Un recorrido musical por Barcelona en cuatro movimientos con Pau Casals
En 1890, un niño de 13 años salió de uno de los almacenes de música de la calle Ample, cerca del puerto de Barcelona, con un fajo de partituras bajo el brazo. Se trataba de las seis Suites para violonchelo solo, de Bach, que entonces pasaban por meros ejercicios técnicos y que casi nadie tocaba enteras. Pau Casals, aquel joven estudiante con hambre de repertorio, tardaría más de una década en interpretar en público estas piezas que, con el tiempo, acabaron ocupando un capítulo esencial de la literatura para este instrumento.

© Christopher Hill (Alamy / CORDON PRESS) (EL PAÍS)