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El hermano de Lady Di habla con Javi de Hoyos: “La reina Isabel II entendió que Diana aportaba algo especial a la familia real británica”

Javi de Hoyos entrevista a Charles Spencer (RTVE)

Charles Spencer, hermano de Diana de Gales, ha publicado El canto del cisne: Diana, mi hermana, un libro con el que reconstruye la vida de la princesa desde la experiencia familiar y aborda su relación con la monarquía, la prensa y las horas posteriores a su muerte. La obra llegó a las librerías españolas el pasado 23 de septiembre.

El aristócrata sostiene que Carlos III, entonces príncipe de Gales, le dijo tras el fallecimiento de Diana que “la olvidaremos lo antes posible”. El conde asegura que relató aquella frase a amigos y familiares hace 29 años y que no duda de que fue pronunciada. Durante la promoción, Spencer ha concedido una entrevista al periodista y creador de contenido Javi de Hoyos, copresentador de D Corazón, que se desplazó a Londres para conversar con el hermano de la princesa.

El conde ha recordado la relación entre Diana y la reina Isabel II. A su juicio, la monarca ”siempre entendió que Diana trajo algo especial a la familia real. Aunque perteneciese a una generación anterior y a veces no entendiese su modernidad, la respetaba y sabía que entre sus cualidades estaba la bondad". Uno de los pasajes más dolorosos de la conversación se ha centrado en el funeral de 1997, cuando los príncipes Guillermo y Harry, entonces niños, caminaron detrás del féretro de su madre ante el público.

Charles Spencer vuelve a recordar junto a @javihoyos la tragedia que acabó con la vida de su hermana, Lady Di, y el acoso mediático que la rodeaba. #DCorazón 🫶 https://t.co/8cnjCTxdsx

— DCorazón (@DCorazon_TVE) October 17, 2026

Las palabras de Carlos III

Spencer, manteniendo la opinión que ha escrito en el libro, ha rechazado aquella decisión: “No creo que nadie que esté vivo ahora comparta que Guillermo y Harry fueran detrás del féretro en público fuese una buena idea. Tampoco creo que lo fuera hace 29 años”. El hermano de Diana ha situado entre los recuerdos más perturbadores de aquellos días la conversación que atribuye al entonces príncipe de Gales. Según ha explicado, las cinco palabras decisivas fueron: “La olvidaremos lo antes posible”.

“Fueron un shock para mí”, ha afirmado Spencer, que ha precisado que comunicó el contenido de aquella conversación a personas de su entorno en ese momento. La frase, según su relato, se produjo después de la muerte de su hermana y se refería a la posibilidad de que la figura de la princesa cayera pronto en el olvido, aunque eso nunca llegó a pasar.

El funeral de la princesa Diana de Gales (Grosby)

La muerte de Lady Di

Charles Spencer también ha abordado las teorías que siguen rodeando el accidente mortal de Diana en París. La princesa de Gales murió el 31 de agosto de 1997 junto a Dodi al-Fayed, en un accidente de tráfico que puso fin a una vida sometida a una atención internacional constante desde su entrada en la familia real británica. El hermano de la princesa ha descartado que la muerte fuera organizada. “Puedo asegurarte que nunca he visto evidencias de ninguna conspiración y he estado en primera línea examinando las circunstancias”, ha asegurado.

Spencer ha explicado que no encuentra lógica en la hipótesis de un asesinato planificado en unas circunstancias que considera aleatorias. “No puedo, con la lógica por delante, pensar que alguien ha planeado la muerte de otro en esas circunstancias tan aleatorias”, ha señalado. Durante una reciente estancia en París, visitó el túnel del Alma, el lugar donde murió Diana. “Estuve ayer en el túnel donde murió Diana. Alguien asesinado en esas circunstancias es imposible planearlo. No creo en las teorías conspiranoicas. Estuve abierto a todas las posibilidades, pero, de verdad, no le veo lógica”, ha insistido.

El día que Lady Di supo de la infidelidad. (Grosby)

En otra entrevista para los medios españoles, en este caso para Y ahora Sonsoles, el programa de Sonsoles Ónega, Spencer volvió a denunciar la presión mediática que sufrió su hermana. “Siempre pensé que los medios de comunicación acabarían matándola”, ha afirmado sobre una exposición pública que, según recuerda, se intensificó con los años y alcanzó tanto sus actos oficiales como sus vacaciones y el tiempo que trataba de compartir con sus hijos lejos de las cámaras.

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Santalucía alia-se à Zurich por dez anos para seguros automóvel, funeral e de animais de estimação


A Santalucía e a Zurich Seguros assinaram uma parceria de dez anos para a distribuição cruzada de seguros automóvel, de funeral e de animais de estimação. O acordo permitirá à seguradora espanhola comercializar apólices automóvel da Zurich e à companhia suíça distribuir seguros de funeral e animais de estimação da Santalucía, estando o início da comercialização em Espanha previsto para 2027.

O acordo prevê um modelo de cosseguro no ramo Automóvel. Segundo o jornal espanhol Expansión, as duas companhias partilharão 50% das apólices abrangidas pelo acordo, incluindo os prémios cobrados, o risco assumido e os resultados. A parceria implica o fim da colaboração que a Santalucía mantém atualmente com a Pelayo neste ramo, de acordo com o mesmo jornal.

A parceria junta-se a outros acordos comerciais da Santalucía, nomeadamente com a Sanitas, no ramo da saúde, e com a Unicaja, através da seguradora conjunta Unicorp Vida.

“Esta aliança está plenamente alinhada com as prioridades do nosso Plano Estratégico Contigo2028”, afirmou Andrés Romero, em comunicado, acrescentando que o acordo permitirá diversificar a oferta e responder às necessidades de proteção dos clientes. Vicente Cancio, CEO do Grupo Zurich em Espanha, destacou, por seu lado, a intenção de acelerar o crescimento rentável e sustentável, alargar a proposta de valor e chegar a mais clientes, mantendo os mediadores como parceiros essenciais.

De acordo com a seguradora Santalucía, os rendimentos consolidados da empresa ascendem a 3.885 milhões de euros e os prémios emitidos totalizam 2.621 milhões de euros. No final de 2025, o grupo contava com 9.708 trabalhadores, cerca de 260 agentes, 500 pontos de venda e a colaboração de quase 1.300 corretoras. A companhia está também presente em Portugal (através de parcerias e investimentos), na Colômbia, no México, no Chile e em Itália.

Já o Zurich Insurance Group é um grupo segurador multirramos que serve mais de 82 milhões de clientes em mais de 200 países e territórios, conta com mais de 65.000 trabalhadores e tem sede em Zurique, na Suíça.

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Las joyas de la última reina de Portugal y la histórica tiara de su madre se subastarán en Ginebra: diamantes y esmeraldas de altísimo valor

Las joyas de la reina Amalia de Portugal (Grosby / Sotheby's)

El joyero de la realeza es sin duda su bien más preciado, por lo que las piezas incluidas en la próxima subasta de Sotheby’s en Ginebra han llamado especialmente la atención de los potenciales compradores. El lote se compone ni más ni menos que de algunas de las joyas de la reina Amalia de Portugal, la última monarca del país luso, así como las de su madre Isabel de Orleans, condesa de París.

En total son tres las joyas históricas por las que se podrá pujar de la condesa de París, aunque las acabó heredando la reina Amalia, también conocida como Amalia de Orleans: una tiara de diamantes, un brazalete y un broche de esmeraldas, todas ellas de alto valor.

La tiara de la condesa confeccionada en 1862 a base de diamantes es de la casa francesa Mellerio dits Meller. La pieza podría venderse por un precio de entre 300.000 y 500.000 francos suizos, según las estimaciones de Sotheby’s, es decir, entre 320.000 y 540.000 euros. Como otras tiaras de las casas reales internacionales, su diseño geométrico es versátil y se puede convertir en collar.

La tiara de la condesa de París como collar (Sotheby's)

Las joyas de la última reina de Portugal

La firma la creó para mostrarla en la Exposición Internacional de Londres de 1862 con un espectacular diseño inspirado en el meandro griego. La condesa adquirió la pieza tras casarse con Felipe de Orleans, como regalo de sus padres Antonio de Orleans y Luisa Fernanda.

Las esmeraldas colombianas son las protagonistas en las otras dos piezas. El brazalete cuenta con una esmeralda de hasta 27,38 quilates y está rodeada de pequeños diamantes. La joya desmontable creada alrededor del 1880 se venderá entre los 70.000 y 100.000 francos suizos, unos 75.500 y 110.000 euros.

El mismo valor obtendrá el broche, más o menos fabricado en la misma época que la pieza hermana, que también está compuesto por una gran esmeralda central y rodeada por diamantes, aunque en dos hileras. Cuenta, además, con una segunda esmeralda en forma de gota que se conecta a través de un diamante y es desmontable.

El broche y el brazalete de la reina Amalia de Portugal (Sotheby's)

Ambas pertenecían a la colección personal de la reina de Portugal y las heredó su sobrina y ahijada Esperanza de Borbón-Orleans, que, a su vez, se las regalaría más adelante a la princesa María de la Gloria de Orleans-Braganza como obsequió por su boda con el heredero Alejandro de Yugoslavia en 1972.

Sin embargo, el conjunto llegó a Nueva York en 1981 al ser vendidas a Sotheby’s, donde las adquirió Gabriele Murdock, un coleccionista estadounidense que hizo algunas modificaciones en el broche para que se pudiese usar como un collar a través de un cierre intercambiable.

Quién era la condesa de París

La conocida como la condesa de París, llamada María Isabel de Orleans, estaba directamente vinculada con la realeza francesa, ya que era hija de Antonio de Orleans, que no solo era duque de Montpensier, sino también hijo del rey Luis Felipe I de Francia. Su madre era la infanta María Luisa Fernanda de Borbón, que era hermana de la reina Isabel II de España.

La condesa obtuvo su título tras casarse con su primo hermano Felipe de Orleans, que además de conde de París pudo ser rey de Francia por la línea orleanista. La pareja contrajo matrimonio en 1864 y solo un año después nació la primogénita, Amalia de Orleans. Su papel se desvinculó rápido de la historia familiar al casarse en 1886 con Carlos de Portugal, el príncipe heredero que llegaría al trono en 1889.

Así, no solo estuvo ligada a la familia real francesa y española, sino que se pudo convertir en reina como consorte del rey Carlos I. Por esto mismo sus joyas se desperdigaron por el mundo al distribuirlas entre sus sobrinas de diferentes ramas familiares, ya que sus tres hijos murieron antes que ella, incluido el rey Manuel II, que solo pudo reinar durante dos años porque llegó la República.

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