La Princesa Leonor estrena protagonismo propio en los premios que llevan su nombre
En el Salón de Consejos del Hotel Reconquista el protagonismo paulatino de la Princesa de Asturias ya cuelga de la pared. El año pasado no había un retrato de ella en solitario, pero en esta edición su imagen manda (al menos tanto) como la de su padre.
Ha sido la primera vez que Doña Leonor ha presidido sin apoyo familiar la audiencia con los premiados previa a la ceremonia de esta tarde. La Heredera les ha estrechado la mano uno a uno antes de entregarles la insignia que los acredita como galardonados. Lo ha hecho con un aplomo bastante evidente y bajo la tutela cercana del imprescindible jefe de Protocolo de Zarzuela, Bernardo "Curro" Lizaur.
Los protagonistas de esta edición, entre ellos figuras internacionales como el futbolista Leo Messi, la cantante Patti Smith, el escritor Julian Barnes y la astronauta Christina Koch han podido mantener con la Princesa de Asturias su primer cara a cara.
Las cosas en palacio ya se sabe. Van lentas y con gestos sutiles. Es la primera vez que la Heredera lidera los actos de la mañana, estas audiencias en cuatro actos. En primer lugar ha recibido con su hermana a más de 40 jóvenes de las universidad de Oviedo con los mejores expedientes de fin de grado. Después de la foto, cuando han roto filas, Doña Leonor les ha dicho que ya podían hablar y estar tranquilos, lo que ha despertado una carcajada general de alivio. En realidad, la que parecía más tranquila eera ella.
Doña Leonor se ha interesado por cómo se han organizado ellos para tener esas notas. Les ha pedido que se lo contaran porque tienen más experiencia en la universidad, donde la Heredera acaba de comenzar Ciencias Políticas en la Carlos III. Mucho trabajo, sacrificio y poco sueño, le han replicado. Todas ellas aptitudes en las que la Princesa parece ir sobrada si se atiende a su paso por los tres Ejércitos.
Los Reyes se han unido después al encuentro y la foto de familia con los hijos predilectos, adoptivos y todos los galardonados con medallas de honor del Principado de Asturias.
Esta mañana supone un paso más de la hija mayor de los Reyes en la asunción de responsabilidades institucionales de la Heredera. El cambio se produce después de que Felipe VI apuntara en la edición del año pasado que le correspondía ir cediendo espacio a su hija. La nueva fórmula concede a Leonor un protagonismo propio en una de las citas institucionales centrales de la semana, aunque la ceremonia de entrega de esta tarde seguirá presidida por los Reyes. Al menos este 2026.
La presencia de Doña Leonor en Oviedo forma parte de una trayectoria que comenzó en 2019, cuando, con trece años, pronunció su primer discurso en los premios. «Este momento será inolvidable para mí», dijo entonces en una intervención en la que evocó las palabras que su padre había pronunciado en el mismo escenario cuando era Príncipe de Asturias. En 2020, la pandemia obligó a trasladar la ceremonia al Hotel de la Reconquista y redujo el aforo, pero solo un año después Leonor asistió por primera vez junto a su hermana al concierto previo a la entrega de los galardones.
Desde entonces, su papel en la cita asturiana ha ido creciendo. En 2023, en vísperas de cumplir la mayoría de edad, la Princesa reivindicó el papel de los jóvenes y su capacidad para contribuir a construir un mundo más justo y sostenible. Ahora, la audiencia en solitario abre una nueva etapa en su participación en los premios, aunque seguirá compartiendo con sus padres los principales actos de la jornada: esta tarde estará presente en la ceremonia del Teatro Campoamor, donde también pronunciará unas palabras antes del discurso del Rey.
