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David Gutiérrez, portavoz de la Confederación Española de Polícia (CEP): "Cuando hay tres personas pegando a un compañero, no sé quien puede pensar en la congruencia, oportunidad y proporcionalidad que dice la ley"

Desde que la portavoz de Más Madrid en la Asamblea de Madrid, Manuela Bergerot, dijera "No habrá paz en las calles", la izquierda radical ha pasado a la acción y ha protagonizado numerosos incidentes en varios puntos de España. A sabiendas que la violencia llama a la violencia, han comenzado a agitar las calles. Primero fue en la huelga de la Educación, con enfrentamientos con la Policía en la Universidad Complutense. Pero también en la convocatoria de contra actos contra líderes políticos. Primero fue un escrache contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y después con varios actos de Santiago Abascal en Galicia y Asturias. El "modus operandi" es siempre el mismo, convocar a grupos extremistas para que acudan a las marchas con el fin de hacer "arder las calles" y provocar enfrentamientos con la Policía.

Las imágenes de estos enfrentamientos han provocado muchas críticas contra la Policía por la contundencia con la que responden a las agresiones. En la última semana más de una decena de policías han resultado herdidos, un dato que queda oculto por las imágenes de los agentes respondiendo a las agresiones de algunos manifestantes.

 

Los dos bandos de la democracia: los que cumplen la ley y los que no

Por ello, David Gutiérrez, portavoz de la Confederación Española de Polícia (CEP), ha querido salir al paso de estas acusaciones y defender la actuación de sus compañeros. Durante su intervención en "Horizonte", de Íker Jiménez, hizo un diagnóstico muy claro de la situación: "Está sucediendo una cosa muy clara, se está cumpliendo un patrón que se repite día a día. Cada vez que hay una acto político, ya sea de la presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ya sea del candidato de Vox, Santiago Abascal o de Vito Quiles, hay una serie de personas encapuchadas, que van de negro y con banderas rojas y van a reventar estos actos".

Por ello, Gutiérrez dijo de manera contundente que "hay que decir una cosa y hay que ser muy claros. En democracia, hay una línea que separa dos bandos. Los que cumplen la ley y los que están al otro lado. Y esto que está pasando, no se puede permitir. Ni por los que están ejerciendo esa violencia ni por los que permiten que se ejerza".

Por ello, culpa a las autoridades: "es el Gobierno el que está permitiendo que se estén organizando contraactos enfrente de dónde se están celebrando eventos políticos. Protestar y manifestarse, por supuesto que es un derecho, pero reventar un acto, agredir a la policía y destrozar el mobiliario urbano es un delito".

 

Preocupación por el aumento de la violencia y por los grupos organizados

Gutiérrez alertó de lo que está ocurriendo y considera que hay que acabar con estas situaciones: "Estamos muy preocupados por la deriva, esto va a más y parece que hay una organización detrás. Nosotros llevamos años manifestándonos contra el Ministerio del Interior y contra delegados del gobierno y nunca ha habido ningún problema".

Alguien que va a una manifestación vestido de negro, con un pasamontañas que le tapa la cara, al que sólo se le ven los ojos y que lleva una mochila con objetos, no va a manifestarse, no va a protestar, a lo que va es a cometer delitos. Y eso cada vez ocurre con más frecuencia y con más violencia. La violencia está aumentando".

Una ley más garantista para las fuerzas de seguridad

El portavoz policial tiene claro cuál es el problema. "La debilidad es de la ley, no de la policía. Las agresiones a agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil aumentan cada año y se están batiendo récords: llegan ya a 18.000 al año, y eso sin contar con los datos de policías municipales, locales y autonómicas afectados". "Esto ocurre porque cuando hay actos como el de Avilés y hay detenidos, mañana están en libertad, estoy seguro. Decir esto no significa que aliente a los violentos. Esta información ya la saben y se sienten impunes".

Por ello, reclama que "se aumenten las penas del delito de atentado contra la autoridad. La delegación del Gobierno es la que autoriza los actos de manifestación y no puede autorizar una contramanifestación cerca de dónde hay un acto político porque estás poniendo en riesgo a los policías y de los asistentes a la manifestación. Si permites las dos protestas, las tienes que alejar cientos de metros".

La Policía actúa siempre de forma reactiva

Sobre las imágenes de los enfrentamientos de policías con los manifestantes dejó claro que siempre actúan de forma reactiva. "Muchas veces, las cargas policiales no obedecen a órdenes superiores, sino que responden a una agresión del cordón policial o de la unidad actuante en ese momento. Una vez que sufrimos la violencia, podemos emplear medios. La ley dice se puede actuar bajo 3 principios, congruencia, oportunidad y proporcionalidad. Dicho en un plató queda muy bien, pero cuando hay tres personas agrediendo a un solo compañero no sé quien puede pensar en esas tres palabras y hacer no sé de qué tipo de ecuación jurídica para tratar de resolver y hacerlo con la menor lesividad posible. En democracia, estamos los demócratas y los tiranos. Los primeros, respetamos lo que haya salido en las urnas, y los tiranos están dispuestos a utilizar la violencia para imponer sus ideas", lamentó. También quiso dejar claro que "no se puede equiparar la violencia ilegítima con la fuerza legitima del Estado, que está para hacer cumplir la ley, para proteger los derechos y las libertades de todos y creemos que eso en la legislación no está bien reflejado".

© Canva

Fotomontaje de David Gutiérrez, portavoz de la Confederación Española de Polícia, sobre una imagen de las portestas contra Santiago Abascal
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