El pueblo medieval que Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias han elegido
Maxi Iglesias y Aitana Sánchez-Gijón han encontrado en una localidad con encanto medieval el escenario perfecto para disfrutar de una escapada romántica lejos del foco mediático. Así, las imágenes publicadas por Diez Minutos y ¡Hola! en las que se les ve cargando el coche con maletas y protagonizando un apasionado beso, han vuelto a poner el foco en una relación que sorprendió y despertó gran interés desde que salieron a la luz sus primeras fotografías juntos.
Concretamente, los actores han elegido Sigüenza, en la provincia de Guadalajara, para disfrutar de unos días de desconexión. El pueblo permite dar paseos por calles empedradas, visitar rincones llenos de historia y disfrutar de una tranquilidad difícil de encontrar en la capital. Y como alojamiento, han optado por Molino de Alcuneza, un hotel boutique de 4 estrellas en un antiguo molino harinero del siglo XV.
Una catedral de aspecto fortificado
Sigüenza es una auténtica joya medieval en el corazón de Castilla-La Mancha. Su casco histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico, refleja el paso de distintas civilizaciones, desde los celtíberos y los romanos hasta los musulmanes y los cristianos. Uno de sus puntos imprescindibles es la Catedral de Santa María la Mayor, cuya construcción comenzó en el siglo XII y se prolongó durante varios siglos.
El aspecto fortificado del templo, con dos torres almenadas en la fachada principal, combina elementos románicos, góticos y renacentistas. En su interior destaca la Capilla de los Arce, donde se encuentra el célebre sepulcro del Doncel de Sigüenza. También merece la pena contemplar la Sacristía de las Cabezas, el claustro, el coro y la colección de tapices, así como visitar el Museo Diocesano de Arte Sacro para conocer mejor la riqueza artística de la villa.
De la plaza mayor al castillo
La visita puede continuar en la Plaza Mayor, creada a finales del siglo XV. Su arquitectura castellana, las galerías porticadas y los edificios históricos, como el Palacio de los Deanes, actual Ayuntamiento, le confieren un encanto especial. Desde allí, la calle Mayor invita a recorrer el entramado medieval y descubrir monumentos como las iglesias de Santiago y San Vicente, ambas de origen románico y del siglo XII. También destaca la Casa del Doncel, una construcción gótica adornada con escudos y almenas, vinculada a la familia de este célebre personaje histórico.
En lo alto del pueblo se alza el Castillo de Sigüenza, una imponente fortaleza construida en el siglo XII como residencia de los obispos y señores de la localidad. En la actualidad, el edificio alberga un Parador de Turismo y su ubicación privilegiada brinda unas vistas únicas del conjunto urbano y el paisaje que lo rodea. Para completar el recorrido monumental, también se pueden visitar el Monasterio de Nuestra Señora de los Huertos, el Palacio Episcopal y la Ermita del Humilladero.
Naturaleza, gastronomía y fiestas locales
Además de sus monumentos, Sigüenza ofrece espacios perfectos para disfrutar de un ambiente tranquilo y de la vida local. El Paseo de la Alameda, junto al río Henares, es un lugar ideal para descansar y pasear, mientras que los alrededores de la villa permiten descubrir paisajes naturales de gran belleza. Entre ellos destaca el Parque Natural del Barranco del Río Dulce, un enclave perfecto para practicar senderismo, observar aves y disfrutar de la naturaleza.
La gastronomía local es otro de sus atractivos: en los bares y restaurantes del casco histórico se pueden degustar especialidades tradicionales, como el fino seguntino, el perdigacho y los torreznillos. Por último, merece la pena conocer las fiestas y tradiciones de Sigüenza, entre las que destacan las Hogueras de San Vicente, en enero; las fiestas de San Juan, en junio, y las Jornadas Medievales, en julio.

