España surfea la crisis del motor transformando sus plantas al eléctrico: la producción se duplicará en 2026
España va camino de cerrar el tercer ejercicio consecutivo de caídas en la producción de coches, pero el país comienza a ver los frutos de las grandes inversiones en electrificación. Mientras el resto de Europa sufre anuncios de cierres —sobre todo en Alemania, donde el último golpe lo ha asestado Volkswagen con 50.000 despidos extra y la amenaza de cerrar cuatro fábricas en el país—, España ha sido capaz de convencer a los grandes grupos automovilísticos de invertir en el país para fabricar desde baterías a nuevos modelos eléctricos, incluso con la construcción de nuevas plantas como será el caso de la que SAIC Motor quiere levantar en Ferrol (A Coruña). Dichas inversiones han comenzado a trasladarse de los grandes anuncios a las líneas de montaje: desde junio, no ha habido mes en el que la fabricación de vehículos eléctricos no duplicara a la del mismo mes del ejercicio precedente, según los datos mensuales publicados por la patronal de fabricantes de coches, Anfac.