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“No todo es calcio en la salud ósea”: un nutricionista explica los alimentos que ayudan a fortalecer nuestros huesos

18 October 2026 at 07:59

“No todo es calcio en la salud ósea”: un nutricionista explica los alimentos que ayudan a fortalecer nuestros huesos

El especialista Aitor Sánchez repasa los beneficios que nos aporta el calcio, qué otros nutrientes son interesantes y cuáles, en cambio, deberíamos evitar

Una endocrinóloga explica cómo diferenciar la intolerancia a la lactosa de la alergia a la proteína de la leche

Cuando hablamos de salud ósea, lo primero que nos suele venir a la cabeza es el calcio. Desde siempre nos han repetido que la forma más efectiva de mantener unos huesos fuertes es consumiendo lácteos a diario. Y, si bien es cierto que se trata de un nutriente importante, mantener una buena salud ósea es un trabajo de varios nutrientes que trabajan en equipo.

Los lácteos como el yogur y la leche son fuentes excelentes y muy versátiles de calcio, “principalmente porque los consumimos en grandes cantidades”, afirma Aitor Sánchez, nutricionista de Centro Aleris. En nuestros huesos existe una mezcla de fibras de colágeno y fosfato de calcio, que son los que le confieren resistencia, de la misma manera que el hormigón armado sostiene en pie los edificios. Sin suficiente calcio, esta estructura se debilita, lo que aumenta la probabilidad de fracturas o de desarrollar problemas. 

La cantidad de calcio que necesitamos tomar varía en función de la edad. En el adulto, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) recomienda un consumo de calcio de 1.000-1.200 mg/día, lo que equivaldría a tres o cuatro porciones de productos lácteos diarios.

De todo el calcio que consumimos, absorbemos en torno a un 25%. Según datos de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA), aprovechamos más o menos cantidad en función del alimento que tomamos. Así, aprovechamos un 35% de la leche, pero un 50-60% de las coles, e incluso un 20-22% de las almendras. 

Pero, como admite Sánchez, “hay otras fuentes de calcio que no se conocen tanto pero que vienen acompañadas de otros nutrientes que facilitan la buena salud ósea”. Porque no solo es importante conocer la cantidad de calcio de un alimento, sino también cuánto vamos a absorber y cuánto será útil. 

Vitamina D y salud ósea

¿Qué papel juega la vitamina D en todo esto? Técnicamente, no debería ser un nutriente ‘esencial’ en nuestra dieta, ya que nuestro cuerpo es capaz de sintetizarla. De hecho, necesitaríamos una exposición solar responsable en cuello y antebrazos (unos 30-40 minutos diarios) para conseguir la cantidad adecuada, sin caer en la barbaridad de quemarse al sol. Además, el sol activa otros metabolitos saludables que van más allá de esta vitamina. El problema está en nuestro estilo de vida: pasamos más tiempo bajo techo que al aire libre, incluso en países como en España, uno de los más soleados de España, más del 50% de la población presenta déficit o niveles insuficientes de vitamina D.  

Este cambio drástico de hábitos “ha propiciado que tengamos que completar este aporte de vitamina D mediante la alimentación”, afirma Sánchez. En los países nórdicos, donde la luz solar escasea en invierno, la salud pública lo ha tenido claro: fortifican alimentos de consumo diario con vitamina D, del mismo modo que “en España se añade yodo a la sal para evitar el bocio”, explica Sánchez.

Los otros socios ocultos de nuestros huesos 

Hay una condición indispensable para que el calcio cumpla su función con los huesos: necesita una matriz de nutrientes que muchas veces pasamos por alto. Más allá del calcio en los lácteos, tenemos otras fuentes interesantes, como “los vegetales de hoja verde que, además de que son ricos en calcio, son bajos en sodio y altos en potasio y otros minerales que son interesantes; frutos secos como almendras y avellanas; semillas; legumbres; tofu…”, afirma Sánchez. 

Se trata de alimentos muy atractivos porque, además, “vienen acompañados de una cantidad de fibra muy interesante”. Si bien algunos de ellos no son los que más calcio aportan, sí que quedan muy bien compensados con el resto de minerales que contienen, lo que hace que también sean importantes para la salud ósea.

También el magnesio, la vitamina K y las proteínas son nutrientes que intervienen directamente en la arquitectura del hueso. Por tanto, y según Sánchez, “hay que abrir un poco la mirada: no es todo calcio en la salud ósea”, porque existen alimentos de origen vegetal en los que el calcio se absorbe mejor. 

Un ejemplo claro lo encontramos, según el experto, en el sudeste asiático: sus habitantes apenas consumen lácteos y, sin embargo, gozan de una buena salud ósea. ¿Cuál es su secreto? Según Sánchez, “obtienen el calcio de fuentes como el tofu, las legumbres, las semillas y las verduras de hoja verde. Todo ello enmarcado en un estilo de vida mucho más activo y saludable”. 

Los principales ‘enemigos’ del esqueleto

Mantener los huesos en forma no solo depende de lo que comemos, sino también de lo que decidimos evitar comer. Uno de ellos es la sal en exceso porque “rompe el equilibrio con el potasio”, afirma Sánchez. Para eliminar ese exceso de sal, el cuerpo se ve obligado a activar la reabsorción ósea, destruyendo masa ósea, lo que afecta de manera negativa a la mineralización del hueso.

También los ultraprocesados afectan, “no tanto de forma directa, es decir, no tienen un daño directo, pero sí lo hacen de forma indirecta porque facilitan ciertos procesos inflamatorios, que haya una pequeña agresión del tejido óseo”, advierte Sánchez. Pero afectan sobre todo porque su presencia “desplaza el consumo de otros alimentos más saludables: si meriendas un bollo industrial le estás robando espacio en tu dieta a una fruta, un yogur con nueces o unos vegetales, que sí aportarían los nutrientes que nuestros huesos necesitan”, afirma Sánchez.

Por tanto, cuidar de nuestro esqueleto va mucho más allá de contar los vasos de leche que tomamos al día. Una buena salud ósea se construye sustituyendo los ultraprocesados por alimentos ricos en fibra y minerales, reduciendo el consumo de sal y recuperando la sana costumbre de movernos al aire libre bajo el sol.

El PSOE diseña una campaña de fechas clave para explotar banderas de la izquierda, pero tropieza con sus contradicciones en vivienda

18 October 2026 at 06:52

La campaña del PSOE no se jugará solo en los mítines. También en el calendario. Entre la convocatoria electoral y el 29-N se sucederán varias fechas que encajan con los marcos que los socialistas quieren llevar a las urnas: la confrontación con Donald Trump y la ultraderecha, la memoria democrática y la 'ley de nietos', el feminismo y, sobre todo, la vivienda. Los hitos pueden dar aire a una campaña diseñada para movilizar a la izquierda y agitar una de sus principales banderas. Pero el discurso socialista llega erosionado por varias controversias: la dimisión de Montse Mínguez como portavoz del PSOE y su renuncia a concurrir por Lleida, tras salir a la luz los negocios inmobiliarios de su pareja; el bufete fundado por un diputado del PSOE que ha intervenido en ejecuciones hipotecarias para fondos buitre; y el caso de Muface, organismo dependiente del ministerio de Óscar López, que rechazó el recurso de un inquilino para seguir en una vivienda situada frente a la de Maricarmen Abascal.

El calendario no es casual. Cuando Pedro Sánchez pulsó el botón electoral sabía todas las efemérides que podría ir explotando de camino al 29 de noviembre. Una de las primeras llega este mismo martes, 20 de octubre, cuando Javier Milei aterrice en Madrid para una visita de dos días. El presidente argentino ha confirmado reuniones en España y ya se ha encontrado en viajes anteriores con Santiago Abascal e Isabel Díaz Ayuso, mientras mantiene un enfrentamiento público con Pedro Sánchez. Para el PSOE, su presencia ofrece una imagen útil para presentar a PP y Vox dentro de una misma corriente internacional y reforzar la advertencia de que un Gobierno de ambos partidos pondría en riesgo derechos y libertades. Esa "campaña del miedo" a la derecha y a la ultraderecha tendrá así un rostro reconocible y una dimensión exterior.

Precampaña con la 'internacional ultra'

El siguiente hito llegará el 3 de noviembre, con las elecciones de medio mandato en Estados Unidos. No se elige al presidente, pero se renueva el Congreso y el resultado puede debilitar o reforzar el poder de Trump. Sánchez lleva tiempo cultivando el contraste con el mandatario estadounidense: desde su rechazo a los aranceles hasta su negativa a elevar el gasto militar en los términos exigidos por Washington, el presidente se ha presentado como una de las voces europeas dispuestas a plantarle cara. En Ferraz ven en las elecciones de medio mandato una doble posibilidad: una derrota de Trump podría leerse como un revés para la ultraderecha internacional; una victoria, alimentar su movilización. En ambos casos, será una fecha que se explotará en la sala de máquinas de Ferraz.

Apenas dos días después, el 4 y el 5 de noviembre, Madrid acogerá la Cumbre Iberoamericana. La lista de asistentes aún no está cerrada, pero la cita puede ofrecer a Sánchez una imagen útil para su precampaña: la de un anfitrión progresista frente a una región donde han ganado peso los gobiernos de derechas. Entre quienes podrían asistir figuran José Antonio Kast, presidente de Chile; Nayib Bukele, de El Salvador; Santiago Peña, de Paraguay; Keiko Fujimori, de Perú; Daniel Noboa, de Ecuador; Javier Milei o Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia.

La bandera de la vivienda se agita en noviembre

Aunque la polarización entre bloques y la advertencia sobre un eventual Gobierno de derechas serán ejes centrales de la campaña, la vivienda ocupa un lugar crucial: fue el detonante inmediato del adelanto electoral y es una bandera que toda la izquierda tratará de agitar. Sánchez convocó las elecciones después de que el Congreso tumbara los decretos de vivienda, en un clima de movilización que se había intensificado tras el desahucio de Maricarmen Abascal y las protestas y la acampada en la Puerta del Sol. La cuestión volverá al primer plano el 11 de noviembre, con la huelga general por la vivienda, y durante esos días, cuando podría votarse la convalidación de los decretos en la Diputación Permanente. Será una votación de fuerte carga política: el rechazo parlamentario a esos textos fue lo que precipitó la convocatoria electoral.

En Ferraz llevan desde el inicio de la precampaña asegurando que la vivienda será una de las principales banderas del PSOE. En las últimas semanas, dirigentes socialistas han buscado acercarse al Sindicato de Inquilinas y algunos han participado en protestas y en la acampada. Pero la polémica en torno a Montse Mínguez ha convertido esa apuesta en un problema político de primer orden: la portavoz de la Ejecutiva ha dimitido del cargo por "responsabilidad" aunque con la "conciencia tranquila" y ha renunciado a ir en las listas por Lleida, después de que trascendiera que su pareja está al frente de empresas que gestionan una treintena de viviendas en alquiler en esa provincia.

Mínguez ha defendido que se trata de una empresa familiar que cumple la ley catalana de vivienda y que opera en una zona tensionada; también calificó la información de ataque personal. No consta que ella gestione el negocio. Pero la consecuencia política es difícil de esquivar: el PSOE pierde a su portavoz y a una candidata en plena precampaña por una controversia ligada a la vivienda, justo cuando trata de hacer de esa materia su principal bandera electoral.

Esto llega, además, de la mano de otra controversia sobre Óscar López. El departamento que dirige, a través de Muface, desestimó el recurso de un inquilino que quería mantener el alquiler de una vivienda situada frente al antiguo piso de Maricarmen. López ha negado haber pedido, ordenado o firmado un desahucio y el Ministerio sostiene que la decisión se tomó aplicando el criterio de la Abogacía del Estado. La polémica ha reavivado la hemeroteca del ministro, que había calificado de "intolerable" el desahucio de Abascal y había defendido que no volviera a ocurrir.

El PSOE cerró filas con ambos. En el caso de Mínguez, antes de que dimitiera, Sánchez contrapuso la polémica al ático de Ayuso y emplazó al PP a apoyar los decretos de vivienda; Patxi López defendió su trayectoria y aseguró que nunca había votado a favor de los intereses de su pareja. Tras su renuncia, Ferraz expresó su respeto y le agradeció su dedicación y compromiso. Pero la dimisión no despeja el coste político: llega en plena precampaña y afecta a una de las banderas que el PSOE quiere situar en el centro de su campaña. Sumada a las demás polémicas en materia de vivienda, deja en el aire cuánto puede erosionar ese flanco electoral.

Feminismo y ley de nietos en campaña

Más allá de la vivienda, los últimos diez días de campaña coincidirán dos fechas con una fuerte carga simbólica para la izquierda, capaces de llevar la memoria histórica y los derechos de las mujeres al centro de la conversación electoral. El 20 de noviembre, aniversario de la muerte de Franco, volverá a poner en primer plano la dictadura y el exilio. Y ese recuerdo conectará con una controversia muy presente en estas elecciones: el Supremo mantiene suspendido para el 29-N el derecho al voto de hasta 163.020 personas nacionalizadas al amparo de la Ley de Memoria Democrática, conocida como ley de nietos. La norma abrió la puerta a que hijos y nietos de españoles exiliados obtuvieran la nacionalidad; ahora está en cuestión si parte de ellos podrá votar. La coincidencia enlaza así la herencia del exilio franquista con los derechos políticos de sus descendientes en la campaña actual.

El 25-N, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, llegará a solo cuatro días de las urnas. El PSOE lo presentará como una defensa de los derechos de las mujeres frente a un eventual Gobierno de coalición entre PP y Vox. El calendario ofrece, así, varias ocasiones para activar a su electorado. La dificultad será evitar que la vivienda, el eje que llevó a Sánchez a adelantar las elecciones, termine convertida también en el terreno donde más se noten sus contradicciones.

Adela Muñoz: "Ha habido una negación feroz de los beneficios del tratamiento para la menopausia"

17 October 2026 at 21:11

Adela Muñoz: "Ha habido una negación feroz de los beneficios del tratamiento para la menopausia"

La catedrática de la Universidad de Sevilla y autora de 'Postmenopausia. Todo lo que la ciencia sabe sobre el resto de tu vida' cree que el desabastecimiento de fármacos para la menopausia desvela "el tabú y el silencio" alrededor de esta etapa vital y reclama que sea tratada como un asunto de salud pública

Sobrevivir sin el tratamiento para la menopausia: “Hay mujeres afrontando sus días como zombis”

El desabastecimiento de medicamentos hormonales para aliviar los síntomas de la menopausia mantiene en vilo a miles de mujeres que han visto interrumpidos sus tratamientos. Pero el problema deja al descubierto una realidad de fondo: cómo se ha tratado históricamente la salud de las mujeres en la menopausia. Así lo cree la catedrática de Química Inorgánica de la Universidad de Sevilla Adela Muñoz Páez, que apunta a cómo durante años el sistema sanitario y la sociedad “han minimizado y normalizado” síntomas asociados a esta etapa vital y que impactan directamente en la calidad de vida de las mujeres.

Autora de Postmenopausia. Todo lo que la ciencia sabe sobre el resto de tu vida (Debate), la experta cree que el “tabú” y el “silencio” han marcado el acceso a los tratamientos hormonales, aunque advierte “un avance” en los últimos años. “Si hay algo positivo en lo que está pasando es que se está poniendo el foco en la realidad que viven muchas mujeres y quizá termine de romperse el prejuicio que hay sobre estos fármacos”, asegura antes de apuntar a que “ahora lo primero” es que “la Administración y las farmacéuticas le pongan remedio” a un problema que también está afectando a las mujeres trans.

Las incidencias empezaron con el pulverizador de estradiol Lenzetto y después se ha producido un desabastecimiento en cadena de otros. ¿Qué supone para la vida de las mujeres que hacen uso de estos fármacos el haber visto que no pueden tener acceso a ellos de un día para otro?

Leía recientemente que para muchas mujeres los síntomas asociados a la menopausia se sienten como caer por un precipicio, así que supongo que estar mantenida por esta terapia hormonal y quitarla de manera abrupta significará una caída mucho más violenta. Faltan hormonas importantes que el cuerpo ha dejado de producir progresivamente, por lo que eliminar de golpe lo que palia esos efectos es muy agresivo.

La causa oficial del desabastecimiento es un problema con la fabricación del difusor de Lenzetto. ¿Hay otras cuestiones más de fondo que estén influyendo?

Se está demostrando que hay una población creciente de mujeres que está siguiendo estas terapias hormonales y ha superado el tabú. Antes ni se hablaba, había un silencio y una negación feroz de los posibles efectos beneficiosos y mucha parte del personal sanitario no ofrecía o desaconsejaba esta posibilidad. Creo que ha habido un avance en los últimos años y ver las noticias sobre el desabastecimiento es una muestra positiva de ello. Pero la salud de las mujeres y más aún de las viejas en menopausia ha estado a la cola e importa menos que la de los hombres. Lo que está pasando, que en otro ámbito podría ser clamoroso, parece que es algo secundario y no algo vital para muchas.

¿Por qué sí es relevante?

Hay muchas mujeres a las que los síntomas de diferentes tipos, algunos más visibles y otros menos, les alteran drásticamente su vida a muchos niveles: su día a día, su vida profesional y personal, su descanso, sus relaciones. Puede llegar a ser muy incapacitante. Esto convive, además, con una invisibilización y poca normalización: con los sofocos, por ejemplo, a pesar del malestar, es fácil que las mujeres tengan que aguantar bromas más o menos disimuladas como si fuera algo vergonzoso.

¿A qué atribuye ese tabú histórico sobre el tratamiento que mencionaba antes?

Fundamentalmente, a un estudio aleatorio que se hizo en 2002 en Estados Unidos con un elevado número de mujeres. Los resultados parciales demostraron una incidencia relativamente pequeña de cánceres de mama y de problemas cardiovasculares y se interrumpió. Sin embargo, lo que se buscaba era evaluar si la terapia reducía las enfermedades coronarias y la edad media de las mujeres era de 63 años, la mayoría con no muy buena salud. El estudio atrajo mucha atención mediática a nivel internacional con un enfoque alarmista y se difundió de forma sesgada asociando la terapia hormonal sustitutiva (THS) con el cáncer.

Con el tiempo, los científicos involucrados se fueron retractando de muchos de los resultados, pero en España hubo un parón y un silencio de dos décadas que se ha empezado a romper hace muy poco. Además, en su origen, en los años 60 en Estados Unidos, la terapia se empezó vendiendo como un remedio para que las mujeres estuvieran sexualmente al servicio del varón debido a que ayuda con los problemas sexuales derivados de la menopausia. Eso puso en contra a parte del movimiento feminista.

¿Entiende esas críticas?

Relativamente. También con las gafas para la presbicia estamos haciendo negocio a las ópticas, pero claro, yo prefiero ver bien.

Aún así la polémica y las opiniones polarizadas siguen marcando este asunto. ¿Qué nos dice hoy la evidencia científica sobre los riesgos y beneficios?

Hoy en día su uso está avalado porque provoca mejoras muy significativas y hay contraindicaciones en determinados grupos pero muy bien identificados. Por ejemplo, aquellas mujeres que han atravesado un cáncer hormonodependiente. Para nada hay una contraindicación masiva y la ventana en la cual se está prescribiendo, que es desde la transición menopáusica hasta diez años después, es muy segura en todos los ámbitos. Sobre todo, en la forma de aplicación transdérmica o vía pulverizador. La gran mayoría de mujeres que viven síntomas incapacitantes son susceptibles, siempre que hayan pasado los filtros, estudios, y tratamientos personalizados e individuales.

Durante años, muchas mujeres en menopausia han convivido con el insomnio, el cansancio o la niebla mental sin encontrar respuestas, como si fueran consecuencias inevitables de la edad. ¿Se minimiza este sufrimiento?

Sí. Muchas quejas, malestares, ansiedades e insomnios que muestran las mujeres en esta edad se abordan recetando ansiolíticos y somníferos. Hay una normalización de síntomas que, en realidad, están asociados a la menopausia pero de los que no se habla, no se informa o se relativiza como si fueran algo normal que hay que aguantar. El dolor en las mujeres se normaliza desde la regla, así que el hecho de que en menopausia tengan dolores articulares, insomnio o niebla mental parece que va en el lote. Y a veces se intenta solucionar con benzodiaceptinas sin pensar que estos síntomas requieren una explicación, un tratamiento hormonal o al menos una escucha.

La clave es entender todo el abanico de síntomas que hay asociados y que a veces pueden ser difusos. Esto es algo que desconcierta al personal sanitario y a las propias mujeres, que en muchas ocasiones no asocian lo que les está pasando a la menopausia y no encuentran respuestas. Compartir lo que nos pasa, sin por ello necesitar una medicación, ya supone un alivio.

Insiste mucho en la formación del personal sanitario. En su libro asegura que el estudio de esta etapa de las mujeres es muy reducido en la carrera de Medicina y también en la especialidad de Ginecología a pesar del tamaño de la población afectada y de que ocupa más de 30 años de la vida de las mujeres.

Sí, eso no se suele tener en cuenta y se reduce a una cuestión doméstica o privada como si fueran consecuencias inevitables de la edad, pero debería tratarse como un asunto de salud pública. La postmenopausia puede llegar a ser el periodo más largo de nuestra vida y ya empieza, en promedio, a ser más prolongado que la etapa fértil. Sin embargo, hay una carencia generalizada de formación entre el personal sanitario, incluso joven, muy grande. También falta de información. Por ejemplo, para la incontinencia urinaria puede ayudar la fisioterapia de suelo pélvico, pero apenas se habla de este síntoma y, por otro lado, no todo el mundo se puede permitir acudir a estos especialistas privados.

En el libro habla del desinterés del sistema sanitario frente a los problemas sexuales que vive una parte de las mujeres en la menopausia. Hay mucho menos problema en hablar de sofocos u osteoporosis, pero eso rara vez aparece en el relato público. ¿Se le hace poco caso?

Totalmente, hay un enorme tabú y de esto no se habla ni te informan, pero la caída de estrógenos puede provocar atrofia, sequedad, mucho dolor en las relaciones con penetración heterosexuales, bajada de la líbido... La sexualidad se ve afectada y eso puede tener consecuencias importantes. Entre las jóvenes creo que cada vez se habla más, afortunadamente.

Hay cosas que la ciencia ha descubierto sobre la menopausia, pero muchas otras quedan por saber. ¿Qué avances le parecen más prometedores?

Hay que hacer muchos más estudios. Los hay en marcha sobre la incidencia del deporte de fuerza, que es muy importante, o sobre la salud cardiovascular, alimentación, insomnio... Pero queda mucho porque son muchos los aspectos de la salud que se ven influenciados por la caída de estrógenos y para eso hacen falta equipos multidisciplinares. Sorprende, por ejemplo, la inmensa cantidad de estudios y de artículos periodísticos sobre la disfunción eréctil y la viagra comparado con la disfunción sexual femenina en la menopausia, a pesar de que la masculina es mucho más simple y el porcentaje de afectados es menor.

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