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Por qué gobiernos, hospitales y colegios están desconectando sus webs tras la alerta de PHP

Entrar en la plataforma del colegio y encontrarla fuera de servicio, intentar identificarse para hacer un trámite y no conseguirlo, no poder comprar en tu tienda online habitual o consultar la página de un hospital y descubrir que tampoco está disponible son algunas de las situaciones que han vivido muchos internautas durante las últimas horas. El motivo no es un ciberataque a gran escala, sino más bien lo contrario: es una de las consecuencias de la desconexión preventiva de servicios digitales que se producía este miércoles, 21 de octubre, tras detectarse dos fallos críticos en PHP, un lenguaje de programación utilizado para desarrollar páginas web y aplicaciones.

La alerta ha movilizado a organismos de ciberseguridad de España, varios países europeos, Estados Unidos y Japón. El problema afecta a los servidores que utilizan versiones de PHP con estos fallos: alguien podría aprovecharlos para entrar sin permiso, tomar el control o robar información.

Los desarrolladores de PHP ya han publicado las actualizaciones que corrigen los fallos. Sin embargo, mientras los responsables de seguridad de organizaciones, instituciones, empresas y plataformas comprueban sus instalaciones y aplican los parches, algunos organismos –especialmente aquellos con datos más sensibles– han optado por una medida más inmediata: retirar temporalmente de internet los servicios expuestos.

Por qué desconectar una web puede protegerla

Cuando entras en una página web, tu navegador pide al servidor que le envíe lo que quieres ver. Ese servidor guarda los archivos y ejecuta los programas necesarios para que la página funcione. PHP es uno de los lenguajes que se utilizan para darle esas instrucciones: por ejemplo, buscar los productos de una tienda, comprobar tus datos cuando inicias sesión o recoger la información que envías en un formulario. El servidor hace ese trabajo y devuelve el resultado a tu navegador, que lo muestra en pantalla. El problema que ha ocurrido ahora es que se han descubierto dos fallos de seguridad en PHP que alguien podría aprovechar.

Muchas páginas utilizan WordPress, una herramienta que permite crear y gestionar una web sin tener que programarla desde cero. Y esta plataforma también se apoya en PHP. Tal y como ellos mismos avisan, tener WordPress actualizado no basta para corregir estos fallos: también hay que actualizar la versión de PHP que utiliza el servidor.

La recomendación de los organismos europeos es comprobar qué aplicaciones utilizan PHP e instalar las correcciones cuanto antes. Pero, ¿qué ocurre si los responsables no pueden hacerlo inmediatamente? En ese caso, la Comisión Europea, ENISA, CERT-EU, Europol y la red europea de equipos de respuesta aconsejan en su comunicado conjunto considerar la desconexión de las aplicaciones expuestas a internet hasta poder corregirlas.

La urgencia tiene una explicación. Thomas Caspers, vicepresidente de la Oficina Federal de Seguridad en las Tecnologías de la Información de Alemania (BSI), lanzaba una severa advertencia este miércoles, según recoge EFE: “Consideramos probable que se produzca un aprovechamiento a gran escala y a corto plazo, en las pocas horas siguientes a la publicación de las actualizaciones de seguridad”.

De las plataformas escolares a los trámites públicos

Bélgica ofrece algunos de los ejemplos más cotidianos del impacto. Según informó EFE, el Gobierno flamenco ordenó retirar temporalmente sus webs oficiales que funcionan con PHP. La medida alcanzó al portal del Parlamento regional y coincidió con la desconexión de páginas de los servicios públicos federales de Asuntos Exteriores, Finanzas y Empleo.

Las familias también encontraron inaccesible Smartschool, la plataforma que utilizan los colegios para comunicarse con padres y alumnos. Varias webs de medios de comunicación, entre ellas las de la radiotelevisión pública flamenca VRT, quedaron igualmente fuera de servicio durante la jornada.

Dos hospitales de Amberes, AZ Monica y el universitario UZA, retiraron sus páginas. El banco vdk bank hizo lo mismo con su web corporativa, aunque aseguró que la banca electrónica continuaba funcionando. Es una distinción importante: desconectar una página informativa no implica necesariamente suspender todos los sistemas de una organización.

A pesar del esfuerzo y de las medidas tomadas, el Centro para la Ciberseguridad de Bélgica precisó que, en ese momento, no tenía constancia de incidentes reales en el país.

En Países Bajos, las desconexiones preventivas afectaron al Parlamento, al portal gubernamental MijnOverheid y a DigiD, el sistema de identificación digital que permite acceder a servicios públicos. En Alemania, administraciones, universidades y hospitales retiraron sus páginas, entre ellos el Hospital Universitario Charité de Berlín.

En España, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) también ha emitido un aviso de importancia crítica y ha pedido instalar las actualizaciones cuanto antes. Si no es posible corregir de inmediato un sistema accesible desde internet, recomienda aislarlo de las redes públicas hasta aplicar la solución. No obstante, no se han identificado en las fuentes consultadas casos concretos de desconexiones preventivas en nuestro país.

Qué gravedad tienen los fallos y cómo se solucionan

Las vulnerabilidades, identificadas como CVE-2026-109618 y CVE-2026-109619, están relacionadas con la gestión de la memoria y de los datos internos de las peticiones que procesa PHP y, como decimos, el Incibe califica el aviso de importancia crítica. Según el organismo, los fallos tienen una puntuación de severidad de 9,2 sobre 10 y podrían permitir que un atacante remoto tome el control de un servidor sin disponer previamente de “privilegios”.

El equipo de PHP ha publicado las versiones 8.5.12, 8.4.27, 8.3.36 y 8.2.35 para corregirlos. Advierten de que las medidas provisionales pueden reducir algunas vías de ataque, pero no ofrecen una protección completa: si tienes una web o un comercio online la solución pasa por actualizar.

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Así se prepara un cohete para despegar: PLD Space prueba el MIURA 5 antes de su primer vuelo

España quiere su hueco en la industria aeroespacial y cada vez hay más jugadores que demuestran que en nuestro país hay talento. Uno de los más relevantes es, sin duda, PLD Space. La empresa internacional con sede en Elche fue la primera española en poner en el aire un cohete made in Spain (MIURA 1) y de aquellos polvos –aunque el vehículo no estalló en su vuelo de demostración– vienen nuevos lodos.

La compañía acaba de anunciar un nuevo hito en su carrera por alcanzar las estrellas con tecnología hecha en España. MIURA 5, la siguiente iteración del lanzador de PLD Space, ha iniciado la fase previa a su vuelo de demostración y entra en etapa de ensayos a nivel sistema, validación de subsistemas y ampliación de sus capacidades industriales. La empresa ilicitana asegura que ya han fabricado las tres primeras unidades del cohete mientras siguen reforzando “sus infraestructuras de fabricación, ensayo y lanzamiento”.

Entre un modelo y otro hay diferencias evidentes: MIURA 1 tenía solo una etapa y solo un motor, frente a las dos etapas de MIURA 5 y sus cinco motores de la primera etapa –de ahí su nombre– y un motor de la segunda, y el destino del primero era suborbital, mientras que el segundo está diseñado para vuelos orbitales en los que pueda dejar una carga en órbita. Pero el equipo de PLD Space pudo aprender mucho de la primera experiencia y ahora está llevando todo ese conocimiento a la práctica. MIURA 5, por su parte, también sirve como escalón al siguiente paso: MIURA 9, un cohete reutilizable de 42 metros capaz de poner hasta 1.500 kilos en órbita y diseñado para aterrizar mediante propulsión.

De momento, todas las miradas se mantienen puestas en el lanzador que nos ocupa. A finales del año pasado, PLD Space dijo que ya tenía la primera unidad completamente integrada y ahora ya son tres las que ha fabricado, cumpliendo con el calendario que la empresa se había marcado. Sin embargo, una de las metas tendrá que posponerse: finalmente no será hasta 2027 cuando se produzca el primer vuelo de prueba, previsto para el primer semestre.

Tal y como informan en un comunicado de prensa, “los tres vehículos comprenden dos unidades de calificación y el primer vehículo de vuelo. Las primeras están destinadas a diferentes campañas de ensayo a nivel de sistema, mientras que el vehículo de vuelo continúa su proceso de integración”. La fabricación en paralelo, explican, “permite aplicar directamente los resultados y aprendizajes obtenidos durante la calificación al hardware de vuelo”.

Uno de los principales avances del programa es la integración completa de la segunda etapa de MIURA 5, que reúne en una misma configuración estructuras, aviónica, sistema de alimentación, control y propulsión. Con esta etapa, PLD Space inicia los ensayos a nivel sistema para “comprobar su comportamiento completo en condiciones representativas de operación”, es decir, para ver cómo se comporta en un entorno simulado similar al que tendrá que enfrentarse durante las misiones.

Actualmente esta segunda etapa se encuentra instalada en posición vertical en Teruel para someterse a un ensayo de carga de propelentes (Wet Dress Rehearsal) y a un encendido estático. En paralelo, PLD Space ha completado en sus instalaciones turolenses –donde cuentan con diez bancos de ensayo propios– las pruebas de separación de etapas, “verificando las interfaces, los comandos y la secuencia temporal que intervienen en la separación controlada de la primera y segunda etapa durante el vuelo”.

PLD Space lleva más de una década trabajando por algo que hasta hace pocos años parecía imposible: que España tenga un lanzador orbital propio. La compañía, fundada en Elche en 2011, ha crecido hasta convertirse en un actor imprescindible del nuevo ecosistema europeo del espacio. Hoy supera los 450 empleados, opera desde tres países y ha logrado lo que ninguna otra empresa privada nacional había conseguido: diseñar, fabricar, probar y lanzar con éxito un demostrador suborbital.

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Los robotaxis de Google llegan a Madrid: Waymo anuncia viajes en 2027

Los robotaxis de Google ponen rumbo a España después de iniciar su periplo europeo en Londres. Waymo, la compañía de conducción autónoma de Alphabet, ha anunciado su expansión a la Comunidad de Madrid, donde prevé ofrecer viajes de pasajeros sin conductor en 2027. La región será su primer destino español y el punto de partida de lo que la empresa presenta como “un compromiso a largo plazo” con el país.

El despliegue comenzará antes, aunque con personas al volante. Según ha comunicado Waymo, sus vehículos “ya están de camino” y en las próximas semanas empezarán a recorrer las calles “con especialistas formados”, que recopilarán “los datos necesarios” para preparar las futuras “operaciones totalmente autónomas”. Las pruebas se desarrollarán en entornos urbanos de Madrid capital, Alcobendas y Getafe, según ha confirmado la compañía a El País.

El anuncio concreta unos planes de entrada en España de los que ya había señales: la compañía había creado Waymo Iberia SL, con sede en Madrid. Se suma así a otros proyectos que han situado a la capital española en el mapa de los robotaxis. Uber, la china WeRide y Avomo, del grupo Moove Cars, anunciaron en junio un piloto comercial con viajes que podrán solicitarse desde la aplicación de Uber. En esa alianza, WeRide aporta la tecnología de conducción autónoma y Avomo se encarga de la gestión de la flota.

Las empresas mantienen como objetivo iniciar las operaciones comerciales a finales de 2026, sujeto a completar los preparativos y cumplir los requisitos operativos y regulatorios necesarios, y en septiembre comunicaron que habían obtenido la autorización de la DGT para comenzar las pruebas: una veintena de unidades, todavía con conductor, recopilan información sobre las vías y el tráfico en Alcobendas y el norte de Madrid. Los trabajos de mapeo incluyen Hortaleza y los entornos de la A-1 y la M-40.

Cómo se prepara un coche para conducir solo por Madrid

La tecnología que controla los vehículos se llama Waymo Driver. Combina sensores y software para interpretar lo que ocurre alrededor del coche y decidir cómo avanzar: desde reconocer un semáforo hasta detectar a un ciclista o anticipar el movimiento de otro vehículo.

Según explica la compañía en su documentación técnica, el sistema utiliza cámaras, radares y sensores LiDAR: las cámaras permiten reconocer elementos visuales del entorno, el LiDAR emplea pulsos de luz láser para construir una representación tridimensional de lo que rodea al coche y el radar aporta información sobre la distancia y la velocidad de los objetos.

Esos datos se procesan a bordo para identificar obstáculos y planificar la conducción en tiempo real. Además, antes de comenzar a operar en una nueva zona, Waymo elabora mapas detallados con elementos como carriles, pasos de peatones, bordillos y señales. El vehículo combina esa información con lo que captan sus sensores para situarse en la vía.

Los primeros vehículos de Waymo que circularán por Madrid serán Jaguar I-Pace eléctricos equipados con la quinta generación de su sistema de conducción autónoma. Aunque la compañía ya dispone de nuevas plataformas, como los vehículos de Zeekr, del grupo chino Geely, comenzará el despliegue español con el modelo que ha utilizado en buena parte de su expansión estadounidense.

Más de 20 millones de viajes

La compañía llega a este anuncio con un servicio ya desplegado en Estados Unidos. Según las cifras que incluye en su comunicado, Waymo está disponible para el público en 15 grandes ciudades estadounidenses, acumula más de 20 millones de viajes de pago y realiza más de 500.000 trayectos semanales de este tipo.

La seguridad es otro de los argumentos de la empresa. Waymo sostiene que, en su análisis de más de 400 millones de kilómetros recorridos sin conductor humano y únicamente con pasajeros, su sistema registró un 95 % menos de siniestros con lesiones graves o mortales en comparación con conductores humanos. También comunica reducciones del 93 % en las colisiones con peatones que provocaron lesiones y del 86 % en las colisiones con ciclistas con lesiones, independientemente de la culpabilidad.

En su experiencia madrileña, Waymo operará bajo el marco de pruebas de vehículos autónomos de la DGT: “La Dirección General de Tráfico ha establecido un marco claro para impulsar las pruebas y el despliegue seguro de la movilidad autónoma, y nos comprometemos a respaldar esa visión a través de pruebas rigurosas, transparencia y una estrecha colaboración con los organismos reguladores a todos los niveles”, afirman.

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China quiere blindar su tecnología: prepara restricciones a la IA y refuerza el control sobre los drones

China quiere aumentar su capacidad para decidir qué tecnologías desarrolladas en el país pueden transferirse al extranjero y bajo qué condiciones. En pocos días, Pekín ha presentado una propuesta que afecta a la inteligencia artificial, la biomedicina y la fabricación de equipos solares y ha anunciado nuevos controles sobre drones y sus componentes.

Las restricciones tecnológicas propuestas se presentaron el pasado viernes y están abiertas a consulta pública hasta el 15 de noviembre, mientras que las medidas sobre drones han sido anunciadas este lunes y entrarán en vigor el 18 de noviembre.

Límites a la venta exterior

Según el anuncio oficial, el plan de los ministerios de Comercio y de Ciencia y Tecnología contempla añadir 40 tecnologías al Catálogo de Tecnologías Prohibidas y Restringidas para la Exportación: 23 relacionadas con inteligencia artificial, cinco con biomedicina y doce con energía fotovoltaica.

Dentro del apartado de inteligencia artificial se incluyen grandes modelos, agentes de IA, infraestructuras de computación y procesamiento de información, pero quedan excluidas las tecnologías que ya son de dominio público a través de métodos de código abierto o artículos académicos publicados.

Entre las tecnologías que se propone controlar el Gobierno pone como ejemplo los sistemas de IA capaces de generar y modificar código malicioso para atacar infraestructuras sensibles y las herramientas que ayudan a descubrir vulnerabilidades informáticas. Pekín justifica su intervención por el riesgo de que estas capacidades se utilicen contra sistemas de defensa, servicios públicos o infraestructuras críticas.

El borrador también alcanza a tecnologías de grandes modelos entrenados con datos nacionales especialmente sensibles y a agentes destinados a entornos como la defensa. Asimismo, plantea restricciones para modelos de al menos dos billones de parámetros o con determinadas capacidades punteras, según recoge Associated Press. Entre los modelos de IA chinos con un número de parámetros superior a los 2 billones se encuentran Kimi K3 de Moonshot y Qwen 3.8-Max de Alibaba, aunque el borrador no identifica modelos concretos.

El apartado biomédico abarca tecnologías relacionadas con terapias celulares y génicas, medicamentos basados en pequeños ácidos nucleicos y microorganismos patógenos. En energía solar, el foco está en procesos de producción de polisilicio, obleas y células fotovoltaicas, además de determinados equipos que incorporan esas tecnologías.

Europa Press recoge declaraciones de un portavoz del Ministerio de Comercio de China, quien ha recordado que el catálogo ha sido revisado y ajustado “en múltiples ocasiones” desde 2001, permitiendo tanto adiciones como eliminaciones, por lo que ha acotado la última revisión en el “trabajo rutinario” de gestión del comercio de tecnología, de conformidad con las leyes y reglamentos vigentes, subrayando que “no está dirigida a ningún país, región o entidad en particular”.

Los drones tienen su propio calendario

En paralelo, China ha aprobado una revisión de los controles sobre determinados drones, componentes y tecnologías. Desde el 18 de noviembre, su exportación requerirá una licencia.

La lista incluye drones capaces de operar fuera de la visión directa del piloto con una autonomía de entre 30 minutos y menos de tres horas, siempre que además puedan despegar y mantener un vuelo estable con ráfagas de al menos 46,3 km/h. También quedan sujetos a control los aparatos con una autonomía de tres horas o más. En otra categoría se incluyen drones con un alcance de al menos 300 kilómetros y determinados modelos con navegación autónoma y sistemas de pulverización de más de 80 litros.

El control se extiende a componentes y a tecnologías de vuelo coordinado, navegación autónoma, resistencia a interferencias y detección y evasión de obstáculos. El Ministerio argumenta que estos productos tienen aplicaciones civiles y militares y asegura que aprobará las solicitudes que cumplan los requisitos.

Las nuevas medidas se suman a las restricciones que Pekín introdujo en agosto para las exportaciones de drones y tecnología de doble uso a Estados Unidos. El sector ocupa así otro espacio en la disputa tecnológica entre ambos países, marcada también por las limitaciones de Washington al suministro de tecnología avanzada a empresas chinas.

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Un ajuste minúsculo para observar el universo: la NASA enfoca el telescopio Roman en pleno viaje

El telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA salió de nuestro planeta el pasado 30 de agosto en un cohete Falcon Heavy de SpaceX. Este instrumento de alta ingeniería, que lleva una década desarrollándose y que ha costado cerca de 4.300 millones de dólares, se encuentra viajando por el espacio exterior camino de su destino final: una órbita alrededor del punto Sol-Tierra L2, a unos 1,5 millones de kilómetros de la superficie terrestre.

Está previsto que llegue aproximadamente a finales de noviembre. Mientras viaja hacia su destino, el equipo ya está realizando las pruebas y los ajustes necesarios para ponerlo en servicio. Una vez en marcha, su objetivo es observar el universo, pero con unos ojos nuevos. En concreto unos ojos dotados de una cámara de 300 megapíxeles, sensible al infrarrojo cercano, y un coronógrafo, un instrumento que bloquea la luz deslumbrante de una estrella para distinguir planetas y discos de polvo cercanos. El observatorio está diseñado para obtener grandes panorámicas del universo, siendo su principal atractivo combinar imágenes muy detalladas con un campo de visión al menos 100 veces mayor que el del Hubble. Los científicos esperan que permita estudiar enormes poblaciones de galaxias y estrellas con rapidez.

Pero para que eso ocurra el telescopio debe estar dispuesto en el espacio tal y como fue diseñado en la Tierra. Y por eso la NASA acaba de realizar una minúscula operación en el observatorio en marcha, pero fundamental para prepararlo para su misión: el equipo del Nancy Grace Roman Space Telescope ha ajustado su espejo secundario aproximadamente una dieciseisava parte del diámetro de un cabello humano para afinar su enfoque.

“Este ajuste modificó ligeramente la altura del espejo secundario sobre el primario. Si extrapolamos esa altura a la del Empire State Building, el cambio es un poco menor que el que se produciría al colocar una sola moneda de un centavo estadounidense en la cima de la torre”, detalla Alden Jurling, ingeniero óptico sénior que trabaja en el proyecto Roman en el Centro Goddard de la NASA.

Inicialmente, las imágenes del instrumento coronógrafo presentaban “una ligera falta de enfoque”, informan desde la NASA. Ahora, “el rendimiento del instrumento cumple con las altas expectativas del equipo”, añaden.

Desde que se lanzó al espacio, los responsables de la misión han estado haciendo los ajustes necesarios para su puesta a punto, especialmente en el Instrumento de Campo Amplio. “Muchos de los objetivos principales de la misión, como el estudio de la materia oscura y la energía oscura, no serían posibles sin él, ¡así que es emocionante y un gran alivio ver que está funcionando bien!”, declaraba el ingeniero Dave Hickey.

Desde que el Instrumento de Campo Amplio se activó en septiembre, el equipo de Roman lo ha sometido a una serie de pruebas para evaluar sus componentes tanto individualmente como en conjunto. “Calibrar un instrumento es como afinar un piano o una guitarra antes de un concierto”, explica Maxime Rizzo, otro de los ingenieros responsables de este elemento. “Se ajusta todo hasta que quede exactamente como se desea y luego se dejan los ajustes sin modificar para que funcione de forma consistente durante su uso”.

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¿Puede Europa funcionar sin Musk? La crisis de Starlink en Ucrania expone su dependencia 'tech' de EEUU

Diez o veinte segundos sin conexión. Eso es lo que empezaron a experimentar algunos drones ucranianos que utilizan el internet por satélite de SpaceX, la empresa de Elon Musk, en el sector de Huliaipole, en el sur del país. Según informó el Séptimo Cuerpo de Asalto Aéreo el 14 de octubre, las interrupciones del servicio de Starlink dificultaban el control de los aparatos durante el vuelo y una unidad tuvo que cancelar algunas misiones. El problema, además, no era solo la gestión de los equipos en funcionamiento: reducir la velocidad para conservar el enlace también hacía los drones más vulnerables al enemigo.

¿Qué había ocurrido? Según las autoridades ucranianas, el servicio de Musk había empezado a limitar la conexión de los terminales en movimiento, aunque todavía no se han aclarado las causas ni quién decidió esas restricciones.

Mientras, a miles de kilómetros del frente, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, reconocía dos días después la dificultad para ofrecer una solución: “Europa no puede sustituir esta capacidad a corto plazo”. La alta representante explicó que desarrollar alternativas figura entre las prioridades de la Agencia Europea de Defensa, pero de momento no es una alternativa realista.

Entre aquellos segundos de desconexión y esa carencia europea está la historia de cómo una red comercial de satélites se convirtió en una herramienta militar esencial y de lo complicado que resulta reemplazarla cuando cambian sus condiciones de uso.

Starlink como fuente de conexión en Ucrania

Para entender por qué esta conexión de internet puede comprometer una operación militar hay que volver a febrero de 2022, cuando Rusia lanzó su invasión a gran escala y las comunicaciones del país empezaron a sufrir sus consecuencias. El entonces ministro de Transformación Digital, Myjailo Fedorov, pidió públicamente ayuda a Musk. El empresario anunció la activación del servicio y el envío de terminales: antenas capaces de proporcionar internet por satélite allí donde fallaban las redes terrestres. Aquella conexión de emergencia terminó integrada en la vida civil y en las operaciones militares.

Una antena de Starlink permite conectar móviles y tabletas a internet. Los soldados pueden compartir por esa vía información sobre las posiciones rusas con otras unidades y coordinar ataques de artillería. La conexión también sirve para transmitir vídeo durante las operaciones con drones. Algunos de estos vuelos requieren mantener un enlace continuo entre el aparato y su operador, que necesita recibir las imágenes mientras el dron está en el aire. Por eso, una interrupción puede afectar al control de la misión aunque el aparato siga volando.

Esa infraestructura tiene además una vida fuera del campo de batalla. El Ministerio de Transformación Digital ucraniano explicó ya en enero de 2023 que los terminales ayudaban a mantener conectados hospitales, escuelas y servicios energéticos, así como a restablecer las comunicaciones en localidades recuperadas por Ucrania. También se instalaron en los llamados puntos de resiliencia, espacios de asistencia durante los apagones donde los ciudadanos podían contactar con sus familiares o solicitar ayuda. Para funcionar durante un corte eléctrico, los equipos necesitan una fuente de alimentación alternativa.

La crisis actual se concentra en las conexiones en movimiento. Las autoridades ucranianas denuncian que determinados terminales pierden el enlace cuando superan unos 160 kilómetros por hora y, de hecho, afirman que las interrupciones iniciales se produjeron incluso por debajo de ese umbral: según el parte militar de Huliaipole, algunos drones perdían la conexión a 110 o 120 kilómetros por hora.

Eso compromete tareas que van desde el abastecimiento hasta la defensa aérea. Zelenski explicaba este fin de semana que algunos drones emplean la conexión para llevar comida, agua y material a las posiciones del frente. Otros la necesitan para perseguir e interceptar aparatos rusos propulsados por reactores. Según el presidente, estos últimos no pueden cumplir su cometido con las restricciones actuales, aunque Ucrania dispone de otros sistemas de defensa contra drones.

Quién decide cómo puede utilizar Ucrania esta conexión

Para recuperar esas prestaciones, Ucrania está negociando con dos interlocutores: SpaceX, la empresa que proporciona la tecnología, y el Gobierno estadounidense, que desde 2023 contrata servicios de conexión satelital para Kiev.

En esta discusión aparece otro nombre: Starshield, la oferta de SpaceX dirigida a necesidades gubernamentales y militares. Serhii Beskrestnov, asesor de tecnología militar de Zelenski, identifica así el servicio afectado y lo describe como un paquete gestionado por el Pentágono, con condiciones distintas de las del servicio comercial Starlink. Según explicó a Associated Press, Kiev busca que se retire el límite de velocidad o que se le permita utilizar una modalidad para aeronaves, más cara.

Ante las quejas ucranianas, Musk señaló a Washington. En un mensaje publicado en X (Twitter) el 14 de octubre, aseguró que corresponde al Ejército estadounidense y, en última instancia, al presidente decidir los límites de velocidad y uso de Starshield. El empresario aprovechó para marcar una diferencia con su servicio comercial: según defendió, Starlink está pensado para usos civiles o defensivos, no para operaciones militares ofensivas.

Sin embargo, Washington rechaza esa responsabilidad. “No tuvimos nada que ver”, declaró el secretario de Estado, Marco Rubio. Además, afirmó que Ucrania no dispone de Starshield y que ha solicitado acceso para realizar ataques en profundidad contra Rusia.

Zelenski, por su parte, rechaza que se trate de un simple problema técnico y califica las restricciones de “operación planificada”.

Y mientras las partes discrepan sobre el origen del problema, Kiev sigue esperando recuperar todas las prestaciones.

Qué alternativas tiene Europa

Si la conexión de SpaceX falla, ¿por qué no contratar otra? Esa es también la pregunta que la crisis ucraniana ha llevado a Bruselas. Europa tiene operadores de satélites y algunos ya trabajan en Ucrania, lo que todavía no puede ofrecer, como reconoció Kallas, es un reemplazo inmediato para todas las capacidades que utilizan sus tropas.

Una de las opciones es OneWeb, la constelación de órbita baja de Eutelsat. La compañía confirmó a Reuters que sigue proporcionando conexión en Ucrania, pero cambiar de proveedor exige algo más que firmar un contrato. Las antenas de Starlink no pueden conectarse directamente a esa otra red: habría que sustituir miles de terminales, explicaba al medio un consultor del sector satelital. Y, cuando el equipo debe viajar en un dron, su peso, tamaño y consumo eléctrico importan tanto como la conexión. El experto advirtió de que esas características limitan la utilidad de los terminales alternativos en primera línea.

España tiene un lugar en esa búsqueda a través de Hispasat. Su flota geoestacionaria proporciona comunicaciones desde unos 36.000 kilómetros de altura, mucho más lejos que las redes de órbita baja. La distancia introduce una diferencia importante: la señal tarda más en ir y volver. Esa menor latencia (el tiempo de respuesta de la conexión) es una de las ventajas de los sistemas de órbita baja.

Hispasat busca ampliar sus capacidades precisamente en esas órbitas más cercanas. Junto con Eutelsat y la luxemburguesa SES, participa en IRIS², el proyecto con el que la Unión Europea quiere disponer de una red de comunicaciones seguras. La empresa española se encargará de una parte esencial, aunque menos visible que los satélites: las antenas, los sistemas de control y las conexiones terrestres que permitirán operar la constelación. Sin embargo, esa apuesta todavía no resuelve la urgencia ucraniana: IRIS² contempla una constelación principal de 348 satélites, con los primeros lanzamientos previstos para 2029 y servicios iniciales después.

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