❌

Normal view

En busca de inversores para impulsar la riqueza natural

22 June 2026 at 10:41

Guinea Ecuatorial empieza a remontar tras unos últimos años en los que la crisis de los precios del petróleo, junto con la depresión ocasionada por la pandemia mundial del covid, han afectado a la economía del país. Sin embargo, a partir del primer trimestre del año 2022 empezó a mostrar síntomas de recuperación, con un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) en más de un 10%, apoyado en el principal sector productivo, la explotación de los hidrocarburos, aunque otros sectores empiezan ya a despuntar gracias a una enorme riqueza de recursos naturales, que permanecen sin explotar plenamente y que el Gobierno ha empezado a buscar una salida a través de acuerdos internacionales y empresas de capital nacional.

Todo ello se ha producido tras la celebración de la Tercera Conferencia Económica Nacional, que a partir del año 2019 ha marcado la agenda económica a través del Plan Nacional de Desarrollo 2035, cuyos objetivos principales pasan por impulsar la diversificación productiva, prestar servicios sociales de calidad a la población sobre la base de mejoras en el funcionamiento del aparato administrativo, ampliar y mejorar las infraestructuras, potenciar el desarrollo del sector privado y formar recursos humanos.

Es este último punto uno de los principales retos del país, ya que la falta de profesionalización y especialización de la mano de obra ha sido uno de los principales problemas para el desarrollo económico de Guinea Ecuatorial por la falta de formación profesional de la población, como herencia de una economía básica, que hasta la llegada del petróleo era totalmente primaria y de subsistencia, basada principalmente en pequeños cultivos familiares, junto con la caza y la pesca. La gran mayoría de los ciudadanos carecían de estudios superiores, ya que la primera universidad no se abrió hasta el año 1995. Por ello, los escasos técnicos con estudios superiores se habían formado en otros países, principalmente España, gracias a la cooperación internacional.

Así, el Gobierno se ha visto obligado a potenciar y generalizar la educación, acelerando la profesionalización de la sociedad para intentar garantizar el trabajo. Es por ello que en las últimas décadas se han creado docenas de miles de empleos públicos en ministerios, instituciones públicas o empresas nacionales de distintos ámbitos, que han conseguido que los ingresos del petróleo se enfoquen en la reconstrucción nacional a través de la economía privada, que ha impulsado el traslado de grandes masas poblacionales hacia las ciudades, propiciando la apertura de miles de pequeñas empresas y negocios.

Con esta base, Guinea Ecuatorial ha reinvertido sus rentas petroleras en la dotación de infraestructuras económicas y sociales, con una agenda que fomenta la recepción de empresas inversoras, que permitirán explotar plenamente todos los recursos. Esta agenda «ofrece un clima atractivo para el inversor, con medidas concretas para el desarrollo empresarial», explican fuentes del Gobierno ecuatoguineano. Para apoyar la llegada de inversiones, el Ejecutivo ha invertido grandes cantidades en infraestructuras de transporte, que facilitan las conexiones nacionales e internacionales.

Ahora mismo, el país cuenta con varios aeropuertos en Malabo (Isla de Bioko), Bata y Mongomeyén (zona continental) y en las islas de Annobón y Corisco.

La red de carreteras se ha modernizado y el Gobierno presume de tenerlas «en el mejor estado de todo el continente, con autopistas y enlaces entre todos los puntos». También se han reconstruido dos grandes puertos, el de Malabo y el de Bata, que ha facilitado el desarrollo del tráfico de mercancías.

Otro de los puntos fuertes de cara a los inversores es el desarrollo de las telecomunicaciones. El acceso a los servicios de telefonía e internet llega a prácticamente toda la población, gracias, entre otras cosas, al servicio del cable de fibra óptica ACE, que une el oeste de África con Europa. El uso de teléfono móvil e internet está extendido, lo que ha propiciado la generalización de las redes sociales y el acceso a canales de televisión nacionales e internacionales. También se ha realizado una enorme inversión para garantizar la energía eléctrica, con un enorme incremento de producción gracias a la construcción de plantas de turbogas, centrales térmicas y plantas hidroeléctricas.

Por todo ello, el Fondo Monetario Internacional (FMI) –organización que trabaja con el Gobierno desde hace décadas– y otras instituciones oficiales internacionales han reiterado la necesidad de combinar la diversificación económica con la explotación de la riqueza de materias primas para reducir la dependencia de los hidrocarburos. Por ello, auspiciado por el FMI, se ha impulsado un plan de urgencia de búsqueda internacional de inversores que ayuden a explotar y rentabilizar todas las áreas económicas. Para ello se han tomado medidas fiscales y legislativas destinadas a crear un ambiente favorable para que la inversión trabaje con plena seguridad jurídica.

© LR

Parque Nacional Malabo, Guinea Ecuatorial

Selvas infinitas, cascadas y playas salvajes: Guinea Ecuatorial en estado puro

12 June 2026 at 06:40

Aterrizar en Guinea Ecuatorial es casi como llegar a otro mundo. Basta poner un pie en este lugar para entender que no se trata de un destino cualquiera. No es comparable a casi ningún otro lugar del continente. El verde lo invade todo y el paisaje se despliega sin filtros, anunciando al visitante de que está a punto de descubrir el paraíso.

En Malabo esa primera impresión se traduce en una ciudad que termina sorprendiendo sin pretenderlo. Las calles combinan edificios coloniales, comercios y una actividad constante que se mueve a su propio ritmo. Solo hay que perderse por sus calles para entender que aquí no hay decorado turístico: hay vida real.

A esa sensación contribuye también el idioma. Guinea Ecuatorial fue colonia española durante décadas y el español sigue siendo lengua oficial. Eso se nota desde el primer paseo: permite moverse con facilidad, entender lo que ocurre alrededor y establecer una conexión directa con la gente. Es un viaje a África, pero con códigos que resultan familiares.

Pero Guinea Ecuatorial se aprecia mejor cuando se deja atrás la ciudad. Fuera de Malabo, ya en la isla de Bioko, el paisaje cambia con rapidez. La carretera se estrecha, el asfalto pierde protagonismo y la vegetación empieza a ocupar cada vez más espacio. A cada tramo aparecen escenas distintas y todo sucede de manera espontánea; casi sin tiempo para anticiparlo.

Las cascadas forman parte de ese escenario cambiante. Surgen entre la vegetación, descienden con fuerza y, en algunos puntos, continúan su recorrido hasta el mar. Ureka es uno de los lugares donde esta imagen se aprecia con claridad: varias caídas de agua llegan directamente hasta la playa, creando una escena poco habitual incluso en destinos muy conocidos. No hay itinerarios marcados ni elementos que dirijan la visita. El entorno se presenta con naturalidad, dejando que sea el propio paisaje el que marque el ritmo.

Un destino de contrastes

Las playas refuerzan la sensación de territorio virgen. La arena se extiende sin cortes, la vegetación se acerca a la orilla y el mar mantiene su presencia constante.

Arena Blanca, una de las más accesibles, permite entender bien ese equilibrio. Está cerca de la ciudad y es frecuentada por sus lugareños, pero no pierde esa sensación de amplitud. Más al norte o en zonas menos transitadas, otros tramos de costa mantienen esa misma idea: espacios abiertos dominados por el paisaje.

Ese contraste entre selva y océano define gran parte del viaje. En distancias cortas, el entorno cambia con claridad: la densidad de la vegetación deja paso al horizonte abierto del mar casi sin aviso.

En la región continental, esa sensación se amplía. El Parque Nacional de Monte Alén introduce una dimensión más profunda del país. Aquí el entorno es más variado y aún menos previsible. Recorrer sus caminos implica avanzar con atención plena, saboreando cada momento sin perder de vista la belleza del entorno. La vegetación envuelve algunos tramos y se abre en otros, dejando pasar la luz de forma irregular. Los sonidos acompañan de forma constante, aunque no siempre se identifique su origen. Es un lugar que ha de recorrerse con todos los sentidos abiertos, dejando que el entorno marque el paso.

Las ciudades completan la experiencia sin romper la armonía. Bata, por ejemplo, ofrece una imagen distinta, más dinámica. Su puerto, sus calles y su actividad comercial marcan un pulso constante. Mercados llenos, gente en movimiento y una estrecha relación con el mar forman parte del día a día. Todas las piezas del puzle encajan y se integran en la vida cotidiana.

Ese equilibrio entre naturaleza y entorno urbano forma parte de un mismo recorrido. Es fácil enlazar escenarios: una jornada puede empezar en la ciudad y acabar en una playa o en plena vegetación sin apenas darse cuenta.

Viajar por Guinea no implica seguir un plan cerrado. Cada trayecto introduce cambios y cada recorrido aporta algo distinto. El propio desplazamiento se convierte en parte de la experiencia. En cuestión de pocos kilómetros, el paisaje puede cambiar por completo y obligar a mirar de nuevo.

La postal es tan dinámica como atractiva: el sonido del agua del mar, la vegetación rodeando el camino, el ritmo de una ciudad o la amplitud de la costa. Todo se va encadenando de forma natural, convirtiendo el viaje en una experiencia difícil de olvidar.

© AFP

A person sits on a chair on the artificial beach of the Sofitel Hotel, in Sipopo, nearly 16km from Malabo in Equatorial Guinea, on April 20, 2019. In Sipopo, a seaside resort built, on the outskirts of Malabo, to host an African Union summit in 2011, there is an absolute calm. With few cars and even fewer pedestrians, the place struggles to attract businessmen and tourists. (Photo by Camille MALPLAT / AFP)

© LA RAZÓN

Postal de la catedral de Malabo, Guinea Ecuatorial

Los cables submarinos que conectan África con el resto del mundo

5 June 2026 at 09:00

Medusa, el cable submarino respaldado por el grupo AFR-IX Telecom y que interconecta el sur de Europa, el norte de África, Oriente Medio y África Occidental a través del Mediterráneo, tendrá un nuevo amarre en Guinea Ecuatorial, tras el acuerdo firmado entre el gobierno de dicho país y los responsables de la infraestructura.

De esta forma, el país se suma así a un cable que ofrece una transmisión de alta capacidad, una mayor redundancia de red y una menor latencia, lo que permite satisfacer la demanda de servicios digitales, en rápido crecimiento, tanto en Guinea Ecuatorial como en toda la subregión.

Será el segundo cable submarino en la zona, tras el cable ACE (Africa Coast to Europe), operativo desde diciembre de 2012 que tiene 17.000 kilómetros de fibra óptica para conectar 19 países a lo largo de la costa occidental africana, desde Francia y Portugal hasta Sudáfrica.

En total, y según el mapa de Telecomunicaciones de África 2025 de TeleGeography, hay actualmente 77 sistemas de cable conectados al continente africano, ya sea en servicio o en construcción. En noviembre de 2025, Meta anunció la finalización de la infraestructura central de 2Africa, el sistema de cable abierto de mayor longitud del mundo con sus 45.000 kilómetros. El sistema, respaldado por un consorcio que incluye a MTN GlobalConnect, Vodacom/Vodafone, Orange, China Mobile International y otros, conecta 33 países y está diseñado para dar servicio a más de 3.000 millones de personas.

Algo más que conectividad

Estos cables submarinos son de vital importancia para cualquier territorio y más aún para un continente como África. Por hacernos una idea, antes de que el ACE entrara en servicio, la capacidad de transmisión internacional de los países era prácticamente residual. Ahora, y gracias a esos sistemas, se ha multiplicado esa capacidad de conectividad hasta superar los 30 Gbps, y el coste del megabit por segundo se ha desplomado (pasando en algunos casos de costar unos 4.000 dólares a menos de cinco dólares al mes).

El problema, más allá del ancho de banda, es de la vulnerabilidad de estos países, puesto que depender de un único cable implica que cualquier avería en ese sistema puede dejar al país entero sin conexión internacional. De hecho, en marzo de 2024 varios fallos simultáneos en cuatro sistemas (WACS, ACE, SAT-3 y MainOne) dejaron a gran parte de África Occidental y Central sin internet durante horas, por lo que la Autoridad Nacional de Telecomunicaciones de Ghana llegó a confirmar públicamente «una degradación significativa de los servicios de datos en todo el país». En enero de 2026, un fallo técnico en el cable WACS interrumpió el acceso a internet en la República Democrática del Congo.

Cabe señalar que Medusa cuenta con el respaldo financiero de la Unión Europea (que aportó 14,3 millones de euros para su extensión africana). De hecho, este cable tiene su origen en uno mediterráneo que empezó a desplegarse formalmente en octubre de 2025, cuando su primer segmento atracó en Marsella. Diseñado con hasta 24 pares de fibra y una capacidad de diseño de 480 terabits por segundo, conecta el sur de Europa con el norte de África y, a través de su extensión subsahariana, se ramifica hacia el Atlántico. La construcción la lleva a cabo Alcatel Submarine Networks (ASN).

En el caso de Guinea Ecuatorial, la llegada del cable está prevista para el periodo 2029-2030 y el coste de conexión se estima entre 20 y 60 millones de euros, sujeto a la validación de estudios marítimos adicionales. Además, el país también quiere amarrarse al Via Africa, una iniciativa impulsada por un consorcio de siete operadoras que el 12 de mayo de 2026 firmaron un Memorando de Entendimiento para su desarrollo. El proyecto prevé conectar Europa con Sudáfrica bordeando la costa atlántica, con puntos de amarre en el Reino Unido, Francia, Portugal, las Islas Canarias, Mauritania, Senegal, Guinea, Costa de Marfil y Nigeria. El consorcio ha arrancado con un estudio de ruta para determinar el trazado óptimo y está preparando el proceso de licitación para seleccionar al proveedor del cable.

Via Africa está diseñado específicamente como una infraestructura complementaria, cuya razón de ser es proporcionar una ruta submarina distinta a la de cables existentes como 2Africa, Equiano y el propio Medusa Africa.

Sin embargo, y pese a la cantidad de cables que rodean el continente, la penetración de internet en la población sigue siendo baja. En 2023, solo el 34% de los africanos usaba internet, frente al 66% de la media mundial, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones. Entre las causas de este bajo índice se puede hablar de falta de redes de fibra óptica internas que lleven la señal desde las estaciones de amarre costeras hasta las ciudades del interior, costes de acceso o disponibilidad de electricidad, entre otras.

© Internet

Cables submarinos

© LA RAZON

Cables submarinos en África

Una economía verde que hace sostenible el desarrollo

29 May 2026 at 09:45

Durante décadas, el crecimiento económico de Guiena Ecuatorialestuvo íntimamente ligado al petróleo. El descubrimiento y explotación de hidrocarburos convirtió al país en una de las economías más dinámicas de África, que hoy busca nuevas vías de crecimiento en sectores como la agricultura, el turismo, las energías renovables o la economía digital. Lo hace motivado por la volatilidad de los ingresos petroleros, pero también por un cambio de enfoque hacia un desarrollo más sostenible. El potencial es evidente: tierras fértiles y una biodiversidad única. A eso hay que añadirle su posición estratégica en África Central, lo que le suma atractivo como nodo logístico y plataforma de acceso a un mercado de más de 50 millones de personas. De hecho, en su Agenda 2035 identifican sectores de actuación prioritaria como la economía verde, la azul o el turismo y la digitalización.

Ya se han puesto en marcha algunas reformas como la rebaja del Impuesto sobre Sociedades del 35% al 25%, deducciones del 15% a la inversión y la simplificación administrativa a través de la Ventanilla Única Empresarial. También se han reforzado los mecanismos de seguridad jurídica, con acuerdos internacionales de protección de inversiones y nuevas leyes anticorrupción. A ello hay que sumarle la reciente apertura de tierras agrícolas a inversores nacionales y extranjerosy el acuerdo firmado con Turquía para modernizar y digitalizar los puertos. También ha establecido convenios con república Centroafiricanda y Chad. «Estos acuerdos consolidan a Guinea como un nodo logístico clave para África Central, reforzando su papel como puerta de entrada para el comercio regional», en palabras de Ainhoa Garriga, abogada colaboradora en asuntos de Guinea de Cremades & Calvo-Sotelo.

Sectores clave

Tradicionalmente basada en modelos de subsistencia, la agricultura guineana está llamada a transformarse en un motor económico. La clave pasa por modernizar procesos, impulsar cooperativas y apostar por la transformación de productos. «Hay muchos pequeños actores que trabajan de forma tradicional, lo cual puede ser un valor añadido», comenta Garriga.

La fertilidad del suelo permite cultivar productos de alto valor como cacao, plátano, mango o yuca. «El reto está en posicionarlos en mercados internacionales como productos ecológicos y con identidad propia». Así lo cree Terenciano Ondo, CEO de Afrom Exportaciones que cree en el potencial de «transformar la agricultura de subsistencia familiar en economía, a través por ejemplo, de cooperativas, porque «generan otras ventajas: evitamos migraciones a las ciudades porque crea oportunidades». En este sentido, insiste en la necesidad de avanzar hacia certificaciones y denominaciones de origen que incrementen la competitividad de esos productos de gran valor añadido como el cacao.

Naturaleza

El turismo, por su parte, emerge como otro pilar estratégico en este camino hacia la economía verde. El país sobresale por su biodiversidad y su riqueza paisajística. De hecho, más del 90% del territorio está cubierto por vegetación. Es más, los bosques tropicales de esta zona cettral de África se consideran uno de los grandes pulmones verdes del planeta junto a la Amazonia.

Entre los parques nacionales guineanos sobresale el Parque Nacional de Monte Alén donde habitan gorilas, chimpancés, elefantes o el parque Nacional del Pico Bsailé. Frente a modelos masificados, Guinea Ecuatorial tiene capacidad para apostar por un enfoque sostenible y experiencial. «La gente quiere viajes naturales e ir a zonas vírgenes», comentan desde Rumbo malabo, empresa especializada en viajes España-Guinea.

La riqueza natural del país, con su selvas, playas vírgenes y parques protegidos, lo convierte en un destino privilegiado para el ecoturismo. Y con potencial para los viajes de empresa.

El reto del entorno

Guinea Ecuatorial no solo busca crecer, sino hacerlo de manera sostenible, En los últimos años mantiene un crecimiento promedio del 6% en la última década. Además, en la última década se han realizado fuertes inversiones y se ha dotado al país de la segunda red portuaria más grande de África, aeropuertos modernos y una extensa red de carreteras que facilita el comercio y la logística.

Ahora quiere seguir su propia senda de desarrollo sostenible y para ello, tanto el desarrollo agrícola como el turismo afrontan el reto de encontrr el equilibrio entre economía y conservación de manera que los recursos naturales se integren en un modelo que genere riqueza sin comprometerlos.

© AP Photo

A general view in Malabo, Equatorial Guinea, Friday, April 24, 2026. (AP Photo/Misper Apawu)
❌