El emotivo gesto para recordar en tu boda a quienes ya no están
Una boda es el momento ideal para compartir nuestra felicidad con las personas que queremos, pero también para recordar a los que ya no están. Prepararse para la celebración o caminar hacia el altar sintiendo la ausencia de un familiar o un amigo cercano puede ser especialmente difícil.
Por eso, algunas parejas deciden dedicarles un pequeño homenaje durante la ceremonia. Es una forma de recordarles y sentirlos cerca en el gran día, que les habría gustado poder compartir con ellos. Así, aparte de estar presentes en tus pensamientos, también lo estarán de forma simbólica durante la celebración.
Una silla reservada para quien ya no puede acompañarte
Reservar una silla durante la ceremonia es una de las formas más emotivas de recordar a un familiar o ese amigo al que te habría gustado ver entre los invitados. Puedes colocarla en la primera fila, con una tarjeta que lleve su nombre, y dejar sobre ella unas flores en algún momento de la celebración.
Tú eliges el momento. Puede ser durante la celebración con los invitados presentes o, si lo prefieres, reservar ese momento para la intimidad y poner las flores antes de que comience la ceremonia.
Aparte de las flores, algunas parejas deciden poner una fotografía o algún objeto personal que les recuerde a esa persona. Sea como sea, lo importante es que tú sepas por qué está ahí y que te sientas cómoda con la manera de recordarla.
Otras formas de rendir homenaje a los que ya no están
Reservar una silla es un gesto muy emotivo para rendir homenaje a aquellos que ya no están, pero no el único. Si quieres llevar el recuerdo contigo, puedes prender una pequeña fotografía al ramo de novia o incorporar una joya que perteneciera a esa persona. Detalles como un pañuelo, un broche o unos gemelos también pueden tener un significado especial que solo tú y las personas más allegadas comprendan.
La música también puede convertirse en el mejor homenaje. Quizá haya una canción que escuchabais juntos y te apetezca que suene al entrar en la ceremonia o en otro momento de la celebración.
Si prefieres ponerlo en palabras, una buena idea es incluir una mención breve en los votos o pedir a alguien cercano que lea unas líneas. No tiene que ser un texto emotivo, también puede tratarse de un recuerdo o esa anécdota tan divertida que siempre te hace sonreír.
Otra forma de recordarles es a través de las flores. Si esa persona tenía una favorita, puedes incorporarla en tu ramo de novia o colocarla en el centro de mesa donde se sienten sus familiares. Es un detalle sencillo que tendrá un significado especial para quienes conocían sus gustos.

