Cinco años después sigo pensando que el DualSense es una de las mejores ideas de PS5, y ahora está rebajado
Han pasado ya más de cinco años desde que el DualSense llegó junto a PlayStation 5 y, aunque en este tiempo hemos visto nuevos colores, como el DualSense Chroma Teal, ediciones especiales e incluso el mucho más caro DualSense Edge, la base sigue siendo prácticamente la misma. Sony apostó por cambiar algo tan aparentemente sencillo como la vibración de un mando y acabó convirtiéndola en una de las características más reconocibles de toda la generación.
El modelo blanco, el diseño original de PS5, mantiene ahora un precio oficial de 74,99 euros, como puedes comprobar en la web de Sony. Pero ahora lo podemos comprar por 56,99 euros tanto en Amazon como en MediaMarkt. No es una de esas rebajas que dividen el precio por la mitad, pero tampoco es un accesorio que acostumbre a bajar demasiado. Precisamente por eso resulta interesante para quien necesita un segundo mando, quiere sustituir el suyo o también juega en PC, Mac o dispositivos móviles.
Cinco años después, la vibración háptica sigue siendo su mejor argumento
El salto del DualShock 4 al DualSense no estuvo únicamente en el diseño. Sony sustituyó los motores de vibración tradicionales por actuadores hápticos, capaces de reproducir respuestas mucho más variadas dependiendo de lo que ocurre en pantalla. La diferencia está en que la vibración deja de funcionar como una simple alerta. Un mando convencional puede temblar cuando recibimos un golpe, chocamos con otro coche o disparamos un arma. El DualSense puede variar intensidad, frecuencia y localización de esa respuesta para transmitir sensaciones bastante más concretas.
Esto les permite a los desarrolladores jugar con detalles que de otra forma pasarían desapercibidos. El tipo de terreno, la lluvia, el retroceso de distintas armas o determinadas acciones pueden generar respuestas diferentes en las manos. Y quizá esa sea una de las razones por las que el DualSense ha envejecido tan bien. Porque que el mando cambie físicamente cómo percibes determinadas acciones sigue siendo bastante más fácil de notar cada vez que un juego aprovecha bien la tecnología.
Los gatillos adaptativos hacen algo que cuesta explicar en una ficha técnica. Los botones L2 y R2 pueden modificar su resistencia. En lugar de ofrecer siempre el mismo recorrido, el juego puede hacer que resulte más fácil o más difícil presionarlos dependiendo de la acción. Siempre uso el mismo ejemplo, pero es que me parece muy ilustrativo. Imagina que tensas un arco en un videojuego y que la resistencia del gatillo va aumentando conforme más tira el personaje del codo hacia atrás.
Sé que sobre el papel podría pasar desapercibido, pero jugando tiene bastante más impacto porque añade una respuesta mecánica a algo que hasta entonces solo veíamos o escuchábamos. Está claro que no todos los juegos lo aprovechan igual, pero cuando saben integrarlo, el juego resulta mucho más convincente y ayudan a entender por qué el DualSense sigue teniendo una personalidad propia frente a muchos otros mandos. En nuestro análisis del DualSense, esa combinación de respuesta háptica y gatillos adaptativos siguió siendo uno de sus grandes argumentos.
Este mando también integra un micrófono. Puede utilizarse para hablar sin auriculares y cuenta con un botón dedicado para silenciarlo rápidamente. También mantiene un conector de 3,5 mm para auriculares y un altavoz integrado que determinados juegos utilizan para reproducir efectos concretos. El panel táctil central sigue actuando como superficie táctil y como botón adicional. Y el botón Create permite acceder a las herramientas de captura y compartir contenido de PS5.
Otro punto a su favor es que no sirve únicamente para PS. También es compatible con PC, Mac y dispositivos móviles, tanto mediante Bluetooth como mediante USB en sistemas compatibles. Es verdad que el mando es más voluminoso que en generaciones anteriores y que utiliza empuñaduras más pronunciadas. Pero ese tamaño adicional permite repartir mejor el mando entre las dos manos y, claro, también deja espacio para toda la tecnología interior.
Hablamos de ahorrarnos 18 euros en el DualSense. Sé que no es un descuento espectacular, pero tampoco hace falta que lo sea para resultar tan interesante. Si ya tienes una PS5 y quieres jugar acompañado, necesitas sustituir una unidad antigua o simplemente quieres disponer de un segundo mando siempre cargado, 56,99 euros es uno de esos precios que merece más atención porque no aparece todas las semanas.
Este artículo está pensado para ayudarte a descubrir productos de tu interés o para que tomes una mejor decisión de compra. Algunos de los enlaces que incluye son de afiliados, por lo que si realizas una compra a través de ellos La Razón podría recibir una pequeña comisión. Este hecho no influye en nuestras recomendaciones ni en el precio que pagas por el producto.


© Sony


© Sony