I. Iba Cernuda por una calleja de Londres y una sombra lo seguía. El poeta sevillano acababa de llegar al exilio, ese mundo sin raíces lleno de cartas por escribir y recuerdos que llorar. Atrás quedaba su tierra sangrante y en ruinas mientras él se preguntaba qué puede el hombre contra la locura de todos.
Es muy difícil demostrar que eres descendiente de exiliados del franquismo. Y si tu bisabuelo se marchó de España a finales del siglo XIX a Uruguay, sería casi imposible demostrar que puedes optar a la nacionalidad española según una vía pensada para descendientes de exiliados del franquismo sin la instrucción de Sofía Puente, que modificaba ilegalmente lo que habían decidido los representantes de la soberanía nacional. La ciudadanía, la jerarquía normativa y el censo son cuestiones serias en una democracia. Pero nuestro Estado se respeta poco a sí mismo y quienes lo dirigen no respetan casi nada a los demás.