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Melilla recibe a los reyes entre vítores y cánticos de "Felipe es España": las mejores imágenes de la visita

Los reyes han llegado este miércoles a Melilla, entre vítores y aplausos de miles de personas, para concluir un histórico viaje en apoyo de las dos ciudades autónomas y normalizar su presencia, después de que ayer visitaran Ceuta, dos meses y medio más tarde de la entrada masiva de migrantes.

Felipe VI y Letizia han llegado al Palacio de la Asamblea sobre las 12 del mediodía, donde han sido recibidos por miles de personas que aguardaban desde primera hora frente al edificio.

Durante casi una hora han estado estrechando manos y haciéndose selfies con los que estaban en primera fila mientras gritaban sus nombres, "Felipe es España" o entonaban cánticos como "de Ceuta y Melilla no nos moverán, porque nosotros somos españoles, no nos moverán".

<a href="https://www.elindependiente.com/wp-content/uploads/2026/10/melilla-visita-reyes-9-980x654.jpg" class="galeria__start" data-caption="El rey Felipe VI junto a la reina Letizia, la ministra de Inclusión y Migraciones, Elma Saiz y la delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh Abdelkader | Mariscal/EFE" data-fslightbox="lightbox-msgf">
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<a href="https://www.elindependiente.com/wp-content/uploads/2026/10/melilla-visita-reyes-8-1200x800.jpg" class="galeria__foto item" data-caption="El rey Felipe VI saluda a los ciudadanos de Melilla este miércoles a su llegada a la ciudad autónoma. | Mariscal/EFE" data-fslightbox="lightbox-msgf"> <a href="https://www.elindependiente.com/wp-content/uploads/2026/10/reyes-visitan-melilla-1-1200x675.jpg" class="galeria__foto item" data-caption="Los reyes visitan Melilla | Mariscal/EFE" data-fslightbox="lightbox-msgf"> <a href="#galeria-publi4" class="galeria__foto item" data-caption="
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<a href="https://www.elindependiente.com/wp-content/uploads/2026/10/melilla-visita-reyes-7-1200x800.jpg" class="galeria__foto item" data-caption="El rey Felipe VI y la reina Letizia saludan desde el balcón a los ciudadanos de Melilla | Mariscal/EFE" data-fslightbox="lightbox-msgf"> <a href="https://www.elindependiente.com/wp-content/uploads/2026/10/melilla-visita-reyes-5-1200x800.jpg" class="galeria__foto item" data-caption="El rey Felipe VI y la reina Letizia junto al presidente de Melilla, Juan José Imbroda, saludan a los ciudadanos de Melilla este miércoles a su llegada a la ciudad autónoma. | Mariscal/EFE" data-fslightbox="lightbox-msgf"> <a href="https://www.elindependiente.com/wp-content/uploads/2026/10/melilla-visita-reyes-4-1200x800.jpg" class="galeria__foto item" data-caption="El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda | Mariscal/EFE" data-fslightbox="lightbox-msgf"> <a href="https://www.elindependiente.com/wp-content/uploads/2026/10/melilla-visita-reyes-3-1200x800.jpg" class="galeria__foto item" data-caption="Cientos de personas esperan la llegada de los reyes en Melilla este miércoles. | Mariscal/EFE" data-fslightbox="lightbox-msgf"> <a href="#galeria-publi8" class="galeria__foto item" data-caption="
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<a href="https://www.elindependiente.com/wp-content/uploads/2026/10/melilla-visita-reyes-2-1200x1800.jpg" class="galeria__foto item" data-caption="Cientos de personas esperan la llegada de los reyes en Melilla este miércoles. | Mariscal/EFE" data-fslightbox="lightbox-msgf"> <a href="https://www.elindependiente.com/wp-content/uploads/2026/10/melilla-visita-reyes-1-1200x800.jpg" class="galeria__foto item" data-caption="Cientos de personas esperan la llegada de los reyes en Melilla este miércoles. | Mariscal/EFE" data-fslightbox="lightbox-msgf">

Luego, se han dirigido a la entrada del Palacio donde les esperaba el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, junto a los miembros del Gobierno municipal, y la cúpula militar y policial de la ciudad además de la delegada del Gobierno, Sabrina Moh Abdelkader, que ha sido abucheada a su llegada por la multitud con gritos de "fuera, fuera", mientras que a Imbroda le aplaudían.

Tras asomarse al balcón del edificio, los reyes han mantenido una reunión de trabajo con el presidente melillense, la ministra de Igualdad, Elma Saiz, que acompaña a los reyes en esta segunda etapa, y las autoridades militares y policiales.

Una vez en el Salón Dorado del palacio, donde Imbroda les ha agradecido la visita, les ha hecho entrega de las llaves de la ciudad y del bastón de mando.

Por la tarde, Felipe VI y Letizia tienen previsto acudir a las 16:15 horas al colegio Pintor Eduardo Morillas, que tiene unos 900 alumnos, para culminar esta segunda etapa con un encuentro con la sociedad melillense en el hotel Melilla Puerto, con el tradicional besamanos, y el discurso del monarca.

Se trata de una visita histórica, la primera de su reinado y que se produce diecinueve años después de la que hicieron Juan Carlos I y Sofía en 2007. 

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Los reyes en la orilla de España

Los reyes han bajado a Ceuta, abandonada como los naufragios, sola como una dama en la orilla, y ahora súbita y suciamente limpia, como la cocina del cuartel cuando venía el general. Yo me he acordado del general, el que fuera, que venía arrastrando sables, cornetas y constelaciones de metal, tintineando por delante de su sombra de palcos, guiones y bosques de laurel, y convertía todo nuestro ejército de mal sueño y gallinero de cantina en un ejército de barrenderos. El general luego se iba, claro, y la mierda volvía a crecer en el cuartel, engrandeciéndolo y enclaustrándolo como la hiedra de los castillos, y nuestro ejército volvía al mal dormir y al tabaco de serrín de la cantina, que ésa era nuestra única guerra, contra el sueño y la mierda. Aquel general, del que sólo recuerdo su presencia lejana y quizá invisible, como si sólo nos sobrevolara, su inminencia y su distancia por el patio de armas y las baterías recién mojadas, no nos aportaba nada, ni consuelo ni sentido ni solución, sólo un zafarrancho de cepillos, de marinería con jabón, de artillería contra las cucarachas. La verdad es que el rey Felipe, general de generales ante los soldados y la ciudadanía que van con escoba y sin esperanza (los militares en Ceuta están un poco así, como nosotros en la mili), hace bonito pero tampoco soluciona nada. Al menos, por sí solo.

Todos en Ceuta, desde la tropa a la ciudadanía pasando por los políticos, están entre barrer, desesperar y no dormir. Pero no es como cuando uno, armado de estropajo, betún, un cigarro descapullado y un glorioso cansancio o escepticismo, aguardaba al general. En Ceuta sí parecen sentirse consolados por la simbología de los reyes, que han venido directamente tras la Fiesta Nacional como montados en sus toisones de oro, en sus lienzos del Prado, en sus palcos a vela, en sus sellos como alfombras voladoras. Seguramente en Ceuta se sienten tan abandonados que hasta la simbología acompaña, sobre todo la simbología del Estado, del que ellos yo creo que se sienten un poco expósitos. Los reyes han bajado a Ceuta como la solitaria dama a la orilla de España, y es que seguramente también los reyes están solos y hasta abrumados, cargando toda la heráldica del Estado como maceros de ellos mismos, como naipes traídos a la vida con sus copones y espadines. Mientras el Gobierno de Sánchez no es que se inhiba sino que dinamita todo, de las instituciones a las fronteras, casi lo único que tienen en Ceuta para sentirse España es que vengan los reyes con su silueta de moneda, con su armiño de bandera, con sus constelaciones en los puños y su mano de madera, sagrada y descoyuntada como el pie de un crucificado.

Desde 2007, cuando fue don Juan Carlos ya un poco escorado de bribonería, como su velero, no iba un rey a Ceuta. Ceuta parecía que estaba ahí como farallón de moros, torre de legionarios como de migueletes y pontón de España, un poco a la deriva de la vida del país. Apenas sabíamos que allí se hacía una mili mitológica, casi cartaginesa, y el nombre de Ceuta nos sonaba a nuestra Siberia de arena, entre castigo y oasis, con aromas de bazar y cachivaches como de Rota (igual que Rota era una América en Cádiz, Ceuta era una especie de América en África, a la vez que un Cádiz en África). Ni los reyes, tan viajeros, parecían querer ir mucho por allí, no sé yo si por culpa de Marruecos o de una españolidad de secano y comodonería. Yo creo que nos estamos dando cuenta ahora de la importancia de Ceuta, que no es ya histórica sino democrática. Me refiero a que es Marruecos el que tiene un concepto mitológico de su existencia y su señorío, y por eso incluye territorios preexistentes al propio reino. Al contrario, la españolidad de Ceuta, como la de Melilla, es la prueba civilizatoria de que lo político es superior a lo geográfico y la ciudadanía es superior a la etnia, la cultura e incluso a la historia, que eso es justamente el Estado moderno, ciudadanía. También unos reyes que van a recalcar la ciudadanía de los habitantes de Ceuta son más modernos que los progres que están entre las tribus montunas y el sultanato de Sánchez.

Los reyes han bajado a Ceuta como la solitaria dama a la orilla de España, y es que seguramente también los reyes están solos y hasta abrumados, cargando toda la heráldica del Estado

Recalcar y defender la españolidad de Ceuta y Melilla es recalcar y defender la ciudadanía por encima de las supersticiones y la homogeneidad, de las tierras otorgadas por los dioses y de las banderas repartidas según los clanes o el folclore. Ceuta y Melilla son, en realidad, lo más moderno que tenemos entre antiguos reinos de gigantes y cabezudos, o los menos antiguos pero más cargantes nacionalismos de la etnia, la pela o la zanfoña. Puede parecer que no es cuestión de españolidad, pero sí lo es. Si hubieran entrado 80.000 personas por una playa de Barbate, incluidos agentes y soldados extranjeros, y, al mismo tiempo, hubiera amanecido un buque de guerra marroquí enfilando la barra del Guadalquivir, nadie hubiera dudado en llamar invasión a la invasión y ataque al ataque. Lo que ha hecho Sánchez es expulsar a Ceuta de España, considerarlo menos que Cádiz y hasta menos que El Perejil. Lo que ha hecho Sánchez, que ya excluyó a Cataluña del Estado para convertirlo en una especie de ínsula sin ley, es dejar sin su derecho a la seguridad y a la integridad territorial a una parte de España. Así que lo primero quizá es recordar que son España.

Los reyes han bajado a Ceuta, se han paseado, rodantes, por sus calles (la monarquía siempre parece moverse con ruedas, como carrozas, hasta cuando van a pie, que yo creo que lo más importante es que no se les noten las piernas, ni cuando andan por la calle ni cuando se sientan sobres sus plisados). Los reyes, sin más que llevar una bandera que ni siquiera se ve, que a lo mejor sólo nos sobrevuela, como el general que vino a mi cuartel, sin duda no van a arreglar nada, pero nos recuerdan y nos recalcan lo más obvio pero lo más importante (quizá la monarquía está para eso ya, únicamente). O sea, que Ceuta es España, no un pontón a la deriva ni un zócalo de legionarios ni un cementerio de radiocasetes. Yo no sé si a Feijóo, cuando se le acercó la embajadora marroquí, lenta, siseante y apabullante como una duna, le dio tiempo a decirle mucho, pero hubiera bastado con eso, que lo demás viene solo. Se irán los reyes, como aquel general mío, y volverán los cañizos a las playas y la incertidumbre a la noche, igual que volvía la pringue a nuestros peroles y el mal coñá a los sargentos. Los reyes señalan lo obvio, como en Navidad o en los discursos con académicos o guardiamarinas, pero eso no basta. Sigue haciendo falta alguien que gobierne, que es algo que no podemos pedirles a los símbolos, por mucho que consuelen a veces. La verdad es que hay que sentirse muy solo para que te consuelen los símbolos, como si fueran esos barcos de botella de los solitarios.

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Felipe VI reivindica la soberanía "indiscutible" de Ceuta y pide el retorno de los migrantes "lo antes posible"

Los reyes durante su encuentro con la sociedad ceutí la tarde de este martes en el Parador de la ciudad autónoma.

El rey Felipe VI ha reivindicado este martes desde Ceuta que la soberanía de la ciudad autónoma es "indiscutible" y ha defendido que las personas que entraron irregularmente deben regresar a sus lugares de origen "lo antes posible y por los cauces legalmente establecidos".

"La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables, son indiscutibles", ha afirmado durante su intervención ante una representación de unos 300 ciudadanos, al término de una jornada histórica en la que ha visitado la ciudad junto a la reina Letizia.

"Ceuta es España, y Ceuta es Europa", ha repetido el monarca, que ha insistido en que tanto Ceuta como Melilla, que los reyes visitarán este miércoles, son una parte irrenunciable de España. Felipe VI ha recordado que las dos ciudades autónomas constituyen la frontera exterior de la Unión Europea, por lo que "cualquier amenaza" que sufran afecta al conjunto del bloque comunitario.

En este sentido, ha señalado que la frontera exterior de la Unión es una responsabilidad compartida por los Estados miembros y ha reclamado solidaridad y compromiso para protegerla. "Es cuando se espera que los valores de la integración europea se traduzcan en solidaridad y compromiso a la hora de proteger la frontera exterior europea", ha indicado.

Llamamiento a la unidad institucional

Felipe VI ha asegurado que recuerda a los ceutíes a diario desde el pasado 30 de julio, cuando se produjo la entrada masiva de migrantes en la ciudad, un episodio que ha calificado de "violación" y que supuso "un shock para todos".

El rey ha hecho un llamamiento a la unidad institucional, la colaboración eficaz y sincera y la aplicación de soluciones "prácticas y tangibles" para afrontar la crisis. "Es tiempo de que las autoridades públicas, las instituciones locales y las del Estado, incluida la Corona como símbolo de su unidad y permanencia, y las fuerzas políticas estén, estemos, sin fisuras, sin ambages ni medias tintas, a la altura de nuestra ciudadanía, a vuestra altura", ha afirmado.

Sobre las personas que entraron de forma irregular, Felipe VI ha defendido que deben regresar a sus países de origen "lo antes posible y por los cauces legalmente establecidos". Mientras permanezcan en la ciudad autónoma, ha pedido que sean tratadas con "dignidad, humanidad y todas las garantías previstas por las leyes". También ha señalado que deben respetar las normas de convivencia ciudadana y los derechos y libertades de los ceutíes.

El monarca ha expresado asimismo su "dolor" por las personas que fallecieron durante aquellos días, tras visitar el cementerio de Sidi Embarek y participar en un acto ecuménico de homenaje a las víctimas.

Mensaje de serenidad y confianza

El rey ha explicado que su visita responde también a la voluntad de saldar la "larga deuda" que tenía con Ceuta, una ciudad que ha visitado por primera vez junto a la reina Letizia. Ambos han acudido, según ha señalado, para "verles, escucharles y darles un abrazo lleno de afecto y cariño".

Durante su intervención, ha elogiado el "ejercicio cotidiano de convivencia" de los ceutíes, pese a las dificultades para recuperar la normalidad y a la "inquietud y preocupación" que viven. También ha agradecido la labor de policías, guardias civiles, militares, responsables de protección civil, profesionales sanitarios, voluntarios y demás servidores públicos.

Para concluir, Felipe VI ha trasladado a los ciudadanos un mensaje de "serenidad y confianza" ante la incertidumbre y ha garantizado que España no dejará a Ceuta "sola e indefensa". Asimismo, ha expresado su confianza en que la ciudad tendrá un "futuro de esperanza y prosperidad".

"Depende de vosotros (...), pero depende sobre todo del conjunto del Estado y de toda la sociedad española, y con ambos podéis contar", ha afirmado. "Lo repito: no estáis solos y no estaréis solos", ha remarcado, reiterando el compromiso "pleno, permanente e inequívoco de la Corona".

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