El arma que posee Marruecos y España no ha conseguido recuperar desde 2011
España perdió capacidad operativa de artillería de cohetes en 2011, cuando retiró los lanzacohetes Teruel tras más de tres décadas en servicio. Quince años después, el relevo sigue pendiente. El programa Silam (Sistema Lanzacohetes de Alta Movilidad), puesto en marcha para cubrir esa carencia, atraviesa una etapa de incertidumbre tras la cancelación de los contratos iniciales.
"Una situación incierta". Así definió Antonio Mongío Bergua, jefe del Mando de Artillería de Campaña, el estado en que se encuentra el futuro sistema del Ejército de Tierra. Según publicó Infodefensa el 7 de octubre de 2026, todavía continúa la búsqueda de un socio tecnológico que dé a España la autoridad de diseño.
Marruecos refuerza su artillería
La comparativa entre ambos países queda reflejada en el ranking Global Firepower 2026 y recogida por Euronews. Según sus estimaciones, Marruecos dispone de 185 lanzacohetes múltiples móviles, frente a ninguno de España desde la retirada de los Teruel.
Las Fuerzas Armadas marroquíes poseen, entre otros, sistemas chinos y el sistema israelí PULS, que ya está en servicio, según informa bladi.net. Un equipamiento que les permite lanzar salvas de cohetes contra objetivos terrestres a diferentes distancias, dependiendo de la munición utilizada.
Además, Estados Unidos autorizó en abril de 2023 la posible venta a Marruecos de 18 lanzadores HIMARS, junto con misiles ATACMS y cohetes guiados, por un importe estimado de 524,2 millones de dólares. Así consta en el comunicado oficial de la Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa estadounidense.
El calendario de 2028 ya no está asegurado
Según explicó el departamento que dirige Margarita Robles en abril de 2023, "la previsión es alcanzar la plena operatividad del Silam en el año 2028". Tal y como destacó el Ejército por aquel entonces, los lanzacohetes tendrán un papel clave en los escenarios futuros: "Gracias a ellos, se mantendrá una gran capacidad de respuesta con elevada profundidad y precisión para apoyar a cualquiera de sus unidades subordinadas".
Sin embargo, la cancelación de los contratos en septiembre de 2025 obligó a replantear el proyecto. La búsqueda de un socio tecnológico que permita a España asumir la autoridad de diseño sigue siendo uno de los obstáculos. Por eso, el plazo que se estimó hace cinco años no debe presentarse, ni por asomo, como una fecha confirmada.
Con todo, el Ejército de Tierra continúa pendiente de recuperar una capacidad que se perdió tras la retirada del Teruel, y que responde a una de las grandes carencias actuales de la artillería española.




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