La nueva cuenta de ahorro incluida en el decreto Maricarmen: "Los primeros 10.000€ quedan libres"
Los ahorradores españoles acumulan cerca de 1,1 billones de euros en depósitos bancarios tradicionales y cuentas corrientes que apenas ofrecen remuneración, según los datos más recientes del Banco de España (BE). Esta situación provoca una pérdida enorme de poder adquisitivo como consecuencia de la inflación.
Para movilizar ese dinero, el Consejo de Ministros aprobó a principios de mes la creación de la Cuenta de Ahorro e Inversión Financia Europa (CAIFE), un nuevo vehículo pensado para fomentar la inversión a largo plazo en empresas y fondos europeos.
Esta herramienta de ahorro, que todavía no está disponible en los bancos -falta que se apruebe aún la orden ministerial que la desarrolla y que la CNMV abra el registro de fondos-, se incluyó en el Real Decreto-ley 29/2026, de 6 de octubre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección de la función social de la vivienda y la ampliación de la oferta de vivienda asequible, conocido como decreto Maricarmen.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha defendido firmemente la creación de la cuenta y ha destacado que uno de los objetivos prioritarios del Ejecutivo con esta medida es "ofrecer alternativas para que el ahorro de los españoles tenga salida a otros destinos que no sean exclusivamente la vivienda".
El principal atractivo de este producto financiero es fiscal, ya que permitirá comprar y vender determinados activos sin tener que pagar impuestos por las ganancias mientras el dinero permanezca dentro de la cuenta. Es decir: el pequeño inversor podrá reinvertir todo el dinero obtenido de sus operaciones sin tener que rendir cuentas ante Hacienda, algo que actualmente no ocurre con una cuenta de valores.
"Dentro de ella se puede vender una acción y comprar otra, pasar de un ETF a otro o reorganizar toda la cartera tantas veces como se quiera sin pagar nada. Hacienda deja de mirar cada operación y solo calcula la ganancia cuando el dinero sale de la cuenta hacia el banco. Se pasa de tributar por cada movimiento a tributar solo al retirar", explican desde TaxDown, compañía líder en España en fiscalidad digital.
Limite máximo de 150.000 euros en aportaciones
Esta cuenta -cada ciudadano solo puede tener una y sin cotitulares-tiene un límite máximo de 150.000 euros en aportaciones y para beneficiarse de las ventajas fiscales que ofrece el dinero debe mantenerse en ella un mínimo de cinco años. Pasado este tiempo, si decides sacar el dinero, los primeros 10.000 euros de ganancia no pagan impuestos ante la Agencia Tributaria. Luego, de la ganancia que pase de 10.000 euros, el 20% tampoco tributa, y por el 80% restante se paga lo normal en el IRPF, entre el 19% y el 30%.
"La rebaja fiscal es más generosa en proporción para el pequeño ahorrador, porque los primeros 10.000 euros de ganancia quedan libres", destacan desde TaxDown. "Quien empieza con poco y deja crecer su ahorro durante años es quien más partido le va a sacar", añaden.
Así, por ejemplo, una ahorradora que aporta 20.000 euros y seis años después retira 32.000 obtiene una ganancia de 12.000 euros: 10.000 no pagan y de los otros 2.000 queda libre el 20%. Paga 304 euros, frente a 2.400 con una inversión normal: se ahorra el 87% del impuesto.
Sin garantía de capital: "Si la bolsa cae, se pierde dinero"
No obstante, antes de invertir en este productos hay que tener en cuenta que con este instrumento solo se puede invertir en acciones cotizadas de empresas de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo, salvo SOCIMI, y en fondos y fondos cotizados (ETF) inscritos en un registro especial de la CNMV, que tendrán que invertir al menos el 70% en Europa y la mitad en bolsa.
Además, advierten desde TaxDown, que "los dividendos no entran en la cuenta: se cobran en la cuenta bancaria y tributan cada año como hasta ahora. Tampoco hay garantía del capital, porque es un producto de inversión y no un depósito: si la bolsa cae, se pierde dinero". "Si se incumple alguna regla, por ejemplo comprando un activo no permitido o superando el límite de aportaciones, se considera que se ha retirado todo ese día y se pierde la ventaja de los cinco años",
Desde la plataforma señalan también lo que puede suceder en el caso de una herencia o un cambio de residencia: "Si el titular fallece, en su última declaración se pagan las ganancias generadas dentro de la cuenta que todavía no habían tributado. Si se va a vivir fuera de España, también, aunque quien se muda a otro país europeo puede retrasar el pago hasta que se vendan los activos".



