El refugio secreto de Sandra Bullock en California
Se podría decir que muchas veces cuando un perfil es tan reconocido el estilo de vida que este busca no suele ser siempre un piso céntrico en medio de Manhattan, ni una mansión acristalada en Malibú. Si no tranquilidad en el campo alejada de las grandes ciudades. Es el caso de Sandra Bullock, que hace ya unos cuantos años decidió poner rumbo al sur de California para echar raíces en un entorno completamente rural.
Lejos de los focos y las alfombras rojas, la actriz adquirió una vasta propiedad por 2,725 millones de dólares y la transformó poco a poco en un auténtico santuario agrícola y de descanso sostenible.
Ha construido un campo ecológico
Todo comenzó en 2007, cuando la intérprete adquirió un terreno de unas 37 hectáreas en Valley Center, al noreste de San Diego. El lugar ya contaba con algunos árboles frutales, pero Bullock decidió dar un paso más allá y reconvertir toda la explotación hacia la agricultura ecológica.
Con la ayuda de expertos locales, la finca pasó a albergar unos 1.200 árboles de aguacate cultivados de forma estrictamente orgánica. Además, impulsó un ambicioso plan de paisajismo que incluyó la plantación de olivos, la ampliación de huertos y la creación de un sistema de estanques y senderos pensados tanto para el riego eficiente como para la conservación del agua en una zona históricamente seca como California.
Una finca sostenible
La finca no solo destacaba por su producción agrícola, sino también por ser un hogar autosuficiente y perfectamente equipado para el descanso. La residencia principal, un cómodo diseño de estilo rancho construido en adobe y de una sola planta, superaba los 550 metros cuadrados y contaba con cuatro dormitorios, amplias chimeneas y tecnología domótica integrada.
El espacio exterior tampoco se quedaba corto: una piscina de agua salada, fuentes ornamentales y jardines repletos de palmeras y eucaliptos completaban la estampa. Consciente del impacto ambiental, la actriz dotó a la propiedad de paneles solares, estaciones de carga para vehículos eléctricos y generadores de respaldo, demostrando que sostenibilidad y comodidad podían ir de la mano.
El cierre de una etapa rural por 5,6 millones
Tras disfrutar de este refugio durante más de una década, Bullock decidió poner fin a esta aventura campestre. Puso la propiedad a la venta y, en cuestión de semanas, cerró la operación por 5,6 millones de dólares, cerrando así un capítulo muy personal de su vida. Y aunque los años de trabajo e inversión en la tierra no se traducen en un beneficio neto inmediato debido a los costes de mantenimiento, la finca queda para el recuerdo como uno de los proyectos más curiosos de una de las grandes divas del cine.


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