La caída de Revolut alerta a las pymes españolas: solo una de cada cuatro tiene ciberseguro ante fallos de proveedores
Revolut sufrió este martes 20 de octubre una caída global que afectó a varias de sus funciones, dejando durante unas horas a clientes y negocios sin poder procesar pagos con tarjeta ni transferencias. La causa fue un corte eléctrico en un centro de datos de Google Cloud en Londres. A pesar de que no se trató de un ciberataque, esta interrupción del servicio puso de relieve el impacto que puede tener un fallo técnico en un proveedor del que dependen miles de empresas.
"Cualquier empresa que vende, cobra o atiende a sus clientes por internet depende de terceros: su banco, su proveedor de nube, su pasarela de pago. La seguridad absoluta no existe, y por eso hay que pensar qué pasa el día que algo falla, venga de un ataque o de una avería", explica José Manuel Sánchez Trallero, director de Master Mutua.
La preocupación aparece también en los datos. El Informe de Ciberpreparación 2026 de Hiscox, publicado en septiembre, señala que el 38% de las empresas españolas sufrió al menos un ciberataque con éxito durante el último año. Además, la mitad considera la interrupción de la actividad uno de sus principales riesgos, mientras que el 43% menciona los incidentes en la cadena de suministro o en proveedores externos.
Por su parte, el Barómetro de Riesgos de Allianz 2026 sitúa los ciberincidentes como la principal preocupación para el 48% de las empresas españolas.
Solo el 25% de las pymes tiene ciberseguro
Las pequeñas y medianas empresas afrontan estos riesgos con menos cobertura que las grandes compañías. Según datos de la consultora Qaracter publicados en marzo de 2026, el 75% de las grandes empresas cuenta con una póliza de ciberseguro, frente a solo el 25% de las pymes.
La exposición también es elevada. El 59% de las pymes sufrió un ciberataque en el último año y, entre las afectadas, un 33% recibió una sanción económica. El informe Inside the 2026 SMB Threat Landscape, elaborado por Kaspersky con datos de 18 países, eleva al 86% la proporción de pymes españolas de entre 100 y 499 empleados que registró algún incidente en el último año. El phishing afectó al 27%, siete puntos por encima de la media mundial, y el 20% sufrió ataques a través de su cadena de suministro.
"Una pyme tiene la misma exposición que una gran empresa y muchos menos recursos para recuperarse. Con más de la mitad atacadas en el último año y solo una de cada cuatro asegurada, muchas están asumiendo un riesgo que no han calculado", advierte Sánchez Trallero.
Más incidentes y sistemas vulnerables
En 2025, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) gestionó 122.223 incidentes en España, un 26% más que en 2024, y detectó 237.028 sistemas vulnerables.
Miguel Ortega Haro, director de Procesos y Seguridad de cdmon, ha señalado que muchas vulnerabilidades no requieren "una gran inversión para cerrarse, basta con actualizar, revisar configuraciones y retirar lo que ya no se usa".
Las compañías también están reforzando las medidas que exigen las aseguradoras para emitir una póliza o cubrir un siniestro. Entre ellas figuran la autenticación de doble factor y las copias de seguridad verificadas. Ortega Haro recomienda, además, segmentar la red y limitar los accesos y privilegios de cada usuario.
Revisar la cobertura ante fallos de proveedores
El mercado español de ciberseguros crece, aunque todavía tiene un tamaño reducido. Las primas alcanzaron los 190 millones de euros en 2024, un 12% más que el año anterior, según el Estudio Anual de Aon sobre Ciberseguridad y Gestión del Riesgo Ciber, publicado en julio de 2025. El ransomware concentró el 42% del coste de los siniestros.
Sin embargo, contar con una póliza no garantiza que cualquier interrupción esté cubierta. Algunas aseguran la pérdida de beneficios después de un ciberataque, pero pueden excluir los fallos de sistemas o las incidencias que se originan en proveedores externos.
"Al contratar un ciberseguro conviene comprobar que cubre la interrupción de la actividad, también cuando el fallo viene de un proveedor", recomienda Sánchez Trallero. "Como corredores, revisamos con cada cliente qué cubre la póliza, con qué límites y qué le pide la aseguradora a cambio. Hay pólizas que cubren la pérdida de beneficios tras un ataque, pero no tras un fallo de sistema o de un proveedor, y esa diferencia se descubre el día del siniestro si nadie la ha revisado antes".


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