En la provincia de A Coruña existe un lugar que permite acercarse a una identidad lejos de los circuitos turísticos más concurridos. Se trata de Carballo, capital de la comarca de Bergantiños, un municipio que combina un litoral extenso de arenales abiertos con un interior de bosques, cascadas y caminos rurales que se recorren sin prisa.
Un lugar especial para personas como Mario Casas, para quien representa algo más que un destino de paso. “Me siento gallego y siempre quise trabajar en mi tierra, me gustaría venir más”, afirma en una entrevista con VigoÉ.
Se trata de un enclave en el que el paisaje cambia según la distancia al mar. Cerca de la costa, el viento y el oleaje del Atlántico dominan el entorno; hacia el interior, los campos, los bosques y los pequeños núcleos rurales marcan un ritmo distinto. Esa dualidad define buena parte del carácter de Carballo, ubicado en pleno corazón de la Costa da Morte, una de las franjas costeras más reconocibles de Galicia por la fuerza de su mar y por una identidad cultural todavía ligada a la pesca y a la vida rural.
Las dunas de Razo y Baldaio, el sello natural del municipio
El tramo costero formado por las playas de Razo y Baldaio concentra la esencia paisajística de Carballo. Arenales extensos, dunas y la presencia constante del océano componen uno de los conjuntos más representativos del municipio.
Razo se extiende a lo largo de unos 1.300 metros y es una de las playas más buscadas por los practicantes de surf debido a la fuerza de su oleaje. No obstante, su atractivo no depende de los deportes acuáticos: caminar junto a las olas o detenerse a observar los cambios de luz sobre el agua alcanza para apreciar su valor paisajístico.
A escasa distancia se despliega Baldaio, un espacio natural donde conviven playa, dunas, laguna y marismas. Se trata de un ecosistema que funciona como refugio de numerosas especies de aves y que permite observar de cerca la biodiversidad del litoral gallego. Con cerca de mil hectáreas de superficie, el área está incluida en la Red Natura 2000 y catalogada como Zona de Especial Protección para las Aves.
La combinación de arena, agua y vegetación convierte este tramo en uno de los puntos más valorados del municipio para quienes buscan contacto con la naturaleza. Se trata de un paisaje que varía con las mareas y las estaciones, y que conserva buena parte de su estado original gracias a las figuras de protección ambiental que lo amparan.
Cascadas, senderos y miradores dan forma al interior de Bergantiños
Carballo no se agota en su fachada marítima. Hacia el interior, el territorio se transforma en un entramado de bosques, cultivos y cursos de agua que muestra una cara más recogida de la comarca.
Entre los enclaves naturales más visitados figuran las cascadas de Entrecruces y Ramil, donde el agua se abre paso entre la vegetación y crea pequeños remansos de calma. La de Entrecruces, también llamada fervenza de San Paio, forma parte de la Ruta das Férvedas, un sendero de 24 kilómetros que conecta antiguos molinos y capillas. El entorno, marcado por el sonido del agua y la presencia de árboles y helechos, compone una escena habitual del paisaje gallego de interior.
Estos rincones ofrecen una imagen de Galicia distinta a la de sus costas: más húmeda, más verde y atravesada por corrientes de agua que estructuran el territorio. Son, además, un punto de referencia para quienes prefieren recorrer los destinos a pie, a través de caminos y senderos rurales.
Desde puntos elevados como Santa Irene do Castrillón se obtiene una vista panorámica del espacio de Baldaio y de la costa, donde el Atlántico vuelve a ocupar el centro del paisaje.
El interés de Carballo no se limita a su geografía. El casco urbano mantiene una vida cotidiana marcada por el comercio local, los mercados tradicionales y una gastronomía que combina productos del mar y de la tierra, reflejo de una comarca con fuerte arraigo en su entorno. A esa identidad tradicional se suma en los últimos años una corriente de arte urbano: murales distribuidos por distintos puntos del municipio que han convertido varias fachadas en espacios de expresión artística al aire libre.
El resultado es un municipio que combina patrimonio natural y vida cultural sin desdibujar su identidad. Entre playas protegidas, cascadas de interior y un centro urbano con historia propia, Carballo representa una de las caras menos conocidas del mapa turístico gallego.
No cabe duda de que la trayectoria de Final Fantasy es una de las más legendarias en el sector del videojuego, aunque también ha vivido tiempos mejores. A pesar del tremendo éxito de Final Fantasy VII Remake, la decimosexta entrega numerada de la franquicia no se ganó el favor del público como esperaba Square Enix, de modo que la compañía japonesa está reevaluando cuáles serán los siguientes pasos en la saga a partir de ahora. Sin embargo, la firma se niega a abandonar uno de sus grandes puntales y está nutriendo a los seguidores de títulos de corte menor que mantengan viva la licencia en la actualidad.
En este sentido, uno de los experimentos que mejor le ha funcionado a Square Enix durante los últimos tiempos es el estilo gráfico HD-2D que ha regalado algunas joyas como Octopath Traveler o los remakes de las primeras entregas de Dragon Quest. Lo que nadie esperaba es que este formato sirviera para protagonizar un capítulo totalmente inédito de la saga Final Fantasy para darle continuidad a las aventuras que lo comenzaron todo. Y, de hecho, el planteamiento de Final Fantasy Resonance recuerda sobremanera a lo que se pudo ver en las cuatro primeras entregas, con la importancia de los cristales elementales.
De este modo, Square Enix se reinventa mientras sigue pensando qué hacer con el futuro Final Fantasy XVII con un juego impresionante que sorprende a cada paso que se avanza, mediante una historia atractiva y con personajes que, aunque caen en ciertos clichés, cumplen con la responsabilidad de cargar sobre sus hombros con una franquicia tan legendaria. Si quieres saber por qué es uno de los juegos a los que no perderle la pista en esta recta final de 2026, te lo cuento todo en el análisis completo de Final Fantasy Resonance en PS5 Pro.
La legendaria lucha por el poder de los cristales regresa
La historia de Final Fantasy Resonance comienza en Grandshelt, el reino de los caballeros, donde Rain inicia una aventura que cambiará para siempre el curso de su vida. Por el camino conoce a nuevos amigos y descubre verdades ocultas que nacen de una guerra legendaria que ha causado estragos en todo el mundo. Su objetivo es proteger los cristales elementales que quedan activos en el mundo, mientras los Seis Juramentos, un grupo de guerreros con armadura, intenta destruirlos.
Con esta premisa, Final Fantasy Resonance presenta una historia de lo más atractiva y que va sorprendiendo con el paso de las horas. Tampoco es que sea una absoluta locura, pues todos aquellos que hayan disfrutado de las primeras entregas de la franquicia sabrán reconocer algunos de los acontecimientos que se van sucediendo, pero cumple a la perfección con lo que se puede esperar de una entrega de la saga bajo este formato. Algo similar ocurre con los personajes: no se puede decir que sean malos, ni mucho menos, pero son fácilmente comparables con otros héroes que han protagonizado capítulos de Final Fantasy en el pasado. Aquí puede que se advierta una falta de originalidad en su construcción, pero encajan con el objetivo de la narrativa, por lo que no desentonan en ningún momento.
El universo de Final Fantasy Resonance es muy profundo
Todo ello mediante un transcurso del juego al más puro estilo clásico. Un mapa que se va descubriendo con la consecución de los capítulos, que permite navegar en su silueta para enfrentarse a diferentes monstruos y farmear nivel, al tiempo que se van descubriendo emplazamientos como ciudades, mazmorras o lugares de interés para obtener ciertos beneficios o batallas especiales. Vamos, lo que viene siendo un buen JRPG de la vieja escuela.
Un sistema de combate que funciona como un engranaje perfecto
Las batallas son puro espectáculo
Evidentemente, Final Fantasy Resonance regresa al clásico ataque por turnos, abandonando la acción directa que ha caracterizado a las últimas entregas principales de la saga. Este combate es una de las grandes virtudes del título, ya que dispone de una enorme profundidad que se va descubriendo poco a poco a medida que se va desbloqueando el grupo de personajes protagonistas. Como no podía ser de otra manera, Resonance trae de vuelta todas esas virtudes que triunfaron durante más de dos décadas en el género, con las fortalezas y debilidades elementales, además de una combinación de armas, armaduras y objetos clásicos que tienen funciones muy definidas.
Los combates son la parte fundamental de Final Fantasy Resonance y consiguen ofrecer una sensación placentera en cada batalla, algo difícil en un juego en el que hay que batallar constantemente para aumentar el nivel de los personajes y permitir que obtengan nuevas habilidades y mejoren sus estadísticas para poder afrontar algunos de los retos más exigentes que propone el juego. Este sistema de progresión es fantástico y siempre te invita a descubrir cada rincón del mundo en el que se desarrolla el título, por lo que Square Enix ha hecho un gran trabajo en el diseño del mapa y de los enfrentamientos, ofreciendo una aceleración de hasta x3 para que los momentos de farmeo se hagan lo más llevaderos posibles.
Cada batalla es completamente única
Y todo esto cobra una mayor importancia al observar cómo se han ido distribuyendo los elementos principales en el mapa, porque siempre hay algo nuevo que descubrir o a lo que merece la pena dedicarle algo de atención. En este sentido, los portales de invocación de las visiones son lo más interesante que se puede encontrar, ya que permiten rescatar a héroes de algunos de los personajes más emblemáticos de las dieciséis entregas numeradas de Final Fantasy para que apoyen con sus ataques y habilidades más características a lo largo de la historia. Es un añadido que, evidentemente, intenta atraer al fandom, pero que funciona perfectamente para aportar una mayor profundidad a todo lo que envuelve a la propuesta jugable.
La aventura que cualquier seguidor de Final Fantasy merecía
A nivel de exploración cumple con creces con la experiencia clásica
Porque los combates son uno de los núcleos más importantes de Final Fantasy Resonance, pero la exploración por su mundo no se queda atrás. Evidentemente no hablamos de un juego con infinidad de detalles como las entregas más recientes, sino de un videojuego de corte clásico en el que el jugador va surcando el mapa para hallar objetos, santuarios ocultos, mazmorras y ciudades. Todo respira esa esencia de las primeras entregas de Final Fantasy y ahí es precisamente donde radica su magia. Square Enix ha sabido qué hacer con el título para convertirlo en una propuesta atractiva para los jugadores clásicos y todos aquellos que se han acercado al género con el HD-2D.
Por su parte, las ciudades están construidas con mucho mimo. Se nota que el equipo encargado del desarrollo tiene un enorme cariño por los inicios de la franquicia, ya que hay detalles muy interesantes en cada uno de los emplazamientos principales en los que se desarrolla la aventura. Me ha gustado mucho el modo en el que la firma japonesa ha tomado todas las referencias de la saga y las ha aunado para alcanzar esa experiencia definitiva del pixel art, un trabajo fantástico que se advierte en cada rincón, aunque sí que he de admitir que se echa en falta una mayor profundidad en la obtención de objetos y beneficios de exploración en las ciudades y sus casas, ya que algunas simplemente están de adorno.
Por supuesto, no faltan algunos de los vehículos propios de la saga
Lo bueno de Final Fantasy Resonance es que esto no supone un hándicap insalvable, porque siempre tiene argumentos con los que sorprenderte. A medida que se abre una nueva región en tu camino, descubres nuevos secretos, personajes que tienen influencia en lo que sucede en el mundo y, por supuesto, un buen puñado de misiones secundarias que cumplen más de lo que parece. Sí, algunas son las típicas de recadero de cualquier RPG, pero muchas otras tienen ese componente de contarte algo más profundo que puede estar relacionado con los intereses de los protagonistas o de todo aquello que sucede a su alrededor. Aquí Square Enix ha optado más por la calidad que por la cantidad y es algo que se agradece.
Como también se agradecen esos momentos memorables con los que cuenta el juego en algunas de las batallas o cinemáticas que van dando forma a la historia. Es un juego desafiante y en muchas ocasiones obliga a darle una vuelta al modo de entender las batallas para poder salir victorioso, porque ser capaz de encontrar las debilidades de los rivales y aturdirlos para ganar un turno extra puede ser clave para conseguir alzarse con la victoria, de modo que la estrategia es otro factor a tener muy en cuenta.
Combina como quieras para conformar tu equipo en cada momento del viaje
Las combinaciones de personajes y visiones son esenciales
Y todo esto no sería posible sin un gran grupo de personajes protagonistas que, aunque arquetípicos, cumplen a las mil maravillas con sus funciones y sus trabajos en el universo de Final Fantasy. Uno de los movimientos más importantes aquí es la combinación de los propios personajes con las visiones que se van obteniendo, permitiendo una personalización brutal para cada combate. Por ejemplo, combinar al propio Rain con Cecil puede ser realmente beneficioso, ya que unen sus diferentes habilidades, ofreciendo un compendio de golpes físicos y mágicos de diferentes elementos como fuego, luz, oscuridad o viento, entre otros.
Este tipo de combinaciones resulta esencial para entender cómo funciona el sistema de combate de Final Fantasy Resonance, de modo que en muchas ocasiones compensa crear un equipo que ataque la debilidad del jefe para conseguir aturdirlo cuanto antes y generar esa ventaja. Aunque cada personaje principal cuenta con una barra EL que le permite ejecutar un poderoso ataque al rellenarla, lo más importante está en el poder de las visiones. Una vez se aturde al enemigo, hay un turno de ataque extra que finaliza con lo que se denomina como Resonancia. Gracias a esto, la visión en cuestión realiza un ataque devastador que, más allá de hacer una tremenda cantidad de daño, también genera otros efectos pasivos que se pueden combinar de diferentes maneras para llevar las batallas a otra dimensión. Es uno de los aspectos que más me ha gustado del juego, porque resulta determinante y totalmente personalizable por parte del jugador.
Hay mucho mimo en el universo de Final Fantasy Resonance
Y, por supuesto, el papel de Fina también es muy importante, ya que es la invocadora del grupo. A lo largo de la aventura se van desbloqueando los llamados Esper: Ifrit, Bahamut, Lamu, Leviatán... que se pueden invocar en batalla durante tres turnos para que apoyen al grupo con sus habilidades elementales. La combinación de todos estos elementos mencionados hace que cada batalla sea única y que cada turno sea determinante para el desarrollo de la refriega, algo interesante para cualquier amante de un RPG, evitando que las batallas se puedan suceder pulsando un solo botón.
La belleza de un estilo que cada vez gana más enteros en el género RPG
Cada región cuenta con emplazamientos impresionantes
El apartado artístico HD-2D no ha parado de evolucionar y refinar su fórmula con el paso de los años y ya se ha instaurado como uno de los grandes avances en el género RPG. No es que con Final Fantasy Resonance Square Enix haya reinventado la rueda, pero sí demuestra una gran experiencia para darle ese toque mágico que se espera de una propuesta con estas características. Hay mucha belleza en el mundo del título y eso se advierte desde el primer momento.
La mejor de las noticias en este sentido es que la compañía japonesa no se ha conformado con crear un título similar a otros que han apostado por este estilo artístico, sino que también le ha aportado su propio toque personal y distintivo mediante la acción de las visiones. Porque sí, todo se desarrolla en un formato pixel art de lo más atractivo y limpio, pero cuando se ejecuta una Resonancia, se activa una cinemática protagonizada por los personajes de cada juego realizando su ataque con la máxima calidad gráfica que han mostrado hasta ahora, mezclando ese formato pixel art con el realista y sirviendo de puente una vez más entre lo clásico y lo nuevo mediante una mezcla fantástica que regala guiños impresionantes a todos aquellos que llevan cuatro décadas disfrutando de la saga de los cristales.
Las cinemáticas realistas son impresionantes
Donde tampoco falla Square Enix es en la banda sonora que, además de rescatar algunas de las melodías clásicas de los juegos iniciales de la saga, también dispone de composiciones totalmente nuevas que le dan forma a un producto fantástico en lo audiovisual. Si hay que poner un pero es que algunos de estos temas se repiten en varias ocasiones en localizaciones diferentes, lo que hace que algunas de ellas pierdan cierta personalidad. Donde no se puede reprochar nada es en el excelente doblaje al inglés, demostrando la importancia que merece un juego que lleve el nombre de Final Fantasy.
Final Fantasy Resonance
91 / 100
Pros
Un gran homenaje a la historia de Final Fantasy.
Combate profundo y memorable.
Buen compendio de personajes y de visiones.
Contenido secundario abundante e interesante.
Un estilo artístico soberbio...
Contras
...aunque en ciertas zonas algo vacío.
Los protagonistas no destacan en exceso.
Valoración final de Final Fantasy Resonance
Final Fantasy Resonance es puro RPG clásico
Final Fantasy Resonance es uno de los mejores juegos de la saga que han llegado en los últimos tiempos. Square Enix ha sabido dar con la tecla correcta para unir del mejor modo su pasado y su presente, conformando un juego que funciona en prácticamente todo y permite disfrutar de una aventura con todas las letras. No sé qué le deparará a la franquicia cuando se lance Final Fantasy XVII, pero lo que está claro es que si la compañía japonesa continúa por esta senda, hay motivos de sobra para confiar en su éxito en el futuro.
Wii fue una consola que revolucionó por completo la manera de entender los videojuegos. El control de movimiento que incluía la consola de Nintendo fue algo totalmente rompedor y que ofrecía multitud de nuevas posibilidades para disfrutar de experiencias en familia y para un jugador. Además, una de las grandes virtudes del inicio de esa generación fue su lanzamiento junto a Nintendo Wii Sports, uno de los grandes éxitos de aquella época. Desde entonces, la compañía japonesa ha realizado tentativas de replicar dicho éxito para seguir dándole continuidad a esta sarta de experiencias deportivas que resultan tan divertidas en compañía.
Por supuesto, el ecosistema Nintendo Switch resultaba perfecto para traer de vuelta esta fórmula de la mejor manera posible. Con el sistema anterior ya se realizó la primera prueba de fuego con un Nintendo Switch Sports que no terminaba de convencer por su escueta propuesta y la falta de dinamismo en las mismas. Ahora, con Nintendo Switch 2, parece que la firma de Kioto ha conseguido dar con la tecla adecuada para generar unas sensaciones mucho más placenteras y completas, aunque sigue dejando la impresión de que el éxito de esta saga es cosa del impacto de otra época. Te cuento todo lo que necesitas saber al respecto en el análisis de Nintendo Switch Sports Resort en Nintendo Switch 2.
Un paraíso para los amantes de las experiencias deportivas
La isla Wuhu es el enclave donde se desarrolla toda la acción de Nintendo Switch Sports Resort, aunque su influencia es mínima para la experiencia general del juego. Cada deporte se puede disfrutar de manera independiente y la importancia de la isla se queda únicamente para tres experiencias: los paseos en avioneta, el skate y la conducción de las motos de agua. Cada uno de estos minijuegos dispone de ránkings de puntuaciones, recolección de coleccionables y una suerte de fotografías que te cuentan datos curiosos de cada uno de los emplazamientos del resort.
Es un contenido curioso, pero que apenas aporta nada a la experiencia general que se pretende aportar con el juego, por lo que es posible que pase de lo más inadvertido para muchos de los jugadores que se lancen a probarlo en sus Nintendo Switch 2. Da la sensación de ser algo artificial para rellenar la experiencia jugable y generar algo de coleccionismo para todos aquellos que le quieran sacar algo más de partido al título, aunque termina cansando al poco rato de iniciar estos paseos libres por el mapa del juego. Tal vez hubiera sido más efectivo ofrecer retos concretos en lugar de permitir libertad total para el jugador, lo que genera esa sensación de artificialidad, porque tampoco hay mucho que descubrir.
Una isla con mucha diversión jugable
Algo similar ocurre con toda la personalización que se incluye a través de la puntuación que se va obteniendo en cada experiencia. Esto sí que lo entiendo más, debido a que al menos permite dar algo más de profundidad a los personajes de cara a su puesta en escena, pero tampoco es algo esencial para una experiencia de este tipo. Nintendo Switch Sports Resort intenta por todos los medios ampliar su experiencia general para ser más atractivo, aunque sigue demostrando que en lo único que funciona realmente es en su propuesta principal.
Un compendio de deportes completo y de lo más divertido, aunque poco equilibrado
Una buena selección de deportes para disfrutar
Probablemente una de las cosas que más me ha gustado de Nintendo Switch Sports Resort es la versatilidad de deportes y experiencias que se incluyen para todo tipo de gustos. Aunque están algunas clásicas como los bolos, el tiro con arco o el tenis, también hay otras que han refinado su propuesta o que debutan respecto a otras entregas de la franquicia. Creo que es una selección de lo más interesante y que ofrece unas sensaciones muy equilibradas en términos de diversión, aunque no en ejecución en algunos de los casos.
Con el tenis de mesa se arriesga poco, aunque tampoco le hace falta. Sin embargo, el baloncesto es uno de los deportes que se queda más corto, aunque también es el más difícil de ejecutar de la manera correcta. Los movimientos son muy limitados y solo cumplen con el clásico amago y lanzamiento, pero a la larga se convierte en una experiencia con poco recorrido y ciertamente tediosa. Algo similar ocurre con el boxeo, cuyos movimientos son muy mecánicos y, en cuanto adquieres la experiencia suficiente, apenas hay profundidad para darle una vuelta de tuerca. Evidentemente, todo depende de gustos, por eso la selección de deportes resulta tan interesante, pues ofrece opciones para todo tipo de jugadores.
Hay experiencias que funcionan mejor que otras
Nintendo Switch Sports Resort sabe conjuntar de la mejor manera lo clásico y lo nuevo, de modo que la experiencia sea fantástica para aquellos que iniciaron su andadura en Wii y al mismo tiempo para los que quieren ver algo nuevo con Nintendo Switch 2. No obstante, uno de los aspectos que he echado más en falta es la posibilidad de ofrecer profundidad a cada una de estas experiencias. Más allá de diferentes emplazamientos o circuitos, no hay mucho más que sacarle para ampliar la sensación que deja inicialmente, de modo que, si no hay compañía para jugar, se puede volver un proceso muy monótono y falto de ritmo.
Los ases de la isla, esquizofrenia máxima
Los ases de la isla son el verdadero reto
Para ello, Nintendo sí que ha tomado una excelente decisión que hereda de Wii Sports Resort: incluir un reto a la altura de los más exigentes en cada deporte. Aquí es donde ganan proagonismo los ases de la isla, auténticos expertos en cada disciplina que sacan el mayor partido a la experiencia jugable. Aquí, la IA enemiga es un absoluto vendaval en cada uno de los minijuegos y te obliga a dar lo mejor de ti para conseguir vencer y alzarte con el primer puesto de la isla Wuhu.
En este sentido, la experiencia es progresiva. Cada deporte dispone de un ránking de 20 participantes que van aumentando la dificultad de los enfrentamientos poco a poco hasta llegar al enfrentamiento por el primero puesto, que es pura esquizofrenia. La verdad es que aquellos que quieran una buena dosis de dificultad la van a encontrar en su máximo esplendor, porque para conseguir derrotar a todos los ases de la isla hay que disponer de mucha experiencia y habilidad y, en ocasiones, por qué no decirlo, también del factor suerte que te ayude en algún punto clave. Es el añadido más interesante y completo, además del que puede darle más recorrido a la propuesta para aquellos que quieran exprimirlo al máximo.
A medida que subes de puesto aumenta la dificultad
En ocasiones puede resultar incluso una experiencia algo injusta para el jugador por su naturaleza de reto, de modo que será mejor que todos los que lo afronten se armen de paciencia para conseguirlo. Aquí sí que Nintendo ha conseguido conquistarme, porque ofrece ese componente de pique necesario para querer seguir jugando, aunque, tal y como recomienda el juego en varias ocasiones, es mejor hacerlo mediante sesiones cortas para evitar una gran fatiga.
Visualmente aceptable, sin desviar la atención de lo importante
Visualmente es un juego simpático, sin muchas florituras
Otro de los aspectos en los que ha acertado Nintendo es en el estilo visual. Mantiene todo lo que hizo en los títulos anteriores o incluso en el lanzamiento de Tomodachi: Una vida de ensueño. Lo importante aquí es mantener un estilo visual minimalista que no desvíe la atención respecto a lo que está sucediendo en la acción de cada deporte. Los fondos cumplen con ese ambiente isleño y de celebración, con espectadores constantes en cada una de las experiencias jugables, pero sin demasiadas florituras para que no distraigan a los jugadores de dónde deben tener la atención. Es un estilo muy simpático y que funciona a la perfección con lo que pretende exponer, de modo que es más que aceptable.
Donde sí se desenvuelve a las mil maravillas Nintendo Switch Sports Resort es en las animaciones y en el control de movimientos. Cada deporte responde a la perfección a las acciones de los Joy-Con 2, sin ningún tipo de input-lag ni ralentización en los movimientos que se van ejecutando en tiempo real. Asimismo, también se ha permitido una mayor variedad de sensaciones con los mandos en la mano, como el modo ratón en el skate o algunos movimientos que no eran posibles con el mando de Wii o incluso con los primeros Joy-Con. Esa sensibilidad extrema en cada acción es lo que hace a este título algo más especial respecto a los títulos anteriores.
La exploración libre deja bastante que desear
Por otro lado, a nivel sonoro también es un juego que cumple a la perfección con lo que se espera. Sintonías divertidas, simpáticas y que acompañan a las mil maravillas a la experiencia jugable. Todo encaja como debe, así que la experiencia general del título es de lo más placentera.
Nintendo Switch Sports Resort
77 / 100
Pros
Buen compendio de juegos.
Experiencias mucho más completas que en otros títulos.
Sensaciones de movimiento más fluidas.
Los ases de la isla son un auténtico reto.
Contras
Hay poco equilibrio entre juegos.
Falta contenido para exprimirlo al máximo.
La isla Wuhu no ofrece una experiencia interesante.
Valoración final de Nintendo Switch Sports Resort
Nintendo Switch Sports Resort llega en exclusiva para Nintendo Switch 2
Nintendo Switch Sports Resorts es un juego que no sorprende en exceso, pero que sabe a qué público se dirige y ofrece la experiencia familiar que puede ser la estrella en las reuniones entre amigos. Es divertido, variado y genera esas risas que se esperan de una sesión corta de juegos, pero también acusa una falta de profundidad que puede resultar frustrante para aquellos que quieran sacarle el mayor partido posible, más allá de los enfrentamientos a los ases de la isla. Si tienes una Nintendo Switch 2 y quieres disfrutar junto a tu familia o amigos, se me ocurren pocas opciones mejores para conseguirlo.
El género de los juegos de supervivencia y construcción está a punto de recibir una propuesta que combina varias de las ideas más populares del sector. Direland es un proyecto independiente desarrollado en solitario por el creador japonés Kaijiuuuuu que está llamando la atención por su peculiar mezcla de exploración, construcción y combate en un mundo tridimensional con estética voxel. Su nuevo tráiler de gameplay ha despertado el interés de numerosos seguidores de Minecraft, especialmente por la posibilidad de modificar el terreno, descubrir diferentes biomas y enfrentarse a enormes criaturas. Aunque todavía se encuentra en una fase temprana de desarrollo, ya permite hacerse una idea de la experiencia que pretende ofrecer.
Una de las características más llamativas de Direland es su terreno interactivo. Los jugadores podrán romper bloques, recogerlos y apilarlos para modificar el entorno a su gusto. Sin embargo, el sistema tendrá ciertas limitaciones: el desarrollador ha explicado que no será posible excavar cuevas como en Minecraft. La destrucción del terreno tampoco será exclusiva del jugador. Los enormes jefes que aparecen en los avances pueden destrozar bloques y alterar la superficie durante los enfrentamientos, lo que podría añadir un componente estratégico a los combates. El mundo contará con diferentes biomas, criaturas de gran tamaño y un sistema de construcción de viviendas. También habrá actividades complementarias como la agricultura y la personalización de bases, con muebles y estructuras que permitirán crear espacios propios.
Aunque algunos jugadores han comparado Direland con Minecraft Dungeons, Kaijiuuuuu ha aclarado que no ha jugado a ese título y que su objetivo es desarrollar una experiencia de supervivencia más centrada en la acción. Entre sus principales referencias se encuentran Minecraft, Core Keeper, Animal Crossing y Monster Hunter. La intención es combinar la libertad de un sandbox con combates más dinámicos y un sistema de progresión apoyado en el equipamiento y los enemigos. Precisamente, el desarrollador deberá encontrar un equilibrio entre las posibilidades de construcción y la acción. Ha explicado que le gustaría seguir añadiendo objetos que los jugadores puedan colocar, pero también quiere ampliar la variedad de equipamiento y criaturas disponibles.
Un modo multijugador llegará más adelante
Entre las características confirmadas de Direland también figura un modo multijugador que todavía está en desarrollo. Por ahora, el proyecto continúa evolucionando y no cuenta con una fecha de lanzamiento definitiva anunciada.
Su propuesta puede resultar atractiva para quienes buscan una alternativa a Minecraft con mayor énfasis en los enfrentamientos y los jefes. No obstante, todavía queda trabajo por delante para comprobar hasta dónde llegarán sus sistemas de construcción, exploración y combate. Si consigue combinar todas estas ideas de forma equilibrada, Direland podría convertirse en una de las propuestas independientes más interesantes para los aficionados a los mundos abiertos de supervivencia.
Sony está investigando una tecnología que podría tener un papel importante en el futuro de PlayStation. Una nueva patente registrada por la compañía describe un sistema de generación de fotogramas mediante inteligencia artificial que permitiría aumentar la fluidez de los videojuegos sin necesidad de renderizar cada imagen de forma tradicional. La tecnología, denominada Generation Super Sampling, guarda ciertas similitudes con las soluciones actuales de NVIDIA y AMD, como DLSS y FSR. Sin embargo, la propuesta de Sony introduce una particularidad llamativa: utilizar información procedente del mando para predecir cómo cambiarán las imágenes durante la partida. Aunque la patente no confirma que esta tecnología vaya a llegar a PS6, sí ofrece una pista sobre algunas de las líneas de investigación de la compañía de cara a futuras generaciones.
Los sistemas de generación de fotogramas permiten crear imágenes intermedias a partir de fotogramas renderizados por el hardware. De esta forma, el juego puede mostrar una mayor tasa de imágenes por segundo sin tener que calcular cada una desde cero. Tecnologías como DLSS de NVIDIA y FSR de AMD ya utilizan diferentes métodos para reconstruir imágenes y generar fotogramas adicionales. La propuesta descrita por Sony seguiría un planteamiento similar, pero incorporaría información adicional para anticipar los cambios visuales. En concreto, la patente plantea que el sistema pueda aprovechar los datos del mando para realizar predicciones más precisas sobre lo que sucederá en pantalla. Esto podría ayudar a generar imágenes intermedias más coherentes cuando el jugador mueve la cámara o ejecuta acciones durante una partida. No obstante, la propia documentación reconoce que es necesario controlar la latencia que puede introducir el proceso, uno de los principales desafíos de esta clase de tecnologías.
La generación de fotogramas podría resultar especialmente útil para los videojuegos que ofrecen diferentes modos gráficos. Actualmente, muchos títulos permiten elegir entre un modo rendimiento, que prioriza la fluidez, y otro de calidad, que mejora la resolución y los detalles visuales a cambio de reducir la tasa de imágenes por segundo. Con una tecnología de este tipo, los desarrolladores podrían aspirar a combinar gráficos más detallados con una presentación más fluida, reduciendo la necesidad de sacrificar tanto rendimiento para alcanzar determinados objetivos visuales. La patente también contempla la posibilidad de generar varios fotogramas futuros, en lugar de limitarse únicamente al siguiente. Esto abre la puerta a sistemas de generación múltiple de imágenes, aunque no se han detallado sus posibles requisitos de hardware ni su impacto real en los juegos.
Sony sigue evaluando cuándo lanzar PS6 al mercado
Por ahora, Sony no ha anunciado que Generation Super Sampling vaya a formar parte de PS6 ni de ninguna otra consola. Las patentes permiten proteger ideas y desarrollos tecnológicos, pero no implican necesariamente que la compañía vaya a comercializarlos. Aun así, la investigación encaja con uno de los grandes objetivos de la próxima generación: mejorar la calidad gráfica sin que ello obligue a renunciar a una tasa de imágenes por segundo elevada.
Si Sony consigue desarrollar una solución eficaz y reducir sus posibles problemas de latencia, la generación de fotogramas podría convertirse en una herramienta relevante para los futuros juegos de PlayStation. De momento, sin embargo, habrá que esperar a que la compañía presente oficialmente sus planes para conocer qué tecnologías llegarán finalmente a su próximo hardware.
En La Rioja Alta, junto al río Ea y a los pies de los montes Obarenes, se levanta un pueblo pequeño que conserva intacto su trazado medieval. Ese lugar es Sajazarra, el cual tiene una muralla de los siglos XII y XIII que recibe al visitante antes de que este descubra el verdadero protagonista del enclave: un castillo-palacio del siglo XV que, bajo sus muros almenados, guarda una bodega en funcionamiento.
El hallazgo que transformó la historia reciente de la fortaleza ocurrió en los años sesenta, cuando la familia Líbano emprendió su restauración. En las mazmorras aparecieron lagares y prensas antiguos, una señal de que el edificio había tenido, además de uso militar y residencial, una función vitivinícola que permanecía oculta. De ese descubrimiento nació la Bodega Castillo de Sajazarra, proyecto que hoy cultiva 46,5 hectáreas de viñedo repartidas entre Sajazarra, Galbárruli y Fonzaleche.
El pueblo, de dimensiones reducidas, concentra en pocas calles una arquitectura que combina lo defensivo con lo señorial, y rodea sus murallas con hileras de vid que marcan el límite norte de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja. La combinación entre patrimonio histórico y paisaje vinícola convierte a esta localidad en uno de los destinos menos conocidos, pero más fotogénicos, de la región.
Un castillo que pasó de guarnición militar a bodega activa
La torre del homenaje del castillo conserva cubos octogonales, matacanes y aspilleras, elementos que revelan su función defensiva original frente a las residencias señoriales que se construyeron con posterioridad. Edificado sobre cimientos anteriores, el inmueble combina distintas etapas constructivas que reflejan los usos sucesivos que tuvo a lo largo de los siglos.
Los viñedos que lo rodean se sitúan a altitudes de entre 500 y 700 metros, sobre suelos arcilloso-calcáreos donde se cultivan variedades como Tempranillo, Graciano y Garnacha. Esa elevación genera una diferencia térmica notable entre el día y la noche, factor que favorece la maduración lenta de la uva y ayuda a conservar su acidez, según se desprende de las características agronómicas de la zona descritas en guías turísticas de La Rioja.
Una de las rutas recomendadas para los visitantes conduce hasta la ermita de Cillas, punto desde donde se obtiene una panorámica completa del pueblo, con el castillo al fondo rodeado por las hileras de viñedo. El recorrido atraviesa campos de cereal, antiguos lagares y pequeños bosques que forman parte del paisaje rural circundante.
Calles medievales y arte urbano conviven en el casco histórico
El trazado urbano de Sajazarra mantiene el mismo curso que tenía hace siglos. Las calles empedradas conectan casonas solariegas y pasadizos estrechos con los restos de la antigua muralla. La Iglesia de Santa María de la Asunción, construida entre los siglos XII y XVII, preside una de las plazas principales con tres naves, una torre barroca y una portada gótica.
Cerca del templo se conserva el antiguo Arco de la muralla, que en su día unía la iglesia con el primitivo ayuntamiento. En distintas esquinas del pueblo se han instalado también pequeñas esculturas contemporáneas, parte de un proyecto de arte urbano que combina elementos tradicionales con intervenciones modernas.
La vida cultural del municipio se concentra en eventos celebrados en la plaza mayor. Entre ellos destaca la Cata Canalla, una experiencia nocturna que combina vino, música y poesía junto al castillo. A estas iniciativas se suman conciertos de música clásica durante el verano y jornadas gastronómicas en otoño, cuando las hojas de la vid adquieren tonalidades ámbar.
La periodista Meritxell Batlle, en una selección de los pueblos más bonitos de La Rioja, describió que la muralla medieval “es la encargada de dar la bienvenida al visitante”, en referencia al primer contacto que tienen quienes llegan a Sajazarra.
En el número 2 de la calle Sevilla se vendían perfumes mucho antes de que hubiera habitaciones de hotel. En 1899, tres comerciantes leoneses, Herminio Álvarez Gómez, Belarmino Gómez y Emilio Vuelta Gómez, instalaron allí el establecimiento que daría fama a la firma Álvarez Gómez, una de las casas más reconocibles de la perfumería española. Más de un siglo después, aquella dirección alberga el JW Marriott Hotel Madrid, un cinco estrellas de 139 habitaciones y suites que ha incorporado la historia del inmueble a su identidad.
Los fundadores habían llegado a Madrid desde León y comenzado su actividad en una droguería de la calle Peligros. Su traslado a la calle Sevilla marcó el inicio de una etapa decisiva. El establecimiento ofrecía perfumes y preparados diversos, pero también acogía tertulias en una trastienda donde el aroma del café y el tabaco se mezclaba con el de las esencias. En aquel ambiente surgió en 1912 la idea de elaborar un agua de colonia de inspiración centroeuropea a partir de ingredientes disponibles en España, como el limón, la bergamota, el romero y el geranio. La fabricación comenzó artesanalmente en el sótano de la tienda y el resultado fue el Agua de Colonia Concentrada Álvarez Gómez, un producto que alcanzaría una enorme popularidad y permanecería durante generaciones en los hogares españoles.
El edificio, inaugurado bajo la marca JW Marriott en 2023, conserva algunos elementos de su pasado arquitectónico, entre ellos las columnas de hierro forjado del siglo XIX, integradas en unos interiores contemporáneos donde predominan los materiales naturales, las texturas suaves y los tonos neutros. La memoria de la perfumería reaparece en los nombres de los espacios gastronómicos, en el cultivo de plantas aromáticas y en determinadas experiencias concebidas alrededor de los sentidos.
La ubicación constituye otro de los atractivos del establecimiento. A escasos minutos de la Puerta del Sol, la Gran Vía y la Plaza Mayor, permite recorrer a pie buena parte del Madrid histórico. Hacia el este se extienden el Barrio de las Letras y el Paseo del Arte, con el Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza y el Reina Sofía. Algo más allá se encuentran el Real Jardín Botánico y el Retiro, mientras que, en dirección contraria, las calles conducen hacia el Madrid de los Austrias y el Palacio Real. Desde la calle Sevilla es posible pasar de los grandes museos a las librerías, los cafés y los comercios tradicionales, o adentrarse en el renovado entorno de Canalejas, donde la rehabilitación de edificios históricos ha transformado durante los últimos años uno de los sectores más céntricos de la capital.
De la perfumería a la mesa
La antigua casa Álvarez Gómez presta su nombre al concepto gastronómico del hotel, Botánicos Álvarez, que comprende dos espacios: La Botica, un bar social situado en el vestíbulo, y Sala de Mezclas, el restaurante. Los nombres evocan el trabajo de quienes elaboraban perfumes y preparados aromáticos, aunque ahora los ingredientes se combinan con propósitos culinarios. Sala de Mezclas propone una cocina de inspiración mediterránea, atenta al producto y a las elaboraciones, mientras La Botica ofrece un ambiente más informal, con especial protagonismo de la coctelería. La referencia a la perfumería encuentra aquí una continuidad en el interés por las hierbas, los cítricos y las posibilidades de sus combinaciones.
Esa presencia vegetal se extiende al JW Garden, un pequeño patio con un huerto vertical donde crecen lavanda, romero, tomillo y otras plantas aromáticas, además de limones. El jardín forma parte de una iniciativa internacional de JW Marriott inspirada en la afición por la jardinería de Alice Marriott, y sus hierbas y frutos sirven de inspiración a los equipos de cocina y coctelería. En Madrid, algunas de las especies cultivadas coinciden con las que formaban parte de la tradición perfumista de Álvarez Gómez, de manera que el pequeño huerto establece una correspondencia entre los ingredientes utilizados en la antigua droguería y los que hoy encuentran aplicación en la gastronomía.
El arte de los aromas
El bienestar ocupa un lugar destacado entre los servicios del JW Marriott Madrid, que dispone de gimnasio, spa privado y una programación de actividades destinadas al descanso. Entre ellas figuran sesiones de meditación sonora con cuencos tibetanos al mediodía y ejercicios vespertinos de respiración en el JW Garden. Estas prácticas ofrecen a los huéspedes la posibilidad de reservar un tiempo para la relajación sin abandonar el centro de una ciudad cuya actividad se prolonga durante buena parte del día.
Especial interés tiene la colaboración del hotel con el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y la firma española de aromaterapia ALQVIMIA. Bajo el título «El arte a través de la aromaterapia», la experiencia propone un recorrido por las cuatro estaciones del año mediante una selección de pinturas y fragancias. La actividad comienza con una visita al museo a puerta cerrada, durante la cual las obras elegidas se acompañan de aceites esenciales relacionados con las distintas estaciones, y continúa en el spa del hotel con un ritual aromático concebido para la ocasión.
El recorrido invita a contemplar la pintura desde una perspectiva poco habitual. Las estaciones han proporcionado a los artistas un repertorio inagotable de motivos: la floración primaveral, la intensidad luminosa del verano, los colores del otoño o la desnudez de los paisajes invernales. A través de los aceites esenciales, esas representaciones visuales encuentran una correspondencia olfativa que modifica la experiencia del espectador y añade una dimensión sensorial a la visita. La propuesta permite también explorar las relaciones entre memoria y percepción, pues determinados aromas poseen una extraordinaria capacidad para evocar lugares, momentos y sensaciones que creíamos olvidados.
La experiencia continúa después ante los tratamientos de aromaterapia de Alqvimia, que utilizan aceites esenciales y preparados de cosmética natural. El paso del museo al hotel prolonga el encuentro con las fragancias, ahora a través del tacto y del cuidado corporal, y aprovecha la cercanía de ambos establecimientos para integrar la actividad cultural en una estancia dedicada al descanso.
En un edificio donde hace más de un siglo se preparaban perfumes, esta forma de acercarse al arte mediante el olfato adquiere una resonancia particular. Los aceites esenciales han cambiado de aplicación, como también ha cambiado la vida de la antigua tienda de la calle Sevilla, pero siguen ofreciendo una manera de descubrir el mundo que no depende exclusivamente de la mirada. Y acaso sea ese el detalle más singular de este hotel madrileño: la posibilidad de que un aroma, entre las muchas impresiones que deja un viaje, termine convirtiéndose en su recuerdo más persistente.
The Witcher III: Wild Hunt se convirtió en uno de los mejores juegos de la pasada década, transformando la saga en uno de los grandes baluartes de los títulos de acción RPG con temática medieval. Los caprichos del destino han querido que la tercera entrega regrese el mismo año que ha llegado al mercado The Blood of Dawnwalker, creado por antiguos desarrolladores del juego original lanzado en 2015. CD Projekt RED ha querido premiar la fidelidad de los jugadores con una edición completa de The Witcher III con sus dos expansiones de manera totalmente gratuita para los que ya poseían el título, todo con la intención de preparar el terreno para la llegada de Songs of the Past, la nueva expansión que se estrenará en 2027.
Así pues The Witcher III: Wild Hunt Remastered es una oportunidad perfecta para revivir las aventuras de Geralt de Rivia antes de que Ciri coja el testigo en The Witcher IV. Lo cierto es que era escéptico con que un juego con 11 años de vida pudiera tener una segunda vida exitosa, pero los grandes éxitos siempre dejan buenas sensaciones por mucho que pase el tiempo y eso es precisamente lo que ha conseguido el estudio polaco, brillar de nuevo en un terreno donde muchos juegos han tratado de copiar su propuesta con el paso de los años. Aunque llegue tarde, te lo cuento todo en el análisis completo de The Witcher III: Wild Hunt Remastered en PS5 Pro.
La trascendencia de The Witcher III: Wild Hunt dentro de la historia del videojuego radica principalmente en la genialidad de su apartado narrativo. Más de una década después de su lanzamiento original en 2015, el viaje de Geralt de Rivia en busca de Ciri sigue ofreciendo una lección magistral de cómo estructurar una aventura de mundo abierto sin sacrificar un ápice de fuerza dramática. Las misiones secundarias son relatos autoconclusivos cargados de dilemas morales, tonos grises y consecuencias imprevistas donde las decisiones del jugador realmente importan, como demuestra el ya legendario arco del Barón Sangriento o los conspirativos acontecimientos políticos en Novigrado.
Esta versión remasterizada incluye, además del juego base, sus dos monumentales expansiones: Hearts of Stone y Blood and Wine. Ambos contenidos adicionales se consolidan como dos de los mejores contenidos descargables jamás creados en el medio. La primera ofrece una tragedia humana sobre la culpa, el pacto con entidades demoníacas y la redención con el inolvidable Olgierd von Everec, mientras que la segunda nos traslada a la soleada región de Toussaint para cerrar el ciclo de Geralt en una idílica comarca vinícola que contrasta con la podredumbre del resto del Continente. La madurez del texto, la naturalidad de los diálogos y la profundidad emocional con la que se aborda la paternidad adaptativa entre el brujo y la cirilla permanecen completamente intactas.
Una reestructuración centrada en adaptarse a los nuevos tiempos
Las mejoras visuales son sustanciales en esta versión
El principal escollo que arrastraba la aventura original era la cierta tosquedad en el manejo del personaje y la fluidez de sus interacciones. The Witcher III: Wild Hunt Remastered aborda esta problemática como debía: el movimiento de Geralt se ha ajustado para responder de manera inmediata a las órdenes del joystick, eliminando esa inercia pesada que le hacía dar pasos extra al detenerse o tropezar torpemente con obstáculos bajos. La movilidad de Sardinilla, su fiel montura, también ha sido ajustada, solucionando definitivamente los molestos bloqueos que sufría el caballo al aproximarse a árboles o vallas en plena carrera.
En el terreno del combate, aunque la fórmula de esgrima, señales y alquimia mantiene sus bases, la experiencia se siente sensiblemente más dinámica. Se han añadido imantaciones más precisas para las estocadas con las espadas de acero y plata, además de una nueva cámara "Moderna" que se sitúa más próxima a la espalda de Geralt, aportando un cariz mucho más contundente a las refriegas. Además, el comportamiento de la inteligencia artificial de enemigos díscolos como los lobos o los sumergidos ha sido reequilibrado, evitando que mareen al jugador con esquivas infinitas y haciendo que los encuentros multitudinarios resulten mucho más satisfactorios.
El movimiento de Geralt es uno de los aspectos con más diferencia respecto al original
El sistema de progresión y el árbol de habilidades han experimentado una transformación integral. La interfaz del menú es ahora mucho más clara, estructurándose en un mapa de talentos intuitivo que fomenta la creación de builds especializadas. Las habilidades pasivas y los potenciadores son ahora más activos, otorgando bonificaciones tácticas en tiempo real al encadenar ataques pesados o tras ejecutar una esquiva perfecta. Esta reestructuración se complementa con nuevos efectos visuales, como auras mágicas e imbricaciones de luz en los filos de las armas, que indican de forma cristalina cuándo se ha activado una mejora en mitad de la batalla.
Un lavado de cara en muchos más sentidos que lo visual
Los escenarios lucen más bonitos que nunca
El salto estético en The Witcher III: Wild Hunt Remastered es sencillamente espectacular. CD Projekt RED ha implementado un sistema de iluminación global revisado mediante raytracing que dota a los escenarios de una tridimensionalidad y una riqueza cromática abrumadoras. Los amaneceres atravesando los espesos frondajes de Velen, los destellos del sol sobre las aguas navegables de las Islas Skellige o el fulgor dorado sobre los viñedos de Toussaint ofrecen estampas visuales que miran de tú a tú a los grandes referentes gráficos actuales.
La densidad de la vegetación en los bosques ha sido incrementada exponencialmente, acompañada de un aumento considerable en la distancia de dibujado que elimina prácticamente cualquier rastro del pop-in que acusan la mayoría de los juegos. Las texturas de las vestimentas, las armaduras del gremio de los brujos y las facciones faciales de los personajes lucen un nivel de detalle formidable. En PS5 Pro, el título rinde a unos 60 fotogramas por segundo completamente rocosos con el modo raytracing activado a resolución 4K dinámica, ofreciendo la versión más fluida, nítida y visualmente impactante que jamás haya pisado una consola de sobremesa.
Los combates también son mucho más fluidos
Más allá de los cambios gráficos y jugables, esta remasterización incorpora una batería de ajustes de calidad de vida que redondean la experiencia general. Se ha introducido un sistema de transmutación de armaduras que permite cambiar la estética del equipamiento sin perder las estadísticas del set favorito, la posibilidad de presenciar el paso del tiempo en tiempo real durante la meditación dinámica y menús de inventario y códice enormemente simplificados para agilizar la lectura de diarios y mapas.
En el apartado de accesibilidad, el juego añade una pestaña dedicada con opciones sumamente agradecidas para reducir la fricción mecánica, permitiendo desactivar el peso máximo del inventario, eliminar la degradación por durabilidad de las armas o conceder respiración infinita bajo el agua. Por último, la inclusión por primera vez en consolas de soporte integrado para mods desde el menú principal abre las puertas a una comunidad creativa que garantiza infinitas horas adicionales de personalización para el RPG de la compañía polaca.
The Witcher III: Wild Hunt Remastered
90 / 100
Pros
Experiencia intacta en lo que ya lo hacía grande.
Mejoras de movilidad y visuales fantásticas.
Combate con más fluidez.
Inclusión de soporte para mods y opciones de accesibilidad.
Un deleite gráfico en PS5 Pro.
Contras
Hay animaciones que siguen siendo toscas.
Hay pequeños problemas con el sistema de guardado.
Valoración final de The Witcher III: Wild Hunt Remastered
The Witcher III es uno de los grandes juegos de toda la historia
The Witcher III: Wild Hunt Remastered es el broche de oro definitivo para uno de los mayores hitos en la historia de los videojuegos de rol. CD Projekt RED no se ha limitado a aplicar una capa de barniz técnico a un título de 2015, sino que ha reescrito de forma ambiciosa la movilidad, la progresión y la calidad de vida de la aventura de Geralt de Rivia. Con un rendimiento impecable en PS5 Pro a 60fps con raytracing, un guion impecable que incluye dos de las mejores expansiones jamás creadas y mejoras que eliminan la tosquedad del pasado, esta remasterización gratuita para poseedores del original es una parada obligatoria y una excusa perfecta para volver a recorrer el Continente.
Microsoft podría estar preparando una estrategia muy diferente a la de Sony para el futuro de los videojuegos en formato físico. Una nueva oferta de empleo publicada por XBOX apunta a que la compañía quiere reforzar la gestión de los lanzamientos en disco, justo cuando PlayStation se enfrenta a las críticas por su decisión de abandonar la producción de juegos físicos a partir de enero de 2028. La vacante busca a un responsable de estrategia de suministro de videojuegos que se encargue de coordinar la distribución de títulos físicos de XBOX. Aunque no confirma cuáles serán los planes de la compañía con su próxima generación, sí demuestra que Microsoft continúa dedicando recursos a este mercado.
La oferta de empleo, publicada el 14 de octubre, detalla una serie de responsabilidades relacionadas con la planificación de lanzamientos físicos en distintas plataformas. El candidato seleccionado deberá gestionar las estrategias de suministro, supervisar los canales de distribución y garantizar que el inventario se ajuste a las previsiones de ventas y a los objetivos financieros. El puesto también exige colaborar con los equipos de marketing, finanzas y logística para coordinar la disponibilidad de los juegos durante las diferentes etapas de su ciclo comercial. Se trata de una función que va más allá de mantener un catálogo de discos. Microsoft busca optimizar la distribución y la rentabilidad de este formato, lo que sugiere que sigue considerándolo una parte relevante de su negocio.
La publicación de esta oferta coincide con las primeras conversaciones sobre Project Helix, la próxima plataforma de XBOX. La compañía ya ha adelantado que trabaja en una nueva generación de hardware, pero todavía no ha aclarado todos los detalles de su configuración. Por ello, no se puede asegurar que Project Helix vaya a incluir un lector de discos integrado. La vacante demuestra que Microsoft quiere mantener una estructura para gestionar juegos físicos, pero no especifica si estos se podrán utilizar directamente en su futura consola o si parte de la estrategia estará vinculada a otras plataformas. En los últimos meses, XBOX también ha preguntado a sus usuarios por el interés en el soporte físico para Project Helix. A ello se suma el sistema de conversión de licencias de juegos físicos a digitales que la compañía está probando, una alternativa que permitiría acceder a determinados títulos sin depender constantemente del disco. Estas iniciativas no son necesariamente incompatibles con el mantenimiento del formato físico, aunque todavía quedan muchas incógnitas por resolver.
Microsoft cada vez se desmarca más de Sony para la próxima generación
La situación contrasta con la decisión atribuida a Sony de dejar de producir juegos físicos a partir de 2028. La medida ha generado críticas entre los jugadores que valoran la posibilidad de comprar, coleccionar e intercambiar sus videojuegos en disco. XBOX parece dispuesta a seguir trabajando en la distribución física, aunque todavía no sabemos qué importancia tendrá este formato en su próxima generación.
La oferta de empleo no garantiza que todos los juegos de Project Helix vayan a llegar en disco ni confirma que la consola incluya un lector de serie. Sin embargo, sí apunta a que Microsoft no pretende abandonar por completo el negocio de los videojuegos físicos, una decisión que podría marcar diferencias importantes respecto a la estrategia de PlayStation.