"La inteligencia artificial ofrece grandes oportunidades para todos. Sin embargo, si no abordamos los riesgos, no podremos aprovechar plenamente su potencial". Este aviso lo ha dado este jueves el comisario europeo de Asociaciones Internacionales, Josef Sikela, en un debate sobre la gobernanza global de la IA en el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo. Ahí, Sikela ha confirmado que Bruselas quiere contraponer su modelo para la IA con el de Donald Trump, que se niega a ponerle límites y ya la ha calificado de "superinteligencia".
La Comisión Europea acepta esta revolución, pero la mira desde otra perspectiva. "Creemos firmemente que unas salvaguardias adecuadas no frenan la innovación; al contrario, la favorecen. La confianza es uno de sus fundamentos esenciales. Es más probable que las personas y las empresas adopten la inteligencia artificial cuando pueden confiar en ella", resumió Sikela en este sentido, sin mencionar a EEUU o China, pero sí dejando clara cuál es la receta de la UE.
La Unión, dijo el comisario desde la tribuna, "promueve una inteligencia artificial favorable a la innovación, fiable y centrada en el ser humano, mediante asociaciones de confianza y una cooperación multilateral". Es decir, todo lo contrario a lo que plantea la Casa Blanca, que se toma la IA como el detonante de una nueva carrera industrial y estratégica frente a Pekín, como dejó claro Trump en el debate de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
"Los que se oponen son los que hablaban del cambio climático y no se ha muerto nadie. Son los mismos que abogan por la inmigración masiva. Quien gane la carrera de la IA ganará todo, y ahora vamos por delante de China; esto es mayor que Internet o la revolución industrial", espetó entonces el presidente estadounidense.
La receta de Bruselas no va por ahí. "La gestión responsable de la IA es fundamental para nuestros esfuerzos por promover una gobernanza sólida y garantizar que la inteligencia artificial se desarrolle de manera que beneficie a las personas y a la sociedad", sostuvo el comisario, al tiempo que reclamó colaboración global. "La Comisión está colaborando con países socios de todo el mundo, tanto a nivel bilateral como en contextos multilaterales, para reforzar la seguridad de la IA", añadió.
"La inteligencia artificial puede ayudar a predecir fenómenos meteorológicos extremos y emitir alertas tempranas sobre inundaciones, mejorar la producción de alimentos, apoyar la gestión del cáncer y optimizar los sistemas energéticos", enumeró Sikela para terminar su mensaje ante los eurodiputados pero en Bruselas asumen que para lograr un equilibrio es clave la "cooperación" con otros actores internacionales.
No es raro escuchar a alguien definir Bruselas como una de las ciudades más conflictivas de Europa. La sensación de inseguridad puede ser común en alguien que no la conoce mucho, pero la realidad es que la delincuencia, la influencia del narcotráfico y la peligrosidad en algunas zonas de la capital comunitaria -y belga- están a la orden del día. Tanto es así que el Gobierno ha puesto sobre la mesa un plan para frenar esa dinámica que, entre otras cosas, incluye la prohibición de patinetes eléctricos en los barrios de mayor conflictividad. El objetivo no es otro que poner freno al narcotráfico y a la creciente cifra de tiroteos.
La ciudad ha visto una escalada de violencia preocupante en algunas zonas, incluso con la muerte de un policía recientemente por disparos. Las autoridades quieren que esa espiral se acabe. Según los datos de la Policía Federal belga, solo en la primera mitad de este año se han producido 57 tiroteos, más de la mitad de todos los que se dieron en 2025 (101) y ya por encima de los que se registraron por ejemplo en 2022, cuando en todo el año se produjeron 56. La Fiscalía, por su parte, aumenta la cifra de lo que va de 2026 hasta los 69.
Esas acciones callejeras con arma de fuego hasta agosto de este año dejaron dos muertos y 21 heridos. A esto hay que sumar que hace solo una semana se produjeron dos tiroteos mortales: el primero en la comuna de Ixelles, donde un hombre fue abatido a tiros en la entrada de su edificio por varios atacantes que después se dieron a la fuga. En la misma noche, en la comuna de Jette, un agente de policía falleció durante una persecución; fue alcanzado por un disparo desde el coche al que seguían por las calles de esa zona bruselense, presuntamente implicado en cuestiones de tráfico de drogas.
El plan de seguridad, por tanto, se antojaba urgente, según han ido pidiendo en los últimos tiempos los responsables regionales de la ciudad, que cuenta una estructura política compleja. Entre las medidas previstas, destaca la mencionada prohibición de circular y estacionar patinetes eléctricos, tanto privados como compartidos. Esto afectará a 19 zonas en toda Bruselas. Además, la hoja de ruta también contempla restringir el consumo de alcohol en espacios públicos y su venta en establecimientos entre las diez de la noche y las seis de la mañana, salvo en bares y restaurantes. A ello se suman controles policiales permanentes, en todo momento durante la semana, con refuerzos de despliegues de seguridad que incluirán la identificación de personas, incautaciones administrativas y revisiones de seguridad.
Bélgica se ha convertido en un punto clave para la lucha contra la delincuencia, el narcotráfico y el crimen organizado en Europa. Y es que el puerto de Amberes se ha consolidado como uno de los principales puntos de entrada de cocaína en Europa y lidera las incautaciones de esta droga entre los puertos europeos analizados en los datos más recientes de la Agencia Europea sobre Drogas. A este puerto se suma también el de Róterdam, que pese a estar en Países Bajos, cuenta con una actividad que influye en el día a día del país vecino, Bélgica.
La paz para Ucrania sigue lejos, pero según Donald Trump el acuerdo está "más cerca que nunca". Así lo ha dicho después de hablar con el presidente ruso, Vladimir Putin, como colofón a los contactos de su enviado, Steve Witkoff, primero con Volodimir Zelenski en Oslo y después con el inquilino del Kremlin en Moscú. Movimientos hay, porque el presidente ucraniano se ha mostrado abierto a mantener la línea de frente actual como base para retomar las negociaciones. Entre tanta palabra, Moscú y Kiev intercambian más ataques y hay previsión de que las dos partes se reúnan el mes que viene junto a Estados Unidos.
"Quizá estamos ahora más cerca de lo que hemos estado nunca", sostuvo Trump sobre la paz, asegurando además que ese es el camino y no las sanciones europeas y los bloqueos al Kremlin. En los contactos en Oslo, además, estuvo presente por ejemplo el presidente finlandés, Alexander Stubb, a quien Rusia no descarta como posible mediador ya que, según el portavoz del Gobierno ruso, Dmitri Peskov, "no parlotea" como el resto de europeos. Todo ello pese a que Helsinki ha sido uno de los principales aliados de Kiev desde el inicio de la invasión.
Pero no va tanto de nombres la cosa, y Washington quiere sentar en la misma mesa a Rusia y Ucrania, algo que no pasa desde marzo. Asimismo, la Casa Blanca ve también importante el rol de China. "El hecho es que a ambos les gustaría ver la guerra resuelta. Así que estamos en el proceso de hacer eso con Rusia, y tenemos a China que también está involucrada", explicó al respecto el propio Trump.
Todo tiene que ver también, en palabras del presidente estadounidense, con el conflicto en Irán y de hecho tuvo buenas palabras para Moscú y para el gigante asiático en este sentido. "Rusia podría haber participado mucho más fuertemente con Irán, y del mismo modo China, pero la realidad es que hay una participación relativamente pequeña. El hecho es que a ambos les gustaría ver la guerra de Ucrania resuelta", sentenció.
Por su parte, Volodimir Zelenski asume que también tiene que ceder, y se ha mostrado dispuesto a 'congelar' la actual línea de frente. "En este momento tenemos que congelar el conflicto y creo que esa es la forma real de terminar esta guerra", reconoció en una entrevista en Fox News. "Tenemos que seguir adelante", añadió, y dejó claro durante su conversación con Witkoff y los líderes europeos que Ucrania "no está perdiendo" la guerra. "No estamos perdiendo esta guerra, pero sí estamos perdiendo vidas y tiempo", aseveró.
"Congelar y detener. Y, por supuesto, esto es lo mínimo que necesitamos actualmente de Rusia. Después, naturalmente, nos dirigiremos al presidente y a los europeos para solicitar garantías de seguridad. Lo más importante es la paz y la seguridad de que la ocupación y las muertes no regresarán", añadió, dejando claro que solo asumirá un statu quo en el conflicto si Moscú garantiza que no seguirá con su ofensiva. "Hablamos de quedarnos donde estamos. Pasemos a la diplomacia", sentenció.
Que las conversaciones avancen no quiere decir que los ataques hayan parado. Al menos una persona ha fallecido y otras 22 han resultado heridas, entre ellas cuatro menores, en una serie de ataques con misiles balísticos lanzados por las Fuerzas Armadas rusas desde la noche del miércoles contra seis distritos de Kiev, la capital de Ucrania. Según ha informado el Servicio Estatal de Emergencias ucraniano, los bombardeos han provocado incendios y daños de consideración en viviendas, edificios civiles y otras infraestructuras de la ciudad.
El distrito de Dniprovskiregistró una víctima mortal y cinco heridos, además de daños en vehículos y varios inmuebles afectadospor el fuego. En Pecherski, ocho personas han resultado heridas, incluidos tres menores, y se han registrado desperfectos en edificios civiles, ambulancias y un monasterio. Por su parte, el impacto contra un inmueble no residencial en Holosivski ha dejado seis heridos, mientras que en Sviatoshinski los equipos de emergencia han extinguido un incendio que ha afectado a unos 1.100 metros cuadrados de un complejo de restaurantes y otro edificio. En Obolonski, dos personas han resultado heridas en incendios ya controlados, mientras que en Darnitski los ataques han causado daños en las infraestructuras de transporte, sin que se hayan comunicado víctimas.
La Comisión Europea ha abierto este miércoles un expediente para determinar si Booking ha infringido el Reglamento de Servicios Digitales (DSA) al no haber detectado ni frenado los anuncios fraudulentos y las estafas de phishing. La plataforma también podría haber infringido el DSA en materia de transparencia, al no identificar claramente como anuncios "aquellos alojamientos cuyos proveedores pagaron para obtener una posición más destacada en los resultados de búsqueda mostrados a los usuarios", añade el comunicado de Bruselas.
"Los europeos deberían poder reservar sus vacaciones sin temor a ser víctimas de una estafa. La Ley de Servicios Digitales establece responsabilidades claras para las plataformas a la hora de hacer frente a estos riesgos, y debemos asegurarnos de que la principal plataforma de reservas de Europa se tome en serio dichas responsabilidades", ha reaccionado la vicepresidenta del Ejecutivo comunitario encargada de la soberanía digital, Henna Virkkunen.
La Comisión examinará si el proveedor de Booking ha identificado y evaluado adecuadamente los riesgos sistémicos vinculados a la difusión de contenidos ilícitos. "Los anuncios falsos, como los de alojamientos inexistentes, los fraudes por suplantación de identidad y las ofertas de alojamiento que no cumplen la normativa, pueden tener efectos negativos en la protección de los consumidores", sostiene la decisión. La investigación también evaluará si la plataforma ha adoptado medidas eficaces para mitigar estos riesgos, incluida la eliminación de anuncios fraudulentos y que no cumplen la normativa.
En ese contexto, la entidad ha reaccionado alegando en un comunicado que está "colaborando plenamente" con las autoridades comunitarias. "Estamos comprometidos a trabajar con los gobiernos, organismos reguladores, fuerzas de seguridad y socios del sector pertinentes para combatir la ciberdelincuencia y el fraude online y proteger tanto a viajeros como a colaboradores", añaden desde Booking.
Por otro lado, Bruselas también determinará si la compañía ha frenado de manera adecuada los intentos de phishing. En particular, la investigación se centrará en los riesgos relacionados "con la forma en que se comparten los datos de las reservas y de los huéspedes con los proveedores de alojamiento, así como con el diseño y el funcionamiento del servicio de mensajería" de la plataforma, explican. La Comisión también comprobará, dicen, si la empresa !ha establecido salvaguardias suficientes para impedir que los datos se utilicen indebidamente para solicitar pagos fraudulentos".
En la investigación, por último, el Ejecutivo comunitario examinará que la compañía cumple las obligaciones de transparencia publicitaria establecidas en el DSA. "Los proveedores de alojamiento pueden aumentar la visibilidad de sus anuncios en los resultados de búsqueda de Booking pagando una comisión más elevada", explica la Comisión Europea. En ese escenario, alega, los usuarios deberían poder reconocer claramente que estos "anuncios promocionados" son, en realidad, publicidad. La Comisión se centrará en si, para cada anuncio que se muestre en Booking, los usuarios "pueden ver fácilmente quién está detrás de él, quién ha pagado por él, por qué lo están viendo y cómo pueden modificar los ajustes que determinan qué anuncios ven".
La Comisión Europea ha abierto este miércoles un expediente para determinar si Booking ha infringido el Reglamento de Servicios Digitales (DSA) al no haber detectado ni frenado los anuncios fraudulentos y las estafas de phishing. La plataforma también podría haber infringido el DSA en materia de transparencia, al no identificar claramente como anuncios "aquellos alojamientos cuyos proveedores pagaron para obtener una posición más destacada en los resultados de búsqueda mostrados a los usuarios", añade el comunicado de Bruselas.
"Los europeos deberían poder reservar sus vacaciones sin temor a ser víctimas de una estafa. La Ley de Servicios Digitales establece responsabilidades claras para las plataformas a la hora de hacer frente a estos riesgos, y debemos asegurarnos de que la principal plataforma de reservas de Europa se tome en serio dichas responsabilidades", ha reaccionado la vicepresidenta del Ejecutivo comunitario encargada de la soberanía digital, Henna Virkkunen.
La Comisión examinará si el proveedor de Booking ha identificado y evaluado adecuadamente los riesgos sistémicos vinculados a la difusión de contenidos ilícitos. "Los anuncios falsos, como los de alojamientos inexistentes, los fraudes por suplantación de identidad y las ofertas de alojamiento que no cumplen la normativa, pueden tener efectos negativos en la protección de los consumidores", sostiene la decisión. La investigación también evaluará si la plataforma ha adoptado medidas eficaces para mitigar estos riesgos, incluida la eliminación de anuncios fraudulentos y que no cumplen la normativa.
En ese contexto, la entidad ha reaccionado alegando en un comunicado que está "colaborando plenamente" con las autoridades comunitarias. "Estamos comprometidos a trabajar con los gobiernos, organismos reguladores, fuerzas de seguridad y socios del sector pertinentes para combatir la ciberdelincuencia y el fraude online y proteger tanto a viajeros como a colaboradores", añaden desde Booking.
Por otro lado, Bruselas también determinará si la compañía ha frenado de manera adecuada los intentos de phishing. En particular, la investigación se centrará en los riesgos relacionados "con la forma en que se comparten los datos de las reservas y de los huéspedes con los proveedores de alojamiento, así como con el diseño y el funcionamiento del servicio de mensajería" de la plataforma, explican. La Comisión también comprobará, dicen, si la empresa !ha establecido salvaguardias suficientes para impedir que los datos se utilicen indebidamente para solicitar pagos fraudulentos".
En la investigación, por último, el Ejecutivo comunitario examinará que la compañía cumple las obligaciones de transparencia publicitaria establecidas en el DSA. "Los proveedores de alojamiento pueden aumentar la visibilidad de sus anuncios en los resultados de búsqueda de Booking pagando una comisión más elevada", explica la Comisión Europea. En ese escenario, alega, los usuarios deberían poder reconocer claramente que estos "anuncios promocionados" son, en realidad, publicidad. La Comisión se centrará en si, para cada anuncio que se muestre en Booking, los usuarios "pueden ver fácilmente quién está detrás de él, quién ha pagado por él, por qué lo están viendo y cómo pueden modificar los ajustes que determinan qué anuncios ven".
La Unión Europea lleva años insistiendo en que tiene que ser dueña de su propio futuro y en esa línea han endurecido este miércoles su mensaje el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, durante un debate en la Eurocámara. Ambos han insistido en que la Unión tiene que reducir sus dependencias y han mandado un mensaje a Putin: las sanciones no se levantarán hasta que él no pare la guerra contra Ucrania. El objetivo es claro: que la UE se aleje ya no solo de Rusia, sino también de los modelos de los EEUU de Trump y de China.
"Europa no debe contentarse con reaccionar a los acontecimientos, Europa debe tener la fuerza, los recursos y la unidad necesaria para dar forma a su futuro", ha expresado Costa desde la tribuna, en una tesis compartida también por Von der Leyen en toda su amplitud. Además, la alemana ha dado un espacio importante a la migración, reclamando el cumplimiento del pacto común, comprometiéndose a reforzar el control de las fronteras, con la crisis de Ceuta como ejemplo, y afeando a quienes usan "la migración como arma" geopolítica.
El resumen de la jefa del Ejecutivo comunitario es claro: la UE tiene que tener herramientas para responder. "Este verano, fuimos testigos de las trágicas escenas en Ceuta. Y hemos visto cómo Rusia y Bielorrusia han utilizado la migración como arma. Actores estatales y no estatales están provocando deliberadamente movimientos masivos de personas. El objetivo está claro: desbordar a las autoridades, sembrar el miedo y dividirnos. No lo conseguirán. No permitiremos que nadie explote nuestros valores para presionar a nuestra Unión", resumió.
En general, la UE tiene que pensar y actuar por sí misma, y Von der Leyen dio también un espacio a las relaciones con China en este sentido. "Europa debe estar preparada para actuar cuando el diálogo no dé resultados. Si es necesario, debemos estar preparados para utilizar nuestros instrumentos de defensa comercial", sostuvo, alegando que el déficit actual con el gigante asiático "no es sostenible" y celebrando los entendimientos recientes en cuanto a los coches eléctricos o las tierras raras. Las conversaciones, eso sí, están lejos de terminar, matizó.
"En un mundo en el que el poder económico se utiliza cada vez más como arma, Europa debe utilizar su fuerza económica para defender conjuntamente nuestros intereses", defendió también la líder germana, que tuvo en ese punto un órdago para Putin: "Quiero ser muy clara: estas sanciones se mantendrán hasta que Rusia ponga fin a la guerra", reiteró, en una afirmación en la que lleva semanas insistiendo. Además, celebró que el bloque comunitario reduzca más y más su dependencia energética de Moscú. "Rusia no es un proveedor de energía fiable. Porque podría, y esta es nuestra experiencia, utilizar en cualquier momento las dependencias energéticas como arma para chantajear a otros".
Por eso, la independencia energética de Europa es clave, dijo, para el medio y el largo plazo. "No solo dependemos demasiado de los combustibles fósiles extranjeros, del gas que fija los precios, sino que también estamos desaprovechando oportunidades al no contar con una verdadera Unión Europea de la Energía", comentó, en una tesis que se puede extender a otros sectores, no solo el energético. "El principio es sencillo: ninguna dependencia crítica de un único proveedor", sentenció Von der Leyen.
En el capítulo sobre migración tampoco dio nuevos mensajes. "Son los europeos quienes deciden quién entra en nuestra Unión", recalcó, y pidió colaboración de los Estados miembros para desarrollar esa nueva política migratoria. El tema fue de alta tensión en el último Consejo Europeo, sobre todo con líderes como Giorgia Meloni o Mette Frederiksen cargando contra el Gobierno de Pedro Sánchez por la gestión de la crisis de Ceuta o por la regularización masiva de migrantes. "La responsabilidad y la solidaridad deben ir de la mano. Cada Estado miembro debe asumir la responsabilidad de los solicitantes de asilo que le correspondan. Y todos los Estados miembros deben poder contar con la solidaridad europea cuando se encuentren bajo presión", resumió la presidenta de la Comisión sobre el asunto.
La competitividad, la migración, los nuevos presupuestos de la UE y el apoyo a Ucrania son para Costa las cuatro grandes prioridades para el bloque ahora mismo. En este sentido, ha señalado que mejorar la competitividad permitirá a Europa reforzar su poder económico, mientras que contar con un Marco Financiero Plurianual (2028-2034) "flexible y con recursos suficientes dará a la UE mayor capacidad de actuación". También ha defendido que mantener el apoyo a Ucrania es clave para "proteger la seguridad europea y sus principios y valores". Asimismo, ha destacado que encontrar soluciones comunes en materia migratoria demuestra la importancia de la acción conjunta de los Estados miembros.
Porello,Costahadefendidoqueelpróximopresupuestoeuropeodebe"serambiciosoyestaralaalturadelasresponsabilidadesdelosEstadosmiembros",sinqueellosupongaelevarlascontribucionesnacionalesmásalládeunnivelrazonable, algo que ya está en disputa entre los gobiernos nacionales con posiciones muy dispares. Será el propio Costa el que ahora busque los acercamientos con una nueva propuesta sobre las cuentas y tratará de encontrar un consenso contrarreloj.
El Parlamento Europeo se empeña en que la UE controle sus propios recursos y ha aprobado una resolución en la que pide que se creen reservas estratégicas de tierras raras, con gestión común, y que además se limite la exportación de estos materiales, decisivos para, entre otras cosas, el desarrollo tecnológico y por tanto la autonomía en el escenario global. La Eurocámara, de hecho, ha aprobado esa resolución con 470 votos a favor, 83 en contra y 108 abstenciones en el pleno de esta semana en Estrasburgo. El documento plantea reforzar las normas europeas sobre materias primas críticas para aumentar su extracción, transformación y reciclaje dentro de la UE.
En definitiva, el Parlamento pretende reducir la dependencia de proveedores extranjeros y evitar que posibles conflictos comerciales o problemas internacionales dificulten el acceso a recursos esenciales para la economía europea, sobre todo ante el impulso de China o de Estados Unidos.
Los eurodiputados, en su resolución, plantean introducir una cláusula que permita a la Comisión Europea restringir, en determinadas circunstancias, la exportación de residuos y restos de, por ejemplo, imanes permanentes, que se usan en la elaboración de motores. El objetivo es recuperar los materiales que todavía puedan utilizarse y destinarlos a nuevas aplicaciones industriales, en lugar de perderlos a través de su salida del mercado comunitario.
Otra de las principales medidas es la creación de una agencia europea dedicada a las materias primas críticas, que contaría con financiación propia y capacidad para analizar la evolución de los mercados, añade la resolución. Este organismo tendría la función de detectar posibles riesgos de desabastecimiento, organizar compras conjuntas y coordinar las reservas estratégicas de los países de la Unión. Los eurodiputados consideran que una mayor cooperación permitiría anticiparse a las dificultades de suministro y mejorar la respuesta europea ante posibles restricciones comerciales o interrupciones en las cadenas de producción.
Para poner en marcha esta iniciativa, el informe plantea que la agencia disponga de recursos suficientes, entre ellos un fondo de 2.000 millones de euros incluido en la propuesta del próximo presupuesto comunitario para el periodo 2028-2034. Estos recursos estarían destinados a respaldar proyectos que contribuyan a mejorar la disponibilidad de materias primas esenciales. Además, el Parlamento propone ampliar los sistemas de compra conjunta para que los gobiernos y las empresas puedan adquirir y almacenar estos materiales de forma coordinada, reduciendo los riesgos derivados de la dependencia de mercados internacionales.
El documento también introduce cambios en la supervisión de las grandes compañías que utilizan materias primas críticas. En concreto, los eurodiputados proponen que sea la Comisión Europea, y no cada Gobierno nacional por separado, la encargada de identificar a las empresas que operan en sectores estratégicos. Entre ellos figuran la fabricación de baterías, aeronaves, drones, satélites, equipos relacionados con el hidrógeno y microchips avanzados, actividades que necesitan materiales específicos para mantener su producción y desarrollo tecnológico.
Las compañías que entren dentro de esta clasificación tendrían que cumplir determinadas obligaciones para conocer mejor el origen de sus suministros y evaluar los riesgos relacionados con su dependencia de proveedores. También deberían adoptar medidas para reducir su exposición a posibles interrupciones en el acceso a estos recursos. La intención, insiste la Eurocámara, es que tanto las instituciones europeas como las empresas puedan anticiparse a los problemas de abastecimiento y diversificar sus fuentes de suministro cuando sea necesario.
Además, la Eurocámara pide a Bruselas que abra al menos dos convocatorias al año para seleccionar proyectos estratégicos relacionados con la extracción, el procesamiento y el reciclaje de materias primas críticas. Los eurodiputados también proponen mecanismos para dar mayor estabilidad económica a estas inversiones, mediante contratos que compensen determinadas diferencias entre los precios del mercado y unos valores de referencia acordados previamente.
El realidad, el informe relaciona esta estrategia con las necesidades de seguridad y defensa de la Unión Europea. Los eurodiputados proponen utilizar el futuro programa europeo para la industria de defensa para financiar proyectos vinculados a materias primas necesarias en la fabricación de equipamiento militar y otras capacidades estratégicas.
"Las materias primas críticas se han convertido en la moneda del poder geopolítico. Quienes las controlan, controlan nuestro futuro industrial, nuestra transición energética y nuestra seguridad. Europa no puede permitirse quedarse al margen mientras otros refuerzan su control sobre las materias primas críticas", sostuvo el ponente del informe, el eurodiputado socialdemócrata neerlandés Mohammed Chahim. "Necesitamos un centro europeo de materias primas críticas que cuente con los recursos financieros y el mandato necesarios para actuar con rapidez, con el fin de anticiparse a las interrupciones en el suministro y garantizar que nuestras necesidades no puedan convertirse en instrumentos de presión geopolítica", sentenció.
Bruselas quiere revitalizar el sector de la pesca, y para ello se da 15 años: por eso ha presentado su estrategia Visión 2040, centrada en el sector pesquero y en la acuicultura con dos retos clave: asegurar el relevo generacional que ahora falta y reducir las importaciones. Europa continúa dependiendo en un 70% de las importaciones de alimentos acuáticos, lo que la expone a tensiones geopolíticas, avisa la Comisión Europea. Además, la meta de aquí a 2040 es que también aumente una rentabilidad que se ha visto trastocada en los últimos años.
Según los datos que maneja el Ejecutivo comunitario, actualmente cerca de 124.500 personas trabajan en la pesca y casi 76.000 en la acuicultura dentro de la Unión Europea, sumadas a cientos de miles de empleos indirectos que se dan en todo el bloque comunitario.
Eso sí, la Visión 2040 establece que la competitividad del sector requiere un "entorno marino saludable". En este sentido, la Comisión reconoce que la obligación de desembarque de todas las capturas reguladas no ha dado los resultados esperados en el control de capturas no deseadas, por lo que promoverá innovaciones tecnológicas y un diálogo con el sector para solucionar este problema, tal como recoge en el documento presentado este martes en Estrasburgo.
En ese contexto, Bruselas se ha propuesto destinar una reserva mínima de 2.000 millones de euros en el presupuesto europeo de largo plazo 2028-2034, que ahora mismo se está negociando. "Estos fondos se enfocarán en la pesca sostenible, la restauración de ecosistemas marinos y la recolección de datos, complementándose con capital privado y apoyo del Banco Europeo de Inversiones", explica la Comisión en su plan.
Otro eje fundamental, insisten, es la transición energética del sector pesquero y acuícola para reducir la dependencia de los combustibles fósiles. Hasta el año 2030, la estrategia "priorizará la eficiencia energética, nuevas tecnologías y combustibles limpios; mientras que a partir de 2030 se impulsará la adopción a gran escala de tecnologías de cero emisiones y la modernización" de los buques. Así, al mismo tiempo, se actualizarán las directrices de 2014 para evaluar el equilibrio de la capacidad pesquera. De este modo, "se buscará diferenciar adecuadamente la capacidad de captura de aquella destinada a fines sociales o ambientales", sentencian.
En el ámbito de la acuicultura, la Comisión Europea presentará una iniciativa legislativa para crear "un marco regulatorio más claro, sencillo y coherente en todos los Estados miembros". Esta medida, recogen en el documento, pretende "brindar certidumbre a las empresas para impulsar la inversión, la innovación y el desarrollo sostenible de la producción de alimentos marinos".
Por otro lado, Bruselas se compromete a reforzar las herramientas de las que dispone para perseguir y frenar la pesca ilegal y no controlada y, según la hoja de ruta, también pondrá en marcha la Ley del Océano y una Estrategia de Relevo Generacional Azul para atraer a las generaciones jóvenes al sector mediante formación continua y de este modo asegurar otra de las grandes preocupaciones tanto de la UE como del propio sector: la falta de relevo generacional.
"Unos ingresos justos para los pescadores y los productores acuícolas y un medio ambiente marino saludable dependen mutuamente. Cuando asumí el cargo, me comprometí a lograr el equilibrio adecuado entre ambos mediante una visión a largo plazo para nuestro sector pesquero y acuícola", ha recordado el comisario de Pesca, Costas Kadis, que dice que este plan cumple "con un compromiso" de Bruselas para el sector, para que este sea "sostenible y resiliente" en el largo plazo.
Bruselas quiere que la Unión Europea sea el actor principal en el Ártico; por eso plantea la construcción de un gran cable submarino que una el bloque comunitario con Groenlandia y Canadá, y de esa manera poder hacer frente a las ínfulas territoriales de Donald Trump y también de Rusia y China en la zona. Así se recoge en la Estrategia para el Ártico presentada este martes por la Comisión Europea en Estrasburgo. Además, el Ejecutivo comunitario apuesta por un rompehielos que abra nuevas rutas comerciales y por proteger las infraestructuras críticas.
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, no esconde el objetivo de este plan. El Ártico es la vecindad septentrional de Europa: cercana, conectada y crítica para nuestro futuro. Y está cambiando. Las nuevas rutas marítimas y recursos están impulsando la competencia estratégica", reaccionó tras el anuncio. "Con esta estrategia, estamos invirtiendo en una mayor seguridad, infraestructuras resilientes y oportunidades económicas. En beneficio de las personas que llaman al Ártico su hogar y para nuestro espacio compartido", sentenció.
En general, la UE ya ha destinado 107 millones de euros a proyectos de conectividad en los que participa Groenlandia, lo que significa que el cable propuesto se basaría en compromisos ya existentes, en lugar de suponer un ámbito de inversión totalmente nuevo, lo que desde el punto de vista de Bruselas resulta, dicen fuentes comunitarias, una ventaja. El cálculo inicial es que pueda costar más de 1.100 millones de euros, pero no está confirmado; además, la idea de la Comisión Europea es que el proyecto se desarrolle en colaboración con inversiones directas de los Estados miembros.
Esta maniobra de Bruselas llega semanas después del nuevo pacto entre Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos celebrado por Trump como "histórico" pese a que es, reconocido por la Casa Blanca, una actualización del acuerdo que ya existía y que data de 1951. En tanto a que aliado de la OTAN, Washington tendrá -como tenía- plena libertad para la movilidad militar, abrirá dos nuevas bases en la isla más grande del mundo y tendrá, como la Alianza Atlántica y la UE, preferencia a la hora de desarrollar proyectos. EEUU enmarca todo en la política de seguridad, pero el tema va, en realidad, de esferas de interés e influencia frente a China y Rusia. Eso sí, la Unión tampoco se fía de Estados Unidos en el contexto actual.
Por eso la estrategia de Bruselas pasa por la propia Groenlandia y también por Canadá, pero no cita a los estadounidenses como potencial riesgo (aunque muchas voces asumen ya que no es un aliado fiable en estos escenarios). En ese contexto, Bruselas plantea también la creación de un nuevo Centro de Seguridad Marítima y de un Centro de Cables del Ártico precisamente para hacer seguimiento, dicen, de esas conexiones y poder reparar y alertar de posibles sabotajes, con el foco puesto en este caso en las maniobras de Moscú. "El centro se desarrollará aún más para incluir el rastreo de buques de la flota en la sombra, la detección de la pesca ilegal y la contaminación, y la mejora de la coordinación de búsqueda y rescate", añade la propuesta de la Comisión.
"La UE forma parte del Ártico: más de medio millón de ciudadanos de la UE viven allí. Con el Reino de Dinamarca, Finlandia y Suecia como Estados miembros de la UE en el Ártico, y estrechos lazos con Noruega, Islandia, el Reino Unido, Canadá y los Estados Unidos, los acontecimientos en el Ártico afectan directamente a la seguridad de Europa, el clima y nuestra prosperidad", recuerda el documento, en una de las breves menciones a Washington.
Por eso el eje de la seguridad es clave para Bruselas. Por eso, dicen, el bloque comunitario "reforzará la conectividad del transporte hacia el Ártico actualizando los Corredores Europeos de Transporte a normas de doble uso y acelerando la ejecución del proyecto Rail Nordica", que será el otro sostén decisivo junto al gran cable submarino: para la Comisión conectividad y seguridad van de la mano porque la geopolítica no va solo de conflicto, sino también de ataques híbridos o de potenciales guerras comerciales. Por eso las fuentes comunitarias insisten en que la estrategia para el Ártico tiene que ser los más amplia posible.
Al mismo tiempo, la idea es también crear un llamado Centro de Investigación Polar para "conectar ciencia con seguridad", según aclaran. "Conectará mejor la investigación, la observación y la infraestructura científica, mejorará el acceso a los recursos de investigación y reforzará la coordinación con las partes interesadas, incluidos los pueblos indígenas", añade el documento de la estrategia.
Los efectos del cambio climático son otra pata de la hoja de ruta de la UE en el extremo del hemisferio norte. De este modo, plantea un intercambio de datos en tiempo real a través de OceanEye, la nueva iniciativa de observación y supervisión de los océanos de la UE, en colaboración de nuevo con los 27. "El Ártico está experimentando el cambio climático a una escala sin precedentes, calentándose casi cuatro veces más rápido que la media mundial. Como regulador climático global, estos cambios también tienen consecuencias más allá del Ártico, como el aumento del nivel del mar y la alteración de los patrones meteorológicos", sostiene el Ejecutivo comunitario. A todo eso hay que sumar iniciativas en educación y política local con la idea de que la UE esté "más presente en el día a día" de la región ártica.
La Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, tiene claro que este plan es un paso adelante fundamental para Europa, pero no quiere meter el dedo en la llaga de EEUU y de Trump. "La seguridad del Ártico es la seguridad europea. Más de 500 000 ciudadanos de la UE viven en el Ártico y tres Estados miembros de la UE son naciones árticas. Dado que Rusia y China aumentan su presencia y ambición, el Ártico se ha convertido en una línea de frente de la competencia de poder mundial", resumió la jefa de la diplomacia europea. "Para defender nuestros intereses, estamos intensificando los esfuerzos en vigilancia, infraestructura, movilidad militar y tecnologías de defensa que puedan soportar el clima riguroso. El acceso a las rutas marítimas y a los recursos naturales del Ártico es de interés estratégico para la UE", reafirmó.
La vivienda tiene que ser una prioridad en la UE, y así lo ha reclamado de nuevo el Parlamento Europeo este martes en el pleno de Estrasburgo. Con 601 votos a favor, 20 en contra y 36 abstenciones la Eurocámara pide que el nuevo presupuesto de la UE priorice frenar la despoblación con más fondos para vivienda asequible. Es decir, que se defienda el "derecho a quedarse" en el lugar en el que uno quiera vivir en el Marco Financiero Plurianual (2028-2034) que entra ya en una fase clave de negociación... pero con posiciones muy dispares entre los gobiernos nacionales.
El ponente del informe, el eurodiputado italiano Denis Nesci (ECR), defendió que las ciudades deben ofrecer a la población "raíces sólidas y oportunidades reales para construir su futuro". Nesci ha reclamado una financiación de cohesión "previsible" tras el año 2027 para consolidar municipios más conectados, seguros y adaptados. Para Nesci, "el derecho a quedarse significa garantizar que los estudiantes, los jóvenes profesionales y las familias puedan encontrar viviendas asequibles, transporte fiable y servicios públicos esenciales allí donde elijan vivir".
Los fondos de cohesión son un gran cisma en las conversaciones presupuestarias entre los gobiernos, entre amenazas de recorte defendidas por algunos países como Alemania o los nórdicos; mientras, España o Italia defienden que se mantengan o incluso se aumenten estas partidas. El Gobierno de Giorgia Meloni, de hecho, ya ha avisado de que no apoyará un Marco Financiero que haga concesiones en este aspecto.
En la resolución, además, los eurodiputados reclaman mayor participación de las autoridades locales en las "prioridades de inversión" y aligerar las "cargas administrativas" a municipios pequeños y medianos.
Uno de los ejes principales del documento es atajar la "crisis de vivienda" mediante proyectos "asequibles, sostenibles y energéticamente eficientes". El plan contempla impulsar la vivienda pública y social, la rehabilitación de edificios, la regeneración urbana y la reutilización de inmuebles "vacíos o abandonados". El objetivo, concluye la Eurocámara, es muy claro: "Las partidas europeas deberán financiar viviendas asequibles y sostenibles, empleos de calidad, transporte, atención sanitaria y conectividad, atendiendo especialmente a las zonas afectadas por el declive demográfico".
Asimismo, el texto defiende elevar las inversiones en "resiliencia climática" urbana frente a fenómenos meteorológicos extremos mediante "soluciones basadas en la naturaleza". Además, la Eurocámara pide reforzar la "preparación y resiliencia" ante emergencias sin que la seguridad vaya "a costa" del desarrollo social, apoyando un modelo turístico "sostenible" que garantice la "calidad de vida" de los residentes, sobre todo en las zonas rurales.
Los líderes europeos y la propia UE como tal ya se están empezando a cansar de las estrategias de Donald Trump con Ucrania: ya todos -o casi todos- tienen claro, dicen, que EEUU actúa en contra de Kiev, por mucho que Volodimir Zelenski quiera sostener a Washington como aliado. "Los negociadores estadounidenses llevan casi dos años, año y medio ya, intentando empujar a Ucrania a rendirse. Ucrania no se ha rendido en los términos de Putin porque Europa ha estado apoyando a Ucrania", ha dicho este martes la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, en un debate en el Parlamento Europeo.
"No se trata solo de paz, sino de que esa paz sea justa y duradera", reclamó la jefa de la diplomacia europea, mientras horas antes el canciller alemá, Friedrich Merz, avisó de que las condiciones para esa paz las tiene que poner Ucrania. Estas voces se unen por ejemplo a la de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, que la pasada semana ya alertó de que comprarle crudo a Putin es "financiar la matanza" de europeos, en referencia al cuerdo petrolero entre Trump y el Kremlin.
En este sentido, fuentes diplomáticas consultadas por 20minutos recalcan que el respaldo de la UE a Kiev no cambiará, pero dan por hecho que Trump tiene prisa por un acuerdo, aunque sea sin Ucrania, que poder "vender" antes de las elecciones de medio mandato que se celebran el mes que viene. Además, recuerdan que las críticas del inquilino de la Casa Blanca contra Zelenski no son nuevas y que Europa tiene clara su posición. Eso sí, entienden que si se reduce el apoyo de Estados Unidos, la UE tendrá que aumentar su contribución, cosa que no será sencilla.
"Si Rusia presenta sus exigencias y peticiones máximas, nosotros también deberíamos poner nuestras exigencias máximas sobre la mesa, para equilibrar estas negociaciones", resaltó Kallas desde Estrasburgo, antes de añadir que las sanciones contra Moscú "funcionan" bien y cumplen su objetivo. "¿Por qué querría Rusia que se levantasen si no funcionan?", se cuestionó ante los eurodiputados. La Alta Representante volvió a dejar claro que no puede ser Putin quien ponga condiciones y reiteró la tesis que se repite entre los aliados de Ucrania: "Es Rusia quien no quiere la paz".
Antes, Kallas alertó de la situación para el viejo continente. "Rusia no está ganando en el campo de batalla en Ucrania; en cambio, está intensificando los ataques híbridos en el resto de Europa". De hecho, recordó, hay todavía siete marineros rumanos desaparecidos en el mar por el ataque de varios drones sobre su embarcación el pasado jueves. Además, anunció que este mismo lunes aviones de combate rumanos interceptaron dos drones sobre las aguas territoriales del país. "Si los drones no hubieran sido interceptados, podrían haber alcanzado objetivos potenciales, causando más destrucción y víctimas, y poniendo en peligro a más personas en suelo europeo", avisó la jefa de la diplomacia europea en este sentido.
Mientras, Oslo acoge este martes una reunión entre Ucrania, EEUU y los europeos para avanzar en posibles vías hacia la paz, pero sin visos de grandes avances, toda vez que después del encuentro Washington tendrá que poner sobre la mesa de Rusia lo hablado en la capital noruega.
En paralelo, Trump se aleja más y más de Zelenski. Ha pasado de reclamarle la convocatoria de elecciones a romper directamente con él y volver a inclinar el tablero hacia Putin que, dice, "se está portando bien" con Ucrania. "Puede que haya llegado el momento para que Zelenski ponga a otra persona a negociar", sostuvo el presidente de Estados Unidos ante la prensa. Tiene claro Trump que Zelenski "ya podría haber parado" el conflicto, e insiste en su idea de hablar con Rusia y con China, pero sin Kiev. La Casa Blanca ha aclarado que esa reunión a tres no sería en ningún caso para tratar la paz en Ucrania, pero ya casi nadie se fía.
Ahora el presidente de Estados Unidos ha vuelto al ataque. "Le hemos dado mucho a Ucrania. Ellos no nos han dado nada. Zelenski debería haber zanjado esta guerra con un acuerdo hace mucho tiempo. Si me hubiera escuchado, habría conseguido un acuerdo mucho mejor, hace mucho tiempo y tendría a un millón de personas más vivas", resumió el propio Trump, que indirectamente reconoció mejores relaciones con el Kremlin mientras Moscú sigue atacando Ucrania.
Por su parte, Merz avisó de que Rusia busca "desestabilizar" Europa pero al mismo tiempo dejó claro que la UE puede sostener a Ucrania sin Estados Unidos. Es más, le mandó un mensaje a Trump. "Hay un viejo proverbio africano que dice que si quieres ir rápido, ve solo; pero si quieres llegar lejos, ve acompañado. Nosotros queremos llegar lejos, y deberíamos ir juntos", sobre la unidad europea en cuanto al gasto en defensa para 'desprenderse' de la dependencia de Washington en materia militar.
Ese relato fue el que salió la pasada semana de la cumbre el Bruselas del Consejo Europeo, donde además se abrió a puerta a nuevas opciones de financiación para Ucrania por parte de la UE más allá del año que viene, no solo con vistas a la defensa, sino también a la posible reconstrucción. En ese punto, Frederiksen fue una de las figuras más duras. "Creo que nosotros, la alianza occidental, nos encontramos ahora en una situación peor que hace unos días. Desde el primer momento de la guerra, hemos hecho todo lo posible por acabar con nuestra dependencia de los combustibles fósiles rusos. Porque aquí, en Europa, sabemos muy bien que, cuando compramos algo a los rusos, estamos financiando el asesinato de europeos", sostuvo, refiriéndose de manera implícita a una posible traición de Trump tanto a Ucrania como al resto de aliados.
Y es que las fuentes expertas consultadas tienen la visión compartida de que el interés de Trump no es tanto una paz duradera, sino una paz que pueda transformar en recursos para Estados Unidos, y ponen el ejemplo de Gaza o de Groenlandia.
No obstante, Zelenski quiso rebajar este martes la tensión y no entrar al choque con Trump. De hecho, habló por teléfono con el propio Marco Rubio, y calificó la conversación de "sustantiva" para seguir recibiendo interceptores por parte de EEUU para frenar las ofensivas rusas. Además, hablaron sobre la recuperación de la conectividad de Starlink, precisamente y de las capacidades de anticipación sobre ataques por parte de Putin. "Gracias por el enfoque tan constructivo", escribió el presidente ucraniano en redes sociales.
"Rusia no está ganando en el campo de batalla en Ucrania; en cambio, está intensificando los ataques híbridos en el resto de Europa". Con esas palabras la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, ha dejado clara cuál es la estrategia de Putin ahora mismo sobre el viejo continente. En un debate sobre el asunto en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, la Alta Representante de la UE ha denunciado "seis ataques en diez días" con drones sobre el Mar Negro y dice que hay "una tormenta perfecta" para que Moscú ponga en jaque la seguridad alimentaria.
De hecho, recordó, hay todavía siete marineros rumanos desaparecidos en el mar por el ataque de varios drones sobre su embarcación el pasado jueves. Además, anunció que este mismo lunes aviones de combate rumanos interceptaron dos drones sobre las aguas territoriales del país. "Si los drones no hubieran sido interceptados, podrían haber alcanzado objetivos potenciales, causando más destrucción y víctimas, y poniendo en peligro a más personas en suelo europeo", avisó la jefa de la diplomacia europea en este sentido.
"Rusia está protagonizando una escalada peligrosa e inaceptable en el Mar Negro", sostuvo, y por eso la UE tiene que estar preparada "en coordinación también con la OTAN", añadió la dirigente estonia, que hizo un análisis más global de la situación, centrándose sobre la seguridad alimentaria. "Desde mediados de julio, Rusia ha intensificado sus ataques contra las rutas de exportación ucranianas. Ucrania está perdiendo unos seis millones de euros al día en ingresos por exportaciones", comentó.
Para Kallas esto es importante porque pone en jaque el sistema al completo de alguna manera. "Ucrania es uno de los exportadores agrícolas más importantes del mundo. Representa el quince por ciento de las exportaciones mundiales de maíz, el diez por ciento del trigo, el veinte por ciento de la cebada y el cincuenta por ciento del aceite de girasol a nivel mundial", comentó la Alta Representante. Que Putin ataque esa zona no es, por tanto, baladí. "Alrededor del noventa por ciento de estos productos se transportaban a través del corredor del mar Negro. Es la ruta más importante para que los cereales ucranianos lleguen a los mercados internacionales", sentenció la también vicepresidenta de la Comisión Europea.
"Rusia está utilizando deliberadamente los alimentos como arma y socavando la seguridad alimentaria mundial, en particular en África y Oriente Medio", comentó durante el debate con los eurodiputados. Y la foto global afecta también al comercio, apuntó. "Los precios mundiales de los cereales se encuentran ahora en su nivel más alto desde febrero de 2023 y las existencias mundiales de cereales son mayores que en 2022, cuando Rusia bloqueó veinte millones de toneladas de cereales ucranianos. Pero el sistema alimentario mundial se enfrenta ahora a una tormenta perfecta. La sequía en ambos hemisferios y los conflictos en Oriente Medio están afectando a las exportaciones de fertilizantes".
Por eso, dijo, la UE "trabaja con Ucrania" para mantener las conexiones alternativas abiertas y por eso es necesario "incrementar la seguridad" sobre el Mar Negro; ahí defendió Kallas la idea que tiene sobre la mesa Bruselas de preparar un marco para reaccionar a escala UE en caso de emergencias, como esta o como una crisis migratoria como la de Ceuta. "Necesitamos una toma de decisiones colectiva más rápida cuando se producen incidentes graves. Y ese es el objetivo de una propuesta de protocolo de emergencia: consultas políticas inmediatas y una mejor coordinación ante las grandes crisis híbridas, incluida, por supuesto, la coordinación con la OTAN", sentenció.
Todo esto se da en un contexto en el que Vladimir Putin ha vuelto a encontrar el favor de Donald Trump, que ha vuelto a atacar al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en las últimas horas. Ha pasado de reclamarle la convocatoria de elecciones a romper directamente con él y volver a inclinar el tablero hacia Putin que, dice, "se está portando bien" con Ucrania. "Puede que haya llegado el momento para que Zelenski ponga a otra persona a negociar", sostuvo el presidente de Estados Unidos ante la prensa. Tiene claro Trump que Zelenski "ya podría haber parado" el conflicto, e insiste en su idea de negociar la paz con Rusia y con China, pero sin Kiev.
Estas palabras llegan después de escenas como el líder ucraniano guardando silencio y con media sonrisa a la pregunta de si Trump le usa como chivo expiatorio "para huir de sus propios problemas". Zelenski fue irónico: "Esa es mi respuesta", dijo en Bruselas después de unos segundos sin mediar palabra.
Ahora el presidente de Estados Unidos ha vuelto al ataque. "Le hemos dado mucho a Ucrania. Ellos no nos han dado nada. Zelenski debería haber zanjado esta guerra con un acuerdo hace mucho tiempo. Si me hubiera escuchado, habría conseguido un acuerdo mucho mejor, hace mucho tiempo y tendría a un millón de personas más vivas", resumió el propio Trump, que indirectamente reconoció mejores relaciones con el Kremlin mientras Moscú sigue atacando Ucrania.
Donald Trump no quiere a Zelenski. Ha pasado de reclamarle la convocatoria de elecciones a romper directamente con él y volver a inclinar el tablero hacia Putin que, dice, "se está portando bien" con Ucrania. "Puede que haya llegado el momento para que Zelenski ponga a otra persona a negociar", sostuvo el presidente de Estados Unidos ante la prensa. Tiene claro Trump que Zelenski "ya podría haber parado" el conflicto, e insiste en su idea de negociar la paz con Rusia y con China, pero sin Kiev.
Estas palabras llegan después de escenas como el líder ucraniano guardando silencio y con media sonrisa a la pregunta de si Trump le usa como chivo expiatorio "para huir de sus propios problemas". Zelenski fue irónico: "Esa es mi respuesta", dijo en Bruselas después de unos segundos sin mediar palabra.
Ahora el presidente de Estados Unidos ha vuelto al ataque. "Le hemos dado mucho a Ucrania. Ellos no nos han dado nada. Zelenski debería haber zanjado esta guerra con un acuerdo hace mucho tiempo. Si me hubiera escuchado, habría conseguido un acuerdo mucho mejor, hace mucho tiempo y tendría a un millón de personas más vivas", resumió el propio Trump, que indirectamente reconoció mejores relaciones con el Kremlin mientras Moscú sigue atacando Ucrania.
Asimismo, el inquilino de la Casa Blanca ha negado que Washington haya cortado el intercambio de inteligencia con Kiev a través del sistema Starlink, como ha denunciado en varias ocasiones el Gobierno ucraniano. De hecho, Europa ha encendido las alarmas en este sentido porque asume que no puede reemplazar esa vía. Zelenski, en cambio, asegura que mantiene vivo el flujo de información con países aliados como Francia o el Reino Unido.
Trump, por su parte, prefiere no contar con Kiev para nada. "Si Putin y Xi quieren una reunión trilateral en China yo estaría dispuesto", comentó sobre la posibilidad de que sean solo EEUU, Rusia y China los que pongan fin a la invasión, sin contar con Ucrania y por lo tanto, avisan los expertos, con una acuerdo en favor del Kremlin. El propio secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha reconocido en las últimas horas que el principal problema de las conversaciones pasa porque Moscú no quiere renunciar al control de todo el este de Ucrania, sobre todo en las provincias de Donetsk y Lugansk.
Asimismo, Zelenski ha asegurado en una entrevista en Corriere della Sera que siempre ha querido tener unas relaciones con EEUU "basadas en la honestidad" y que nunca ha ocultado nada a Trump. También volvió a insistir en que Kiev está dispuesto a un alto el fuego energético, siempre que Rusia también lo respete. "Si no puedes contener a Putin, entonces danos misiles interceptores para que pueda proteger nuestra infraestructura energética", comentó el presidente ucraniano. Y le recordó a Trump que Estados Unidos "tiene más en común" con Ucrania con Rusia.
En ese escenario, la dosis de cierta cordura la puso el canciller alemán, Friedrich Merz, que avisó de que Rusia busca "desestabilizar" Europa pero al mismo tiempo dejó claro que la UE puede sostener a Ucrania sin Estados Unidos. Es más, le mandó un mensaje a Trump. "Hay un viejo proverbio africano que dice que si quieres ir rápido, ve solo; pero si quieres llegar lejos, ve acompañado. Nosotros queremos llegar lejos, y deberíamos ir juntos", sobre la unidad europea en cuanto al gasto en defensa para 'desprenderse' de la dependencia de Washington en materia militar.
No obstante, Zelenski quiso rebajar este martes la tensión y no entrar al choque con Trump. De hecho, habló por teléfono con el propio Marco Rubio, y calificó la conversación de "sustantiva" para seguir recibiendo interceptores por parte de EEUU para frenar las ofensivas rusas. Además, hablaron sobre la recuperación de la conectividad de Starlink, precisamente y de las capacidades de anticipación sobre ataques por parte de Putin. "Gracias por el enfoque tan constructivo", escribió el presidente ucraniano en redes sociales.
Eso sí, el canciller alemán cree que Moscú va en serio. "Rusia teme a la democracia, teme a las sociedades abiertas y al éxito de la integración europea", expuso Merz, que pide no subestimar a Putin pero al mismo tiempo incidió en que las condiciones para la paz las tiene que poner solamente Ucrania preservando siempre, sentenció, la integridad territorial del país.
Mientras, la guerra sigue y este martes se han sumado tres muertos y seis heridos en un ataque ruso contra instalaciones industriales en la región de Kiev. El bombardeo nocturno ha alcanzado un complejo industrial situado en una de las comunidades del distrito de Obújiv, al sur de la capital, según los oficiales del Ejército ucraniano. En la región de Járkov las autoridades han notificado otro ataque nocturno perpetrado con drones de combate contra la ciudad de Izium, que ha dejado un balance de al menos cinco personas heridas.
Francia, de cuando en cuando, arde en protestas callejeras contra alguna pata del sistema; pero ahora las vive casi todas a la vez. Lo que empezaron siendo unas manifestaciones estudiantiles contra los recortes en educación han pasado a ser movilizaciones generalizadas por, por ejemplo, el derecho a la vivienda o el coste de la vida. Y todo ello en la fase final del 'macronismo'. El presidente galo ha quedado señalado, pero ha querido mantener su agenda internacional y en medio del caos se ha ido de viaje oficial al Golfo Pérsico al mismo tiempo que promete más mano dura y ha denegado la dimisión del ministro del Interior.
La violencia crece, pero: ¿por qué? La mezcla de causas es amplia, y los datos hablan por sí solos. Durante el fin de semana la Policía francesa cifró en 720 los arrestos ejecutados, de los cuales 517 derivaron en detenciones, correspondientes a 171 menores de edad y 346 mayores de edad. Todo ello solo en París. El dato supone algo menos de la tercera parte del total a nivel nacional, nivel al que el Ejecutivo ha anunciado 2.397 arrestos, junto a más de 500 agentes heridos. Mientras, el primer ministro, Sebastien Lecornu, anunció toques de queda parciales en varias ciudades.
Macron incluso ha amenazado con prohibir ciertas reuniones, aunque ha dejado el poder de decisión en los gobiernos regionales. "Los prefectos tomarán decisiones conjuntamente con los alcaldes para proteger nuestras ciudades, nuestros edificios públicos y nuestros negocios", sostuvo este domingo. Asimismo, ha pedido a los manifestantes continuar con los debates "con los partidos y no en la calle, mediante la violencia", con la mirada puesta en las elecciones presidenciales que se celebran en seis meses.
Muchas voces señalan a la "extrema izquierda" del nivel de tensión, otras al mero cansancio ciudadano y algunos líderes internacionales como el primer ministro húngaro, Peter Magyar, a la inmigración. En España el Gobierno no tiene, dice, "ningún temor" a que haya un efecto contagio. "Hay que distinguir entre la violencia sin sentido y descomunal de unos pocos con el legítimo derecho a ejercer el derecho de manifestación y de huelga de la inmensa mayoría de los franceses que están participando en ello", comentó en una entrevista en Telecinco el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
Ruth Ferrero, profesora de Ciencias Políticas en la UCM, es muy rotunda: "Esto es una protesta contra la desigualdad, la precariedad y el debilitamiento del Estado social. Punto". El problema es, por tanto, generalizado, dice, y la cuestión trasciende de un sector u otro. "Existe una profunda crisis de representación política en la sociedad francesa y hay una importante cantidad de jóvenes que considera que las instituciones no están ofreciendo los canales efectivos para expresar sus demandas", comenta, en una tesis que comparten el resto de expertos consultados por este medio. Eso sí, en el auge de la violencia en las marchas Ferrero ve una mezcla de componentes: un "modelo de gestión de orden público que está siendo muy cuestionado" y también "grupos violentos que se han infiltrado" en las manifestaciones, matiza.
"Es muy peligroso confundir los cientos de miles de personas que se han movilizado pacíficamente en Francia con los grupos que están aprovechando esas movilizaciones para protagonizar episodios violentos. La confusión, además, es muy útil para todos aquellos actores políticos que quieren desplazar el debate desde las causas de la protesta hacia la seguridad y el orden público", argumenta la profesora, que habla "de movilización ideológica, de agotamiento social y de frustración generacional, una pérdida de expectativas ante el futuro" como causas de esta fuerza en las movilizaciones.
Por su lado, Daniel Gil, analista en The Political Room especializado en política europea, sostiene, como el resto, que este nivel de protestas en Francia "no es un fenómeno nuevo" pero si lo son "la extensión de las mismas y la amplitud hacia otros sectores" después de que se iniciasen por parte de los estudiantes. Y por eso, matiza, "todas están marcadas por ese factor de los adolescentes o los adultos jóvenes" en las calles. "Durante muchas décadas, desde ciertos sectores especialmente vinculados a la izquierda, pero no solo, se percibe una sensación de país sin rumbo y sin esperanza. Ha habido distintos gobiernos, ha habido distintas elecciones, han caído, ha habido distintos resultados electorales pero casi nada ha cambiado a mejor", resume.
"Este sentimiento de desesperanza, con las propias condiciones que tiene aparejado ser una persona de 15, 16, 17 años, sin ninguna organización detrás que diga qué comportamientos son aceptables y los que no", al final provoca un auge de los episodios violentos. Además, desde el punto de vista de los manifestantes "se critica una respuesta policial especialmente dura que alentó más violencia", añade Daniel Gil en el caso concreto de la escalada. No obstante, esa "potencia" de la juventud ha acabado contagiando a toda la sociedad, sentencia: "Hay muchas personas que protestan porque creen que es su deber, pero al mismo tiempo no tienen fe en la protesta, no consideran que vaya a cambiar nada, sino que es un grito necesario, que es una manera de hacer ver su descontento, es un grito de auxilio que saben que no tendrá respuesta".
¿Y puede haber efecto contagio en España u otros países del entorno? Sí, pero Ferrero no llama así. "A España no le hace falta importar las protestas de que vienen de Francia, porque ya tienen las mismas causas aquí presentes y, de hecho, lo hemos visto en las movilizaciones por el derecho a la vivienda. En el caso de España, las protestas se podrían llegar a intensificar sobre el pivote de la vivienda, por supuesto, la defensa de los servicios públicos, la movilización en educación y sanidad, que va unida a esa de vivienda y, luego, ese contexto electoral que favorece también esa movilización y, sobre todo, la convocatoria de huelga general", comenta.
Elsa Arnaiz, profesora de Ciencia Política en el IE y presidenta de Talento para el Futuro, analiza la etiqueta de "violencia de extrema izquierda" que algunos están intentando asociar a las protestas. "Puede haber grupos que busquen la confrontación política y personas que aprovechen el desorden para robar, sin que compartan una misma motivación. Saquear una tienda no adquiere un sentido emancipador por suceder junto a una manifestación: arruinar a un pequeño comerciante o dejar a sus trabajadores sin empleo contradice cualquier aspiración de justicia social. Además, esos ataques facilitan que el debate se desplace de las reivindicaciones al orden público, perjudicando a quienes intentan conseguir mejoras mediante la protesta pacífica", expone.
Sentirse tratado como un ciudadano de segunda puede erosionar la confianza institucional y endurecer el conflicto
Sobre si ser inmigrante es un factor clave en la violencia de las protestas, Arnaiz considera que "crecer con menos oportunidades y sentirse tratado como un ciudadano de segunda puede erosionar la confianza institucional y endurecer el conflicto", sobre todo porque esa "desigualdad", según los datos de los últimos años, añade, "se nota más en unos barrios que en otros" y denota "segregación" de algunos grupos, con un rol clave también de las redes sociales en esa movilización de los 'apartados'. "Hablaría de una fractura de igualdad y pertenencia que afecta también a franceses nacidos allí, aunque su peso en las protestas actuales todavía debe investigarse", concluye.
En la misma línea habla Javier Carbonell, investigador del European Policy Centre en Bruselas y profesor asociado en Science Po París. En Francia "hay una situación que lleva empeorando de deterioro de servicios públicos, de calidad de vida, de coste y de vida, es decir, que lleva deteriorando durante básicamente tres décadas, o quizá más, sin que nada se haga", y eso se une a "un sistema político muy poco permeable a la opinión pública". Todo eso hace que la violencia vaya en aumento, explica Carbonell. "Si se me permite, es una política de cojones grandes, más visceral: si no cambia la posición del Gobierno, las protestas se endurecen para decir 'si ellos no ceden, nosotros tampoco'. Ya se vio con los chalecos amarillos".
"Esto es muy distinto, por ejemplo, a lo que pasa en otros países, incluida España, en el que los políticos, en ese sentido, tienen más miedo a la opinión pública. Si ven que la opinión y los medios se están hablando de un tema, se adaptan y se mueven rápidamente con respecto a este tema. Creo que en Francia esto no pasa, lo que explica un elemento fundamental del nivel de protestas que tenemos actualmente, que es cómo se canalizan" a través de episodios violentos para presionar al poder.
¿Y qué papel tiene la inmigración? Para él no son los "culpables" los inmigrantes, deja claro, pero el factor de "extranjerizar" las protestas sí es relevante en cuanto al relato político en torno a las protestas. "Hay muchos votantes que asocian la inmigración con el nivel de violencia en las manifestaciones, y eso es lo que está aprovechando por ejemplo Agrupación Nacional" para llevar el debate ahí en lugar de dar "una visión más estructural del problema".
Además, añade, el hecho de que las protestas estén 'lideradas' por los jóvenes, las hace menos organizadas. "Al final buscamos una explicación por qué se ha producido la violencia y entonces tratamos de encontrar una especie de organización que esté detrás de esto y una planificación total y vienen todas esas narrativas de la extrema izquierda organizado o grupúsculos de aquí y de allá", y en realidad la explicación es la contraria: "El problema es precisamente que no hay organización, no que haya una organización oculta y violenta". Con todo, el analista saca una conclusión: "Creo que la falta de organización explica mucho mejor la violencia que estamos viendo que el hecho de que haya una organización oculta de la extrema izquierda", aunque sí reconoce que habrá grupúsculos que busquen más violencia "para evidenciar, según ellos, una respuesta todavía más violenta del Estado".
Pero va más allá. "Las protestas en España, las de Francia, pueden tener un efecto de contagio importante, se ha visto en Bélgica, en Italia. No sabemos cómo de grande y veremos quién la persona o el movimiento que lo organiza en cada país", asume, porque "el caldo de cultivo ya está preparado y está a punto de explotar; hay toda una serie de demandas sociales que no están respondidas". Francia, más propensa a estos movimientos o sacudidas sociales, puede ser solo el principio.
La Corte Penal Internacional y sus trabajadores, el líder opositor de Tanzania, Tundu Lissu, y las activistas iraníes perseguidas por el régimen ayatolá, Taraneh y Romina Rahimi han sido elegidos finalistas en la edición de este año del premio Sajarov a la libertad de conciencia que otorga el Parlamento Europeo. En 2025 los ganadores fueron los los periodistas encarcelados Andrzej Poczobut (Bielorrusia) y Mzia Amaglobeli (Georgia), el primero por su lucha contra la dictadura de Alexandr Lukashenko y por liderar las protestas ciudadanas en su país en el caso de Amaglobeli. El ganador de este año se anunciará este mismo jueves en el marco de la sesión plenaria en Estrasburgo.
Este galardón, concedido por primera vez en 1988 a Nelson Mandela y Anatoli Marchenko, es el máximo homenaje rendido por la Unión Europea a la labor en el ámbito de los derechos humanos. "Es la expresión del reconocimiento a personas, grupos y organizaciones por su contribución extraordinaria a la protección de la libertad de conciencia", explica la Eurocámara. "Con el premio y a través de la red vinculada a él, la Unión Europea apoya a los galardonados, reforzando e impulsando sus esfuerzos en la defensa de su causa".
Hasta ahora, el premio ha sido concedido a disidentes, dirigentes políticos, periodistas, abogados, activistas de la sociedad civil, escritores, madres, esposas, líderes de minorías, un grupo antiterrorista, activistas por la paz, un activista en contra de la tortura, un humorista gráfico, personas encarceladas durante un largo período por motivos de conciencia, un director de cine, las Naciones Unidas como organismo e incluso a una niña que lucha por el derecho a la educación. Promueve, en particular, "la libertad de expresión, los derechos de las minorías, el respeto del Derecho internacional, el desarrollo de la democracia y la aplicación del Estado de Derecho", añaden. De hecho, han sido varios los galardonados con el Sajarov posteriormente reconocidos con el Premio Nobel de la Paz: ha sido el caso del propio Mandela, Malala Yousafzai, Denis Mukwege o Nadia Murad.
El premio tiene una dotación de 50.000 euros, y se entrega en un pleno oficial que se celebra a finales de año en Estrasburgo. Cada uno de los grupos políticos del Parlamento puede proponer candidatos, al igual que los diputados, a título personal (se requiere el apoyo de cuarenta diputados como mínimo por candidato propuesto). Los candidatos propuestos son presentados en una reunión conjunta de la Comisión de Asuntos Exteriores, la Comisión de Desarrollo y la Subcomisión de Derechos Humanos, en la que todos sus miembros votan sobre la base de una lista de tres finalistas.
El galardonado o los galardonados finales son elegidos cada año por la Conferencia de Presidentes, el órgano del Parlamento Europeo coordinado por el presidente y compuesto por los presidentes de todos los grupos políticos representados en el Parlamento, "lo que hace de la elección del galardonado una decisión auténticamente europea", terminan desde la Eurocámara.
El Consejo de la Unión Europea ha adoptado este lunes una recomendación destinada a reforzar la respuesta comunitaria ante el sinhogarismo y la exclusión residencial en Europa en un momento en el que la crisis de la vivienda está generando movilizaciones importantes en varios países. Los Estados miembros de la UE se han comprometido a intensificar sus acciones "para garantizar que las personas en situaciones vulnerables dispongan de un lugar adecuado al que llamar hogar", explican en el documento. Esta medida, dicen, forma parte "de los esfuerzos continuos de la UE para hacer frente a la crisis de la vivienda" y se ha anunciado en el marco del Plan Europeo de Vivienda Asequible impulsado por Bruselas hace meses. En general, los 27 defienden más ayudas al alquiler y un refuerzo de la protección frente a los desahucios.
Para abordar esta problemática de forma estructural, el Consejo propone "un enfoque integral que combina el apoyo de emergencia con soluciones de vivienda seguras y duraderas". En lugar de centrarse únicamente en respuestas temporales a corto plazo, la recomendación plantea "un modelo global que abarca desde la prevención inicial hasta el acceso a un alojamiento estable". La estrategia, exponen los 27, busca transformar la atención a los colectivos vulnerables "situando la vivienda como el elemento central para combatir la exclusión social".
La recomendación del Consejo solicita expresamente adoptar un enfoque centrado en las personas y basado en la vivienda. "Este planteamiento implica reforzar las herramientas necesarias para identificar y respaldar con antelación a quienes se encuentran en riesgo de perder su hogar. Asimismo, la iniciativa persigue simplificar el acceso a los servicios sociales y aumentar la disponibilidad de viviendas sociales y asequibles en todo el territorio europeo", añade el documento compartido por los Estados miembros.
La recomendación reclama también que los objetivos que se planteen no sean una quimera, sino que puedan convertirse en hechos en el corto y en el medio plazo. Además, los gobiernos quieren poner el foco la detección e identificación temprana de esos hogares en riesgo mediante herramientas como los sistemas de alerta precoz. Para apoyar a estas familias antes de que lleguen a quedarse en la calle, se proponen, incluye el documento, "intervenciones específicas como el asesoramiento sobre deudas, las garantías contra los desalojos forzosos, las ayudas de emergencia para el alquiler y la mediación". Es decir, la protección frente a los desahucios.
Asimismo, los 27 reconocen que la escasez de vivienda social y asequible es un factor determinante en el agravamiento del sinhogarismo. Para solucionar este déficit, la recomendación plantea incrementar la oferta mediante la inversión pública y privada en inmuebles nuevos y rehabilitados. Además, se impulsará un mejor aprovechamiento del parque residencial existente y se respaldarán modelos de vivienda alternativos y sin ánimo de lucro.
"No es aceptable, ni de lejos". Con esa frase expresó su rechazo Pedro Sánchez a la última propuesta (de la presidencia irlandesa del Consejo) sobre el nuevo presupuesto de la UE. El Marco Financiero Plurianual 2028-2034 ha abierto viejas rencillas en el bloque comunitario, y ha dejado palpable una realidad: se ha vuelto a la lógica de la crisis del 2008 con el choque entre el norte y el sur por las cuentas conjuntas. Tal es la tensión que el juego ya no solo va de medidas, sino también de plazos y de liderazgos.
Todo nace de la propuesta de la presidencia irlandesa del Consejo (la llamada "negobox"), preparada como casilla de salida para las conversaciones, pero que no gusta a ninguno de los dos bandos: reduce en 141.000 millones de euros el proyecto inicial de la Comisión Europea y sitúa el volumen total del presupuesto en 1,62 billones de euros para los próximos siete años. Hace recortes importantes en agricultura y cohesión, en administración y en la estrategia global de la UE. Pero todo eso ya no vale.
Ahora el que ha asumido el rol de mando ha sido precisamente el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, que en los próximos meses pondrá sobre la mesa de los 27 una nueva propuesta y pide compromiso a los líderes para alcanzar un acuerdo antes de final de año. Es más, habrá una cumbre el 26 y 27 de noviembre, es decir, justo antes de las elecciones generales. Difícil el pacto, asumen todos, pero no imposible, piensa el portugués, que sabe muy bien de qué van estas negociaciones. De un lado, los frugales, es decir, Alemania, Dinamarca, Finlandia o Países Bajos. Del otro, los autodenominados "amigos de la cohesión", con Italia o España.
"Será complicado", repitieron voces como la primera ministra Giorgia Meloni o el canciller alemán, Friedrich Merz, que bromeó con que para la cumbre de diciembre tendrá que llevar a Bruselas "más camisas" de las previstas. Con todo, las posiciones son dispares y recuerdan a los planteamientos que se hacían en la crisis del 2008 o incluso en la negociación del fondo de recuperación pospandemia: el norte quiere recortes, reordenar prioridades sin gastar más. El sur, en cambio, busca "ambición" y un impulso a la vez las políticas tradicionales como la agricultura y a las modernas, como la defensa o la seguridad. "No vamos a aceptar recortes a la agricultura, la pesca o la cohesión", avisó la propia Meloni.
Los "ahorradores" creen que no se puede disparar el gasto de la Unión y que no se puede hablar tanto de recursos propios (impuestos comunitarios) y ponen el foco en los Mediterráneos; algo parecido a lo que hizo Angela Merkel en su momento, aunque sin llegar al nombre de PIGS (cerdos en inglés) que acuñó Jeroen Dijsselbloem, expresidente del Eurogrupo, para referirse a Portugal, Italia, Grecia y España durante la gran recesión.
Ahora mismo, como entonces, las posturas parecen irreconciliables y el tiempo apremia: Sánchez quiere un acuerdo antes de que se pueda formar el nuevo Gobierno, el que sea, en España. Macron no quiere entrar en 2027 sin pacto y con las presidenciales, con Marine Le Pen como favorita, a la vuelta de la esquina. El peso político es clave y hay nerviosismo ya, como reconocen algunas fuentes diplomáticas a 20minutos. Francia, de hecho, igual que Bélgica, todavía no ha elegido un bando claro en la negociación... pero parece que lo hará. Y para los "amigos de la cohesión" tener a París de su lado puede ser decisivo como contrapeso sobre todo de Alemania.
En el sector frugal saben, en cambio, que el tiempo les favorece porque cuanta más prisa haya, creen, más cesiones hará el sur. Esa paciencia también marcó el mensaje por ejemplo del primer ministro sueco, Ulf Kristersson. "No sé si es posible alcanzar un acuerdo antes de que acabe el año. Creo que no hay prisa, honestamente, debemos tener un presupuesto que combine modernización y los recursos tradicionales también", comentó, y no quiere que se aumente la contribución de su país al presupuesto comunitario: "No es aceptable". Por su lado, la premier danesa, Mette Frederiksen, espera un pacto en los próximos dos meses, pero entiende que serán conversaciones "muy complejas".
La presión real, con todo, caerá de nuevo sobre el Parlamento Europeo, que tendrá que hacer su parte como colegislador. Cuanto más tarden los 27, menos margen tendrá la Eurocámara, y sobre ello avisó la presidenta, Roberta Metsola, a quien tampoco gustó la propuesta irlandesa. "Nos sorprendió mucho ver la falta de progreso en materia de recursos propios y los recortes en las áreas de innovación, defensa y competitividad. No podemos hacer más con menos recursos", expuso; sí cree que hay tiempo para un pacto en solo ocho semanas. "No es de extrañar que existan grandes divisiones entre ellos, diría que más que nunca. Pero nuestro mensaje principal es que mantendremos el rumbo hasta alcanzar un acuerdo", terminó en su mensaje este jueves.
La UE, en realidad, ha despertado viejos fantasmas y la lógica norte-sur lleva a malos recuerdos para el continente. Ahora tendrá que ser Costa el que saque a los países de esa dinámica, que muchos entienden como "contaminante" para el día a día del bloque. Las fuentes consultadas matizan diciendo que la situación no es la misma que en 2010 o 2011, pero sí existen ciertos miedos. La urgencia es grande, pero nadie habla de salvar el euro como entonces; eso sí, es correcto hablar de sostener sectores como el primario a la vez que se impulsa la seguridad o la defensa. Todos coinciden en el qué (el tamaño del reto), pero están en posiciones opuestas sobre el cómo (gastando lo mismo o menos, o gastando más).
"No se puede vivir por encima de nuestras posibilidades de forma permanente", dijo Angela Merkel en el año 2008 como un aviso de lo que vendría, aunque mucha gente todavía no era consciente. Ahora la UE tiene que explorar sus propias posibilidades para posicionarse en el mundo... pero esas posibilidades cuestan dinero; y el nrote y el sur, de nuevo, aspiran a invertirlo de manera muy dispar.