Ricardo Martí Fluxá, presidente de la empresa TEDAE, piensa y defiende que España «debe ser imprescindible en los elementos críticos de la industria de defensa europea»
La industria española de defensa atraviesa una etapa de crecimiento impulsada por el rearme europeo y la necesidad de reforzar las capacidades militares del continente. En este contexto, Ricardo Martí Fluxá, presidente de la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (TEDAE), defiende que España debe asumir un papel estratégico en los programas europeos y desarrollar tecnologías difíciles de sustituir.
En una entrevista publicada por Infodefensa el 22 de junio de 2026, Martí Fluxá sostuvo que el país debe aspirar a convertirse en una pieza esencial de la industria militar europea. Su planteamiento va más allá de aumentar la producción de armamento: propone consolidar capacidades tecnológicas propias que permitan a España participar en las decisiones estratégicas de defensa y contribuir a la autonomía europea.
Tecnología crítica para reforzar la industria española
Martí Fluxá considera que España dispone de una base industrial sólida para aprovechar el incremento de la inversión militar en Europa. Destacó la calidad tecnológica de las empresas nacionales y su experiencia en sectores como la aeronáutica, la construcción naval, los sistemas electrónicos y el espacio.
Uno de los objetivos prioritarios es desarrollar componentes y capacidades estratégicas que otros países europeos necesiten para sus propios sistemas militares. En lugar de limitarse a fabricar equipos completos, España puede especializarse en tecnologías esenciales para el funcionamiento de plataformas de combate, sensores, comunicaciones y sistemas de mando.
La inteligencia artificial tendrá un papel destacado en esta transformación. El presidente de TEDAE la considera una tecnología transversal, con capacidad para cambiar numerosos ámbitos de la defensa y la seguridad. También señaló las tecnologías cuánticas y el espacio como campos con un importante potencial de desarrollo industrial.
En este último sector, España cuenta con oportunidades tanto en aplicaciones civiles como militares, desde las comunicaciones seguras hasta la observación terrestre y la vigilancia. Para aprovecharlas, Martí Fluxá defendió la necesidad de mantener inversiones sostenidas y favorecer la colaboración entre empresas, universidades y administraciones públicas.
Autonomía tecnológica europea con participación española
El responsable de TEDAE sostiene que Europa debe asumir una mayor responsabilidad sobre su propia defensa, especialmente ante el giro estratégico de Estados Unidos hacia el Indo-Pacífico. La guerra de Ucrania ha reforzado esta necesidad y ha puesto de manifiesto la importancia de disponer de una industria capaz de producir y reponer equipamiento militar a gran escala.
Para Martí Fluxá, la soberanía tecnológica europea también fortalece la posición de España. Una defensa común con capacidades industriales propias permitiría reducir dependencias externas y garantizar un suministro más estable de sistemas esenciales.
El presidente de TEDAE reclamó asimismo estabilidad política y acuerdos a largo plazo que faciliten la planificación empresarial. Los programas de defensa requieren inversiones elevadas, ciclos de desarrollo prolongados y continuidad presupuestaria, por lo que considera fundamental establecer prioridades que se mantengan durante varias legislaturas.
Su mensaje es claro: España debe pasar de ser un participante relevante a convertirse en un proveedor imprescindible de tecnologías críticas. La combinación de innovación, especialización industrial y cooperación europea puede reforzar tanto la seguridad del continente como la competitividad de las empresas españolas.


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