Rusia sufre escasez de combustible y Marruecos es su salvavidas: recibe 96.000 toneladas de gasolina
Rusia sigue vendiendo petróleo al exterior, pero necesita traer por barco combustible para abastecer su mercado. En septiembre recibió 96.000 toneladas de gasolina cargadas en Marruecos, una cantidad que casi multiplica por dos y medio la registrada en julio. Los envíos partieron de Tánger y llegaron a los puertos de San Petersburgo y Múrmansk, según el último informe del Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA).
Las dificultades están en la transformación del crudo en combustibles y en su distribución. Los ataques ucranianos contra instalaciones energéticas han afectado a la capacidad de refino rusa, mientras la necesidad de atender la demanda interna ha ganado prioridad. En ese contexto, los cargamentos procedentes de Turquía y Marruecos han adquirido un peso creciente en las importaciones marítimas.
El informe de CREA, elaborado con datos de seguimiento marítimo de Kpler, sitúa a Marruecos como el segundo país de expedición de los productos petrolíferos que Rusia recibió por mar en septiembre. Solo Turquía quedó por delante.
Tres cargamentos de gasolina desde Tánger
Las 96.000 toneladas llegaron en tres cargamentos, todos ellos de gasolina. Los registros citados por CREA identifican como punto de carga la terminal Horizon de Tánger y como destinos San Petersburgo, en el Báltico, y Múrmansk, en el Ártico. Entre los compradores figuran las compañías rusas Gazprom y Surgutneftegas.
La ruta ha crecido durante tres meses consecutivos. En julio salieron desde Marruecos hacia Rusia 39.000 toneladas de productos petrolíferos. En agosto fueron 70.000 y en septiembre se alcanzaron las 96.000. El incremento entre julio y septiembre ronda el 146%.
El país de salida, sin embargo, no permite identificar dónde se produjo la gasolina. El informe detalla la terminal de carga y los puertos de descarga, pero no las refinerías de origen. Por ello, esos volúmenes corresponden a combustible enviado desde Marruecos, sin que pueda atribuirse toda su fabricación al país.
Las entregas desde Tánger representaron aproximadamente el 41% de las importaciones marítimas rusas de productos petrolíferos durante septiembre. El total recibido por esta vía ascendió a 234.000 toneladas.
Rusia importa mucho más combustible que antes del verano
Septiembre quedó por debajo del récord de agosto, cuando Rusia recibió 416.000 toneladas por mar. La caída mensual fue del 44%, aunque el volumen siguió siendo el segundo más alto de la serie de CREA, que arranca en enero de 2022.
La comparación con los años anteriores muestra la dimensión del cambio. Entre enero de 2022 y junio de 2026, estas importaciones habían promediado unas 9.000 toneladas mensuales. Las 234.000 toneladas de septiembre equivalen a 26 veces esa media.
Turquía aportó la mayor cantidad. Cuatro cargamentos salidos del puerto de Mersin llevaron a Rusia 130.000 toneladas, alrededor del 55% del total mensual. Tres transportaban gasolina y uno, diésel. Entre los compradores identificados estaban Rosneft y Lukoil.
CREA destaca que el comercio entre ambos países podría estar dando lugar a viajes de ida y vuelta del combustible. Durante la primera mitad de 2026, Rusia suministró el 89% de los productos petrolíferos importados por mar en Mersin. El centro plantea que parte de esos productos podría estar regresando ahora a puertos rusos, aunque no lo confirma para cada envío.
Los ataques a las refinerías agravan los problemas de suministro
La capacidad de Rusia para producir combustibles se ha visto afectada por los ataques con drones ucranianos. Según los datos de la Agencia Internacional de la Energía recogidos por The Guardian el 8 de octubre, la actividad de sus refinerías cayó en junio al nivel más bajo en más de veinte años y la producción de diésel se situaba cerca de un 30% por debajo de la del año anterior.
El informe de CREA también describe dificultades en las salidas de productos petrolíferos desde puertos rusos. Las cargas disminuyeron un 12% mensual en septiembre y quedaron aproximadamente en la mitad del nivel registrado un año antes.
Uno de los casos señalados es Tuapse, que antes de la invasión a gran escala de Ucrania era el cuarto mayor puerto ruso de exportación de productos petrolíferos. Según CREA, tras sufrir ataques continuados desde mayo, no había cargado un envío completo de estos productos desde junio.
Corea del Sur investiga los envíos que terminaron en Rusia
El cambio en las rutas de abastecimiento también tiene un componente político y legal. Una investigación de The Guardian, basada en registros portuarios y datos de seguimiento de buques, identificó más de 176.000 toneladas de combustible, principalmente diésel, cargadas en puertos surcoreanos durante julio y agosto. Siete petroleros realizaron catorce viajes hacia el extremo oriental de Rusia.
Tres de esos buques estaban sujetos a sanciones británicas y europeas. Según el diario, habían declarado Japón o Singapur como destino antes de dirigirse a Vladivostok. Uno de ellos recibió unas 26.000 toneladas mediante una transferencia entre barcos frente al puerto surcoreano de Yeosu.
El Gobierno de Corea del Sur anunció que comprobaría las operaciones y actuaría si encontraba infracciones de su legislación. También matizó que la carga de productos petrolíferos refinados en sus puertos no constituía por sí misma una vulneración de la normativa nacional y que no estaba confirmado que el combustible fuera de origen surcoreano.
Seúl explicó que examinaría las rutas reales, las diferencias respecto a los destinos declarados y los motivos de esos cambios antes de determinar si se había incumplido la ley.
Los datos de CREA muestran que las llegadas desde Corea del Sur bajaron de 95.000 toneladas en agosto a 8.000 en septiembre. Hasta el 13 de octubre no se habían registrado nuevas entregas desde ese país. India, que tampoco envió cargamentos a puertos rusos en septiembre, sí volvió a aparecer en los registros a comienzos de octubre, con una entrega de 40.000 toneladas.


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