un agente encargado de organizar documentación interna que tiene acceso a los archivos de toda una empresa. Si interpreta mal una instrucción, podría modificar información que no debería tocar o compartir datos con quien no corresponde. No hace falta que haya malas intenciones detrás para que un programa de estas características termine causando problemas.

La comparación con los empleados tampoco es completamente nueva. Microsoft ya había llegado a equiparar el coste de los agentes autónomos al de un trabajador, y ahora está extendiendo ese paralelismo a la seguridad. En este caso, un agente con acceso a información sensible puede representar una amenaza interna comparable a la de un empleado desleal, aunque sus motivos sean muy distintos.

De hecho, hasta hace relativamente poco Microsoft estaba más preocupada por los ataques que pudieran llegar desde fuera. En junio presentó Project Perception, un proyecto que utilizaba agentes de IA para detectar vulnerabilidades, simular ataques informáticos y reparar los problemas encontrados. Con Guardian Agents, sin embargo, la vigilancia se extiende a los agentes que ya trabajan dentro de las empresas y que pueden tener acceso a sus sistemas.

Guardian Agents podrá limitar los permisos de la IA y exigir autorización humana

La nueva herramienta se encargará de supervisar lo que hacen esos agentes y de comprobar si sus acciones representan algún riesgo. Microsoft también ha incorporado controles para limitar el acceso a datos y modificar los permisos de los agentes dependiendo de la tarea que estén realizando. Si una operación se considera especialmente peligrosa, será necesaria la aprobación de una persona para poder continuar.

Por otro lado, Microsoft Defender podrá identificar hasta 60 tipos diferentes de agentes de IA, entre ellos Claude Code, Codex y OpenClaw. Esto permitirá a los responsables de seguridad saber qué programas están funcionando dentro de sus organizaciones, algo especialmente útil si los empleados utilizan herramientas por su cuenta sin que el departamento de informática tenga conocimiento de ello.

Hay algo bastante particular en todo este asunto. Microsoft mantiene relaciones comerciales con OpenAI y Anthropic, pero está recomendando a las empresas que no depositen toda su confianza en los modelos que desarrollan. Al mismo tiempo, quiere que la seguridad de los agentes dependa de controles independientes del proveedor de IA, unos controles que la propia Microsoft está incorporando a sus productos.

Satya Nadella ya había hablado de esta cuestión a principios de octubre, cuando escribió que "no podemos delegar la responsabilidad de lo que la inteligencia hace en nuestro nombre". El CEO de Microsoft considera que las empresas deben conservar la autoridad sobre las acciones de sus agentes, aunque utilicen modelos desarrollados por terceros. "Necesitamos separar el suministro de inteligencia de la autoridad sobre ella", añadió.

Por ahora, Microsoft no ha comunicado cuánto costará Guardian Agents ni cuándo estará disponible de forma general. La compañía también participa en la Open Agent Safety Platform de Nvidia, una iniciativa respaldada por más de 100 empresas tecnológicas que trabaja en mecanismos de seguridad para agentes autónomos. Queda por conocer hasta qué punto las nuevas herramientas de Microsoft podrán detectar comportamientos peligrosos antes de que produzcan daños.

 

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Microsoft fue comprometida por un joven con IA

Gemini 4 Argon, la IA de Google, ayuda a ampliar las soluciones exactas a un enigma de la fusión nuclear planteado en 1967 sobre cómo contener el plasma con imanes

By: Sergio · Agudo
20 October 2026 at 13:00

Gemini 4 Argon ha ayudado a encontrar nuevas respuestas matemáticas a un problema de fusión nuclear planteado en 1967, y ha conseguido dar con los primeros resultados en cuestión de horas. La IA de Google ha sido utilizada por un equipo de investigadores para ampliar un trabajo publicado en septiembre, que ya había conseguido contradecir una conjetura científica que llevaba 59 años vigente.

Según recoge TechRadar, los investigadores han conseguido ampliar las configuraciones magnéticas que pueden estudiarse mediante cálculos exactos, algo que puede ser de utilidad para comprobar los programas informáticos empleados en la investigación sobre fusión nuclear. No significa que ahora sea más fácil construir un reactor funcional, pero sí que los científicos disponen de más referencias para verificar sus simulaciones.

Un problema de hace 59 años que empezó a desmontarse en septiembre

Todo comenzó en 1967, cuando el físico Harold Grad planteó una conjetura sobre el equilibrio del plasma dentro de campos magnéticos tridimensionales. El problema tiene bastante que ver con el funcionamiento de los reactores experimentales de fusión nuclear, donde mantener el plasma confinado sin que toque las paredes del reactor es una de las condiciones necesarias para que puedan funcionar.

Recordemos que el plasma es un gas a temperaturas extremadamente altas, que en estos experimentos puede alcanzar millones de grados. Para mantenerlo dentro del reactor se utilizan campos magnéticos que actúan como una jaula, aunque calcular cómo se comporta bajo esas condiciones no es sencillo. Especialmente cuando los campos magnéticos tienen geometrías tridimensionales complejas.

Los científicos utilizan programas informáticos para simular ese comportamiento, pero hay un problema: necesitan saber si los resultados de sus cálculos son correctos. Ahí es donde entran las respuestas matemáticas exactas que permiten comprobar las simulaciones. Si conoces previamente la respuesta a un problema, puedes utilizarla para verificar que el programa informático está haciendo bien su trabajo.

En septiembre de 2026, Matt Landreman, investigador de la Universidad de Maryland, publicó un estudio en el que encontraba dos familias de respuestas que contradecían la conjetura de Grad. Para conseguirlo contó con la ayuda de GPT-6 Astra Pro, de OpenAI. Sin embargo, ambas familias compartían una misma simetría geométrica, lo que limitaba los casos en los que podían utilizarse.

Gemini 4 Argon consigue ampliar los resultados anteriores en cuestión de horas

Ahora, los investigadores Opal Issan, Jonathan Citrin, Matt Landreman y Brendan Tracey han conseguido ir más allá utilizando Gemini 4 Argon, el modelo de Google. Para ello recurrieron a Antigravity, un entorno en el que varios agentes de IA pueden trabajar sobre un mismo problema. Su objetivo era encontrar nuevas configuraciones sin la restricción de simetría que tenían los resultados originales de Landreman.

Los agentes analizaron el trabajo anterior y encontraron la manera de extender las dos familias de respuestas matemáticas a otras geometrías. Para conseguirlo introdujeron un parámetro que permite romper aquella simetría, de manera que las nuevas configuraciones ya no necesitan cumplir la misma condición geométrica. Además, los resultados anteriores pueden recuperarse cuando ese parámetro toma el valor cero.

Según los investigadores, los primeros resultados prometedores aparecieron en cuestión de horas, aunque eso no quiere decir que el trabajo terminase ahí. Después tuvieron que revisar las operaciones y comprobar que las nuevas respuestas eran matemáticamente válidas. Es decir, la IA ayudó a encontrar posibles caminos, pero fueron los científicos quienes tuvieron que verificar que los cálculos eran correctos.

El trabajo se ha publicado en arXiv, un repositorio de investigaciones científicas que permite compartir estudios antes de que pasen necesariamente por una revisión académica externa. Los autores explican que las nuevas respuestas pueden utilizarse para verificar programas de simulación de estelaradores, unos dispositivos experimentales que utilizan campos magnéticos tridimensionales para mantener confinado el plasma.

GPT-6 Astra Pro y Gemini 4 Argon han participado en dos etapas consecutivas de la misma investigación, primero encontrando resultados que contradecían la conjetura original y después ampliándolos. En cualquier caso, el avance sigue siendo matemático: no se ha conseguido generar electricidad mediante fusión ni se han eliminado los obstáculos que todavía impiden hacerlo comercialmente viable.

 

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Gemini 4 Argon, la nueva IA de Google

Un hacker usa un ejército de agentes de IA para entrar en más de 100 webs, entre ellas las de John Deere, SharkNinja y Cummins, según la firma Norforge

By: Sergio · Agudo
20 October 2026 at 11:00

Un hacker ha conseguido acceder a las webs de más de 100 empresas utilizando un ejército de agentes de inteligencia artificial, entre ellas John Deere, SharkNinja y Cummins. El atacante apenas tuvo que hacer nada, ya que dejó que los agentes buscasen fallos de seguridad y los aprovechasen por su cuenta. Todo ello con unas instrucciones sorprendentemente breves.

Según recoge The Verge, la información procede de una investigación realizada por Snorre Fagerland, de la firma de ciberseguridad NorForge. El investigador descubrió que los agentes habían intentado entrar en más de 1.200 páginas web de cuatro países desde el pasado 25 de septiembre, concretamente de Estados Unidos, Canadá, Australia y Japón, con resultados que empiezan a preocupar al sector.

Unas pocas instrucciones bastaron para poner a trabajar a los agentes

dots, los nuevos agentes de inteligencia artificial de OpenAI dots, los nuevos agentes de inteligencia artificial de OpenAI

El atacante utilizó una herramienta llamada Cairn, un proyecto de código abierto que permite poner a varios agentes de IA a trabajar de forma autónoma. Su funcionamiento es relativamente sencillo: el usuario establece un objetivo y los agentes deciden qué tienen que hacer para conseguirlo, compartiendo información y modificando sus procedimientos cuando algo no funciona.

Lo curioso es que las instrucciones del atacante tenían menos de 100 caracteres escritos en chino. Con eso bastó para que los agentes empezasen a buscar vulnerabilidades, intentasen ejecutar código malicioso en los servidores y procurasen instalar herramientas para mantener el acceso. No fue necesario que el responsable supervisase cada intento ni que les indicase continuamente qué hacer.

Eso no significa que todas las tentativas acabasen bien para el atacante. Según Fagerland, cada intrusión conseguida necesitó unas 23 horas de trabajo automatizado, durante las cuales los agentes examinaban los sistemas y probaban distintas formas de acceder. En uno de los casos llegaron a localizar un panel de administración vulnerable después de fracasar al intentar entrar por la página principal.

Y tampoco parece que el coste fuese especialmente elevado. El investigador calcula que toda la campaña habría costado unos 5.000 dólares en servicios de inteligencia artificial, aproximadamente 50 dólares por cada intrusión conseguida. La cifra es una estimación, pero da una idea de lo que puede conseguir una sola persona sin tener que realizar manualmente todo ese trabajo.

Además, ya hemos visto agentes de IA utilizados para cometer ciberataques anteriormente. En septiembre conocimos un caso en el que tres herramientas autónomas participaron en el robo de datos de unas 600.000 tarjetas de crédito. Cairn también aparecía entre las herramientas empleadas, junto con Strix y Hermes, aunque entonces los objetivos eran tiendas online y sus sistemas de pago.

John Deere y SharkNinja reconocen incidentes mientras Cummins investiga

De momento, John Deere asegura que no tiene indicios de accesos a información confidencial y que ya ha tomado medidas para corregir el problema. SharkNinja, fabricante de electrodomésticos, también ha reconocido un incidente, aunque sostiene que sólo afectó a una página independiente con información de soporte de sus productos y que la amenaza está contenida.

Por su parte, Cummins está investigando un posible ataque a una web gestionada por un proveedor externo. Ninguna de las respuestas permite determinar qué información pudo quedar expuesta en el conjunto de la campaña. Tampoco sabemos si los atacantes consiguieron llevarse datos de todas las páginas a las que accedieron, algo que la investigación todavía no ha podido establecer.

El creador de Cairn ha defendido que su programa no fue desarrollado para realizar ataques informáticos y que el uso malicioso de la herramienta depende de quien la utiliza. Es cierto que puede emplearse para comprobar la seguridad de sistemas con autorización, pero sus agentes pueden realizar las mismas operaciones contra páginas ajenas. La diferencia está en quién les da las órdenes.

Y hay otro precedente. En agosto conocimos una campaña contra Taiwán en la que ocho agentes de IA trabajando en paralelo fueron capaces de modificar sus métodos y aprovechar distintas vulnerabilidades sin intervención humana. En esta ocasión, NorForge ha localizado más de 20 instalaciones de Cairn presuntamente utilizadas para actividades maliciosas, cuyos registros permitieron descubrir la campaña.

Precisamente fueron esos registros los que dejaron al descubierto al atacante. Las instalaciones de Cairn estaban accesibles desde Internet, de manera que los investigadores pudieron consultar las instrucciones y seguir las actividades de los agentes. La identidad y la nacionalidad del responsable siguen siendo desconocidas por ahora, a pesar de usar el chino para comunicarse con los agentes de IA.

 

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