La vida precaria de los bomberos de Ávila: alguien se olvidó de contratar la luz en la nueva estación
Los bomberos de Ávila miran por el cristal. Detrás del vidrio hay una cocina, un frigorífico, sillas y mesas. Todo nuevecito, envuelto en plástico, en un módulo prefabricado junto a unas duchas y vestuarios. Todo está listo dentro de la nueva estación, pero no pueden usar nada de eso. Así ha sido desde hace un año, porque la Junta de Castilla y León (PP y Vox) pagó la infraestructura, pero no los contratos de la luz ni del agua. “¡Es increíble!”, exclaman los brigadistas que coinciden en que es “un garaje de 420.000 euros”. Tampoco hay un hidrante donde cargar los vehículos y tiran de los de El Tiemblo, donde se encuentran perdiendo el tiempo. Estos ejemplos ilustran las quejas del gremio, que se siente desatendido y mal dirigido después de vivir el peor verano de su historia.

© Emilio Fraile