El árbol más antiguo de la Castellana protagoniza una guía que recorre los 36 espacios verdes de Madrid
Entre el paseo de la Castellana y la calle de José Ortega y Gasset, hay un árbol viario que roza los 200 años. Se trata del un olmo plantado, según los expertos, en 1830. El Ayuntamiento ha elegido este lugar para presentar este lunes la Guía Verde de Madrid, una publicación que recorre los 36 parques y espacios emblemáticos de la capital para reivindicar su patrimonio verde. Dentro de las páginas, los madrileños pueden conocer más sobre El Retiro y la Dehesa de la Villa, o las seis iniciativas que se encuentran actualmente en ejecución, como Parque Castellana o la Gran Vía del Sureste.
A través de planos, fotografías y ejemplos prácticos, la publicación muestra la diversidad de la infraestructura verde madrileña, desde parques históricos, jardines y bosques urbanos hasta cubiertas y fachadas vegetales, refugios climáticos y huertos urbanos. "Nos hemos propuesto invitar a la gente a conocer, a descubrir y a valorar el patrimonio natural que tiene Madrid. Sus condiciones naturales siempre han sido muy difíciles y lo que podemos ver en estos espacios es una adaptación inteligente de cómo Madrid ha ido creciendo", ha destacado el director General de Gestión del Agua y Zonas Verdes, Francisco Muñoz.
La guía se ha elaborado con la colaboración de especialistas y entidades dedicadas al estudio del patrimonio verde, entre ellas la Red Mundial de la Infraestructura Verde, la Universidad Politécnica de Madrid, la Real Academia de la Ingeniería, Crea Madrid Nuevo Norte y Madrid Calle 30. Los 2.000 ejemplares se distribuirán por las juntas municipales de distrito, asociaciones vecinales y centros escolares. "Es una medida positiva para acercar a los más jóvenes", ha recalcado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante. Además, la edición bilingüe, en español e inglés, permitirá dar a conocer este patrimonio fuera de España y facilitar su difusión entre las delegaciones internacionales que visitan Madrid, así como entre los turistas a través de las oficinas de información turística.
El olmo de Castellana, testigo de la historia
El olmo bicentenario, situado en el paseo de la Castellana, ha sido testigo de la evolución de la ciudad y de su tradición de paseos arbolados. Con unos 18 metros de altura, un perímetro de tronco de 3,8 metros y una copa de aproximadamente 14 metros de diámetro, este ejemplar está protegido como árbol singular por el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid de 1997. Se trata del árbol vivo viario más antiguo de la capital y su presencia permite acercarse a la historia de una especie que durante siglos ocupó un lugar destacado en las plazas, caminos y paseos de numerosas localidades españolas.
Este ejemplar ha desempeñado un papel importante en la capital: sus amplias copas proporcionan sombra y confort, mientras que su presencia en plazas y espacios públicos ha favorecido las reuniones vecinales y la convivencia. En 1849, el Diccionario geográfico-estadístico de España y sus posesiones de ultramar, de Pascual Madoz, contabilizaba 13.341 olmos en el viario de la ciudad, lo que representaba el 37,1% del arbolado de calle de aquella época. La expansión de la grafiosis, una enfermedad de origen asiático que causó la muerte de más de un millón de olmos en España, redujo drásticamente la presencia de esta especie en el paisaje urbano. Sin embargo, los trabajos de investigación y mejora genética han abierto nuevas posibilidades para su recuperación.
"El 10% de los árboles en el viario público son olmos y lo que queremos es rendir también homenaje y tributo a quienes han mantenido esta ciudad como una referencia, a los jardineros y a los técnicos municipales que han ido construyendo cada vez una ciudad más verde y más sostenible para que sea más amigable para todos los madrileños", ha recalcado Carabante después de inaugurar una placa honorífica.














